Microsoft finalizó ayer su particular reinvención con la presentación oficial de Windows Phone 8. Y le salió competencia. Mientras Steve Ballmer subía al escenario en San Francisco, Google anunciaba su nueva familia Nexus: smartphone de 4,7 pulgadas, tableta Nexus 7 actualizada y otra nueva de 10 pulgadas.
En smartphones, las cartas ya están sobre la mesa de cara a la campaña de Navidad. Windows Phone 8 necesita ganar cuota rápidamente frente a Android y iOS y, en el lado de los fabricantes, Nokia y HTC confían en que el sistema operativo de Microsoft les saque del hoyo.
Pero, ¿qué aporta de nuevo Windows Phone 8? ¿Merece la pena cambiarse si uno ya utiliza iOS o Android? En la presentación ayer en España, Nokia y HTC mostraron sus nuevos móviles con el software de Microsoft: los Nokia Lumia 920 y 820 y el HTC 8X y 8S. Tras una primera toma de contacto, estas son mis primeras impresiones con Windows Phone 8:
- Interfaz personalizable y fluido. Windows Phone 8 permite detalles como personalizar la pantalla de bloqueo con aplicaciones de terceros, pero lo más novedoso es la organización en baldosas, lo que la compañía llama Live Tiles: presentan de un vistazo información en tiempo real de contactos en redes sociales, acceso a juegos, música, aplicaciones... Es posible ajustarlas en tamaño y posición pero también acceder a la lista tradicional de iconos deslizando la pantalla hacia la izquierda.
Microsoft trabaja de cerca con los fabricantes y se nota, Windows Phone 8 vuela, es realmente fluido. La transición entre pantallas es intuitiva y el teclado funciona sin problemas. En general, creo que nadie puede negarlo: el interfaz es diferente, atractivo e innovador respecto a sus competidores. Y hay que dar crédito a Microsoft por crear el primer ecosistema con una experiencia de uso similar en las tres pantallas: PC, móvil y tableta. Tiene sus fallos y llegan tarde al móvil, pero su apuesta es coherente.
- Productividad, juegos y música. Con Office en el móvil es posible crear y editar documentos con relativa facilidad. Para usuarios de empresas será un punto importante, aunque para el consumidor final Office será más útil en tabletas. El servicio Xbox Music, para descargar música en streaming, y Xbox Games, completan la oferta. Estudios como Gameloft ya han confirmado que llevarán sus mejores juegos a Windows Phone.
- Un móvil en la nube. SkyDrive, el sistema de almacenamiento en la nube de Microsoft, está fuertemente integrado en Windows Phone 8. Fotos, documentos de Office… todo lo podemos guardar online y acceder a ello desde cualquier equipo con Windows. Lo malo: nos hace demasiado dependientes del ecosistema de Microsoft. Igual que iCloud de Apple.
- Falla el ecosistema de apps (de momento). Es la mayor desventaja. Microsoft asegura que hay 120.000 aplicaciones listas, pero eso es añadiendo las de Windows Phone 7.5, que son compatibles. Los desarrolladores están por la labor de volcarse en Windows Phone 8 por lo que debería ser cuestión de tiempo ver apps en iOS, Android y WP8 casi por defecto.
Mientras tanto, Microsoft intenta compensar con otros puntos fuertes, como integración con Skype, mapas solventes con Nokia Maps, control parental del móvil (Kid´s Corner), NFC (no, aún no sirve de mucho) y SmartGlass, para conectar todo el ecosistema.
Habrá que probar Windows Phone 8 a fondo, por aquí ya hay reseñas en detalle, pero las primeras impresiones son excelentes. Un sistema atractivo, fluido y con un ecosistema de contenido y aplicaciones prometedor. El usuario tienen ahora la última palabra.