Blogs Comunidad Valenciana Ir a Comunidad Valenciana

Primero las armas

Por: | 02 de junio de 2012

 

En días de terribles recortes en servicios públicos y de histeria colectiva por la subida de la prima de riesgo, se celebra el Día de las Fuerzas Armadas españolas. Un inmejorable momento para recordar las cifras del gasto militar y la utilidad que se le otorga al ejército.

En 2011, el gasto militar total en España fue de 18.180,78 millones de euros. Mientras se despide a la mitad de la plantilla de centros de investigación científica como el Principe Felipe, el presupuesto dedicado a I+D con fines militares se sitúa entre 750 y 1.000 millones de euros anuales (y unos 15.559 millones en los últimos 15 años). La campaña publicitaria en curso que pretende conseguir nuevos reclutas ha costado casi 5 millones de euros. Del mismo modo, el gobierno español tiene numerosos contratos de armamento vigentes con un gasto de decenas de miles de millones de euros. Por ejemplo, 87 cazas Eurofighter (entre 1997 y 2024), con un coste inicial de 6.363,10 millones de euros y un coste actual de 11.718; ó 24 helicópteros de combate Tigre (1997-2014), con un gasto de 1.081,82 millones de euros (1.579,60 de coste actual). Con lo que cuesta uno de estos helicópteros (aproximadamente 50 millones de euros) podrían construirse 5 institutos. Con ello dejarían de estudiar en barracones algunos de los 19.000 alumnos de secundaria que lo han hecho este curso en nuestra comunidad autónoma. No solo no se redistribuye de forma social sino que además el gasto militar (que únicamente ha bajado entre un 6,33% y un 11,04% este año frente al recorte de 21,20% en educación y de 25,61% en I+D civil) solo supone aumentar la deuda pública estatal en un momento en el que el rescate financiero es una posibilidad.

¿Por qué no se habla del gasto militar en los medios de comunicación convencionales? ¿Por qué se puede acabar con el presupuesto destinado a servicios sociales básicos para la ciudadanía pero ni siquiera se debate el que tiene como destino la industria armamentística? ¿Qué pasaría en una España sin ejército? Ya no se discute por qué es necesario estar en Libia, Líbano, Somalia o Afganistán. El proyecto geopolítico en el que España está inmersa con su adhesión a la OTAN parece ahora un dogma indiscutible. 

Si hay que reestructurar el modelo económico, repensemos primero las armas.

 

tuibasdeazul@gmail.com 

Cartels-1-6

Hay 17 Comentarios

Me ahorro las credenciales, que también son enjundiosas y resultonas. Acabo de echarle un ojo al organigrama del Ejército de Tierra del Reino de España. Es muy curioso: hace sólo seis años que se reorganizó en clave de brigadas, mantiene una control central sobre las fuerzas aeromóviles y sobre el grueso de la artillería, tiene fuerzas de guarnición en Ceuta, Melilla, Canarias y Baleares, todas ellas también bajo mando central. Además, la antigua división Brunete se ha convertido ahora en las "Fuerzas Pesadas" (cuatro brigadas) y hay otras cinco brigadas de "Fuerzas Ligeras": paracaidistas, alegres montañeros, legionarios e infantería ligera. La UME va aparte.
Así, a ojo, parece un ejército diseñado para, primero, contener a los émulos de Almanzor hasta que lleguen los cruzados del Papa, la Eurowehr o la OTAN, o una Santa Alianza de todos ellos, si la yihad es muy abundante. Después, para enviar Task Forces a los cuatro vientos, compuesta cada una de ellas ad hoc para cada caso.
En tercer lugar, para desarrollar, más acompañado que en solitario, una guerra moderna convencional no sé muy bien dónde. Todo el ET se parece a un Cuerpo de Ejército muy gordo y versátil. Igual podría invadir Portugal o algo.
También, por último, para ir a hacer el Bien a Haití.
Pero, ¿necesita España todo esto? Aún aceptando por un momento que el plano internacional es un dog eat dog desmadrado y desregulado donde impera la razón de Estado y en el que to' el mundo es malo, ¿a qué coño seguir desarrollando unas brigadas mecanizadas carísimas que ya tienen un equipo moderno y un tamaño más que suficiente para lo que hacen -nada- o se espera que hagan en los próximos veinte años -nada- (por no hablar de la crisis del arma blindada, es decir, de su posible obsolescencia en la próxima guerra entre potencias tecnológicas)? ¿A dónde vamos a apuntar los Tomahawks: a Rabat, a Mogadiscio, a Gibraltar? En conjunto, todo este dispendio parece responder a una doctrina alegre de atender a todas las posibles necesidades futuras, sean o no verosímiles. La versión cañí de la nueva doctrina militar estadounidense.
Porque, seamos serios, ¿cuándo exactamente debemos esperar el segundo advenimiento del Moro Musa? Los Estados no se hacen la guerra porque se caigan mal o se odien. Se hacen la guerra por razones mucho menos honradas y dejan de hacérsela cuando calculan que el beneficio de la paz es superior al de la guerra. Ese cálculo, además, es cada año más complejo y tiene más posibilidades de ser erróneo. Simplemente, ¿hace cuánto que un Estado no tiene los cojonazos toreros de declarar la guerra a un miembro de la OTAN?. La retórica del limes produce una inquietud momentánea, pero, pensándolo dos veces, es probable que no haya una yihad en ciernes al otro lado del muro. Yo también he leído a Huntington y me dio mucha risa y mucha rabia.
Por otro lado, España tiene urgencias hoy que podrían justificar por sí mismas la declaración del Estado de Sitio en clave social. Una emergencia social, económica y política que requiere inversiones inmediatas en desarrollo de la gobernanza democrática, de la contención de la pobreza, del mantenimiento y futuro engrandecimiento de los sistemas de redistribución de riqueza que blinden la existencia de una sólida y enorme clase media -sin la que la democracia liberal es, sencillamente, imposible-, de creación, por último, de una estructura económica viable a largo plazo, sostenible, menos consuntiva y con visos de estabilidad futura. Todas y todos tenemos una idea aproximada de lo que se necesita para fundamentar esta revolución tranquila. Y, desde luego, no son Leopards.

Por más que el Leopard sea uno de los tanques más bonitos que he visto. Besos.

Sí, ha de complacernos loar la importancia del complejo militar-industrial. En sus manos está absolutamente toda la seguridad y dinamismo de la sociedad. Sin él, todas estaríamos perdidas.

Además, coincidir con el criterio de Pedro Morenés ha de llenarnos de honra.

http://www.larazon.es/noticia/8368-fuerzas-armadas-y-el-reto-de-la-seguridad-por-pedro-morenes

Sr. pepet de l'horta. Tiene razón en lo de la triple estrategia. Me disgusta profundamente que una persona no pueda salir a la calle y decir: "No estoy de acuerdo con su política, sr. Rajoy (o Zapatero, o quien sea)".

La cuestión, aquí, es el gasto en Defensa. Claro que es importante Educación y Sanidad. Pero ¿cuánto se gasta en Defensa? Una porción muy muy pequeña y ahora quieren reducirla más... Por favor... Llevan reduciendo el gasto en Defensa desde hace más de una década pero ¿a quién llaman cuando un barco es secuestrado por piratas en Somalia? ¿a quién llaman cuando hay que ir a Haiti a llevar comida y bomberos (entre otras cosas)? ¿a quién llaman cuando Galicia ardía por los cuatro costados (no existía la UME entonces)? Entonces nos acordamos de Defensa. Y cada vez menos presupuesto...
Vamos, lo mismito que en Galáctica:
- "Almirante Adama, Almirante Adama... que ahora que los Cylon no aparecen que le quitamos su Estrella de Combate, total para lo que sirve en tiempo de paz."
- "¿Y quién defenderá Caprica y los demás sistemas si aparecen los Cylons?"
- "Ya salió el militarismo... Almirante Adama, que los Cylons es un cuento chino de los militares para gastar en bonitas Estrellas de Combate... no cuela."

Yo tb me he visto la serie. Y los humanos empezaron muy vapuleados al principio... por no prepararse.

En cuanto a la mujer en España... vamos, las mismas facilidades que en un país del Magreb... cierto que aún queda camino pero creo, y casi acierto, que una mujer en España tiene más posibilidades de vivir sus sueños que al sur del Estrecho.

Y por cierto, para choque de civilizaciones Battlestar Galactica

Señor Jon. Respecto a tener "la suerte de vivir en un país que por tus ideas no acabes en la carcel" es más que discutible. De hecho ya hay compañeras que por defender esos mismos ideales ya lo están. La triple estrategia de criminalización de la protesta/alterna social (físico-policial, jurídica y mediática) es brutal.

Segundo, por razones obvias que no voy ni a discutirlas discrepo completamente de que las mujeres en España tengan " la suerte de vivir en un país donde puede trabajar y tener su propia independencia sin depender del "señor de la casa"" Antes de mirar los trapos sucios de la alteridad deberíamos mirar la propia mierda que tenemos en "casa".

Verá pepet de l'horta. Yo te respondo. Soy ateo y como tú pensaba que no hacía falta Fuerzas Armadas... hasta hace 10 años cuando tuve la oportunidad de ver cierta documentación de nuestros vecinos del Sur.
NOS ODIAN. Odian nuestra forma de vida. Y no estoy hablando del pueblo llano de Marruecos al que le tienen el "coco" lleno de ideas fundementalistas islámicas. Estoy hablando de sus dirigentes, éstos nos odian por que nuestra forma de vida amenaza su forma de vida elitista.
Tú, pepet de l'horta, tienes la suerte de vivir en un país que por tus ideas no acabes en la carcel. Tu mujer, o tu hija, o tu madre, tiene la suerte de vivir en un país donde puede trabajar y tener su propia independencia sin depender del "señor de la casa" (costumbre bárbara extingida en España no hace mucho).
¿Te has preguntado por que Marruecos SI tiene ejército?
Sr. pepet de l'horta, viaja a Marruecos y pidele que no tenga Fuerzas Armadas, pidele que gaste dinero en acciones sociales y no en palacios, pidele que se lleve bien con sus vecinos, pidele una prensa libre... ¿No te atreves, verdad? No, no vas a jugarte la vida en tan altos ideales.
Y tienes ideales, muy bonitos, en algunos incluso coincido... pero te los puedes permitir. ¿Por qué? Por que YO defiendo el muro. Como diría Jack en "Algunos Hombres Buenos": "Me necesitas en ese muro". Así puedes tener esos ideales, estudiar y trabajar en lo que te gusta, y dormir todas las noches placenteramente.
Da las gracias por tener unas Fuerzas Armadas y sigue tu camino.

Verá IPM. Yo le voy a responder a lo que seguirá pasando en una España con ejército.
Pero antes, déjeme presentarme a fondo. Soy español porque lo dice mi DNI, documento que me impone un Estado que posee el monopolio de la violencia. Pero mi madre me parió en un pueblo de Valencia y mi padre es aragonés y sí, Aragón y el País Valenciano configuran parte de mi identidad individual, e incluso colectiva, pero sin necesidad de tenerme que pensar como un miembro de una comunidad nacional imaginada. Soy doctorando en Historia contemporánea, tengo dos títulos universitarios (uno con premio extraordinario), un máster, grado medio de solfeo, elemental de piano, me manejo bien en inglés y chapurreo ruso. Tengo 31 años, no voto desde que Zapatero llegó por primera vez a la Moncloa y tengo bastantes experiencias proactivas por un cambio social a mis espaldas. No adoro el castellano pero lo hablo con acento aragonés. El catalán ni me fascina ni me deja de fascinar, aunque articulado desde mi aparato fonador adquiere una tonalidades fonéticas propias de la Ribera del Xúquer. Admiro a las sociedades cazadoras y recolectoras del presente, que no a los cántabros, y especialmente a las matriarcales. Vivo en un país, entendiendo país por territorio conformado geológicamente, que emergió por completo durante el Terciario, cuando el mar de Tetis fue empequeñeciéndose a causa del empuje hacia el norte por el continente africano (sí ese por donde actualmente millones de seres humanos extienden y reproducen culturalmente el Islam) e indio (donde los humanos también extienden ese Islam). Historias, miles y miles… en incluso millones desde que los dinosaurios poblaban la tierra. Por este territorio se reprodujeron generacionalmente muchas poblaciones de distintas especies humanas. La última genéticamente diferente a la nuestra nos abandonó hará unos 20000 años. Creo que desde entonces el Homo hispanicus nunca existió aunque muchos nacionalistas españoles quieran hacer de Atapuerca y Altamira la cuna del mismo. Vivo en un país que, per se, no es HISTORIA viva, porque si algo caracteriza a la historia es que es PASADO, y el pasado está muerto, aunque los nacionalismos puedan emplearlo en el PRESENTE para construir comunidades imaginadas que piensan en raíces atávicas, en purezas contemporáneas y en pervivencias futuras (Harriva Aspanya!). Quizás YO, que no “mi país”, no sea el más democrático (no me mola la democracia elitista competitiva y el parlamentarismo) porque me va más el asamblearismo (llámame utópico). Tampoco es que me importe mucho ser el más “desarrollado” o “avanzado científicamente”, ni que “mi país” lo sea, porque en una sociedad postapocalíptica, como será la que viviremos cuando nos invada supuestamente el Islam, la sabiduría del primitivismo (http://www.vidaprimitiva.com/) me será más útil. No sé si la tierra besará mi cuerpo cuando el peso de los años ya no me permita seguir adelante porque, quizás, las personas que tenga a mi alrededor decidan incinerarme como buen pagano. No amo a España ni soy figuradamente uno de sus hijos, aunque un Estado y sus hegemones pretendan imponérmelo. Amo a mi familia y a mis amistades, amo a la vida, amo a alguien que algún día llegará. No juré ante el Dios de los cristianos defender la bandera y la patria, entre otras cosas porque me libre de hacer el servicio militar (qué gran fortuna el no tener que tragar con esa imposición del Estado). Y aprecio lo suficiente mi vida como para no tener que arriesgarla por un trozo de tejido teñido de rojo y gualda.
Al sur de la Península Ibérica, o al-Andalus, está el البحر الأبيض المتوسط, que más que acariciar baña las tierras meridionales del sistema bético y penibético y las más orientales del sistema ibérico. La verdad es que esa tierra no sé de quién es. Esta ahí desde antes que la poblaran esos seres de la especie Homo sapiens sapiens. Más allá de los restos del mar de Tetis existe África (es cierto, una gran revelación que hasta ahora nadie sabía) poblada por millones de musulmanes, per también por seres que culturalmente se piensan como miembros de otras culturas y religiones, incluso de la cristiana y que conviven con aquellos, a veces conflictivamente, a veces en paz. No sé que es peor, si la pax romana, la “paz islámica” o la paz eurocéntrica, estatolátrica o nacionalista, pero lo que me revela el párrafo que escribiste y ahora emulo es que estás cargado de un rasgo: ODIO hacia una alteridad que necesitas para pensarte y configurarte como individuo y como miembro de una comunidad nacional. En mi pueblo, que por cierto tiene nombre árabe, tengo amigos marroquíes y argelinos. Aún no me han comido. En Valencia tengo amigos senegaleses, de religión musulmana, y aún no me han robado ni han intentado penetrar mi ano. No sé por qué tienes tanta ansia en reclamar una tierra que no te pertenece y que seguirá estando ahí cuando tú y España dejéis de existir. Y tampoco por qué tienes que cargarte de prejuicios contra millones de personas que te son completamente desconocidas. En cuanto a fundamentalismos religioso-políticos y monoteísmos con pretensiones de dominio universal, todos malos. También vosotros, cristianos españoles, lleváis siglos reclamando e imponiendo vuestro (enclenque) imperio sobre personas que no se piensan españolas, ni cristianas, y lo hacéis sobre la península Ibérica y sobre aquél continente. Evidentemente, por eso necesitáis un ejército.

En cuanto a cambiar espadas por penes (aquí dejo ya de emular tu discurso porque, entre otras cosas, me aburre) observo que sabes mucho de ello. Porque españoles y europeos los han empleado durante muchos siglos para imponer sus imperios sobre la alteridad. Y subyugando a las mujeres. Me despido de ti, falocéntrico

¡si sólo pagáramos a IPM por defendernos nos ahorrábamos todo el ejército, oiga!

En respuesta a IMP y su frase demoledora: Han cambiado las espadas por los penes!

Pues que vivan los penes!

De verás, si España renuncia a un ejército lo que conocemos como España se acabó... Marruecos y los demás países del Magreb nos invadirían... primero, Ceuta y Melilla, luego Canarias, y pasarían el Estrecho... ya sé, es la misma cantinela que nos dicen los militares para justificar y hasta hace una década yo no creía esa cantinela pero ES VERDAD.
Lo he visto, nos odian, odian nuestro forma de vida liberal donde una mujer puede trabajar y ser independiente.
Gastar menos del 1% del IPC en Defensa está bien gastado por que sino España ya no sería España sino Al Andalus.

Lamentable. Por lo menos esta vez no hay pitidos, esos que molestan tanto a Espe cuando es en el fútbol pero que no le importaban cuando los insultos y pitada iba a la llegada de ZP, daba igual si sonaba o no el himno. Con irnos de Afganistán y suprimiendo el Senado (con una Cámara de representantes vacía es suficiente), rescatábamos a todos los parados sin derecho a cobrar una renta minima de inserción y lo mismo con la Iglesia si pagara su IBI o se amortizaran sus bienes como hizo Mendizabal..o no?

Me gustaría pensar que la barbaridad que ha escrito IPM es una simple "provocación intencionada para generar polémica", aglutinando todos los típicos tópicos de la intolerancia racista y fascista vestida de democracia y orgullosa "patriotería"... "Han cambiado las espadas por los penes"; "han ido pasando de padres a hijos el odio al cristianismo imperante en este país"; "expulsión de España" (hace 500 años, ¿España?). Creo que eres tú, IPM, el que debe informarse. Y no me hace falta tener títulos universitarios de los que alardear para ver tanta falacia vestida de argumento histórico. Parece que seas tú al que han educado en el odio. Y, además, si esa predestinada invasión musulmana a la incólume EJPAÑA es tu razón para la existencia del Ejército, me reafirmo en la barbaridad que supone recortar en una educación que, con más recursos, nos ha proporcionado semejante "capacidad reflexiva" xenófoba. Pero nada, nada: vamos a comprar más armamento y a financiar al ejército como si no hubiera mañana...

IPM acabas de soltar una de las sandeces más importantes que he escuchado en toda mi vida...Ni tres carreras, ni nada. Con politicas de odio no se combaten los odios bonic@

Verán, Mayka, Jorge y Marc. Yo les voy a responder lo que pasaría "en una España sin ejército". Pero, antes, déjenme presentarme a fondo: soy español, andaluz, y malagueño. Profesor de Formación Profesional, con tres títulos universitarios y dos idiomas. Tengo 26 años, y bastantes actuaciones políticas a mis espaldas. Adoro el idioma castellano, me fascina el catalán, y admiro a los cántabros. Todo ello sin olvidar que mi sangre es madrileña por parte materna.

Vivo en un país antiguo, lleno de historias de todo tipo. Vivo en un país que, per se, es HISTORIA viva. Quizá no sea el más democrático, desarrollado o avanzado científicamente, pero es en el que nací, y es la tierra que besará mi cuerpo cuando el peso de los años ya no me permita seguir adelante. Amo a España, porque soy, figuradamente, uno de sus hijos. Un hijo que juró, ante el Dios de los cristianos (y ante mi propia conciencia), defender la bandera y la patria, incluso dando la vida si fuese necesario. Sí, soy civil, pero prometí a mi Patria ser digno de su honor y de su gloria.

Al sur de España está el Mediterráneo, que acaricia la costa de Andalucía, de Murcia, y todo nuestro Levante hasta Cataluña. Y, contradiciendo al lema "non plus ultra", sí que hay algo más allá del Mare Nostrum: África. Más concretamente el Magreb, lleno de acólitos de Mahoma, cuya fe es tan radical como el cristianismo durante la Larga Noche de Europa. Por si ustedes no lo saben, y pese a lo que pretendan hacernos creer, el Islam significa "Paz ISLÁMICA". La cual sólo se alcanza tras la "yihad" (o búsqueda del Yo interior, domeñando los bajos instintos y siguiendo el camino del Profeta). Tras quinientos años desde su expulsión de España (Al Andalus), los mahometanos han ido pasando de padres a hijos el odio al cristianismo imperante en este país, y llevan cinco siglos apretando los dientes, a la espera de reclamar "lo que es suyo" (según su propia convicción, claro).

Ante esta amenaza, que ustedes tal vez no vean, no quieran ver, o no quieren que se vea ni se mencione, sólo un ejército fuerte, profesional y disciplinado, podrá expulsar al invasor. En estos momentos, hay cientos, miles, de magrebíes dejando embarazadas a mujeres españolas, con el fin de obtener papeles y poder quedarse aquí. Han cambiado las espadas por los penes, y así lograrán su objetivo de Reconquista con el paso del tiempo. Nos invaden por el útero, y seguimos pensando que no pasa nada, que la "interculturalidad" y el "mestizaje" es bueno. Sí, son buenos, pero con ellos no.

¿Quién nos defenderá del enemigo, cuando empiece el Apartheid contra los occidentales? ¿Quién empuñará las armas, cuando el enemigo magrebí imponga la Sharia en nuestro país, como están haciendo en Londres? Antes de negarme lo que digo, infórmense. Yo sé de lo que hablo, pues he estado largas temporadas allí, y lo he visto con mis propios ojos.

Necesitaremos a todo hombre capaz de empuñar las armas, porque el Holocausto Islámico va a empezar muy pronto, y sin tropas... no tendremos a nadie que nos eche una mano. Pero juro que ni a mí, ni a mi familia, nos impondrán la barbarie de los bereberes ni los califas.

Jorge,
La mayoría de la industria Armamentística reside en EEUU y EU.
Si quitan los Eurofighters, por ejemplo, echarían a la calle a mil ingenieros en Bremen (con sus familias, sus Audis y sus votos que van a nuestra Gran amada Merkel)
Nos sale a cuenta que se maten los demás.
(cuando uno deja el cerebro en casa para entender el mundo donde vivimos, se entiende mucho mejor)

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Tú ibas de azul

Sobre el blog

Un espacio a pie de calle, desde los bordes de la sociedad valenciana. Este pretende ser un lugar colectivo, un altavoz de lo cotidiano, que también es político, pues la política no solo son las siglas y lo institucionalizado. Una encrucijada flexible donde todo pasa y todo queda, donde se intenta dar luz a las sombras de los muros que se han construido.

Sobre los autores

Mayka de Castro Rodríguez, Marc Delcan Albors y Jorge Ramos Tolosa

Los autores son jóvenes de una "generación perdida", estudiantes, trabajadores, activistas. Mayka de Castro Rodríguez (1988) es licenciada en Periodismo. Marc Delcan Albors (1986) aprende Periodismo e Historia. Jorge Ramos Tolosa (1986) es investigador de Historia Contemporánea en la Universitat de València. Los tres son de esta ciudad.

Archivo

octubre 2012

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31        

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal