El PP, los toros y un pimiento

Por: | 02 de septiembre de 2013

Visto lo visto, al Partido Popular los toros le importan un pimiento. Pero por si a alguien le parece que esta es una afirmación muy contundente, la podemos dejar en que le importan medio pimiento, y de ahí no paso. A fin de cuentas, la famosa ILP que se tramita en el Parlamento no deja de ser un cúmulo de buenas intenciones que pueden quedar plasmadas en una ley, y ya se sabe que en este país las leyes están para no cumplirlas. Pero tranquilizan conciencias.

Le importan un pimiento porque cuando la realidad obliga a confrontar la teoría con los hechos, al partido gobernante se le ve el plumero, y, como ya ocurrió con el PSOE en la legislatura anterior, no acaba de encontrar modo y manera de conjugar su natural complejo antitaurino con la legítima afición de una parte importante de la población de este país. Y, entonces, yerra soberamente y se queda desnudo ante sus constantes incoherencias. Dicho de otro modo: al PP, como al PSOE, le molestan los toros, pero las circunstancias le obligan a hacernos creer a todos que no es verdad, y así, con ese lío en la cabeza, se niega a salir del armario y cantar a voz en grito sus verdaderas creencias.

A la vista está lo que acaba de ocurrir con la corrida emitida por TVE desde Mérida. La última vez que las cámaras entraron en una plaza fue el 5 de septiembre del año pasado, y la televisión pública no ha tenido empacho en afirmar que esta segunda ‘se enmarca dentro de la filosofía de la Corporación de tratar con naturalidad la Fiesta Nacional en atención a su dimensión cultural, económica y social en España'. Esta es una forma de tomar el pelo a la gente como otra cualquiera, pero no es de recibo que lo haga un Gobierno que dice amparar la fiesta de los toros.

Todo lo relacionado con esta retransmisión ha sido un puro despropósito, y solo la desastrosa desunión de los distintos sectores taurinos no ha podido evitar que se lleve a efecto.

Solo a quien la fiesta le importa un pimiento se le puede ocurrir televisar un único festejo al año, y hacerlo desde una plaza de tercera, y el día 1 de septiembre, fecha fijada para la operación retorno de las vacaciones de verano. ¿Cabe mayor desatino o acaso es una decisión premeditada para asestar un nuevo golpe a la fiesta o justificar un compromiso de la forma menos comprometida posible?

Es evidente que la dimensión cultural, económica y social de los toros merece un trato diferente por parte de TVE. No es aceptable despachar al segundo espectáculo de masas con una sola retransmisión al año. ¡Y porque todos sus actores renuncian a sus derechos de imagen! ¿Ocurre esto con alguna otra manifestación cultural o artística?

Y como parece que las cabezas pensantes de TVE no saben que en este país se celebran corridas de máxima categoría en Sevilla y Madrid, por poner solo dos ejemplos, eligen un festejo intrascendente en una plaza que peso nulo en el curso de la temporada. Y en una fecha decidida por el enemigo.

Vaya todo el reconocimiento para el empresario de Mérida, José María Garzón, que ha demostrado una iniciativa y un compromiso desconocidos en este sector, y para el torero, Alejando Talavante, que superó con nota el envite en solitario. Pero lo que se vio en el ruedo emeritense no es la fiesta que hay que promocionar en los momentos actuales. No vale el medio toro, ni la caricatura de la suerte de varas, ni el indulto de un animal noble y bondadoso, ni la euforia desmedida de un público carente de exigencia. Ni el cante del torero, simpática anécdota que lo que canta de verdad es que el toro que Talavante se pasaba por la barriga no asustaba ni a una mosca.

La fiesta es otra cosa, y todos los aficionados lo saben. Y esa otra, que va desde la cría del toro en el campo y su protagonismo ecológico, hasta su lidia y muerte en una plaza en una tarde de emociones profundas gracias a la pujanza y la casta agresiva y noble del animal y la heroicidad artística del torero... Esa es la que hay que mostrar.

Ahora, lo de menos es que la corrida de Mérida haya tenido éxito de audiencia. ¿Qué esperaban? Lo más importante y grave es que nadie sabe cuándo será la próxima, aunque se pueda presagiar que alguien estará pensando en otra legislatura y en una plaza portátil. Por cierto, las noticias taurinas que se producen en las grandes ferias siguen sin interesar a los informativos televisivos.

¿Se entiende lo del pimiento?

Si hubiera un mínimo de seriedad en el PP y en TVE, el suceso de Mérida no hubiera existido. Así de sencillo. Y eso que el PP se proclama taurino... ¡En qué manos está la fiesta...!

Hay 16 Comentarios

lo que es vergonzoso es que llamen cultura a una barbarie

Para CCC: Las privadas retransmitieron en su momento, ahora no lo hacen porque: les sale más barato poner tertulianos del morbo y "el corasón", obteniendo cifras de share astronómicas; y porque los toreros, al ser una cadena privada, les piden por derechos de imagen una burrada. Si TVE retransmitió el año pasado y este es por que los toreros renunciaban a sus derechos de imagen por tratarse de la cadena pública.
Hace años esto no ocurría, pero ahora los toreros también quieren gestionar derechos de imagen y por eso es más caro dar toros por televisión. Mira como sí retansmiten los sanfermines y los encierros de San Sebastián de los Reyes.

La prueba del algodón: ¿Por qué ninguna televisión privada quiere emitir toros? Porque el la audiencia que logran no les compensa. ¿Por qué ninguna TV da información sobre los toros (excepto cuando se trata de una cogida)? Porque el interés que los toros suscitan es muy limitado.

Que el hombre no trata bien a los animales es cosa clara, pero convertir el toreo en cabeza de turco de todas las maldades que le hacemos a los bichos no arregla nada y nos hace olvidarnos del verdadero problema.
Después nos partiremos el pecho defendiendo las tradiciones ancestrales de cualquier tribu de la selva en aras de la disversidad cultural.
Si de lo que se trata es de no convertirnos todos en americanos zampahamburguesas se empieza estudiando y respetando las tradiciones propias, no pasando el fin de semana en un centro comercial de extrarradio consumiendo lo que la multinacional de turno decida.

Como española me siento avergonzada como estos politicos que estan engendrando una corrupcion nos quieran darnos clases de cultura por que me siento indignada que nos quieran convencer que es una fiesta nacional cuando eso deberia de elegirlo el pueblo y ya de momento todos sabemos que muchos estamos en contra.

Totalmente e acuerdo, la corrida no era apropiada para crear afición, ni mostraba lo que realmente debe ser una corrida de toros. Una pena.

fuera maltrato a los animales...!!
disfrutar torturando a un animal?? increible... por favor amigos extranjeros...organicen un boicot internacional contra esta práctica incivilizada.

Pues por mi parte las dos corridas que retransmiten al año se las pueden ahorrar. No comulgo con espectáculos en los que se martitiza seres vivos. Abajo la fiesta nacional!

Por supuesto que TVE se equivoca , eso no es promocionar la fiesta de los toros, algo es algo por lo menos aunque no suficiente. Los aficionados lo saben pero que le vamos a hacer es lo que hay , evidentemente la fiesta de verdad solo queda para una par de plazas en el mundo. Lo de Mérida fue un espectaculo aburrido , sin verdad y sin emoción, así las corridas de toros son un circo de fieras amaestradas, algo difuso que no se corresponde a lo que aficionados de siempre se nos queda muy corto.

No hay un político que entienda que el toreo es una excepción que hay que proteger y fomentar porque de su salud depende la suerte de cientos de miles de animales, los animales españoles mejor tratados de todos los criados en semilibertad. A nadie se le ocurriría reservar más de dos hectáreas del mejor suelo peninsular para la cría de un solo astado de otra raza cualquiera. Las bulerías de Talavante delante del toro entregado y vencido fueron el momento más emocionante de la tarde televisiva. Conozco quien adelantó el regreso para estar en casa a tiempo de ver la anormalidad de una corrida de toros por la tv que también pagamos los aficionados. Que no se pase otro año sin toros por la pública.

Mérida ¿no es de segunda categoría? A mi me dio miedo cuando lo del indulto, no por si era o no; las palabras de Talavante, cuando dijo algo así como que la embestida del toro mexicano es tan necesaria en la ganadería brava... lo que faltaba para rematar la descastación, traer el toro mexicano a aquí; 'el mejor toro que me ha salido este año, yo creo'. Ni el de Madrid de las dos orejas...

Para describir a la España profunda sólo te ha faltado esto: http://xurl.es/otvtw

Afortunadamente, para los Toros nos queda Francia !

"... no acaba de encontrar modo y manera de conjugar su natural complejo antitaurino con la legítima afición de una parte importante de la población de este país... "

No. Perdone usted, esa afición, la afición a la tortura ni es legítima ni es respetable.

Dejo lo de los aspectos culturales y ecológicos de la "fiesta" porque son un cúmulo de lugares comunes que no resiste un análisis superficial.

Saludos.

Afortunadamente la llamada Fiesta Nacional tiene los días contados. Y es que vivir en pleno siglo 21 con la mentalidad del siglo 1 ya no traga. Lo mismo se podría decir de las religiones en general y de la cristiana y musulmana en particular. Boicot a las únicas empresas que todavía patrocinan a la salvajada nacional, Mahou y Coca Cola

Crónica del palurdo español
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14 h. Me voy a tomar unos lingotazos para preparar mi entrada en la plaza
15.30 h. Ya borracho, una panda de hostias a mi señora que es lo que se merece.
18.00 Me voy pa la Plaza. Jesús que arte tienen en martirizar a ese maldito herbívoro llamado toro
21.00 Coño, casi se me olvidaba pegarle una guantada al niño por venir tarde.
Con mucho amor, un aficionado a la vergüenza nacional

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Primer Aviso

Sobre el blog

El mundo de los toros visto por los periodistas de EL PAÍS. Rigor, exigencia y sensibilidad para analizar un arte que vive uno de los momentos más complejos de su historia.

Sobre los autores

Antonio Lorca es crítico taurino en El País. Amante del toro en el campo, en la plaza y en el plato. Hijo del Capitán Trueno, venera a los héroes de carne y hueso ya vistan de oro o plata, vayan a pie o a caballo. Por favor, no le digáis a mi madre que soy periodista; ella, orgullosa de mí, cree que soy banderillero...

Rosa Jiménez Cano. Periodista de EL PAíS especializada en Tecnología, aficionada a los toros desde su niñez. Como cualquier abonado de Las Ventas reparte su corazón entre Chenel, Esplá y los hierros más duros. Se derrite cuando a Morante le da por torear.

Quino Petit es periodista de EL PAÍS. Desde 2006 escribe reportajes en El País Semanal. Durante la adolescencia sufrió un shock leyendo la biografía de Chaves Nogales sobre Juan Belmonte y persiguió a Curro Romero y a Rafael de Paula hasta que ambos se cortaron la coleta. Desde entonces no persigue a nadie. Tampoco ha vuelto a ver torear tan despacio.

Paz Domingo, periodista de El País y admiradora de la portentosa belleza que atesora el toro de lidia, cuando se da con toda la integridad física y temperamental, con la fuerza descomunal que representa su genio, acometividad, defensa, y resistencia al sometimiento.

El País

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