40 Aniversario
TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Tiempo de afonía

Por: | 23 de agosto de 2016

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No paran de hablar. Llevan meses y meses (desde diciembre) con una incontinencia verbal asombrosa y agotadora. Todos. Lo curioso del caso es que cada vez que les ponen una alcachofa delante de la cara sueltan sus declaraciones desde el convencimiento de que son reveladoras, lúcidas. Ninguno se percata de que llevan más de ocho meses diciendo lo mismo: que si es el momento de la responsabilidad; que si no es no; que hay una alternativa; que o yo o unas terceras elecciones..., menos mal que de cuando en cuando surge un nuevo enfoque, pocos. Por ejemplo el que anunció ayer Andrea Levy, vicesecretaria de Estudios y Programas del Partido Popular, que tuvo a bien afirmar que en la investidura de su señorito no se vota al PP, se vota a España y a los españoles, si bien es verdad que unos meses atrás afirmaba que votar a Ciudadanos era votar al PSOE. Con tanto y tan variable voto no me extraña que confunda el salto de altura con el salto de pértiga. La cuestión es no estar callada.
Por su parte Pablo Casado, vicesecretario de Comunicación del PP, se acercó el pasado 13 de agosto a Castrillo de Villavegas (Palencia), localidad en la que recibió el Trillón de Oro. Tratándose de un distinguido dirigente genovés hay que señalar que dicho galardón no es un billón de billones de oro sino la máxima distinción de la local Fiesta de la Trilla. Casado, como experto en comunicación que es, colgó en su twitter varias fotos del suceso, arremangándose la camisa y ejerciendo de agricultor durante el cuarto de hora de fama del que hablaba Warhol: fue trending topic y el recochineo del día porque, locuaz como es, no pudo dejar de señalar que "para tener buena cosecha antes hay que arar, sembrar, segar y trillar... Como en política. Que nos dejen gobernar ya". Lástima que unos días después, el 21de agosto, volviera a darle al dedo twittero felicitando a la selección de baloncesto: "Muchas felicidades #ESP #Bronce en #Baloncesto. Sois ejemplo de constancia, esfuerzo y superación #Rio2016", y si bien es cierto que no aprovechó para pedir que les dejaran gobernar ya, si quiso ilustrar el mensaje con una foto de la selección, de 2008, cuando jugaban los ya retirados Garbajosa, Raúl López o Carlos Jiménez.
Hubo un tiempo de silencio, del que tanto supo Luis Martín Santos, y ahora, al parecer, es el de la palabrería. A ver si se quedan todos afónicos un rato.

Sin futuro

Por: | 22 de agosto de 2016

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Los primeros aldabonazos literarios los firmaron Orwell, Huxley y Bradbury: el futuro ya está aquí y es desolador. Después el cine de Ridley Scott y el primer Mad Max de Georges Miller lo ratificaron. La televisión no quiso quedarse atrás: The Walking Dead fue su abanderada. Ahora la francesa Sección Zero (Movistar +) recoge la antorcha. Ya lo vaticinaron los Sex Pistols: no hay futuro.
2024, los países endeudados delegan su autonomía en las grandes corporaciones que ejercen un régimen totalitario con la inestimable ayuda de una milicia privada, los Escuadrones Negros (¿ciencia ficción o documento social?). La radiación quemó el mundo, como vaticinó Nostradamus. La Tercera Guerra Mundial dejó la Tierra como le gustaba al caballo de Atila. La desigualdad social alcanzó su apogeo y el desconsuelo se integró en el paisaje: es el momento de los héroes,  o para ser más precisos, de los antihéroes.
Hablamos de Sirius Becker, un policía que se niega a renunciar a los valores tradicionales de la justicia por mas que sus métodos tengan poco que ver con un Estado de Derecho. La Ley Mordaza a su lado es un picnic escolar. Será el encargado de dirigir la Sección Zero, un grupo de la resistencia ante lo establecido.
El creador de la serie, Olivier Marchal, ya dejó constancia de su talento con la excelente Braquo, una serie menos apocalíptica pero igual de violenta. Marchal, que fue inspector de policía, tiene la gracia de saber de lo que habla. Lo mismo le pasa a David Simon, el creador de la extraordinaria The Whire, que fue redactor de sucesos en Baltimore. A diferencia de nuestros ministros, los responsables de estas series conocen muy bien las parcelas sobre las que trabajan.
Francia, por otra parte, fue pionera en la reivindicación de la novela negra estadounidense. Breton fue el primero en elogiar a los Chandler o Hammett. Desde entonces, nombres como Jean Pierre Melville o Luc Besson han justificado esa elección. Marchal es su alumno aventajado.

De mesa camilla

Por: | 19 de agosto de 2016

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Cada vez está más claro: el problema de Mariano Rajoy es Mariano Rajoy, como también lo está que su lugar idóneo es el de extra con frase en alguna película de Buñuel, cualquiera de las que aparecen en la escena cuatro o cinco caciques del lugar, y el cura, sentados alrededor de una mesa camilla con brasero y en la que comentan cualquier ocurrencia pedestre mientras toman chocolate con picatostes. La última ha sido convocar el debate de investidura en una fecha en la que si no la consigue, automáticamente las terceras elecciones serían el día de Navidad. Los expertos creen que es una forma maquiavélica de presionar a los socialistas para que se abstengan. Los idiotas pensamos que, en realidad, Rajoy sabe que cuanta más abstención mejor para él y los suyos. Es su manera de apreciar el sistema democrático, sistema que por cierto lo ha despreciado cuantas veces ha querido con las torticeras interpretaciones de la Constitución y de la función de sus instituciones.
También podría ser un extra con frase de cualquier película veraniega con Alfredo Landa en la primera oleada de los bikinis, o para dignificarle un poco, en ¡Vivan los novios!, de Berlanga: por ejemplo, un amigo de Leonardo, el empleado de un banco de provincias que viaja a Sitges para casarse con Loli, la dueña de una tienda de souvenirs. Aquí el problema es que Mariano sólo lee el Marca, es decir que su visión del mundo consiste en creerse todos los cantos de sirena de los comentaristas deportivos previos al fiasco de la realidad. Aún hoy es posible comprobar en los Juegos Olímpicos éste curioso fenómeno de voluntarismo. Sólo hay que recordar el caso del velocista Bruno Hortelano, entre otros.
Y es esa propensión a confundir los anhelos con lo existente lo que le hace sacar pecho cuando exhibe las cifras macroecómicas sin percatarse, o sin querer hacerlo, de la cada vez mayor desigualdad que ha generado su gestión, del proyecto muy avanzado del desmantelamiento de la sanidad pública en favor de la privada, de haber conseguido la mayor deuda pública desde hace un siglo, de que la corrupción haya alcanzado hasta al despreciado territorio de la cultura (¡Ay Valencia, Valencia...!) con ese inamovible 21% de IVA...En resumen: que Mariano vive en un mundo de ficción en el que cada semana se cambia la cartelera. Sólo así se explica que el 10 de agosto afirmara en público que "una vez conocidas las condiciones de Ciudadanos para negociar, las someteré a debate y aprobación por el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Popular" y siete días después, también públicamente, negara haber dicho lo que dijo. Habían cambiado el programa doble y Mariano estaba ya en otra película.

El bloqueo

Por: | 16 de agosto de 2016

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Naturalmente entramos en una nueva semana decisiva, o así lo afirman los informativos audiovisuales. Probablemente es la enésima semana decisiva desde que el Gobierno está en funciones, es decir desde que el Gobierno decidió unilateralmente hace diez meses que no tenía que dar explicaciones de sus actos en el Congreso, un Congreso que lleva nueve meses sin aprobar una ley y en el que están depositadas más de 2.500 preguntas de los diputados sin respuesta. Dicho lo cual resulta estimulante que los diputados, pese a no tener prácticamente actividad alguna, se gastaran 700.000 euros en viajes entre abril y julio por mas que las Cortes estuvieron disueltas dos meses. Siempre se ha dicho que viajar forma, y a la ciudadanía le encanta que sus representantes sean cada vez más sabios. Es verdad que, como decía la ilustrada Ana Rosa, siempre hay algún gañán que dice "pograma" pero la mayoría de los congresistas han estudiado en universidades españolas. Cuestión distinta es que ahora sabemos por el Ranking Académico de las Universidades del Mundo (ARWU), publicado ayer, lunes, que España no tiene ninguna Universidad entre las 100 mejores. De ahí, quizá, la permanente necesidad de viajar de nuestros representantes.
Y suponemos que esta semana es decisiva porque llegará un momento en el que los dirigentes socialistas podrán adentrarse en la locura. Siendo como son la segunda fuerza política tras los peores resultados electorales de su historia, parece ser que son los únicos responsables del llamado bloqueo institucional. No lo es, en cambio, el primer partido más votado, una formación que durante cuatro largos años bloqueó sistemáticamente cualquier inciativa de la oposición, reformó antisocialmente todo lo que quiso y pudo, amnistió fiscalmente a todos los grandes defraudadores y defendió a bote pronto a personajes como Luis Bárcenas, Carlos Fabra, Rita Barberá, Francisco Camps, Jaume Matas, Rodrigo Rato, Juan Manuel Soria, Ana Mato y un amplio etcétera, si bien fue dejándolos caer según se acercaba la fecha de sus juicios. Incluso ahora, y tras alardear de ser el partido que más ha luchado contra la corrupción al mismo tiempo que es el primer partido que se sentará en el banquillo por financiación irregular, los expertos señalan que las principales objeciones a los seis puntos que les presentó Ciudadanos son los que están directamente vinculados con la corrupción: la comisión parlamentaria del "caso Bárcenas" y la eliminación de los cargos electos de los imputados. Desbloquea que algo queda.

Enlatados

Por: | 15 de agosto de 2016

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El problema de las televisiones públicas es que no son públicas: son del partido que manda, algo que en la última legislatura completa resulta cuantificable. La audiencia de los informativos de La 1, por ejemplo, pasaron de ocupar el primer lugar al tercero, harta la ciudadanía de recibir las consignas gubernamentales. En un intento de recuperar el favor del público, TVE consiguió en exclusiva la retransmisión de los Juegos Olímpicos de Río, empeño que, efectivamente, logró pues su canal deportivo está alcanzando unas cotas de audiencia impensable semanas atrás. Sin embargo, los responsables de la dirección del ente no acaban de comprender lo que es un servicio público, no se han desprendido aún de ese enraizado punto de apparátchik que, al parecer, es indispensable para medrar.
El pasado 11 de agosto, el Consejo de Informativos elaboró una nota en la que tacha de "desastrosa" la cobertura de los Juegos en el Canal 24 horas, un sucedáneo minoritario de los telediarios cuya misión es reforzar la propaganda del Gobierno pero que la torpeza de sus responsables consigue el efecto contrario. La nota del Consejo señala "la falta de planificación, ineptitud e irresponsabilidad" protagonizado en la madrugada del 11 de agosto por los Servicios Informativos de TVE. "Entre las 3 y las 7 de la mañana el Canal 24 Horas ha estado emitiendo repetido un informativo, grabado horas antes, en el que NO se recogía ninguna noticia referida a los JJ.OO. El mayor sinsentido se ha producido cuando a las 6 de la mañana La 1, que había estado emitiendo en directo las pruebas olímpicas, ha conectado con dicho canal y ha repetido unos informativos enlatados en los que no se informaba de la primera medalla de oro de la delegación española a cargo de Mireia Belmonte".
Un canal que se llama 24 horas pero que emite parte de su programación enlatada es una falta de respeto a los espectadores por mas que el Gobierno y el Congreso llevan también más de siete meses enlatados.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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