Un cuerpo desnudo es un cuerpo desnudo. Por lo general, la cosa no tiene mucho más misterio. No tanto, al menos, como las circunstancias que lo rodean, que suelen ser lo que le otorga o resta importancia al asunto. Se sabe más o menos científicamente que no es lo mismo ver un desnudo en los vestuarios de un gimnasio que hacerlo tras una noche de esmerado cortejo. No es lo mismo ver a Kim Kardashian o Rihanna mondas y lirondas en uno de los muchos tuits donde se exhiben rutinariamente que ver a la recatada Alison Pill vestida con nada más que unas gafas de pasta y una sonrisa por obra y gracia de un error.
Eso es lo que ha hecho del desnudo que anoche publicó Pill en Twitter algo tan sonado. La actriz es una canadiense, poco ducha en tecnología, de 26 años a la que se ha visto recientemente en The Newsroom (en el papel de Maggie, una ayudante de producción de atribulada vida sentimental) y antes en Midnight in Paris (como Zelda Fitzgerald). Por algún motivo tan inescrutable como poco interesante, esta mujer tenía en su móvil una foto suya en la que salía tumbada boca arriba, sin ropa, mirando a cámara. Hace dos noches la tuiteó alegremente, el tiempo justo para que la vieran algunos de sus entonces 13.597 seguidores.