Con la excepción de Mercadona,que en los últimos años optó por una política de precios ajustados fijos con sus interproveedores, la mayor parte de los grandes grupos de la distribución se hallan enzarzados en una guerra de ofertas en productos alimentarios donde leche y aceite se llevan la palma como referencia para una cesta barata de la compra.No se trata de una batalla nueva, ni será posiblemente la última, pero en esta ocación, con la crisis sobre los hogaresl, la misma adquiere mayores dimensiones hasta el punto de estar implicadas en ella todo tipo de cadenas.Con la crisis, la demanda de los productos alimentarios en los hogares cayó en 2011 un 0,7% y ésta misma línea se está manteniendo en los primeros meses de este año. Ante este escenario, los industriales tienen la necesidad de dar salida a la producción para mantener su actividad,cuando no operan en el exterior,y los grupos de distribucion se pelean a la caza del consumidor.
En condiciones normales de los mercados, es posible adquirir un mismo producto en diferentes grupos de distribución a precios distintos,con variaciones que pueden superar un 20%. Eso se produce incluso en una misma cadena en función de la ubicación de cada establecimiento y la competencia con otros grupos que haya en ese área. En la actual guerra de ofertas es posible también adquirir el mismo producto en el plazo de unos días con una variación de precios superior al 20%,aunque en esto de los precios, en consumidor debe estar atento siempre para que el precio de un producto en oferta en los lineales,responda al precio en el ordenador de la caja, cosa que no siempre ocurre.
Los agricultores saben a cómo venden sus productos y esas cifras ya se sabe que no tienen nada que ver con las finales que pagan los consumidores, tras recorrer una larga cadena de intermediarios que ahora se quiere clarificar con una ley.Los industriales venden directamente a los grupos de distribución y, sin embargo, en muchos casos, los precios finales,al alza o a la baja,tampoco tienen mucha relación con los de salida de fábrica.
Esta batalla de pecios de oferta, es probable que, en alguna ocasión, pueda responder a una ofensiva de una industria para dar salida a sus productos, sacar stocks, a precios de coste, para mantener su actividad.Pero,en la mayor parte de los casos, responderia fundamentalmente a las estrategias puntuales de la distribución. Los establecimientos de descuento, como Lidl,Aldi o Dia, para mantener su clientela a precios bajos.Los hipermercados o supermercados,Carrefour,Aalcampo,Eroski,etc, para no perder carros de la compra y en concreto, grupos como Hipercor, valorado en el segmento alto de calidad y precios,con su anuncio de rebajas, para tratar de captar hacia sus lineales a consumidores que hasta la fecha no se acercaban por la barrera de la imagen
Esta batalla de las ofertas ponen sobre todo en el centro de los debates las políticas de precios y de márgenes que está aplicando la gran distribución. Si un grupo es capaz de bajar el precio de un producto un 20%, es porque antes lo estaba aplicando,(concretamente en la leche), o porque esa rebaja la va a compensar el grupo con otra política de márgenes menos agresiva en otros productos.Hay, sin embargo, reducciones de precios o precios de oferta que escapan a todo tipo de reglas sobre márgenes y que se hallan claramente por debajo de los precios de compra en origen, sin que Competencia haya adoptado y ni siquiera iniciado una investigación en los últimos años.En las últimas semanas, Eroski vendió en algunos de sus establecimientos aceite de oliva a 1,20 euros.Hipercor inauguraba un centro en Córdoba con el aceite de oliva como reclamo a 1,21 euros litro en medio de las protestas de los olivareros que obligaron a rectificar al grupo, quien alegó un fallo de impenta.Las ventas a pérdidas están prohibidas por Competencia.Desde la distribución,en estos casos, se alega que se ha comprado el producto barato en origen.Extraoficialmente nunca se podrá saber, en cuanto ninguna industria va a acusar a un grupo de distribución de vender su producto por debajo del precio adquisición por miedo a quedarse fuera.Pero, Competencia no está cumpliendo su papel, a diferencia de lo que sucede en en otros países comunitarios, a pesar de las denuncias del sector agroindustrial.
En esta batalla de las ofertas,el consumidor es un claro ganador en este tipo de productos,aunque lo puede pagar en otros. No pierde la gran distribución, que sólo reduce sus márgeens globales.La industria alimentaria es la que se convierte en carne de cañón ante la exigencia de bajar lo precios o quedar fuera de los lineales.Pero,al final, se trata de una batalla que ya la están costeando los ganaderos de leche cobrando a menos de 0,30 euros litro o los olivareros con el aceite a 1,55 euros kilo.Aquí, la crisis, también la paga el de abajo.Y luego dicen que abandonan...,..
Hay 4 Comentarios
Apostar por la agroecología y por los circuitos cortos puede ser una alternativa clara para la agricultura europea, así viene haciéndose en otros países como en Francia, y desde este modelo estamos impulsando un proyecto desde varios ayuntamientos que ceden terrenos a protoemprendedores que apuesten por volver a cultivar terrenos y vender sus productos directamente al consumidor. Invitamos a conocer el proyecto en www.tierrasagroecologicas.es
Publicado por: Manuel Redondo | 21/06/2012 21:31:54
Yo estoy de acuerdo con el comentario de ISR.
Se cita en el post a Mercadona. Yo no tengo nada en contra de ningún grupo de distribución nacional, pero si que tengo en cuenta que vivimos en un mercado cautivo que no enriquece ni refuerza la producción nacional alimentaria. Pagar el litro de leche al ganadero a 0,30 € me parece robar.
Se le obliga para poder mantener su actividad, a sobreproducir a costa de agotar los recursos naturales (agua), a explotar, e incluso de contaminar la cadena alimentaria. Europa no puede aleccionarnos en esta cuestión teniendo en cuenta las enfermedades que se han generado. Por otra parte, la política en educación alimenticia se encuentra in albis.
Por eso no creo que las alternativas en consumo constituyan opciones; es que si no se refuerzan y se apoyan legal y administrativamente solamente unos pocos podrán ejercer su derecho de compraventa libremente. Y esto contamina mercados, suelos, precios y sistemas. Incluído el de salud. No creo éste sea el objetivo que persiga la gran distribución, ni que le interese.
Publicado por: Belén Mtnez. Oliete | 15/06/2012 15:36:25
La clave está donde siempre, necesitamos que haya emprendedores y eliminar intermediarios.
Al final hay una serie de empresas, que juegan con los márgenes, el dinero entre el productor y el consumidor se diluye en el sistema. igual que la burocracia se diluye en las escalas de funcionariado y al final no existe ninguna organización lógica ni control.
También se debería potenciar el pequeño comercio.
http://www.cursofengshui.net/
Publicado por: ISR | 14/06/2012 11:24:11
nosotros aqui tenemos un tema que nos sobra trigo
Publicado por: harina de trigo | 13/06/2012 20:08:18