Joselito, 1912. EL PAÍS, hace un siglo

Por: | 10 de mayo de 2012

Joselito 1912 foto Manuel Cervera br
Fotografía de Joselito en la tarde de su presentación en Madrid el 13 de junio de 1912. Fotografía de Manuel Cervera. (Antología Taurina, de Juan Manuel Sánchez Vigil y Manuel Durán Blázquez. Espasa)

José Gómez Ortega, Joselito, el menor del los Gallos, emprendía con rapidez en la temporada de 1912 su paso de novillero a matador de toros, convirtiéndose entonces -el 28 de septiembre en Sevilla-, a los diecisiete años, en el torero más joven en tomar la alternativa. Este año meteórico y decisivo para el sevillano despertó gran curiosidad entre los aficionados por el éxito que obtuvo en Madrid y en casi todas las plazas importantes de provincias, además de una expectación enfebrecida en un momento en que la rivalidad entre Bombita y Machaquito decaía. Su poderosa actitud, su sabiduría en el manejo de la lidia, su fuerza resolutiva ante las dificultades provocaron encendidas y variadas reacciones en los cronistas de la época. Entre ellos se encontraba Mangue, seudónimo de Santiago Oria, periodista parlamentario y taurino, encargado de la sección de toros de EL PAÍS de la época. A partir de esta confluencia en el tiempo y en el éxito, se elabora un recorrido por la temporada triunfal de Gallito Chico, y cómo quedó reseñada en el “diario republicano progresista”, fundado el 22 de junio de 1887.

El primer titubeo con el que se enfrentaron los revisteros taurinos fue la denominación para el menor de la saga sevillana y torera de los Gallos. Se hizo necesaria una recolocación en la terminología. El apodo de Gallito lo había lucido Rafael, hermano de Joselito, y antes Fernando, el mayor, para situarles como hijos de Fernando Gómez García, El Gallo. José, llamado Gallito Chico en su etapa como becerrista, tomó el consejo de Don Modesto (José de la Loma, cronista de El Liberal) y se hizo llamar Joselito, “nombre que muy pronto consagró la afición”, según describía Gregorio Corrochano, el gran crítico, periodista, amigo, autor de Qué es torear. La tauromaquia de Joselito, y que fue el único informador en relatar la muerte del torero el 16 de mayo de 1920 en la plaza toledana de Talavera de la Reina.

La segunda circunstancia es que ante Joselito no cayeron rendidos todos los cronistas, ni toda la afición. Se produjo un reconocimiento unánime de su torería, pero no fue trasladada a los periódicos con el mismo desbordado entusiasmo. El mayor de los gallistas fue el genial Don Modesto, como queda dicho. Para la prensa favorable a Rafael, El Gallo, Bombita era el responsable de que el diestro “no pudiera colocarse en condiciones de allegar gloria y dinero a espuertas”, como relata José María de Cossío en la biografía que escribe sobre José en el tratado Los Toros. Pero Joselito -“que en amor propio y resignación en nada se parecía a su hermano”-representaba desde su aparición en los ruedos un riesgo “para la permanencia del toreo de Bombita en el primer puesto de la torería”.

Uno de los más acérrimos bombistas de la época fue precisamente Santiago Oria, Mangue, el cronista del diario popular y anticlerical  EL PAÍS, que alcanzó su máxima difusión a principios de siglo con una tirada de 47.000 ejemplares. Durante 1912 –año de la irrupción de Joselito como máxima figura a considerar- dirigía el rotativo madrileño Roberto Castrovido Sanz (director hasta la desaparición del diario, el 11 de febrero de 1921) y su línea editorial defendía en estos tiempos su proximidad al Partido Republicano Radical de Alejandro Lerroux (también director en los primeros números de la publicación) y a la Conjunción Republicano-Socialista de Pablo Iglesias. Mangue, repartía su labor de cronista entre el Parlamento y la Plaza de Toros, mientras que Peluche recogía lo sucedido en Vista Alegre y Tácito Carreta en el coso de Tetuán.

Caricatura de Mangue

Caricatura de Santiago Oria (Mange) aparecida en la portada The Kon Leche el 2 de marzo de 1914 y en que el periodista aparece con una bomba y un cartucho de dinamita. En el editorial de este ejemplar se puede leer: “Mucho complace a los que redactamos este afortunado semanario bombear al compañero Mangue, porque el cronista taurino de EL PAÍS es de los que honran la crítica de la fiesta nacional, porque no ha venido a ella por casualidad, como otros señoritos, que se asoman de cuando en cuando a las columnas de la Prensa para escribir de toros, olvidándose de que la Agricultura de la patria está falta de brazos”.

Tenía fama Mangue de “crítico franco, de los buenos, de los que andan ya muchos años por el mundillo de la torería, recorriendo su camino con todo decoro y sin doblegarse a ofrecimientos y componendas”, que exponía siempre su parecer “sin ambages, ni rodeos, ni habilidades”, según describía el editorial de primera página de la revista taurina The Kon Leche (subtitulada Kronica Tauromaka, Sinceridad, imparcialidad y poca amistad con los toreros) el 2 marzo de 1914, reconociendo la integridad de “este reporter de mérito acreditado” y apoyando la campaña que lideró el cronista en la que proponía no mencionar en sus “revistas” (así eran llamadas las crónicas) el número de orejas cortadas por los diestros en esta época de modismos y abultados trofeos. Mangue, “a tono con su temperamento batallador” defendía su bombismo “con galana pluma y verdadera fe”. Acostumbraba Oria a encabezar sus crónicas con composiciones poéticas, y la que dedicó en su día a Ricardo Torres fue categórica en intenciones:

El pensamiento libre
proclama en alta voz
y muera el que no aplauda
a Bomba como yo

Varias fechas son claves para el menor de los Gallos en esta temporada triunfal con su estilo y poderío perfectamente definido. Cossío dice: “Joselito, a pesar de su juventud, había llegado a matador de toros en plena sazón… Su intuición torera, base de su personalidad, tenía perfecta madurez desde bastante tiempo antes… Su entusiasmo y afición no conocieron variaciones desde los once años hasta su muerte…No era entonces el torero cuajado, maestro de todas las suertes, que vendría a ser más tarde; pero sí supo mejorar su estilo y enriquecer su experiencia, las directrices fundamentales de su toreo, aquel conocer los intentos y caracteres de los toros no bien los veía dar dos carreras en la plaza, el sacar partido de las condiciones de las reses, fuera la suerte que fuera, y sobre todo un saber pisar la plaza como terreno propio sin vacilaciones, mandando en la gente y en el toro e imponiendo su personalidad en los eventos todos de las suertes de la lidia, las poseía ya. Y todo esto, milagrosamente, se daba en un poco más que adolescente, un torerillo de diecisiete años lleno de infantil amor propio”.

Joselito había nacido el 8 de mayo de 1895. Se vistió por primera vez de luces en Jerez en 1908 y se curtió toreando becerradas en Portugal. En los tres años como novillero forma parte de la cuadrilla de “los niños sevillanos”, también llamados “los niños prodigios”, compuesta por él y Limeño, estrategia muy acertada e inspirada por Parrita, que culminará en la hegemonía de Joselito, hasta que en 1913 irrumpiera como matador Juan Belmonte y con el cual protagonizará “la edad de oro del toreo”, como eminentemente definió Corrochano.

A continuación se relata, según la biografía escrita por José María Cossío, la temporada de “la marcha ascensional” para Gallito, que había comenzado el 12 de marzo en Barcelona. “Llevaba toreadas nueve corridas de novillos cuando decide presentarse en Madrid el día 13 de junio lidiando una corrida de toros, que no de novillos, porque la preparada del duque de Tovar no le parecía adecuada por pequeña. “El entusiasmo del público no tuvo límites. ¡Lagartijo! ¡Lagartijo!, se oía a los aficionados viejos. Don Modesto escribía con su vehemencia habitual: ¡Este! ¡Este! Yo no soy sospechoso señores. ¡Señores, qué Gallito! Pues bien, yo juro aquí que creo que nos hallamos en presencia de un fenómeno torero. ¡Palabra! ¡Palabra! Don Pío, el portavoz del gallismo rafaelista, titulaba por su parte la revista: “Ha resucitado Lagartijo!”

El  23 y 24 de junio actúa en Sevilla, y la segunda tarde mata en solitario cinco novillos al ser herido Limeño. En Madrid despacha cuatro corridas más. Una de ellas, la del 4 de agosto con Miuras. Torea aquel año, antes de tomar la alternativa, cuarenta y cinco novilladas y perdió nueve con la cogida que sufrió en Bilbao el día 1 de septiembre, y que obligó a aplazar su alternativa –prevista el 15 de septiembre en Madrid- al día 27, pero la lluvia hizo que se suspendiera la corrida, y por ello tomó la alternativa primero en la plaza de Sevilla, donde estaba ya anunciado, con su hermano Rafael de padrino y con toros de Moreno Santamaría. El día 1 de octubre cumple con el compromiso en Madrid en una corrida de ocho toros de Veragua. El padrino de confirmación es Vicente Pastor, en una ceremonia en que se doctora Manuel Martín Vázquez. También estaba Rafael. Joselito muestra “la facilidad y desahogo para deshacerse de dos toros poco a propósito para el lucimiento”. En Valencia dio fin a aquella su incompleta primera temporada de matador de toros, en la que mató 14 corridas, además de las novilladas ya mencionadas.

  

Así quedaron reseñadas las crónicas de EL PAÍS, con una línea editorial no favorable al torero nacido en Gelves. Mangue y el corresponsal sevillano muestran especialmente la desconfianza a la figura de Joselito y, en un intento de poner las cosas en su sitio, optan por llamar Gallito a José cuando éste comparece junto a Limeño, y a denominar Joselito cuando torea con su hermano Rafael, al que devuelven el sobrenombre de Gallito. Quizá, un motivo nada espontáneo para enfatizar que el menor de los Gallos era  “más de lo mismo” de lo apuntado por Rafael, más tarde diferenciado en la torería como “el divino calvo”.

Madrid, 13 de junio. Cinco toros de Olea y uno de Santa Coloma para Limeño y Gallito Chico. Por Mangue. “Se levanta el niño y con el capote recogido le sacude otros tres lances, cada uno de los cuales vale por una faena. Luego verónicas estupendas, con juego de brazos de esos que no se aprenden, sino que se sacan del vientre de la madre… Vamos a ver cómo vuelve Gallito. Pues con la muleta, el mismo que fue en su segundo toro. Parado, derecho, adornado y mandando más que un general en campaña. Es un torero en toda la extensión de la palabra. Anda entre los toros como en una tertulia de amigos, tiene gallardías y recursos en todo momento. Señores. Apretarse las taleguillas, que viene pegando. Y para remate de todo lo visto y oído, entra a matar desde corto y tira derecho, y mata media en la misma cruz que mató en el acto. Ovación y salida en hombros hasta el auto, que le devolvió a Madrid entre palmas por la avenida de la Plaza”.

 Valencia, 23 de julio. (Por telégrafo).“No ha quedado por vender una papeleta para ver a los niños sevillanos”. Los animales del ganadero Peláez resultaron mal presentados y mansos, algunos fueron devueltos “a la carrera”. Las protestas iban arreciando únicamente aplacadas cuando “Joselito salió a torear de muleta, haciéndose enseguida con el manso y deshaciéndose de él con media arriba”.

Sevilla, 26 de julio. Limeño y Gallito. “Un lleno hasta los tejados hubo esta tarde para ver a los niños fenómenos, que han lidiado reses de D. Felipe Salas, que han sido blandotas… En el segundo recortó a medio capote Gallito, toreó por verónicas excelentemente, estuvo breve y valiente con la muleta, y mató de media baja, otra media delantera, un pinchazo y un descabello al segundo intento… En el cuarto se repitieron las ovaciones a Joselito por su toreo de capa. Con las banderillas colgó un par bueno al cambio, otro ídem de frente, y uno excelentísimo al sesgo. En el último sobresalió la faena de muleta de Joselito. Mató de media caída”.

Madrid, 28 de julio. Seis de Pablo Romero, uno de Aleas y uno de Trespalacios, para Limeño y Gallito. Por Mangue, que introduce sus rimas: “Rebosa la Plaza/ la gente anhelante,/ refleja en sus rostros/ la viva ansiedad/ que siente el que aguarda/ ver cosas no vistas,/ …y cruzan el ruedo/ los niños prodigio/ con aire gallardo,/ torero, juncal. Comienza la crónica: “Entre palmas se hace el paseo, y puesto cada personaje en el lugar que le corresponde… Cuando brinda Joselito se hace en la Plaza un silencio solemne. Comienza con un pase bajo cambiado, con la izquierda, sigue con naturales por la derecha y cierra con una estocada ligeramente desprendida, que mata sin puntilla.La ovación es colosal, con persistente petición de oreja”.

 

Madrid, 4 de agosto. Seis de Miura: para Limeño y Gallito III (que así denomina Mangue esta vez a Joselito). “Apliquen ustedes el disco de la corrida anterior en cuanto al entradón que es de los de “No hay billetes”. Añadan ustedes una tarde tormentosa, de calor húmedo, unas gotas de lluvia a la hora de entrar en el coso, y fórmense idea de la desconfianza de la gente que tema la suspensión a la mayor gloria de Mosquera. ¡Está tan reciente la otra! A la hora de hacerse el paseíllo continúa el tiempo amenazador. La gente trae buen humor, pues aplaude la salida de las cuadrillas... El bichejo está guapo. Espera y desarma. Junto a los tableros toma Joselito muy cerca de la cucaracha, que sigue con la cabeza como una devanadera. Sobre tablas y desde corto se mete a matar cobrando media un poquitín descolgada. Y se aplaude mucho justamente al buen torero que se ha quitado de delante con brevedad y decencia un pájaro. En lo que se hace los arrastres siguen aplaudiendo… Choto cuarto. Relator, colorao, ojo de perdiz, sacudidillo de carnes, hocicudo, bizco del izquierdo, y además, tuerto… En los mismos medios le tomó de muleta Joselito sólo con el regalo, y en cuatro muletazos se hizo con él. Se le fue, y volvió a recogerle para largarle un pinchazo en el pescuezo. Volvió el niño a entendérselas solo (…) a tirarse dos veces más desde corto, para pinchar delantero y acabar con una corta atravesada. (Palmas, que el chico recibe con cortedad y que le obligan a saludar desde el estribo.)… El sexto, de Miura. Irlandero de nombre, negro listón, estrecho y largo como un callejón y manso como un caracol en sus primeros pasos por la tierra. Luego se crece algo, para aceptar cinco picotazos, derribar tres veces y matar un jaco. Gallito hizo tres quites con todo el repertorio de gallardías… Entre grande expectación aparece Joselito… dibuja un pase natural, con la mano izquierda, sencillamente estupendo y luego ya no me agrada tanto aquello de los pases de molinete, marca Gallo grande; pero habida cuenta de que estamos en una novillada, que pase como bueno. En la suerte natural se le iguala el adversario; el torero mete el pie invitando al recibimiento, el toro acude despacio, espera el matador y hunde el estoque hasta el pomo al lado contrario. La ovación que resuena al doblar el toro es tremenda. Los capitalistas sacan a hombros al niño… El filón sigue dando mineral, D. Indalecio.

Sevilla, 12 de agosto. Limeño y Gallito. “Ayer se acabaron los billetes para esta corrida de hoy, en la que los “niños fenómenos” iban a entendérselas con seis miureños. El resultado no ha correspondido a las esperanzas. Las reses eran modestas chotas de poco respeto y cortas defensas. Sólo el primero tenía alguna representación”. Los miuras lucieron temperamento imposible y la corrida terminó con la asistencia en la enfermería de Limeño y el picador Juan Díaz por fuertes contusiones.

Sevilla, 14 de agosto. (Por telégrafo) Gallito III con seis toros. “Hace muchos años que no se ha celebrado en esta tierra de los idólatras de los toreros una corrida que haya despertado tanto interés como la de esta tarde. Apenas puestos a la venta los billetes se agotaron, cargando con la mayor parte del papel los revendedores, que bien pueden decir que han hecho su Agosto. La idea de ver al ídolo del día, a Joselito, encerrado con seis toros, ha enardecido a la afición de forma tal, que a pesar de ser día de labor el de hoy, en muchos talleres y comercios se ha dado al personal permiso para asistir a la corrida. Después de esto holgará decir que en la plaza se ha metido gente hasta el último límite. Poco antes de empezar la fiesta ocupa un palco D. Luis Mazzantini, que es ovacionado. Poco después, en el mismo palco, aparece Rafael, el hermano, el hermano mayor del matador, que disfruta también de su ovación. Esta y la anterior alternan con las broncas constantes que producen los rezagados al entrar en los tendidos y no poder acomodarse en ellos por el exceso de espectadores a causa de no estar numeradas las localidades. Con tales precedentes se hace el paseo durante el cual se aplaude al “fenómeno”… A duras penas pudieron prenderle tres pares en tres viajes, porque el socio se tapaba y cortaba el terreno. En las tablas le tomó la muleta Gallito hasta poder meterle mano con un pinchazo alto. Luego dos medias tendenciosas hacia los bajos, y después de dos dobladuras y cinco marronazos del puntillero, arrastran al toro mientras el concienzudo ganadero D. Eduardo Miura es obsequiado con una pita… Otra faena de muleta corta emplea Gallito con éste... División de opiniones… Sexto. Cuando la gente bosteza de aburrimiento aparece el último, del duque de Tovar, colorao. Joselito, para borrar el mal efecto de lo anterior, le aguarda de rodillas para cambiarle, pero se levanta antes de llegar el toro a jurisdicción y todo queda en unas verónicas y unos farolillos que no desarrugan el entrecejo de los señores. En los quites, sí. Como la criatura tiene amplio repertorio y ahora le pone en juego, algunos adornos son aplaudidos con unanimidad… La presencia de su hermano le induce a dar una “espantadita” de la marca de la casa, y con un pinchazo y una delantera y caída, también de la marca familiar, acaba con el toro y con la corrida que ha sido larga, o lo ha parecido".

Málaga, 18 de agosto. Gallito III y Posadas. “Los toros de Campos Varela, lidiados esta tarde, han sido mansos en general. El quinto fue fogueado en medio de una bronca. Joselito estuvo bien y adornado con el capote toda la tarde. En quites, los hizo de todas clases y bonitos. Pareó al primero oyendo dos ovaciones, y en el segundo colocó otro par bueno. Con la muleta, en el primero superior, y mató de un bajonazo. Le dieron la oreja. En el tercero, con media buena la cortó también. Caída fue también la estocada con que despachó al quinto, por la que le dieron palmas”.

Bilbao, 1 de septiembre. Limeño y Gallito III. “Gran entrada para ver a los niños fenómenos entendérselas con seis novillos de Gama, que han sido grandes, bien presentados, en general, y se han limitado a cumplir en varas. Cogida de Gallito III. Al poco tiempo de salir el primer toro, y con objeto de ponerle en suerte, Joselito le da unos capotazos que el animal toma con codicia tal, que obliga al muchacho a salir para la barrera, donde es alcanzado por un pitón. Cayó en el callejón, donde fue recogido por las asistencias y llevado a la enfermería. La afición sufre un desencanto tremendo al enterarse de que Gallito no puede salir a torear. Limeño se encuentra con seis toros y se aflige. (…) A Joselito se le apreció en la enfermería una herida en la pierna derecha de cuatro centímetros de extensión. Convenientemente vendado fue trasladado en coche al hotel”.  El sábado, 7 de septiembre, EL PAÍS añadía: “Estado de Joselito. Llegó ayer mañana a Madrid el torero que más entusiasmos despierta por ahora en la afición, el buen José Gómez, hermano de los dos Gallitos. En el hotel de Roma, donde se hospeda, se hizo cargo de su asistencia el doctor don Agustín Mascarell… Es imposible que pueda torear en todo lo que resta de mes. La alternativa, pues, se aplaza para el mes próximo”.

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Joselito hace un brindis en la tarde de su alternativa en Sevilla, el 28 de septiembre de 1912. Esta imagen ha sido reproducida en los carteles de la pasada feria sevilana para conmemorar el centenario.

Sevilla, 28 de septiembre. (Por telégrafo). Alternativa de Joselito. “Con la alternativa de Joselito y todo no se ha podido llenar la plaza. El público anda bastante molesto por los abusos de que ha sido objeto y se ha retraído. Se lidian toros de Moreno Santamaría por las cuadrillas de los dos Gallitos y Pazos. Primer toro… los tres maestros hicieron en quites toda clase de monerías. Tocan a banderillas y los dos Gallos cogen los palos. Joselito juguetea un ratito y clava un gran par al cuarteo. El mayor deja un pali; el menor prende, al cambio, un buen par, y cierra el grande con otro superior cuarteo. Grandes ovaciones. Preparado para matar se le arranca el enemigo y el debutante suelta un pinchazo. Luego una estocada caída de la que muere el toro sin puntilla. Gran ovación... El último toro se llamaba ‘Mazanito’, era berrendo en negro y chiquito, como corresponde a un niño. Tardeando toma cinco picotazos en los que mata un caballo. Joselito está breve con la muleta y mata con un estoconazo caído. Los paisanos suyos le sacan a hombros.

Sevilla, 29 de septiembre. Seis toros de Surga lidiados por Gallo, Pazos y Joselito. “La entrada es hoy un poco más consoladora que ayer, pero no llega a media plaza… Tercero. Maceto, negro bragao y más pequeño que los anteriores… Joselito hace una faena maravillosa, que es ovacionada; entra a matar y da una delantera y perpendicular que basta. (Ovación)… Sexto. Monolito, grande, ancho de cuerna, bravo… Joselito se luce con la muleta, da un pinchazo caído y después una baja. Los dos Gallos salen a hombros”. –H.

Sevilla, 30 de septiembre. Gallito y Joselito. “Continúan los hermanos Gómez, a pesar de su ruido sin llenar la Plaza. En la corrida de hoy se han lidiado toros de Salas… Segundo toro, algo más respetable de instrumentos. Joselito torea artísticamente, con variedad de lances. El toro cumple sin poderío pero da lugar a que los dos matadores entusiasmen al respetable con quites y monerías. Joselito agarra los palos y coloca de frente un par soberbio por la ejecución, malo por el resultado y luego dos más sin pero ninguno. Ovaciones. Joselito se queda solo con el toro y trastea con maestría y valor. Entra a matar con el toro adelantado y al dar una estocada delantera sale volteado; al quiete su hermano. Joselito se levanta, lleva rota la camisa por el pecho y sin mirarse se va al toro, que se echa. Ovación tremenda… El tercero era ya un toro... Cada vez que Joselito interviene en la lidia se reproducen los aplausos por la faena del toro anterior. Su hermano compite con él en filigranas y el entusiasmo del público va en aumento… Cada Gómez coloca un par de banderillas bueno, y José tras de pocos pases, entra desde largo y coloca media atravesada. Al quinto golpe acierta el descabello. ¡Y nueva ovación!... Gallo brinda al sol y da el primer pase cambiado a muleta plegada. Palmas. Da dos pinchazos delanteros y luego un sablazo, en el que asoma el estoque por el brazuelo izquierdo. ¡Vuelta al ruedo! Un guasón le obsequia con un bisoñé. Para debajo del sombreo que le echaron en Madrid… José saca el repertorio de los pases bonitos y tirándose de lejos da un pinchazo y media caída. Ovación y salida a hombros”.

 

Madrid, 1 de octubre. Corrida extraordinaria. Por Mangue. Matadores: Pastor, Joselito y Vázquez; aquél refrenda la alternativa, y éste la toma. Toros: seis de Veragua y dos de Benjumea. “Casi llena está la Plaza, porque sólo clarea en el 10 y en el 1, porque “es la localidad cara”… ‘Ciervo’. Jabonero claro, grande, rizoso, cornicorto. Joselito abre el capote y veroniquea con buen estilo de brazos, pero con gran movimiento de pies. Desde la segunda vara hasta la cuarta que tomó estuvo el de Veragua quedadísimo. Así continúa durante el segundo tercio, en el que los chicos cumplen. Y llega el momento emocionante en que Rafael Gómez confirma a José Gómez la alternativa, ceremonia pía que acaba con un apretón de manos. Joselito acude al marmolillo y da dos con la derecha y dos en la otra. Pocos más sin relieve, y un estoconazo caído y atravesado de efecto instantáneo. Los pitos ahogan las palmas… ‘Espejito’. De Veragua, colorao, ojinegro, corto de defensas. Joselito veroniquea movido, y hace el primer quite con una serpentina bonita. Este veragüeño es manso, tardo y blando. Los picadores le salieron hasta los medios y los monosabios (¡brindo por usía, señor presidente!) llamaron y tiraron las gorrillas. Los rehileteros a cumplir y nada más. Joselito trastea con el estilo de su señor hermano, cuando juega con ventaja y mata como él, es decir, delantero y caído. Intentan aplaudirle y los silbidos matan las palmas. ¡Lástima de niño; Tan joven y ya por los bajos!

Jerez, 2 de octubre. Los dos Gallos. Con una entrada malísima se ha celebrado la corrida de esta tarde en que han sido matadores Rafael y José Gómez. “…Joselito se encontró en el último tercio con un manso de mala intención, pero lo toreó con ciencia, arte y valentía, y en cuanto le vio en suerte le atizó un pinchazo arriba, del que salió rebotado. Con una entera caída acabó. (Palmas y pitos)… El último era un feto de toro. Joselito trasteó brevemente a la chota y la mató buscando la yugular”.

Cádiz, 4 de octubre. (Por telégrafo). Machaquito, Gallito, Gaona y Joselito. La plaza llena. Asisten a la corrida numerosos representantes extranjeros. Se lidian ocho toros del marqués de Saltillo. La tarde amenaza lluvia. Gaona llegó tarde por el retraso ferroviario y empezó la corrida sin él. … “El cuarto negro también. Joselito veroniquea con lucimiento. Toma el toro cuatro puyazos empujando bien en todos, pero se huyó desde la última vara y llegó manso a manos de Joselito. Este le sujeta con la muleta y con el cuerpo en una faena vistosa, y comienza a lo otro con un excelente pinchazo. Sin camelar tanto como la primera vez, se cuela de segundas y con media honda mata. (Palmas abundantes)  (…) El último toro tomó cuatro varas y mató tres caballos. Al caer un picador dio con la puya a Machaquito, y le causó una herida leve en la frente, que le fue curada en la enfermería. Joselito se prepara primorosamente al toro para colocarle un par magnífico, que se premia con un diluvio de palmas. Muletea cerca y muy adornado entre una ovación estruendosa, que arrecia al administrar una buena estocada de la que dobla el toro sin puntilla. El público ha salido muy contento”.

Madrid, 6 de octubre. Corrida Extraordinaria. Matadores Gallito y Joselito. Por Mangue. Seis del marqués de Guadalest. “Con tarde fresquita y buena entrada se celebra esta corrida organizada para desquite de los hermanos Gómez, sobre todo del pequeño, que bien lo necesita… Joselito veroniquea muy movido… sufre en el segundo pase un achuchón del que se defendió sin perder la cara, y con pocos más, lió y administró dos pinchazos escurriendo el bulto, y para remate un bajonazo alargando el brazo con mucha elegancia…Con la muleta, el chiquitín de la casa Gómez, administra cuatro pases, tres superiores y otro de sainete. Lo sucesivo no es tan bueno aunque el toro se prestaba a todo lo que quisieran hacer con él. Ayudado por su hermano iguala al berrendo, y tres veces que le entra a matar le dio en el mismo sótano sin comprometer nada la criatura. ¡Lástima de niño! Al arrastre, al toro se le aplaudió… Va Joselito entre siseos y es toreado en los primeros pases, y da los pocos que siguen a estos, y en seguidita entra a matar con ventaja y larga un estoconazo delantero, perpendicular y caída. ¡Desquitados!”

Hay 4 Comentarios

Excelente trabajo de arqueología taurina. Un placer para quien quiera saber de la imbricación de todo lo que rodea la tauromaquia con la realidad española.

Me encanta esta aseveración:
[...]porque no ha venido a ella por casualidad, como otros señoritos, que se asoman de cuando en cuando a las columnas de la Prensa para escribir de toros, olvidándose de que la Agricultura de la patria está falta de brazos antitaurinos para trabajar en los surcos ”.

Roger Vivier Pisos, Roger Vivier Tacones
http://www.rogervivierflats.co.uk/

A muchos de los columnistas y lectores de aquel diario republicano y socialista les parecía normal que las mujeres no pudiesen votar y cosas por el estilo. Han pasado cien años.

perfecto; muy bien Ángel, seguid así
http://www.youtube.com/watch?v=ysI1Bkjg7EA

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Primer Aviso

Sobre el blog

El mundo de los toros visto por los periodistas de EL PAÍS. Rigor, exigencia y sensibilidad para analizar un arte que vive uno de los momentos más complejos de su historia.

Sobre los autores

Antonio Lorca es crítico taurino en El País. Amante del toro en el campo, en la plaza y en el plato. Hijo del Capitán Trueno, venera a los héroes de carne y hueso ya vistan de oro o plata, vayan a pie o a caballo. Por favor, no le digáis a mi madre que soy periodista; ella, orgullosa de mí, cree que soy banderillero...

Rosa Jiménez Cano. Periodista de EL PAíS especializada en Tecnología, aficionada a los toros desde su niñez. Como cualquier abonado de Las Ventas reparte su corazón entre Chenel, Esplá y los hierros más duros. Se derrite cuando a Morante le da por torear.

Quino Petit es periodista de EL PAÍS. Desde 2006 escribe reportajes en El País Semanal. Durante la adolescencia sufrió un shock leyendo la biografía de Chaves Nogales sobre Juan Belmonte y persiguió a Curro Romero y a Rafael de Paula hasta que ambos se cortaron la coleta. Desde entonces no persigue a nadie. Tampoco ha vuelto a ver torear tan despacio.

Paz Domingo, periodista de El País y admiradora de la portentosa belleza que atesora el toro de lidia, cuando se da con toda la integridad física y temperamental, con la fuerza descomunal que representa su genio, acometividad, defensa, y resistencia al sometimiento.

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