Robert Bast, en una de las fotos de su grupo de seguidores en Facebook
Uno de los libros más vilipendiados por la comunidad científica en los últimos años cambió la vida Robert Bast. Este neozelandés, hoy de 47 años, se topó a mediados de los noventa con un ejemplar de Las huellas de los dioses, donde el colorido periodista Graham Hancock se explayaba sobre el origen de los hombres y las civilizaciones que, supuestamente antecedieron a la nuestra y que desconocemos porque, según él, la Tierra ha vivido grandes cataclismas que acabaron con ellas. Entre esas páginas, Bast dio con lo que sería la obsesión de su vida: el apocalipsis maya.
Cabe la posiblidad de que ahora, quince años después, Bast sea uno de los principales artífice de que la supuesta predicción maya se ha convertido en un fenómeno mundial. Suele decirse que la broma de que el fin del mundo estaba a la vuelta de la esquina se propagó con el estreno, en 2009, de la película 2012, que incluía algunas de las ideas que Bast ("lloré un poco al verla", admite por teléfono desde su casa en Williamstown, Australia) llevaba casi un década recogiendo en su página web, Survive2012.com: un compendio de predicciones de qué puede pasar este viernes, cómo sobrevivirlo y qué lugares son los más seguros para hacer del fin del mundo solo el fin del mundo de los demás.
A Bast, primera persona en montar una página web sobre el asunto, se le considera el gran referente, el mesías cibernético de ese nuevo género de internautas que se creen de pies juntillas la cábala del fin del mundo. Ha publicado un libro electrónico, un manual que cubre todo lo que, según las horas que pasa estudiando las profecías mayas, cree que podría ocurrir este viernes. Es dueño del foro más poblado ("500 usuarios que no insultan", se jacta) y ha divulgado su palabra en medios como National Geographic, Fox News, Playboy. A pocos días de la fecha que le ha tenido obsesionado y convertido en estrella del mundillo de creyentes, confiesa que se siente "un poco nervioso".