La Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI) terminó esta semana su tercer congreso con un voto de compromiso para llevar con transparencia la representación de sus pueblos y la defensa de su cosmovisión y su autodeterminación.
No cabríamos de la dicha si algo así concluyeran los presidentes andinos en alguna de sus múltiples cumbres.
Su ética política se define en cuatro puntos que dicen más que las horas de discursos televisados de nuestros mandatarios. 1. Defender la Madre Tierra. 2.El Buen Vivir como modelo de convivencia.3.El fortalecimiento cultural.4.La formación política para los nuevos liderazgos.
Ante un pensamiento lúcido como este se hace visible el tamaño de la crisis ética por la que atraviesa hoy la política.