¿Sobran uvas o faltan bodegas?

Por: | 16 de octubre de 2013

Durante las últimas fechas, exclusivamente en Castilla La Mancha, el sector del vino ha sido protagonista por la situación de miles de viticultores con sus remolques hasta los topes haciendo colas ante las  bodegas privadas y las cooperativas, pidiendo poder entregar la uva ante la insuficiencia de las instalaciones para recibir y transformar de golpe toda la materia prima. Al margen de los precios vigentes en la presente campaña, la principal preocupación de los viticultores se concretaba en entregar la uva para seguir la vendimia, acabar cuanto antes y así evitar los  riesgos de la climatología del otoño.

La campaña pasada, con una producción nacional de solo 34 millones de hectolitros, los viticultores en las grandes zonas de producción, como Castilla La Mancha, percibieron una media superior a los 0,50 euros kilo de uva. Se duplicó el precio de los vinos graneles, cayeron las exportaciones, se multiplicaron las importaciones y crecieron  los stocks. Este año, con una previsión de cosecha nacional de entre 46 y 47 millones de hectolitros, los precios en las mismas zonas se han situado en una media de  0,21 euros kilo y algunas bodegas advierten a quienes les entreguen las uvas que pagarán tarde por dificultades de liquidez, el próximo año y que esto son lentejas. (Entre los viticultores y las bodegas se sigue hablando de pesetas, 3/3,10  por  kilo y grado de la uva. Una uva tiene en esas zonas entre 11 y 12 grados y  el precio serìa de unas 35 pesetas).

Cuando se habla del vino, producciones, excedentes, precios o problemas como los registrados en las últimas fechas en la provincia de Ciudad Real, cabe señalar que lo que sucede en zonas con grandes  producciones en conjunto y por hectárea, como en Castilla La Mancha, Extremadura o la Comunidad Valenciana, no tiene mucho que ver con lo que pasa en otras zonas donde las producciones son más reducidas. Son un mismo sector, pero con problemáticas completamente diferentes. En la actual vendimia, mientras en la  casi totalidad de las otras zonas productoras las cosechas se ajustan a una  campaña normal, en el caso de Castilla La Mancha se han hecho añicos todas las previsiones y los más optimistas barajan la posibilidad de acercarse  a los 30 millones de hectolitros frente a una media de 21 a 22 millones de hectolitros.

¿Faltan bodegas o sobra uva? Esta es la primera pregunta que uno se puede hacer cuando miles de agricultores esperan la posibilidad de entregar sus uvas  y las bodegas no pueden recibir un solo kilo más hasta no hacer un hueco.

En relación con el sector, hay que señalar que en España las producciones medias de vino en las campañas precedentes se han situado entre los 40 y los 41 millones de hectolitros. Mirando al pasado no lejano, la producción llegó al entorno de los 50 millones de hectolitros en los años de 2003 y 2004 y no pasó esto. Una cosecha como la esperada que, en el mejor de los casos puede ser de 48  millones, es una cifra elevada, pero no debería haber sido motivo para plantear problemas como los que se han producido en las últimas fechas si no hubieran existido otras circunstancias. Se ha producido una gran concentración de la recolección en unos días consecuencia de las condiciones climatológicas. La maduración ha venido con retraso, se ha producido en muchas zonas de golpe; se han mejorado, modernizado y mecanizado la  recogida, sumado la prisa por recoger la uva en estas fechas tardías ante el temor a que se produzcan fenómenos climatológicos adversos que dieran al traste con la cosecha. Todo ello ha contribuido a que las entregas se hayan concentrado en unas pocas fechas y no hay que buscar otras explicaciones, aunque al hilo de esta situación se pueden plantear algunas reflexiones con la uva y el vino como ejes.

En primer lugar, cabe preguntarse para qué sirven, si es que los hay, los datos estadísticos sobre previsiones de cosecha. Sabemos que las que elabora el Ministerio de Agricultura solo sirven para las hemerotecas, para hacer series históricas si tenemos en cuenta ofrece sus previsiones reales de cosecha en cereales en otoño, cuando ya no hay  rastro de trigo o cebada en las eras  y, en el caso de la uva, cuando ya  está hecho el vino y  podadas las cepas. Pero, para una región vitivinícola como Castilla La Mancha donde el vino es uno de sus ejes, no se explica esa carencia de datos. Con estadísticas  fiables y ajustadas a la realidad hubiera sido más factible programar la vendimia desde el campo a las bodegas. Pero, aquí da la impresión de que todo dios va por libre, a su aire, que nadie sabía la carga de las cepas ni quería hablar de organización y que los vitiucultores solo se juntan a la hora de hacer cola con los tractores frente a las bodegas.

Situaciones como la de este año ponen igualmente en evidencia que en el propio sector no se ha actuado en base a previsiones reales y haber intentado el desarrollo de una vendimia más organizada, lo cual  no debería haber sido un problema considerando el peso teórico en la zona del movimiento cooperativo.

Finalmente, cabe una última reflexión. ¿Es necesario recoger toda la uva que pueda producir una cepa cada año para su transformación en vino o mosto?. ¿Por qué si en unas zonas unos viticultores vendimian en verde, tiran una parte de la cosechas para mejorar la calidad de los vinos o simplemente para no crear excedentes en las bodegas o tirar los mercados limitando sus producciones a  los 6.000  o 7.000 kilos  por hectárea, no pueden hacer eso mismo otros donde, con nuevas variedades o sistemas de cultivo y agua se superan los 20.000  kilos por hectárea. ¿Hay que ir a lo máximo en los rendimientos sin saber si hay salidas en los mercados y esperar a que no haya vino suficiente de esa calidad en Italia o Francia  o  es necesario  ir ajustando  las producciones a las posibilidades reales de la demanda de hoy y de mañana?¿Basta con producir mucho para ser un buen viticultor y defender sus intereses sin pensar en su comercialización?

Las respuestas deben venir del propio sector.

 

 

 

 

Hay 6 Comentarios

Nicolás, Rioja son compradores más que habituales de los caldos manchegos. Si no, no se explica que puedan abastecer al mercado tan extenso que tienen. Para mi pierden todo el crédito.

A ver ,piensen en la escuela de enología educan a cuarenta enólogos todos los años en el mismo método de obtención del vino perfecto entonces todos los enólogos certificados elaboran el mismo método de recolección en los viñedos que aconsejan apurando hasta el último momento perfecto de recolección .Antes había mucho eso de llegar el primero ,el que buscaba menos aglomeraciones ,el del último momento ,el cosechero de autor ,entonces la cosa se espaciaba más en el tiempo

Una denominación de origen que se precia, como es la de La Mancha se ha visto desbordada por una cosecha que no se ha visto en la vida. Nadie ha visto en la vida una cosecha como la de este año, y dudo que la vuelva a ver. ¿Acaso han habido problemas similares a este en años anteriores? Esto es igual cuando se dice: "la nevada que hubo el año (el que sea) fue la mayor de esta región". Aquí ha pasado lo mismo, no creo que se vea algo así, por mucho, mucho tiempo.

Ni sobra uva ni faltan cooperativas.

Ante la previsión de excedentes en la campaña actual, los acuerdos firmados con los grandes distribuidores (empresas del sector alimentario que utilizan el mosto fresco en múltiples productos y alcoholeras que lo utilizan para fines diversos como los combustibles biológicos), han decidido de forma unilateral no retirar el mosto de las bodegas para que se vean obligadas a bajar el precio.
Como bien dice en el artículo la cosecha de este año es abundante, pero no desbordante. Los problemas que relata se deben una vez más a la especulación a la baja en el precio de las materias primas que ocurre con muchos productos agrícolas.

Un saludo.

El secreto para que no se busque únicamente la producción pasa porque desde las bodegas y cooperativas premien al buen agrucultor teniendo en cuenta a la hora del pago más factores que el kilogrado. Mientras no sea así y mi vecino produzca toneladas de uva podrida para tener grado y yo haya vendimiado en su momento óptimo siendo penalizado en el precio por ello, las cosas no cambiarán. Porque no olvidemos que los viticultores de La Mancha no cultivan por placer, se hace para vivir o mejor dicho sobrevivir.
De ahí la diferencia de precios entre unas zonas y otras.

Una denominación de origen que se precie fija la producción por cepa y por hectárea. Así lo hacen en la Rioja o Ribera del Duero.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Trigo Limpio

Sobre el blog

Hablaremos de la política agraria, de los políticos que la ejecutan, de los agricultores y ganaderos que la sufren o disfrutan, de la agricultura y la ganadería, de la agroindustria, el consumo y del mundo rural

Sobre el autor

Vidal Maté

Vidal Maté. Soy periodista y pequeño agricultor. Nací y viví pegado al campo y al mundo rural. Aprendí de agroindustria y la distribución para seguir el calvario (ahora se llama cadena alimentaria) que siguen los productos agrarios hasta el consumidor. Dicen que soy un histórico - he visto pasar a todos los ministros - y un tipo crítico. Nunca me he casado con nadie. Defiendo un futuro para el mundo rural. Soy trigo limpio.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal