San Isidro, un saldo anodino

Por: | 27 de marzo de 2012

Los carteles de la próxima feria de San Isidro confirman que la imaginación en los toros es un valor decrépito.  La alarma surgida tras el escaso atractivo de ciclos tan llamativos como las Fallas o la Feria de Abril se ha convertido en una llamarada insustancial: la feria de Madrid, la más importante del mundo, es un saldo anodino e insulso, carente del mínimo interés exigible a un abono que ofrece un abanico de posibilidades cuyo denominador común debe apostar por la conmoción del aficionado para que acuda a la plaza ávido de emociones.

Están anunciados cincuenta matadores, pero muy pocos -la vida es así de dura- encierran méritos para estar en una feria de tanto renombre. Dos de los que más interesan no torean; otros, de contrastada calidad, se exponen lo indispensable, y son legión, demasiados, los que buscan una oportunidad. Afortunadamente, son más, todavía, los aficionados y curiosos que admiten semejante burla.

Así, la feria de San Isidro (incluido el apéndice de la bautizada feria de Arte y Cultura) es un curso largo de 31 días -del 10 de mayo al 10 de junio- en el que hay que buscar con lupa un cartel digno de la capital. No es la primera vez, es verdad, que la inicial sorpresa isidril se torna en pronta decepción, pero, quizá, lo más grave sea su reiteración año tras año.

A primera vista, da la impresión de que las combinaciones se han elaborado con el mismo sistema con el que se esparce el azúcar en los churros; y con un objetivo económico claro: ganar mucho dinero con unos carteles muy baratos, amparados en un abono que será legal como el de la Maestranza, pero claramente desproporcionado e injusto.

Es muy llamativo que unos empresarios de supuesta categoría presenten unos carteles que interesan muy poco; y más grave resulta que su empresa haya sido elegida por la Comunidad de Madrid, propietaria de la plaza, como la más idónea, y que este gobierno haya aceptado la propuesta de los carteles ‘porque cumplen los requisitos del canon’. Pues habrá que cambiar los requisitos, primero, y a los que los han establecido, después.

No hay toreros para 31 festejos (bueno, toreros sí hay; de hecho, en diciembre de 2010 estaban inscritos nada menos que 712 en el Ministerio del Interior), que sean capaces de despertar la ilusión de los aficionados. Hay muchos jóvenes y maduros diestros, cargados de legítimos sueños, pero que carecen del poder de atracción necesario en una feria tan importante como la madrileña. Todos los toreros tienen derecho a una oportunidad en Madrid, argumentan algunos. Quizá, sí, pero no en San Isidro, que debe ser el más exigente escenario para los mejores.

¿Por qué, entonces, tantos festejos? Porque, hasta hoy, el aluvión de público, foráneo en su mayor parte, permite que sean rentables en taquilla; se opta por la cantidad en lugar de elegir un ciclo medido en número y contenido que prestigie a la plaza, a su afición y a la tauromaquia. Otra vez en los toros el protagonismo del ‘dinero fresquito y rápido’ antes que una apuesta por la autenticidad de la fiesta.

Es preocupante que no acudan José Tomás, El Juli o el resucitado Juan Mora; pero no menos alarmante es que se anuncien toreros que no dicen nada. O que las tres o cuatro figuras reconocidas solo acudan dos tardes. Y lo peor es que todo esté bendecido por la Comunidad de Madrid, teórica protectora de la fiesta como bien de interés cultural. Por cierto, ¿a qué político de turno se le ha ocurrido aceptar que se le llame ‘Feria de Arte y Cultura’ a los últimos siete festejos? El arte y la cultura exigen un poco más de seriedad. Lo dicho: un saldo anodino.

Hay 3 Comentarios

"Feria de Arte y Cultura" no lo sería en ningún caso, porque esa carnicería, ejecútela quien la ejecute" no tiene nada de arte y cultura. ¿Decrepitud? Por supuesto Todo el mundo sabe que afortunadamente el toreo está en declive, la edad media de los taurinos es cada vez más elevada y si esa práctica aberrante susbsiste es por las subvenciones que recibe. Qué más da que vaya o deje de ir José Tomás. ¿Dejará por eso de ser una carnicería?

Buen post, no tenia ni idea sobre este tema.

estuve por primer ves en las ventas en maio de 2010 , por 4 tardes seguidas , solo una vez fue estupendo ,la tarde en que se presento DIEGO VENTURA.voi a salir de BRASIL dia 23 de maio de este ano,para en el dia 26 ver un grandioso espetaculo taurino. gracias.

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Primer Aviso

Sobre el blog

El mundo de los toros visto por los periodistas de EL PAÍS. Rigor, exigencia y sensibilidad para analizar un arte que vive uno de los momentos más complejos de su historia.

Sobre los autores

Antonio Lorca es crítico taurino en El País. Amante del toro en el campo, en la plaza y en el plato. Hijo del Capitán Trueno, venera a los héroes de carne y hueso ya vistan de oro o plata, vayan a pie o a caballo. Por favor, no le digáis a mi madre que soy periodista; ella, orgullosa de mí, cree que soy banderillero...

Rosa Jiménez Cano. Periodista de EL PAíS especializada en Tecnología, aficionada a los toros desde su niñez. Como cualquier abonado de Las Ventas reparte su corazón entre Chenel, Esplá y los hierros más duros. Se derrite cuando a Morante le da por torear.

Quino Petit es periodista de EL PAÍS. Desde 2006 escribe reportajes en El País Semanal. Durante la adolescencia sufrió un shock leyendo la biografía de Chaves Nogales sobre Juan Belmonte y persiguió a Curro Romero y a Rafael de Paula hasta que ambos se cortaron la coleta. Desde entonces no persigue a nadie. Tampoco ha vuelto a ver torear tan despacio.

Paz Domingo, periodista de El País y admiradora de la portentosa belleza que atesora el toro de lidia, cuando se da con toda la integridad física y temperamental, con la fuerza descomunal que representa su genio, acometividad, defensa, y resistencia al sometimiento.

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