TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

De las soluciones

Por: | 22 de mayo de 2018

Horario-vuelta-630-collado-villalba-galapagar-valdemorillo-autobuses-interurbanos-web

Si en algo se caracterizan nuestros políticos es en su torpeza para resolver las situaciones complicadas. La mas reciente es la de la compra del chalé de los Iglesias-Montero, un asunto esencialmente personal reconvertido en público por diversos motivos: desde el afán de vendetta de una clase política damnificada por sus cíticas a la incoherencia de los mencionados entre lo dicho y lo hecho. Y si además se le añade el que los líderes de Podemos lo han convertido en un ultimatun absurdo para los militantes, el resultado, sea cual sea, entra de lleno en una hipotética Amanece, que no es poco II.
Uno de los pecios más conocidos de Ferlosio, "Lo más sospechoso de las soluciones es que se las encuentra siempre que se quiere", se da de bruces con los políticos autóctonos pero, en realidad, tiene razón Ferlosio. El problema es que nuestra clase política no quiere encontrar las soluciones, y no quiere porque sistemáticamente antepone los intereses personales o partidistas a los de la ciudadanía. ¿Qué resuelven los militantes de Podemos al votar si sus señoritos pueden o no pueden tener un chalé con vistas? No digamos ya la sociedad que lleva un tiempo escuchando ataques y contraataques sobre un asunto que le resbala. La única explicación versosimil es que los Iglesias-Montero se considerarán redimidos de su torpeza inmobiliaria si los militantes aprueban su inversión. No han querido encontrar una solución y la transfieren al colectivo.
Claro que no son los únicos. Ahí está la ya cansina "cuestión catalana", un alarde de todos los implicados en no querer encontrar alguna solución. Al fin y al cabo están convencidos que el sostenella y no enmendalla les es electoralmente más rentable. El desde hace tiempo nada honorable expresident Puigdemont piensa que su fuga hacia adelante inependentista, y más concretamente a Bruselas y Berlín, le resulta doblemente beneficiosa: elude la cárcel y alcanza el caudillaje del procés. Del señor Torra ¿qué decir que no haya dicho o escrito ya él mismo? Es el perfecto ejemplo de lo que se llamó en su día "tonto útil".
El desde hace tiempo nada excelentísimo presidente Rajoy consigue enarbolar la bandera de la defensa de la Patria sin despeinarse -para eso ya están los jueces, incluido el desmelenado juez Llarena y sus chapuzas jurídicas- al mismo tiempo que rebaja el clamor de la indignación ante tanto caso de corrupción en su partido. Pierde votos en Cataluña pero consigue seguir siendo la fuerza más votada en el resto de España. Es tan patriota que no duda en conceder a los nacionalistas vascos lo que le pidan para seguir en la poltrona.
Y mientras tanto los preferentistas acaban de saber que no han sido estafados, que la precariedad laboral es la reina de la casa, que en TVE siguen los de siempre y que los fontaneros o los dependientes de Ikea se suelen olvidar un millón de euros encima de un armario de los suegros de Francisco Granados. ¿Pero dónde está Miquelarena?

De Vic al Mundo mundial.

Por: | 21 de mayo de 2018

Quim_torra_born

Fue un fin de semana espectacular: todo salió bien. En el Camp Nou se celebró por todo lo alto la despedida de Quim Torra, un veterano jugador que lo dio todo por su franquicia. Dejaba atrás muchas cosas, emociones y sentimientos intransferibles. Dicen que se va a Japón, algo extraño, la verdad, pues ya estuvo 20 años en Suiza aparentemente trabajando para una empresa de seguros pero en realidad sentando las bases para que la antisistema Anna Gabriel y la republicana de izquierdas Marta Rovira pudieran llevar la buena nueva a ese paraíso de los desheredados de la Tierra. Lo que no está claro es si un cráneo de Blanes será como un cráneo de Suiza. Lo que sí sabemos gracias a uno de sus gurús ideológicos, el racista Daniel Cardona, es que "un cráneo de Ávila no será nunca como uno de la plana de Vic". Algo es algo.
El momento cumbre fue cuando Torra cogió el micrófono para agradecer
a sus fieles el apoyo prestado a Puigdemont. Con los ojos empañados pero limpios, la voz recia y el pulso firme lo dejó claro: "Aquí hay gente que ha dicho basta y, cada uno a su manera, combate por unas ideas y un país. Gente que ya se ha olvidado de mirar al sur y vuelve a mirar al norte, donde la gente es limpia, noble, libre y culta. Y feliz". Im-presionante.
En Le Mans, por su parte, Pablo Iglesias se alzó con la victoria, un triunfo especialmente reconfortante porque se produjo lejos de las grandes urbes, en los Países del Loira. Sabido es que hace tiempo que añora el campo, los valores rurales, el fuego de la chimenea..., en general todo aquello que le permita al ministro de Cultura exhibir su fina ironía a propósito de los triunfos de la política económica de su Registrador de la Propiedad favorito.
En Roma fue la apoteosis de Rivera. Allí, sobre la pista de una tierra sin fronteras presentó su nueva ocurrencia, la plataforma España Ciudadana: "Vamos a por la España que viene, la España optimista, que no pide perdón, la España sin complejos, moderna, europea, aún más democrática, diversa y orgullosa de la unión, que quiere liderar el mundo", proclamó el presidente de Ciudadanos. Aquí pasamos del cráneo de Vic a liderar el mudo en un plis-plas. No es de extrañar que nos admiren.
Por último, el Wanda Metropolitano fue una fiesta. Decía adios Mariano Rajoy y lo hacía con generosidad y señorío como corresponde a un forofo del Real Madrid que se había equivocado de estadio. "Me gustan los catalanes porque hacen cosas", fue lo primero que dijo. Y cerró su parlamento con "Una cosa es ser solidario, y otra es serlo a cambio de nada". Fue el acabose.

P.D.- Pese a que los entrecomillados son auténticos y corresponden a los citados no conviene ver la televisión mientras se comen hongos alucinógenos.

Los baches en el ADN

Por: | 15 de mayo de 2018

Quim-torra-candidat-a-la-presidencia-amb-carles-riera-portaveu-de-la-cup-5af804bbbdfc2

Son extraordinarios. La CUP ha decidido con su abstención investir a un personaje que representa, probablemente, la imagen más impresentable de Cataluña. Un individuo que a poco que se rasque en su hemeroteca personal se advierte su admiración por el
protofascismo. En 2008 escribía: "
Ahora miras a tu país y vuelves a ver hablar a las bestias. Pero son de otro tipo. Carroñeros, víboras, hienas. Bestias con forma humana, sin embargo, que destilan odio. Un odio perturbado, nauseabundo, como de dentadura postiza con moho, contra todo lo que representa la lengua. Están aquí, entre nosotros. Les repugna cualquier expresión de catalanidad. Es una fobia enfermiza. Hay algo freudiano en estas bestias. O un pequeño bache en su cadena de ADN. ¡Pobres individuos! Viven en un país del que lo desconocen todo: su cultura, sus tradiciones, su historia. Se pasean impermeables a cualquier evento que represente el hecho catalán. Les crea urticaria. Les rebota todo lo que no sea español y en castellano. Tienen nombre y apellidos las bestias. Todos conocemos alguna. Abundan las bestias. Viven, mueren y se multiplican".
Tampoco está mal transcribir un párrafo de un libelo de 1980, que recuerda hoy Javier Cercas, de un partido venerado por el señor Torra, Nosaltres sols!, que consta de ocho páginas mecanografiadas, se titula Fundamentos científicos del racismo y concluye de esta forma: "Por todo esto tenemos que considerar que la configuración racial catalana es más puramente blanca que la española y por tanto el catalán es superior al español en el aspecto racial". Estos son algunos mimbres de la cesta ideológica de un President cuyo primer acto oficial es el de ir a visitar a su caudillo en Berlín.
Naturalmente los más rojos del lugar, los que hablan de las clases populares, del proletariado, los que reivindicaron expropiar la Sagrada Familia para reconvertirla en un economato y lucharon codo con codo con los revolucionarios para embadurnar algunos autobuses turísticos o exigir una tasa municipal a quienes forman colas en los monumentos por ocupación del espacio público, estos linces de la política no pueden apoyar a un personaje como Torra sin dar explicaciones que les justifiquen. No se diga mas: haremos posible la investidura de Quim Torra pero no apoyaremos al Govern. Dicho de otra manera: en misa y repicando y aquí, paz. y después, gloria. ¡Es el bien mayor, estúpidos!: la República, la misma que tan bien explicó Carme Forcadell en su día, la que haría posible que: "
las mujeres podrán hacer de mujeres, no de canguros en caso de las abuelas o de compañeras en caso de las cuidadoras", la misma de la que el exhonorable Artur Mas pronosticaba que "No nos traten de tontainas. Ya sabemos que los bancos se van a pelear para estar en Cataluña". Aún está por aclarar si les han tratado de tontainas o es que lo son.
Tiempo después supimos que todo era puro simbolismo, que las abuelas seguirán haciendo de canguros y que los bancos nos siguen tratando de tontainas a todos, a los ciudadanos, a los súbditos y a los que tienen, o tenemos, un pequeño bache en la cadena de ADN. Menos mal que siempre nos quedará la simbólica toma del Palacio de Invierno, embadurnar algún yate o cortar unas horas las autopistas en solidaridad con las clases populares.

 

Locura

Por: | 13 de mayo de 2018

1526041195_319744_1526041480_noticiarelacionadaprincipal_normal_recorte1

Si los añorados Gurb o E. T. llegaran ahora a España y vieran a ráfagas los informativos de las cadenas generalistas deducirían que quien lleva la razón es el casi honorable Quim Torra cuando afirmaba en un tuit que "Fuera bromas. Señores, si seguimos aquí algunos años más corremos el riesgo de acabar tan locos como los mismos españoles", tuit que posteriormente borró de su cuenta aunque no sabemos si se debe a que sigue aquí todavía o a que ha acabado tan loco como el resto. En todo caso, los dos extraterrestres han tomado buena nota de algunos síntomas de locura.
No es normal que el ministro de Hacienda responda en una comparecencia en el Senado a la pregunta de ¿qué piensa de la manipulación de los informativos de TVE?, que "puede cambiar de cadena, hay libertad en España" pues da a entender que la televisión pública -con un presupuest anual de 343 millones de euros procedentes de los impuestos de la ciudadanía- es equiparable a las cadenas privadas, sabiendo que eso no es así pues no en balde su Gobierno lleva meses boicoteando la renovación de la cúpula directiva de la cadena oficial. Distinguir entre lo público y lo privado es un concepto obsoleto para el señor Montoro.
Tampoco es normal que cuando al Presidente del Gobierno se le pregunta en Antena 3 sobre las evidentes diferencias entre su Vicepresidenta y su ministra del Defensa señale que es una polémica machista porque si fueran hombres no se hablaría de ello. Curioso concepto de machismo en días de manifestaciones feministas y, además, cuando se preside un Gobierno que presenta unos Presupuestos en los que sólo figuran 80 de los 200 millones de euros comprometidos en el Pacto de Estado contra la Violencia de Género. Parafraseando su inolvidable frase sobre la cerámica de Talavera se podría decir que "La violencia de género no es cosa menor. Dicho de otra forma: es cosa mayor".
Y volviendo al casi honorable, no es normal que en su discurso de investidura afrme que: "Resulta, Majestad, que hay presos políticos, exiliados, centenares de catalanes investigados por haber defendido un proyecto democrático como es la independencia; resulta que votamos el 1-O y el 21D pero no se respeta la voluntad expresada en las urnas. Majestad, así no", cuado es sabido que el referéndum del 1-0 fue un simulacro sin garantías, que en las elecciones del 21-D, el independentismo no alcanzó el 50% de los votos, que no hay exiliados sino fugados de la justicia y que los investigados no lo son por haber defendido un proyecto democrático como es la independencia sino por haber despreciado el democrático orden establecido desde la Constitución al Estatuto de Autonomía sin olvidarnos del Reglamento del Parlament. Cuando un selecto grupo de individuos se ponen de acuerdo para estafar a la ciudadanía no se les investiga y juzga por ponerse de acuerdo sino por estafar. Lo dicho: una locura.
i

Simbolismo telemático

Por: | 07 de mayo de 2018

Puigdemont-se-queda-solo-en-berlin-con-la-esperanza-de-volver-pronto-a-bruselas (1)

Visto desde fuera, desde el opresor centralismo, el conflicto catalán recuerda el chiste de Chumy Chúmez en el que el político arenga a la multitud y les avisa: "O nosotros o el caos", a lo que la multitud le responde: "¡El caos!". Esa es, al parecer, la opción de los independentistas, algo difícilmente comprensible en unos partidos más bien conservadores y con un líder cuya mayor aportación a la teoría política fue la de cambiar en el transcurso de unas horas su decisión de convocar elecciones por la de preparar el terreno para proclamar una República simbólica y cuya mayor aportación a la práctica política fue la de fugarse nocturnamente y sin avisar a sus correligionarios, deslocalizar las sedes sociales de más de 4.000 empresas y estimular un ambiente ciudadano que permite que llamen facha a Joan Manuel Serrat. Todo vale si de lo que se trata es de conservar el abrevadero de los salarios y fondos públicos. Por cierto, ¿desde qué legitimidad laboral explican los diputados del Parlament el cobrar unos salarios si el citado Parlament no da un palo al agua desde diciembre?
Por otra parte, y enfrente, tenemos a un Gobierno que desde la inacción ha pasado a una hiperactividad judicial salvo en casos muy concretos, por ejemplo en lo que se refiere a legislar sobre los fondos buitres que poco a poco están consiguiendo el mismo efecto que los políticos independentistas: sumergirnos a todos en un bucle temporal que se parece mucho a las escaleras de Escher. Unos con esa constancia en modificar lo establecido para nombrar telemáticamente a un President simbólico y los otros para, amparados en apellidos tan nobles como Aznar-Botella, crear de nuevo una burbuja inmobiliaria en base a multiplicar por seis o siete veces el alquiler de unos pisos originariamente sociales. La cuestión es no molestar a los del IBEX 35 no sea que tengan que hacer una nueva amnistía fiscal.
En resumen: de la deslocalización de las empresas a la localización de los beneficios salvajes de los amiguetes. Y aquí paz y después, gloria. ¡Ah! y si es necesario subir algo las pensiones para satisfacer a la derecha vasca y que vote en favor de los presupuestos de la derecha española, pues se sube el impuesto de la gasolina que, al fin y al cabo, deja insatisfechos a todos por igual.


Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal