El día en el que los mineros han llegado a Madrid, recibidos por una inmensa multitud y un clima de emoción, Mariano Rajoy ha anunciado unos funestos recortes de derechos que no son necesarios reproducir aquí. En esta era de la infamia, el dinero (con sus nombres, con sus caras) tiraniza sin necesidad de intermediarios. Goldman Sachs gobierna España. Goldman Sachs dirige el mundo. Frente a la dictadura de la tecnocracia y el economicismo, la solidaridad de la gente y la emoción protagonizan el recorrido de la marcha minera. En este escenario, ¿cuál es el papel del Estado? Sobra decir que el Estado se ocupa de ser el gendarme, el perro guardián de los mercados; debe disciplinar la mano de obra, mientras la precariza cada vez más para poder competir. Al tiempo, debe reprimir las expresiones de dignidad de los que no agachan la cabeza ante el avasallamiento del capital contra el trabajo, como los mineros. Como diría nuestro apreciado Foucault, Vigilar y castigar.
Los llamados mercados tienen nombres, tienen caras. En el escenario global, uno de los más destacados es Goldman Sachs (GS). Desde hace tiempo, el grupo GS no oculta que dirige el mundo, tal y como enunciaba el título de un conocido libro de Marc Roche publicado el pasado año. Expresión del terrorismo económico, GS ha agravado o provocado la hambruna en numerosos lugares del planeta especulando con alimentos de primera necesidad con el único fin de lucrarse. Encarnación del bandolerismo financiero, también fue acusado por la Comisión del Mercado de Valores estadounidense de obrar fraudulentamente en la comercialización de hipotecas subprime, y fue cómplice en la ocultación de la deuda griega. Un destelllo más del matrimonio entre política y mercado, dos instituciones deshumanizadas hace tiempo. Mario Monti, primer ministro italiano, trabajó para este grupo como asesor. El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, fue vicepresidente europeo de GS. Para el prestigioso economista Simon Johnson, profesor del Massachusetts Institute of Technology (MIT): “poner a Draghi al frente del BCE es como tener a un zorro guardando el gallinero”. Hace varios meses, Gregg Smith, director ejecutivo de GS, presentó su renuncia afirmando: “hoy es mi último día en la firma. Después de casi 12 años […] digo con honestidad que su ambiente es hoy muy tóxico y destructivo”.
Desde múltiples lugares, como Latinoamérica, se escribe rotundamente sobre cómo Goldman Sachs gobierna España. El pasado mayo, Luis de Guindos contrató a GS para tasar BFA-Bankia. Hace unos días, mientras la “Marcha Negra” se acercaba a Madrid, salió a la luz que GS acumulaba en Gijón más de 150.000 toneladas de carbón, teniendo intención de elevar esta cifra hasta las 600.000. La intención, como siempre, es especulativa. Su significado, ante la situación de la minería en Asturias-León y en el resto de cuencas mineras de España, verdaderamente espeluznante. También lo es que Victorino Alonso, presidente Carbounión y propietario de gran parte de las minas de España, acumule ingentes cantidades de dinero que pertenecen legalmente a los trabajadores de las minas. Trabajadores que, como ellos mismos declaran, van a ser condenados junto a sus familias “por apenas 200 millones de euros”. Una cantidad inferior al precio de 5 helicópteros de combate Tigre, para cuyo programa armamentístico, junto a otros 19 aparatos más de este tipo, el Estado español dedica desde hace 15 años más de 1.500 millones de euros.
El día en el que la “Marcha Negra” se ha manifestado por la capital, Goldman Sachs se regocijaba en el congreso. El día en el que la “Marcha Negra” se ha manifestado por la capital, Goldman Sachs se frotaba las manos por sus contingentes de carbón en Gijón. El día en el que la “Marcha Negra” se ha manifestado por la capital, los perros de los perros de Goldman Sachs han vuelto a disparar, herir, detener y humillar a muchos de sus integrantes, “Ratas” en su concepción. Algunas de estas, como una anciana, han sido heridas por pelotas de goma, las mismas que dejaron a varias personas sin uno de sus ojos el 29M en Barcelona, las mismas que se llevaron la vida de Íñigo Cabacas en abril. Las mismas que la semana pasada, mientras Pola de Lena era gaseada indiscriminadamente por su apoyo a los mineros, entraron en casa de una niña de cinco años para impactarle en la cara.
El día en el que la “Marcha Negra” se ha manifestado por la capital, no podemos dejar de recordar que Goldman Sachs, sus especulaciones, su dirigencia mundial o su gobierno de España también tienen un nombre. No podemos dejarnos embaucar por los eufemismos; por ejemplo, esta “crisis” tiene sus culpables: los terroristas financieros como Goldman Sachs. También tiene sus perros, sus perros de los perros y sus víctimas. Y todo esto se llama capitalismo.
Fotografía: Marc Delcan - Manifestación y cargas del 11J en el centro de Madrid
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