(Autor: Claudius)
En principio, la Unión bancaria suena bien. A problemas sistémicos, como pueden ser los bancos que han acaparado mucho riesgo a lo largo del tiempo, y que por tanto, pueden dañar la zona euro por esa misma razón, soluciones sistémicas, es decir, supervisión europea, rescate europeo y en su caso resolución europea. Cuando oímos la palabra “unión bancaria” en España leemos “ayuda a los bancos españoles”. Pero quizá debamos leer algunas cosas más.
En efecto, tengamos cuidado con la Unión bancaria, no vayamos a estar repitiendo exactamente el mismo error que hemos cometido con el euro, que ha sido hacer la moneda única antes de tener en funcionamiento sus instituciones de gobernanza. Dos aspectos en este sentido: primero, hacer una Unión bancaria antes de una Unión fiscal es algo muy parecido a empezar una casa por el tejado. Hablemos primero de cómo vamos a gestionar en común el riesgo moral financiero, establezcamos un sistema para ello, y luego creemos la unión bancaria, y no al revés. Insisto, este punto es fundamental, que equivale a algo así como crear una sociedad sin saber previamente quién y cómo va a aportar el capital.
Segundo, se está hablando mucho de supervisión bancaria, que es la parte fácil, pero no tanto de recapitalización y/o resolución de bancos. Todos los expertos señalan que esto es, de nuevo, un profundo error, que las tres cosas tienen que ir de la mano, al unísono, al mismo tiempo. Sin duda alguna esto segundo está conectado con la primera observación que hemos hecho: como el tema del riesgo moral no está claro, se deja la cuestión de la recapitalización y de las resoluciones de las entidades bancarias para más adelante.
Tercero, en materia de integración europea, ya se ha impuesto un principio, o debería haberse impuesto ya: este principio es el que los juristas llamamos “de prudencia”, que en realidad en lenguaje vulgar viene a ser el principio de “piensa mal y acertarás”. ¿A nadie le llama la atención el interés de los alemanes en avanzar en la unión bancaria? Claro, claro que llama mucho la atención, a ver si se van a creer ustedes que de repente los alemanes les ha dado un ataque de altruismo y la situación de la banca de los países del sur les ha empezado a preocupar de forma desinteresada de la noche a la mañana. No claro, no es eso, lo que les preocupa es, más bien, cómo puede repercutir la situación de nuestros bancos en sus bancos, ya que éstos siguen fuertemente expuestos a la deuda de los nuestros. Por tanto, hipótesis: a ver si no vamos a estar en realidad creando un sistema que permita ayudar a los bancos españoles, por ejemplo, o a resolverlos, para al final del día acabar ayudando en realidad a los bancos alemanes, apuntando el coste sobre España, y no sobre Alemania. O a ver si no estamos creando un sistema que permita supervisar "nuestros" bancos y sacarles los colores pero no los de los demás, con lo que al final la Unión bancaria se acabe convirtiendo en el mercado único bancario (en el que solamente existan algunos bancos y otros mueran, claro).
Un elemento que puede ser el inicio de la confirmación de esta hipótesis es que ya se ha decidido que la unión bancaria no afecte a las entidades que tengan activos por debajo de los 30 mil millones de euros, lo que en la práctica deja fuera del sistema a las cajas alemanas y entidades similares a ellas. Pero como dice en este artículo Nicolas Véron, esto carece de cualquier justificación, porque en el sistema alemán todas las cajas responden por la bancarrota de una de ellas, con lo que el riesgo de una caja alemana puede en realidad llegar a ser verdaderamente sistémico.
Ojo con la Unión bancaria, a ver si nos va a acabar dando otro disgusto.