Traspasando la línea

Traspasando la línea

Una mirada constructiva y crítica sobre el impacto del mundo digital en la educación. Aunque su punto de partida es la educación en línea y todo el potencial que se suele desconocer, atraviesa esa línea para analizar y comentar la emergencia de nuevos y discutidos enfoques en el uso de las tecnologías digitales para la mejora de la educación.

¿Educar para formar personas libres, o solo para la economía del conocimiento?

Por: | 24 de marzo de 2014

Mark Bullen vive en Vancouver. Actualmente trabaja como experto en E-Learning en la Commonwealth of Learning, donde se encarga del desarrollo de políticas educativas y de desarrollo del uso apropiado de la tecnología en la educación. Anteriormente fue director de Enseñanza y Aprendizaje en el British Columbia Institute of Technology y director adjunto de Educación a Distancia en la Universidad de British Columbia.

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Fuente: http://www.crossfitamrap.com

Siguiendo la línea que inicié en el anterior post, voy a completar el análisis de la evolución de la agenda social que nace con la educación a distancia y que continúa en nuestros días con la educación en línea.

Otra consecuencia del enfoque miope en las TIC para el desarrollo de capacidades, al que me refería en mi post previo, es la posibilidad de que los tecnólogos “secuestren” el programa educativo, pasando el énfasis a las habilidades informáticas frente a otras competencias educativas más amplias que son desarrolladas y potenciadas mediante el uso de las TIC. Las TIC en la educación se confunden con la estrategia de implantación de las tecnologías a escala general. Prueba de ello es la repentina urgencia por implantar iniciativas nacionales de uso de la tableta antes de que se hayan elaborado planes coherentes sobre el uso que se hará de este dispositivo como herramienta de apoyo a la consecución de los objetivos educativos. Se dedican grandes esfuerzos a elaborar especificaciones técnicas, pero se dedica mucho menos tiempo a pensar en las especificaciones educativas. ¿Cómo se utilizará la tecnología como medio de apoyo a la enseñanza y el aprendizaje? ¿Qué contenidos estarán disponibles en los dispositivos empleados? ¿De qué manera se explotarán las prestaciones comunicativas de la tecnología? Michael Trucano afirma lo siguiente en su reciente reseña y análisis acerca de las iniciativas relacionadas con las tabletas: “Con demasiada frecuencia, la (...) pregunta que se plantea no es ‘¿qué dificultades pretendemos superar, y qué enfoques y herramientas podrían ser los más útiles para conseguirlo?’, sino ‘sabemos cuál es nuestra 'solución' tecnológica, ¿puede ayudarnos a dirigirla a los problemas correctos?’”.

En esta carrera febril por subirse al tren de la tecnología también se ha pasado por alto la preparación de estudiantes y docentes. La aceptación sin reservas del discurso de la Generación Net nos ha llevado a pensar, erróneamente, que nuestros estudiantes se sentirán como pez en el agua cuando se les pongan los dispositivos en la mano. La evidencia sugiere lo contrario. Así, en este estudio se concluye que los 17.000 doctorandos investigados “trabajan en un entorno en el que su comportamiento investigador no explota todo el potencial de la tecnología innovadora” y que están “poco formados o informados para poder aprovechar al máximo las últimas posibilidades que ofrece el entorno de la información digital”.Al menos somos más realistas en lo que atañe a la preparación de los profesores. A pesar de ello, con demasiada frecuencia estas iniciativas tecnológicas se ponen en marcha sin contar con un plan sólido de capacitación del profesorado.

Los cursos en línea masivos y abiertos o MOOC, por sus siglas en inglés, también han influido en este cambio apropiándose sutilmente del programa de acceso a la educación. Expresado de forma sumamente simplista por Thomas Friedman en su tristemente célebre columna del New York Times de 2012, los MOOC son la fórmula mágica. Todo el que quiera estudiar en una de las universidades de la Ivy League podrá hacerlo con solo matricularse en un MOOC. No habrá reconocimiento académico y es probable que en los cursos no se trate ningún asunto que tenga relevancia local para el estudiante, pero es el pequeño precio que hay que pagar por tener acceso a una prestigiosa universidad estadounidense.

Incluso la narrativa subyacente al programa de los OER (recursos educativos de libre acceso) ha pasado sutilmente del acceso emancipatorio al acceso como apoyo a la economía del conocimiento. Esto se evidencia en la alineación de los OER y las TIC en las políticas educativas, viéndose impulsadas estas últimas por un imperativo tecnológico/económico.

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Fuente: http://www.xiskya.com

¿Qué se puede hacer frente a esta preocupante tendencia? En primer lugar, los que trabajamos en el ámbito del aprendizaje abierto y a distancia tenemos que recordar cuál es (o debería ser) nuestra misión: educar, permitir el acceso a la educación y promover el cambio social y el desarrollo económico. Nuestro uso de las TIC en la educación y el aprendizaje en línea debe tener siempre en cuenta estos principios.

En segundo lugar, debemos recordar que, a pesar del discurso sobre la globalización y la rápida difusión de la tecnología, sigue habiendo enormes diferencias en todo el mundo en cuanto al acceso físico y también “cognitivo”, como yo lo llamaría, a la tecnología. Las soluciones que podrían funcionar en Sudáfrica no son necesariamente las adecuadas para Guyana o Belice, y no debemos asumir que la mera posibilidad del acceso físico redundará en el uso eficaz de la tecnología.

Por último, es momento de que recordemos que la educación a distancia surgió como respuesta a un problema social que todavía existe: ¿cómo facilitar el acceso universal a una educación de calidad? Dejar que la prioridad pase de ser solucionar este problema de acceso a preparar para la “economía del conocimiento” puede parecer una cuestión de semántica, pero a mi juicio puede mermar nuestra capacidad para alcanzar nuestra meta de facilitar el acceso universal a la educación.

Hay 3 Comentarios

Aprendiendo a cantar. A ver qué os parece la cálida voz de esta chica. http://www.youtube.com/watch?v=G-JZJvcT2Q0

ISABEL PEREZ CORRALEJO. Estoy de acuerdo con la idea de tu artículo. Y creo que las relaciones entre nuevas tecnologías y educación y cultura y sociología y política tantas otras materias no han hecho mas que empezar. Somos una generación de prueba y el fondo y la forma- entendido como contenidos de calidad o desarrollo de aplicaciones y programas, es un debate estéril. Las tecnologías no dejaran de ser el marco de trabajo que nos abre al conocimiento infinitas posibilidades.

Nos sobran las razones. #28Mporlaslibertades Acto público "Una respuesta colectiva a la represión": http://soslibertades.wordpress.com/2014/03/11/video-convocatoria-acto-publico-28m-una-respuesta-colectiva-a-la-represion/

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Sobre el autor

Albert Sangrà Morer

ha transitado por la docencia y la organización de los distintos niveles educativos de nuestro país, y la evolución de la tecnología le ha ido acompañando en esa travesía. Profesor e investigador de la Universitat Oberta de Catalunya, UOC, estudia cómo hacer que las tecnologías aporten un valor añadido a la educación y a sus resultados en el marco del grupo Edul@b. Es Vicepresidente de la European Foundation for Quality in E-Learning (EFQUEL), y ha escrito diversos libros y artículos sobre esta temática.

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