TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Añoranza imperial

Por: | 16 de octubre de 2018

1539591736_192394_1539609045_noticia_fotograma

Tras definir a la hispanidad como "el hito más importante de la humanidad, solo comparable con la romanización. Es probablemente la etapa más brillante, no de España, sino del hombre, junto con el Imperio romano" alguien debería regalarle a Pablo Casado, autor de la frase, un manual de Historia de España que no estuviera editado por la Formación del Espíritu Nacional o la Falange. Y si, como nos tememos, es más partidario de las convalidaciones que de la lectura, que le regalen la serie de television "La peste". Si sus meninges y sus ansias electorales se lo permiten, no volverá decir disparates como esos.
Se viven tiempos de turbulencias mentales en los que los posicionamientos de los partidos conservadores se distinguen por sus contradicciones. Los peperos han descubierto la extrema derecha por mas que sea discutible el que dicho segmento de población les reporte grandes beneficios electorales. La trayectoria de la ciudadanía en las urnas ha mostrado una clara y cíclica tendencia centrista, de centro derecha o centro izquierda. Intuir que el futuro inmediato es la xenofobia o la añoranza del imperio es, en realidad, asumir el fracaso de los siete años de Gobierno del PP, años en los que con mayoría absoluta o relativa han depauperado a la clase media y aumentado la desigualdad.
Ese constante sacar pecho como artífices de la recuperación económica es contradictorio con la búsqueda de votos de quienes se sienten marginados por el sistema, al que culpabilizan de su empobrecimiento. El sistema es imperfecto pero los coautores de una poltica económica que favoreció la evasión fiscal (ahí está la amnistía de Montoro y la ausencia de apoyos a la Agencia Tributaria) y el enriquecimiento de los poderosos; una política laboral que basó la eficacia de sus estadísticas en la precariedad y en los sueldos indignos y una política social que potenció la sanidad privada en detrimento de la pública y recortó todo lo que pudo en educación y dependencia son los mismos que ahora claman al cielo por la pretensión de elevar a 900 euros el salario mínimo y se oponen frontalmente a la mínima recuperación del Estado de bienestar al mismo tiempo que buscan desesperadamente el voto de la extrema derecha. Y ahí sorprende también la similar apuesta de Ciudadanos, un partido que inicialmente aspiraba a la moderación del centro político y que cuando el giro derechista del PP le facilitaba dicha ubicación, opta por competir en esos caladeros tan próximos al fascismo, un fascismo que no está tan lejos del nacionalsupremacismo, pero esa es otra historia.

Referéndum

Por: | 14 de octubre de 2018

2519-Les-Hommes-de-Ombre-Serie-televisee-fiction-Macondo

La tercera temporada de En la sombra (Sundance TV), la muy entretenida serie francesa que muestra los entresijos de la política, sus traiciones, miserias y algunos rasgos de grandeza, también permite en el espectador español analizar en sí mismo y en la clase política el hipotético y metafórico punto esquizoide que pueda y puedan tener, o su ausencia, naturalmente.
Partiendo de la base que quien lo padece tiene una percepción alterada de la realidad y que entre los síntomas frecuentes están las creencias delirantes y el pensamiento confuso, sitúense ante una serie que en la que, en su nueva temporada, los escándalos personales amenazan al Presidente de la República con ser arrojado a las tinieblas del paro, lo que naturalmente es utilizado por sus rivales políticos y por quienes actúan "en la sombra", sus asesores de imagen y gestores de sus campañas políticas. El Presidente contraataca planteando un referéndum que le permitirá, si gana, consolidar su poder y en todo caso desviar la atención de los medios sobre sus problemas personales. El espectador comienza a dudar ante lo que ve: ¿se trata de una serie de ficción o un reportaje sobre Cataluña? Es ficción, por supuesto, el referéndum propuesto se realiza en todo el territorio nacional y con todas las garantías legales.
La trama de la tercera temporada recupera con más intensidad la amenaza terrorista de los yihadistas, de un lado, y la labor de la prensa con esa doble vertiente que le caracteriza: la denuncia amarillista de las cuestiones relacionadas con lo que Cioran definía como la unión de dos babas (el amor) y la de su dignificación como servicio público al señalar las tramas de corrupción que surgen entre el poder y las obras públicas, algo evidente para los mas y menos evidente, por ejemplo, para el expresidente Rajoy y su percepción alterada de la realidad pues al explicar en Ecuador las razones de su cese no mencionó la sentencia del caso Gürtel. Es evidente que en ocasiones la realidad es más ficticia que la ficción.

El dinosaurio

Por: | 08 de octubre de 2018


Todos los medios han dado la noticia del mítin de Vox el domingo en Madrid. 9.000 personas, mucha bandera rojigualda, muchas propuestas reaccionarias y un solo objetivo: salvar a España. Es la extrema derecha, la misma que gobierna en algunos países de la UE, la que previsiblemente puede gobernar en Brasil, la que nombre para el Tribunal Supremo a un acosador..., en definitiva la que se sabe poseedora de la verdad absoluta por mas que la verdad absoluta siempre es relativa.
Los expertos suelen concluir que el auge de la extrema derecha está directamente relacionado con la crisis económica: más paro, más empobrecimiento, más intolerancia...es el huevo de la serpiente. Pero quizá habrá que preguntarse si no habrá otros motivos. Desde luego en España sí los hay. Es evidente que el radicalismo independentista abanderado por el huído Puigdemont es uno de ellos. Su táctica de "cuanto peor, mejor" fomenta la reacción de los salvapatrias de la unidad de España pero si se profundiza un poco mas se comprueba que el origen de estos males tiene dos pilares fundamentales: la codicia y la corrupción, dos que en realidad se complementan.
Un dato: hace menos de dos años, en diciembre de 2016 se publicaba que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia cifra en 90.000 millones de euros al año el coste de la corrupción en España. Más de la mitad, 47.500 millones de euros, el 4,5% del PIB, corresponde a sobrecostes administrativos por las deficiencias en el control de las contrataciones públicas. Los otros 40.000 millones son absorbidos, directa o indirectamente, por las muchas formas de corrupción existentes.  Dicho de otra manera, si el correspondiente Gobierno de turno dispusiera de 90.000 millones adicionales al año, no habrían hecho falta los reortes en sanidad, educación, depedencia, justicia, etcétera por lo que la indignación ciudadana rebajaría en mucho su nivel de irritación. También se sabe que la deriva independentista catalana está relacionada con la corrupción: solo hace falta comprobar quienes fueron sus adalides: Pujol y Mas, los padres de la patria y del 3%, un porcentaje que, al parecer, aún colea, por ejemplo en Lleida.
La corrupción fue la que permitió que el PP dejara las poltronas y su actual giro hacia la extrema derecha. También fue la que originó el cambio de nombre de Convergencia y ya veremos si supuso también un cambio de rumbo en la Andalucía de los socialistas. Y siendo esto así, resulta que el principal problema para la clase política y, consecuentemente, para los medios informativos, han sido unas tesinas y/o doctorados y unos lazos amarillos. Parafraseando a Monterroso: "Cuado despertaron, la corrupción todavía seguía allí".

Complementarios

Por: | 02 de octubre de 2018

Pujol-jordi-soley--644x470

Una cosa está clara: la derecha (PP y Ciudadanos) y los independentistas son complementarios. Que el supremacista Torra aliente a los más radicales a aque sigan presionando en las calles permite y estimula que la derecha reclame más mano dura. Acción y teacción. ¿Qué unos cortan un rato el AVE o más rato las autopistas y avenidas en esa peculiar reivindicación de una República consistente en complicarle la vida a una buena parte de la ciudadanía? Vale. Casado y Rivera piden el 155, lo que a su vez propicia que el Govern hable de la represión del Estado español. Todos contentos. ¿Se imaginan a unos políticos debatiendo, cediendo, buscando un territorio compartido, deseando llegar a acuerdos? Un desastre. ¿De qué iban a hablar los tertulianos? Ojo con el sentido común que lo carga el diablo.
Claro que quedan, como en los contratos de las estrellas del fútbol, algunos "cabos sueltos". Por ejemplo que los Mossos le pidan al supremacista que no complique más las cosas y no interfiera en sus funciones, o que los jóvenes radicales pidan su dimisión y la del Conseller de Interior que tuvo a bien negar los hechos del pasado sábado. Unos sacan las porras y el otro les anima a que sigan manifestándose. Son las cosas del querer, como diría Miguel de Molina, del querer que no decaiga la fiesta.
Claro que para fiesta la del Parlament que hoy abre sus puertas después de 100 días de vacaciones, cobrando, eso sí, y todo porque los dos partidos independentistas no se acababan de poner de acuerdo: que sí, que no, pues se cierra y aquí paz y después, República. Al fin y al cabo si desde que comenzó la nueva legislatura han aprobado dos leyes el que se cierre 100 días tampoco va a alterar demasiado ese ritmo legislativo. Lo importante es viajar a Waterloo con cierta frecuencia y a seguir mareando la perdiz con coche oficial.
Menos mal que aún nos quedan dos políticos de talla mundial: Aznar y Pujol. El primero de ellos, el gran José Mari, nos trae de nuevo la luz a los ignorantes: "Detrás de muchos casos de corrupción, hay algo así como un síndrome del nuevo rico, o del que quiere serlo", nos explica el de las Azores en su nueva contribución a la comprensión del mundo en su libro El futuro es hoy. Qué razón tienen los que consideran que a los libros de los principiantes les sobra autobiografía. Del otro, del padre del nacionalismo de Banca Catalana, ¿qué decir que no canten los bardos en el futuro, que no es hoy, su grandeza al superar el trauma de comprobar que han derribado su estatua en Premià de Dalt sino que, además, uno de sus 250 Pujol Ferrusola le ha escrito al excomisario Villarejo para que ayude a la familia en su peregrinar judicial? Visto lo visto no es de extrañar que Oriol Junqueras quiera presentarse a las elecciones euopeas. Lo dijo el gran Antonio Gamero: "como fuera de casa, en ningún lugar"


Zombis y vivos vivientes

Por: | 28 de septiembre de 2018

Hernando-asegura-machista-Montero-Iglesias_EDIIMA20170615_0259_19

Cuando creíamos que ya habíamos visto y oído todo lo humanamente imaginable llega Rafael Hernando en el Congreso y dice eso de que "ni Delgado ni Sánchez están a la altura de ese Gobierno decente que España necesita”", a propósito de las filtraciones de la conversación privada de la ministra de Justicia con el excomisario Villarejo. Fue un miércoles de ceniza para la ministra y un rebrote psicodélico del portavoz adjunto del grupo parlamentario Popular que concluyó su perorata con añeja rotundidad: "la opinión pública le ha condenado, y le pido que no siga llenando de oprobio la democracia y se vaya”".
Suponemos que para el señor Hernando, el Gobierno decente que España necesita no es otro que el de su partido por mas que su partido, por primera vez en la reciente historia democrática española, fue desalojado del Gobierno con una moción de censura que fue la gota que colmó el vaso de las noticias sobre la corrupción, hecho que no han perdonado ni el Partido Popular ni, sorprendentemente, el hipotéticamente regeneracionista partido de Ciudadanos que en un alarde de lucidez política confundió el culo con las témporas, o lo que es lo mismo, se alineó con la extrema derecha casadista.
Naturalmente el señor Hernando no se quedó en eso. También llamó zombi a la ministra de Justicia que, al parecer, es ya una muerta viviente de la política, lo que por otra parte es probable. La cuestión es que corrió un tupido velo sobre los, al parecer, vivos vivientes como Aznar, Rato, Matas, Soria, Granados, González, Camps, Costa, Zaplana, Fabra y Rus, por citar tan solo a unos pocos. ¡Son las ranas, estúpidos! El problema de los anfibios anuros populares es que además de saltar y nadar han dejado el país como un sembrado.
Un par de datos para verificar la decencia del Gobierno anterior: el informe anual de Cáritas, presentado el pasado miércoles, afirma que la marginación social severa, es decir pobres de solemnidad, ha crecido un 40% y afecta a más de cuatro millones de personas. En septiembre se conocía el dato facilitado por la Agencia Tributaria: en diez años hemos pasado de 200 multimillonarios (más de 30 millones de euros) a 579. No es de extrañar que el principal responsable de estas cifras esté gozosamente jugando al mus en Santa Pola.


Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal