Blogs de Gente Ir a gente

La ajetreada vida social de los famosos muertos

Por: | 16 de noviembre de 2012

Paris y michael
Michael Jackson y Paris Hilton.

 

Cuando Elizabeth Taylor murió en marzo de 2011, su cuenta en Twitter ganó unos 100.000 seguidores en menos de 24 horas. Esa cuenta está ahora cerrada, pero un año y 210 millones de dólares después, la protagonista de Cleopatra es la personalidad pública que más dinero ha generado tras su muerte. La cifra es la suma de lo reunido desde entonces por la subasta de Christie's en la que se despacharon el vestuario, las joyas y las obras de arte de la actriz (184 millones), las ventas de su perfume, White Diamonds (75 millones), y de los beneficios reportados por ese 10% de la propiedad de la intelectual de cada película que Taylor empezó a reservarse en 1963. Lo que vienen a significar ambos sucesos está claro: el muy rentable interés que genera una personalidad pública después de muerta es directamente proporcional al interés que suscite en redes sociales.

 

Quizá todo empiece, como apunta esta semana The Guardian, con el deceso en sí. Y no es que este comience con un úlitmo suspiro y termine con un funeral antes de que el mundo pase página como antes: el impacto que tenga la noticia de la muerte en, pongámosle, Twitter se ha convertido en algo decisivo. Ahí está la muerte de Whitney Houston el pasado febrero, condenada a recordarse tanto por lo imprevisto de la noticia como por el que produjera 2,5 millones de tuits y retuits la primera hora y 61.227 durante un minuto de la siguiente.

La muerte de Houston creó, además, otra norma: todo famoso que se precie debe tuitear sus condolencias independientemente de que conociera al muerto o no. En este caso, a tuits más o menos pertinentes (Mariah Carey, Aretha Franklin, Dolly Parton, Quincy Jones) siguieron otros de más difícil explicación, como los de Kim Kardashian o Paris Hilton. Cuando el astronauta Neil Armstrong pasó a mejor vida el pasado agosto, Tom Fletcher, componente de la boyband McFly, ordenó a su casi millón de seguidores que miraran "a la luna para pensar un rato en este hombre". Fletcher, huelga decir, no estaba ni vivo cuando Armstrong dio ese gran paso a la superficie lunar ni tampoco se le ha detectado un particular interés por la astronomía. Pero así fue. El rotativo británico culpa a esto en parte a las compilaciones de tuits de famosos que suelen llevar los medios justo después (algo de lo que este blog no es, ni de lejos, inocente) y al deseo de estos de figurar en ellas.

Luego está el espinoso asunto de mantener vivo al muerto a través de las redes sociales. El razonamiento parece ser que si Justin Bieber o Lady Gaga hacen caja gracias a Twitter o Facebook, entremezclando su identidad con sus marcas, ¿qué más da que el sujeto haya pasado a mejor vida si hablar en su nombre puede dar millones de dólares? Hace poco, la revista Forbes contactó con Starcount, una consultora británica, para determinar el peso que tienen los occisos en las redes. Concluyeron que el difunto más poderoso del mundo 2.0 es Michael Jackson (a la sazón el segundo muerto más rentable tras Taylor) no tanto por su cuenta en Twitter, que no llega al millón de seguidores (que tampoco está mal, teniendo en cuenta que Jackson nunca tuvo una cuenta en Twitter), sino por los mil millones de reproducciones que ha acumulado su canal en YouTube (y donde la joya de la corona sigue siendo Thriller). En Twitter, además de conseguir más de 500 retuits por mensajes como "RT si eres malo!! #whoisbad", se dedican a promocionar relanzamientos o documentales relacionados con el artista.

El siguiente en la lista es Bob Marley, que evidentemente sigue recabando créditos desde el Más Allá. Tiene casi 41 millones de fans en Facebook a los que se les vende regularmente una bebida, unos cascos y unos altavoces con el nombre del cantante de reggae más famoso de todos los tiempos. Un poco después está el rapero Tupac Shakur (que murió mucho antes del Internet 2.0 y casi hasta del 1.0): su canal de YouTube atrae unos 100.000 clics al día. El resto de la lista se ciñe de forma casi infalible a la rentabilidad póstuma del sujeto: John Lennon (21,9 millones de visionados en su canal de YouTube), Elvis Presley (6,7 millones de fans en Facebook celebrando cosas como If I can dream, un dueto del Rey con Celine Dion); Whitney Houston (ojo al dato: el vídeo más visto de los 11 millones de visionados que tiene en YouTube no es un videoclip sino su canción I look to you sobre una foto estática) y, claro, Marilyn Monroe, de las pocas celebrities muertas y enterradas en tener el prestante tic azul que informa de que quien está detrás de la cuenta es la persona real.

Hay 6 Comentarios

No serás la Merkel disfrazada porque ultimamente trae una con el sexo por los medios de comunicación.
Bueno al final parece que se lo ha repensado y ha decido unirse a la causa para que no la critiquen por las politicas nazionalistas que está aplicando en Europa juntos con algunos fascistas que le están apoyando de otros paises.
Yo en mi Pais donde vivo estoy pidiendo que a los que utilicen la violencia de género se les aplique la Ley antiterrorista. Es otra forma de acabar también con el terrorismo que sufren muchas mujeres en el mundo.

la verdad es que la vida de los artistas es muy trágica http://dineroyyo.blogspot.com/2013/01/consejos-para-tener-un-bronceado-parejo.html

yo también me lo pregunto, que pasará ocn nuestros perfiles de redes sociales cuando muramos? seguirán allí? Eso tiene que doler...

Me gusta este blog. Los muertos, a veces, son más importantes que los vivos. Ya no pueden cambiar, ya pertenecen a los demás, sobre todo si son rentables economicamente hablando y ahora, con las nuevas tecnologías esto se produce a velocidad de vértigo. Pero también pueden ser igualmente fugaces. Los perfiles de los famosos son de todos...

Muy interesante, que pasara con nuestros perfiles sociales cuando muramos?

★★★★La OBESIDAD empieza a BAJAR en USA★★★★ Nuevas Dietas basadas en la LIMPIEZA DEL HIGADO permiten ese resultado. Este VIDEO te explica como funciona: http://su.pr/1xuU15

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Tuitología

Sobre el blog

Un blog sobre las ansiedades, ínfulas, confesiones y caprichos diarios que comparten las personalidades públicas en redes sociales. Lo más llamativo del mundo visto por los famosos, lo más delirante de los famosos vistos por el mundo y todo sobre ese insólito punto en el que ambos fenómenos se entrecruzan.

Sobre el autor

Tom C. Avendaño

es periodista. Se hace un lío con el país al que pertenece, si España o Estados Unidos, y suele resolverlo declarándose ciudadano de las redes sociales. Lo de los intereses lo tiene más claro: investigar cuánto dice la cultura popular sobre el mundo en que vivimos.

Eskup

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal