A los ganaderos de leche no les llega la camisa al cuello por la subida de los precios de la piensos y la caída de los precios de la leche provocada por las importaciones francesas o alemanas a precios de saldo.Los cerealistas de la mitad sur de la península ya habian segado antes de que entrasen las máquinas a cosechar el pasado mes de junio por la sequía y, en la mitad norte, parte de las buenas expectativas que se presentaban se las llevaron los frios, las escarchas y los calores. No están bien la mayor parte de las cabaña ganaderas por la subida de los cereales, los cÍtricos pasaron uno de los peores años que se recuerdan y ahora les toca el turno a las frutas de verano.En el horizonte de otoño está la entrada en vigor el acuerdo con Marruecos,el olivar sigue sin levantar cabeza en medio de los excedentes y la política de producto reclamo a precio de saldo seguida por la gran distribución y los remolacheros tienen un futuro con interrogantes que, en zonas como Castilla y León, donde se ha concentrado la producción, la Junta lo pone más negro incumpliendo su compromiso con el sector productor y la industria para apoyar con una ayuda complementaria al cultivo.
En medio de este panorama, el sector agrario ha sido un escenario más de las medidas del gobierno para aplicar la subida del IVA. No se han producido sorpresas.Como se esperaba, se han encarecido los costes de producción con unos incrementos que van del 8% al 10% en piensos, semillas, fertilizantes o los gastos veterinarios.Hasta hace unos días, el sector ganadero estaba reclamando una bajada del IVA en los piensos para que el sector hiciera frente a la sequía y a la subida de los cereales.Tambien, hasta hace unas semanas y desde los últimos años, el sector estaba reclamando bajadas en el IVA para la maquinaria, los combustibles y un tratamiento diferenciado para las tarifas eléctricas.Frente a esas demandas, el gobierno procedió a una subida del IVA para esos medios de producción del 18% al 21%, lo que supone un tipo impositivo más elevado que el pagado por agricultores y ganaderos en países comunitarios del entorno y un palo más en la rueda para tener una posición de competitividad.
Hasta aqui, la parte negativa de una situación por la que atraviesa el sector agrario y la derivada de la subida del IVA pagado por agricultores y ganaderos para mantener su actividad.Sin embargo, en este escenario, se ha introducido un dato en positivo que ha sido recibido con satisfacción y, sobre todo, con sorpresa en el conjunto del sectro agarario:el incremento del IVA percibido por agricultores y ganaderos para compenasar el IVA pagado en la compra de los medios de producción.
Acrtualmente, ese IVA percibido compensatorio es del 10% que se aplica en la venta de un producto agricola y del 8,5% en la venta de los productos gaanderos, importe al que tienen derecho todos los agricultores y ganaderos que funcionen fiscalmente por el sistema de módulos, más del 90'% del sector.Elevar esos tipos un punto ha sido una de las reivindicaciones históricas en los últimos años de todo el sector agrario, y la negativa había sido siempre la respuesta de los hombres de negro de Economia y Hacienda.Ante la subida del IVA pagado en los medios de producción,una de las reivindicaciones que ya tenían en cartera las organizaciones agrarias era seguir reclamando un aumento de esos tipos.La sorpresa ha sido que, sin mediar ninguna negociación, el gobierno aprobara por decreto un subida de dos puntos en ese IVA. tanto para los productos agrícolas como para los ganaderos pasando 12% y al 10,5% respectivamente. Se estima que cada punto de subida en el IVA agrícola equivale a unos 100 millones de euros que vuelven al campo y a 50 millones el punto en el IVA ganadero.
Con estos incrementos se hace justicia a una situación que se venía reclamando desde hace años,pero sorprende esta compensación de un deficit de justicia y además ahora, para un sector que no estaba acostubrado a estas medidas.La sorpresa es que la reivindicación haya tenido respuesta en este momento, cuando en periodos de bonanza, frente a las reiteradas peticiones del propio Ministerio de Agricultura, se había impuesto siempre la postura de rechazo de los otros ministerios económicos. Queremos pensar que no ha sido un error del BOE. ¿Influencia de Cañete cuando no hay elecciones a la vista?