Antonio Estella

Sobre el autor

es Catedrático Jean Monnet de Derecho de la Unión Europea y Profesor Titular de Derecho Administrativo en la Universidad Carlos III de Madrid. Es doctor en derecho por el Instituto Universitario Europeo y posee un master en Derecho Europeo por la Universidad Libre de Bruselas. Colabora con varios Centros de Pensamiento, siempre en materia europea e internacional, y ha sido asesor, también en materia europea e internacional, de distintos cargos políticos.

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Antonio Estella

¿Apretamos el botón nuclear?

Por: | 29 de junio de 2012

Boton


En la actual crisis de la deuda soberana, está avanzando una línea de argumentación que me parece debemos atender. De hecho, puede que esta toma de posición haya tenido ya algún efecto en la reunión del Eurogrupo que acaba de concluir hoy.

Esa línea argumentativa está basada, en esencia, en el archi-conocido juego “del gallina”. ¿Quién no se acuerda de la famosa escena de “Rebelde sin Causa”, en la que un atribulado James Dean juega con otro contendiente a ver quién se baja del coche antes de llegar a un precipicio que está al final de la carretera? El que se baja antes es el gallina, y por tanto, pierde. El que se baja más tarde es el valiente, y por tanto gana. Pero si ninguno se baja ambos mueren, puesto que caen por el precipicio. Y si los dos se bajan a la vez nadie gana, ambos son igualmente gallinas, aunque el resultado es mejor que caerse por el precipicio porque al menos mantienen la vida. Este es el equilibrio del juego.

El juego del gallina, uno de los juegos básicos que se aprende en Teoría de Juegos, fue empleado constantemente durante la Guerra Fría, entre Estados Unidos y la Unión Soviética, en la época de la escalada nuclear. Hubo muchos momentos en los que uno amenazó de manera creíble al otro con apretar el botón nuclear, lo que a su vez disuadió al otro país de que adoptara determinados cursos de acción. El caso más conocido fue la famosa crisis de los misiles, siendo Presidente de los Estados Unidos el malogrado JF Kennedy.

Volvamos a Europa. Se está discutiendo en estos momentos su futuro. Y sobre todo se está discutiendo qué hacer con países como España. Mi propuesta es que juguemos a ver quien es más gallina con Alemania.

Punto número uno del juego: si Alemania no ayuda a España, España hará default. Punto número dos del juego (y fundamental): si España hace default, entonces no pagamos nuestras deudas (en manos fundamentalmente alemanas), nos salimos de euro, y devaluamos nuestra moneda. Si pinchamos en este link, nos aparece un gráfico elaborado por Reuters, sobre la base de datos del BIS, en el que se indica claramente que el país más expuesto a nuestra deuda (tanto pública como privada) es Alemania (160 mil millones de dólares), seguida de Francia (con 144 mil millones de dólares). Por tanto, Alemania es el país miembro de la Unión Europea más interesado en que España no haga default ni salga del euro (puedes consultar el dato también por tipo de deuda, pública o privada).

Para que el juego funcione, la amenaza tiene que ser real, muy real. Para eso necesitamos que haya un actor político que empiece a reclamar la salida de España del euro; y necesitamos otra cosa, que es demostrar que, en determinadas condiciones, estamos fuera del euro mejor que dentro de él. Lo segundo es más sencillo que lo primero, aunque todavía no se ha hecho de manera sistemática (mira aquí sin embargo para un análisis inicial, que quita hierro al asunto). Lo primero es más difícil pero no imposible, puede surgir un movimiento ciudadano que empiece a reclamar la salida del euro. Pero sería mucho mejor, para que fuera más creíble, que un partido político de amplia presencia nacional pudiera enarbolar esta bandera, no digamos ya si quien lo hace es parte de las huestes del actual partido en el Gobierno.

Amenacemos con apretar el botón nuclear, empleemos los recursos que tenemos: para cómo están evolucionado las cosas, no hay nada que perder. Hay una cosa que es fundamental recordar en este juego: nadie sabe a ciencia cierta hasta qué punto estás dispuesto a cumplir tu amenaza, o si vas simplemente de farol. Y creo que tenemos elementos suficientes como para pensar que España no solamente iría de farol.

PD. La foto es de aquí

El País

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