TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Romeva y la supervivencia

Por: | 23 de octubre de 2017

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Hay frases que las carga el diablo, por ejemplo la que pronunció el pasado sábado el conseller catalán de Asuntos Exteriores, Raül Romeva, quien advirtió que "ante el fascismo no valen equidistancias ni concesiones" y ha llamado a defender la república porque, en su opinión, "ya no es solo una opción, sino una absoluta necesidad de supervivencia". Calificar de "fascismo" la decisión del Gobierno central de aplicar un artículo de la Constitución ante la situación catalana demuestra una ignorancia absoluta sobre el fascismo o una burda manipulación de la realidad, y dado que el señor Romeva es licenciado en Ciencias Económicas y se doctoró en Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Barcelona, donde ejerció como profesor de Relaciones Internacionales, lo más probable es que se dejara llevar por esa cada vez más común tendencia de retorcer los hechos hasta que encajen con los deseos.
Claro que la peor parte de sus convicciones se la lleva la segunda parte de la frase, la que considera que defender la república "ya no es solo una opción sino una absoluta necesidad de supervivencia". Dejando de la lado la ambigua referencia a una supervivencia de la que no se sabe si se refiere a la de Cataluña -lo que sería excesivo pues supondría que equipararía la Generalitat con ella, "Cataluña soy yo", podría alegar Puigdemont siguiendo ese razonamiento- o a la suya propia en tanto que conseller con coche oficial, es curioso que tan rotunda frase sobre la amenzada perdurabilidad de una hipotética república coincidiera con la que pronunció ese mismo sábado el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, al recibir la UE uno de los premios Príncipe de Asturias: "Cuando algunos siembran la discordia ignorando voluntariamente las leyes, creo que es necesario recordar la importancia del respeto al Estado de derecho. La Unión Europea ha tenido éxito porque es el fruto de una Comunidad de Derecho". En realidad no solo es curioso, es sorprendente, puesto que el que fuera profesor universitario de Relaciones Internacionales fue europarlamentario entre 2004 y 2014, es decir, conoce bien la Unión Europea.
Por último cabe señalar que el consejero de Asuntos Exteriores, Relaciones Internacionales y Transparencia, encargado de internacionalizar el proceso soberanista catalán, lleva dos años y diez meses en el cargo sin que hasta la fecha se pudiera clasificar su gestión de brillante y sin que, por supuesto, se le ocurriera en ningún momento presentar la dimisión. Al parecer es una cuestión de supervivencia. También es cierto que a su vicepresidente y consejero de Economía, Oriol Junqueras, tampoco se le pasó por la cabeza ni por un momento esa desagradable costumbre de abandonar el cargo al haber dejado el área de su competencia como un sembrado. Gestionar con acierto lo que se les encomendó y por lo que cobran su salario no es importante. Lo importante es compartir con ese líder en la sombra que es Artur Mas su convicción de que son los Gandhi y los Luther King catalanes.

El color del cristal

Por: | 17 de octubre de 2017

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Lo dijo Ramón de Campoamor en el siglo XIX: ""En este mundo traidor / nada es verdad ni mentira / todo es según el color / del cristal con que se mira" y si hubiera alguna duda sobre el acierto de la frase basta comprobar las distintas interpretaciones, análisis y comentarios a la decisión de la juez de la Audiencia Nacional de decretar la prisión incondicional sin fianza de los líderes de la ANC y Ómnium.
La juez Lamela investiga las protestas ciudadanas de los pasados 20 y 21 de septiembre: "Ese día, más de 40.000 personas, convocadas a través de las redes sociales por ANC y Òmnium, se agolparon ante la Consejería de Economía de la Generalitat para protestar por las detenciones de 11 altos cargos que supuestamente se encargaban de la logística del referéndum ilegal. Los altercados que se produjeron en esas protestas dificultaron, sin llegar a impedirla, la labor de la comisión judicial. Ese día, la secretaria del Juzgado de Instrucción 13 de Barcelona tuvo que salir de la Consejería de Economía de la Generalitat, en el paseo de Gracia, por una azotea y posteriormente mezclarse con la gente que salía de un teatro contiguo, mientras los más exaltados destrozaban tres todoterrenos de la Guardia Civil, causando daños cifrados en 135.600 euros". Previamente a la decisión de encarcelar a los líderes secesionistas, la juez decidió aplicar unas medidas cautelares leves al Comisario Mayor de los Mossos y a la intendente de dicha policía. Hasta aquí los hechos.
Las reacciones, naturalmente, dependieron del color del cristal con que se miraban. El Govern, una vez mas, demostró su habilidad para arrimar el ascua a su sardina con unos comentarios en las redes que pretenden rentabilizar para su causa la decisión judicial. Puigdemont escribía en twitter: "Pretenden encarcelar ideas pero nos harán más fuerte la necesidad de libertad". Oriol Junqueras, por su parte, señalaba que "Pedimos hablar, sentarnos y dialogar y el PP, vía Fiscalía, responde con prisión incondicional". Los más de 135.000 euros de daños materiales y la multitudinaria coacción a quienes cumplían la orden judicial de registro de la Consejería de Economía eran una chiquillada. Vale.
Frente a ello, los paladines del Estado de Derecho, el Gobierno central y su partido. Lástima que no adoptaran la misma actitud cuando, también por una orden judicial, se registró la sede principal del PP en busca de las pruebas de una presunta financiación irregular encontrándose, por ejemplo, con un ordenador del extesorero completamente destrozado a martillazos.
Todos son muy respetuosos con la decisiones judiciales siempre que las decisiones judiciales les favorezcan. Lo que es evidente, al margen de la utilización política del encarcelamiento de Cuixart y Sánchez, es que la juez ha tomado sus decisiones sin considerar la inoportunidad de las mismas. Junqueras habla de que el PP, vía fiscalía, responde con prisión incondicional. Podía añadir que el PP, vía judicial, deja en libertad con unas medidas cautelares leves al Mayor de los Mossos, pero eso no conviene. Lo importante es resaltar la condición de victimas. Poco importa la fuga de empresas en Cataluña, como tampoco importa que el número de españoles en el umbral de la pobreza es aún 4,1 puntos porcentuales mayor que en 2008, lo que la sitúa como el tercer país donde más ha aumentado esta tasa entre 2008 y 2016, solo por detrás de Grecia (del 28,1% al 35,6%) y Chipre (del 23,3% al 27,7%). Govern y Gobierno a lo suyo: a ver quien es más macho. ¿Y la oposición?: a verlas venir. ¡Felicidades a todos!

Del diálogo

Por: | 16 de octubre de 2017

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"Diálogo" es el mantra más utilizado últimamente por los independentistas catalanes. Todos sus argumentos políticos se reducen a la abusiva utilización del término al que han dotado de una serie de connotaciones positivas como contraposición de las maldades del Gobierno central quien, a su vez, también utiliza con frecuencia la necesidad del diálogo.
Naturalmente, unos y otros tienen un concepto de la comunicación verbal o escrita radicalmente diferente. Para los independentistas, dialogar es negociar desde la extraña resolución firmada por 72 parlamentarios en la que se declaraba la independencia de Cataluña en base a un referéndum ilegal convocado por una chapucera ley, también declarada ilegal, no sin antes haber modificado injustamente el propio reglamento parlamentario. Para el Gobierno central el diálogo no es posible sin una previa aceptación de unas mismas reglas del juego para todos, es decir, desde la Constitución. Dicho de otra manera: no es posible el diálogo. El resto es marketing.
Unos y otros saben que para dialogar es inevitable ceder y que para ceder es imprescindible dejar de lado los sentimientos y ajustarse a la razón, olvidarse de las manipulaciones históricas que habitualmente se utilizan para rentabilizar su hipotético poder psicológico o espiritual.
Un ejemplo de lo dicho: En referencia al tratamiento que los independentistas han hecho de la guerra de 1714 "es uno de los mayores engaños", añade el historiador y economista Gabriel Tortella, "es tremendo, ni fue un aplastamiento de la nación catalana por los Borbones, ni Rafael Casanova encaja con la figura del gran héroe que nos han querido contar". El retrato que hace Tortella de Casanova poco tiene que ver con la mitificación de aquel Conseller en Cap que convertido en estatua reúne cada once de septiembre a las autoridades de la Generalitat: "Fue herido en la defensa de Barcelona contra las tropas borbónicas, pero herido y nada más. Después no fue perseguido y vivió durante décadas como un súbdito normal de Felipe V. Siguió ejerciendo como abogado. No fue un mártir". Frente a ello también existen manipulaciones históricas en la otra parte:"Todos los nacionalismos abusan de la historia. Cuando el señor Rajoy o el señor Aznar dicen que España es la nación más antigua de Europa o del mundo también están abusando de la historia", explica el historiador José Álvarez Junco en el reportaje Cuando la historia se cuenta para convencer, que hoy publica EL PAÍS. Cuando se pisan todos los charcos habidos y por haber, cuando se manipula y se miente, la única consecuencia segura del diálogo es la degradación del término.


Un mal guión

Por: | 15 de octubre de 2017

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En todas las grandes series, desde The Wire a House of Cards o desde Los Soprano a Borgen, por citar tan solo unas cuantas, sus guionistas demuestran su talento alternado situaciones límites con pausas relajantes, entremezclando la intensidad de una situación con momentos de placer o de humor: dan un respiro al espectador para evitar su agotamiento y, siempre, sin dejar de lado un in crescendo que fidelice o aumente la audiencia.
Las semanas que llevamos los espectadores contemplando el problema de Cataluña en todos los informativos, en todos los programas de tertulianos, en los programas del corazón y hasta en los deportivos demuestran que quienes han pergeñado su guión son unos incompetentes.
El problema es importante, sin duda. El más importante desde el 23-F con seguridad pero el tratamiento de los responsables de la cuestión, con sus trampas y manipulaciones en el hipotético guión, han conseguido exactamente lo contrario a lo anhelado: la saturación, un daño colateral en la ciudadanía que al parecer no es percibido por quienes han decidio protagonizar una huída hacia no se sabe donde.
Añádanle a todo ello la utilización del problema para aumentar las audiencias de las cadenas generalistas. Informen una y otra vez de lo mismo en todos los programas del día con un pretendido afán de servicio público y sin dejar de mirar la cuota de pantalla; animen a sus analistas para que repitan machaconamente lo ya dicho, para que expliquen su punto de vista explicado ya decenas de veces y basado en datos, cifras y cronologías que se han dicho hasta la saciedad. ¿El resultado?: el hartazgo ante lo reiterativo. Ni una pausa placentera, ni el menor atisbo de humor..., las mismas imágenes una y otra vez, los mismos líderes, los mismos portavoces en una progresión creciente que acentúa el ansia de que se acabe ya de una vez y, naturalmente, comprueben la ausencia absoluta de la política. En resumen: Tribunales, orden público y entelequia. Tres pilares de un mal guión.

Venganza

Por: | 12 de octubre de 2017

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"A Little Bear, un pequeño pueblo de las montañas de Canadá llega Jim Worth (Tim Roth), un antiguo detective británico que, buscando una vida más tranquila junto a su familia, ha sido nombrado jefe de policía de la población canadiense". Naturalmente, el antiguo detective británico no encuentra una vida más tranquila. Una serie de televisión que describa la tranquila vida de un jefe de policía local y su familia, así, sin mas, tendría menos audiencia que la media de la televisión de Murcia (2,6% en el pasado septiembre). Es decir que desde el primer capítulo de Tin Star se acabó la rural e idílica tranquilidad, algo previsible tratándose de un protagonista como Tim Roth, un espléndido actor vinculado desde Reservoir Dogs, Pulp Fiction y Four Rooms, todas de Tarantino, a papeles extremos. No en vano debutó a los 21 años en el papel de un skinhead racista en el telefilme Made in Britain.
La serie cuenta con un gran guionista, Rowan Joffe, autor de las películas The American, No confíes en nadie o 28 semanas después, entre otras, y con la exhuberante Christina Hendricks (Mad Men), además de los espectaculares paisajes de las Montañas Rocosas canadienses, paisajes que se verán alterados por la instalación de una refinería de petróleo. El pretendido progreso industrial traerá consigo las ventajas de más empleo y más dinero y las desventajas de un aumento de la delincuencia en un entorno en el que, además, una reserva de indios nativos potenciará los errores del jefe de la policía local por la ignorancia de sus costumbres. Violencia y venganza son las palabras clave de esta interesante serie.
Los 10 capítulos de Tin Star (Movistar Series Xtra)  se están emitiendo desde el pasado 8 de septiembre un día después de su estreno en el Reino Unido, dato que confirma el interés de las productoras por el mercado español. No en balde la media individual frente al televisor del españolito que vino al mundo ronda las cuatro horas.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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