TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Desde fuera y desde dentro

Por: | 12 de febrero de 2018


Visto desde fuera sólo hay una explicación racional para la obcecación de Junts per Catalunya en querer proclamar en la distancia a Puigdemont President de la Generalitat pese a todos los informes en contra y la anunciada prolongación del 155 en tal caso: tener garantizado un puesto de trabajo remunerado por el erario público y designado por el prófugo de Bruselas. Visto desde dentro, la única explicación plausible para tamaña obcecación es la de garantizarse un puesto de trabajo a cargo de la Generalitat. El resto es literatura demagógica barata del tipo de que los fugados en Bruselas son víctimas en hoteles de cuatro estrellas de la represión del Estado español.
Visto desde fuera el alegato de Mariano Rajoy en favor del ahorro y de la suscripción de planes de pensiones privados es el reconocimiento explícito del fracaso de la política económica del Gobierno, incapaz de garantizar la jubilación digna de los millones de ciudadanos que durante décadas han pagado escrupulosamente sus impuestos. Visto desde dentro, el fracaso de la política económica del Gobierno demuestra la incapacidad de una oposición para ver más allá de su ombligo pues sabiendo que el origen de ese desastre radica esencialmente en la reforma laboral que impuso hace seis años la entonces mayoría absoluta del PP, seis años después y sin mayoría absoluta, no han sido capaces de modificar en lo más mínimo una reforma que genera desigualdad, precariedad y saqueo del fondo de pensiones.
Visto y oído desde fuera las declaraciones ante el juez del Tribunal Supremo de la mayoría de los próceres del independentismo imputados, desde Forcadell y Forn hasta Sánchez y Cuixart, se comprende lo que se ha venido en llamar "la condición humana" y su instinto de conservación: todo vale si con ello se evita la cárcel, que tampoco es el caso. Visto y oído desde dentro, el intento de montar un relato épico sobre la heroica lucha de los próceres del independentismo por llevar a sus conciudadanos a la tierra prometida se resume en una actitud: "En el transcurso del programa FAQS  de TV-3, el cuñado del líder de ERC Oriol Junqueras, Francesc Ribera, ha asegurado que a día de hoy Puigdemont no ha efectuado desde Bruselas ni una sola llamada telefónica a la esposa de su exvicepresidente para interesarse por su situación personal en la prisión de Estremera (Madrid), algo que ha reconocido que le ha "sorprendido" bastante". ¡Es la solidaridad, estúpidos!
Visto desde fuera conviene recordar el enorme interés que tenía el ministro de Fomento para preservar los fondos públicos cuando Bruselas impuso una multa de 23 millones de euros por el retraso en la liberalizacíón del secrtor de la estiba, cantidad que podía llegar a ser cinco veces mayor, es decir unos 115 millones de euros, de persistir los estibadores en su huelga, "multas que tendrán que pagar los españoles", según el ministro.
Visto desde dentro, no está mal recordar lo publicado en julio del pasado año: "El Tribunal de Cuentas se ha pronunciado por primera vez sobre el despilfarro que supone el rescate de las autopistas radiales quebradas y, en un informe de auditoría de las cuentas del Estado, apunta que la factura pública podría alcanzar 3.718 millones de euros. Este es el importe al que tendría que hacer frente el Estado en concepto de Responsabilidad Patrimonial de la Administración (RPA) por el carácter fallido de las concesiones y la reversión de los activos a manos públicas. Un hecho que se producirá en los primeros meses del 2018, tal y como confirmó el jueves el ministro de FomentoÍñigo de la Serna". La multa por la huelga la pagarán todos los españoles pero los 3.718 millones de euros de indemnización por las autopistas radiales los pagará el Estado. Menos mal. ¡Gracias ministro!

España vista por un pijo

Por: | 05 de febrero de 2018

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De lo particular a lo general. De una película con un presupuesto menor de 10.000 euros, Selfie, de Víctor García León, al mejor retrato de la España actual con un formato de falso documental visto a través del hijo de un ministro corrupto, un pijo que a fuerza de vivir en una burbuja verosimil se acaba convirtiendo en un excelente notario de lo que el propio realizador define como "una alegoría subnormal de España".
La cámara seguirá constantemente a Bosco, el hijo de un ministro encarcelado por corrupción con casoplón en La Moraleja, con varios coches en el garaje, uno de los cuales, el más caro, "se lo regalaron a mi padre porque a mi padre muchos le quieren mucho", nos explica. Se entera por el telediario que su progenitor ha ingresado en la cárcel por blanqueo de capitales, cohecho, malversación... y así hasta completar el catálogo de corruptelas al que ya estamos habituados. Es el princpio del fin. La madre, destacada militante del PP, decide volverse a su pueblo. Su hermana, a Nueva York y él comenzará un lento viaje al fin de la noche: de La Moraleja a Lavapiés.
Es tiempo de elecciones y Bosco, siempre con la cámara detrás, recorrerá diversos escenarios políticos donde se representan los correspondientes autos sacramentales laicos, desde Podemos al Partido Popular. En el primero de ellos conocerá a una ciega militante violeta con la que mantendrá una relación en la que el amor se entremezcla con el interés: la chica le proporcionará cobijo y un pequeño trabajo. Desde que le embargaron el casoplón familiar no tenía techo donde cobijarse. Ya está en Lavapiés. "¿Aquí es peligroso comprar comida?", pregunta. Le han expulsado del máster, la grúa se le ha llevado el coche y no puede pagar el rescate, le ha dejado la novia rica: es un apestado que todavía no ha tomado conciencia de su nueva situación. "Lo que pretendíamos era enseñar lo lamentable que somos", explica el director.
Mítin del PP en la Plaza de Colón con una Esperanza Aguirre que hace un cameo sin saberlo (en eso hay que reconocer su coherencia: gobernó rodeada de corruptos también sin saberlo). Viaje rápido a Talavera de la Reina a ver a su madre, responsable del PP local: nada qué hacer. ¡Hasta luego, Bosco! Su nueva novia le deja por un militante de izquierda que asegura lleva años preparando una oposición: "un idiota de izquierdas y otro de derechas se pelean por una ciega que no sabe lo que quiere ni a dónde va", explica García León. No se salva ni dios aunque con matices: "Con esta película he aprendido que los pijos son listos, pero ni necesitan aparentarlo. Algo que, en cambio, sí desarrollamos las clases medias, que nos esforzamos por mostrar lo cultos que somos. Pensamos en pijos vestidos de Armani oyendo música clásica, y en realidad la clase alta está en su casa con la camiseta de la selección española comiendo torreznos", concluye su responsable.
Una película con un presupuesto ridículo, con mucho talento, con mucha colaboración gremial, sin un duro de subvención y que casualmente triunfó en el Festival de Málaga, que encontró a posteriori un productor que la colocó a un distribuidor y que se exhibió en 80 locales y que ahora se puede ver en Movistar. Un pequeño cuento de la lechera a la que, afortunadamente, no se le rompió el cántaro aunque, eso sí, pueden volver a pasar varios años hasta que su creador vuelva a rodar un largometraje, y es que el amor que sienten los partidos nacionales por la cultura es tan irrelavante como incomprensible.

De la confusa claridad

Por: | 02 de febrero de 2018

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Si algo está claro en todos y cada uno de los pasos que da el expresident Puigdemont es que todo es confuso. Vayamos por partes: primero el exconseller Comín (¡ay si su padre levantara la cabeza!) decide leer en público y a la vista de alguna cámara de televisión los mensajes particuares que le había enviado el expresident en donde, claramente, se notaba que estaba de bajón. Revuelo político notable, idas y venidas, reuniones a puerta cerrada, "que sí, que tuve un bajonazo pero uno no es de piedra y sigo siendo el president... que se lo debo a mi pueblo" (y aquí un recordatorio a Chumy Chúmez y a su chiste de un político que clama agradecido en un mítin que se lo debe todo al pueblo y que es contestado por uno de los asistentes con un "pues devuélveselo"). Tot descontrolat y carnaza para los tertulianos.
Llegados a este punto, en el que por cierto no se sabe si TV3 informó de los whatsapp del líder o si Polonia habrá hecho un sketch sobre las depresiones momentáneas de los salvadores de la patria, todo vuelve a la normalidad: Junqueras propone dos presidencias de la Generalitat, una simbólica -como la República de Catalunya, según la Forcadell- y otra ejecutiva. ¿Dos por el precio de una? Sospecho que no: dos por el precio de dos y una de ellas, la simbólica, con dietas al estar ubicada en Waterloo (Bélgica), que también son ganas de ubicarse.
En la meseta central y autoritaria, donde floreció la literariamente llamada "generación de la berza", siempre pensamos que Barcelona era descaradamente francófona y europeísta y ahora resulta que el abanderado del independentismo abomina de la Unión Europea y alquila chalé en Waterloo (ver foto), de infausto recuerdo para los bonapartistas, a 4.400 euros de vellón mensuales. Claro que no todo está tan claro pues sabemos de la juvenil inclinación musical del líder que en el Casal Parroquial de Amer, su pueblo, creó con unos amigos el grupo Zenit allá por los años 80, de ahí que quizá ubicarse en Waterloo se debiera a un deso de rendir homenaje al grupo Abba. No olvidemos que en la canción homónima, los suecos cantan: "Oh no/ intenté contenerte, pero tu eres más fuerte./ Oh sí,/ y ahora parece que mi única oportunidad/ es abandonar la lucha/ y cómo podría siquiera rechazarlo/ si siento que gano cuando estoy perdiendo" que como se podrá comprobar no deja de tener su punto autobiográfico del expresident.

P.D.- Habrá que estar atentos a la fiesta de inauguración de la residencia de la simbólica presidencia. Guardiola, Lluis Llach, la Rahola...una alfombra roja de vértigo.

De las garantías y las ventanas

Por: | 29 de enero de 2018

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La capacidad de asombro del españolito que viene al mundo supera ya toda previsión imaginable. El Gobierno mantiene esa clarividencia política que consiste en recurrir constantemente a los tribunales para solventar sus problemas. El exGovern, por su parte, ya no mide en lo más mínimo su desfachatez cuando no directamente su delirio. Cada día es una nueva sorpresa en ese vértigo de incompetencia que hace tiempo nos arrastra. Así pudimos ver y oir al ministro de Interior sacar pecho anunciando a bombo y platillo que Puigdemont no entrará en España ni siquiera en un maletero de un coche (¿pero no deseaban que entrara para detenerle?).
También pudimos ver y oir a un profesor universitario con una trayectoria política que va desde la derecha pura y dura de Fraga Iribarne -fue durante un tiempo su mano derecha- a consejero áulico de Pablo Iglesias y, ahora, del expresident, informar al ignorante ciudadano que "tiene reticencias de volver porque él piensa que corre un riesgo vital" explicó Jorge Verstrynge a Antonio García Ferreras, esa especie de cónsul honorario del procés. El profesor ha señalado que, dado el "ensañamiento con el que se le persigue y se le insulta", Puigdemont no quiere volver a España "si no le dan garantías de que no se va a caer por la ventana". "Jorge, imagínate lo fácil que es llevarse a un señor por delante y luego cuando llega la autopsia decir que ya lo han cremado y que es un poco tarde" afirma el profesor que le dijo Puigdemont durante su reunión en Bruselas".
Lo que Vestrynge no explica es que esa lamentable referencia "de que no se va a caer por la ventana" es una alusión directa al caso del estudiante de Derecho Enrique Ruano, militante antifranquista, que el 20 de enero de 1969 fue asesinado mientras se encontraba bajo custodia de la Brigada Político-Social, la policía secreta del régimen franquista, suceso que conmocionó a todo el mundo por el asesinato y por la posterior manipulación oficial de los hechos. Vestrynge, entonces, con 21 años estaba en la Universidad aunque imaginamos que no era militante antifranquista pues ya colaboraba con su maestro Fraga. Veamos lo que dice la Wikipedia del caso: "El suceso fue presentado oficialmente como un suicidio, y se dijo que el joven echó a correr y se arrojó por la ventana. Incluso se llegó a presentar un supuesto diario en el que se expresaban ideas suicidas y que se filtró a la prensa como del estudiante fallecido. Manuel Jiménez Quílez, director general de Prensa a las órdenes del ministro Manuel Fraga Iribarne, movilizó al diario ABC -dirigido entonces por Torcuato Luca de Tena- y encargaron al periodista Alfredo Semprún que con aquellos mimbres preparara un reportaje "definitivo" acerca de las razones del suicidio. Manuel Fraga llamó por teléfono al padre de Ruano para amenazarle y que dejara de protestar. Fraga le recordó que tenía otra hija de la que ocuparse".
Esta larga explicación resultaba imprescindible para situar correctamente la alusión de Vestrynge al temor de "caerse por la ventana" de un delirante expresident que se fugó a Bruselas hace tiempo, que día sí y día también nos da "la matraca" en todas las televisiones, que está imputado por varios delitos que se resumen en uno: saltarse a la torera la Constitución y, por supuesto, las decisiones del Tribunal Constitucional, y que ahora exige garantías jurídicas y policíales de que cuando venga "no se lo lleven por delante y luego, cuando llega la autopsia, decir que ya lo han cremado y que es un poco tarde". Esa visión de un Puigdemont jugándose la vida por su pueblo y ratificada por esa alusión miserable de Vestrynge y el resto de palmeros independentistas explica hasta qué punto están dispuestos a manipular los hechos y la historia en su disparatada huída hacia ninguna parte..

Quirófanos

Por: | 28 de enero de 2018

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The Good Doctor (AXN) es una de las últimas aportaciones de las televisiones en ese afán por convertirnos a los espectadores en especialistas de medicina en todo su amplio abanico gremial, desde cirujanos a enfermeros y celadores. Naturalmente tal profusión de series hospitalarias exige una nueva vuelta de tuerca en cada propuesta. En el caso de The Good Doctor el protagonista, el excelente joven Freddie Highmore, padece el síndrome de Savant, un tipo de anomalía cerebral que les dota de una memoria fotográfica y otras competencias extraordinariamente desarrolladas al mismo tiempo que muestran una cierta dificultad para las relaciones personales, de ahí que se les asemeje con frecuencia a los autistas. Y si en el perfil del protagonista se busca lo excepcional, en lo formal la serie apuesta por no eludir ningún detalle de las numerosas operaciones. La formación médico-quirúrgica del espectador entra en un nivel superior.
Las series de médicos siempre tuvieron una gran aceptación popular. Urgencias, la que catapultó a George Clooney por mas que el talento creador era Michael Crichton, irrumpió en 1994 con un éxito inusitado. Fue el pistoletazo de salida para ese subgénero en los 90. Con House, creada por David Shore, el mismo que ideó The Good Doctor, todo eran reconciliaciones: el espectador se reconciliaba con quienes odiaban a los médicos y los que odiaban al género humano se reconciliaban con Hugh Laurie. Con un toque demoledor nos introdujeron en las enfermedades raras. Anatomía de Grey recuperó el sentimentalismo: menos operaciones y más enamoramientos en plan montaña rusa. Menos mal que también llegó Nurse Jackie con una espléndida Edie Falco para contener las sobredosis de almíbar de la cuadrilla del Seattle Grace Hospital.
Médico de familia y Hospital Central fueron las aportaciones autóctonas más importantes a nuestra formación sanitaria si bien con algunas características que, al parecer, nos son propias: la superpoblación familiar en la primera y un lento declinar en sus 19 temporadas de la segunda que pese al éxito popular, o quizá por eso mismo, mantuvieron un nivel científico divulgativo menor.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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