TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sucesos

Por: | 16 de agosto de 2018

Puente-800x445

Los informativos de las televisiones generalistas del pasado martes cumplieron sobradamente su ya tradicional reconversión en crónicas de sucesos. Los responsables de la información que difunde el electrodoméstico consideran esencial el detallar pormenorizadamente cualquier catástrofe con un añadido soterrado: el supremacismo. Una tragedia en Génova o en Vigo, por ejemplo, tiene mucho más valor, es decir, se le dedica más tiempo pues en televisión el tiempo es oro, que a una masacre en Yemen.
No es una cuestión cuantitativa, en ese caso las guerras africanas se llevarían la palma, es una cuestión cualitativa: un muerto italiano, o británico o, por supuesto, español, valen más que cientos ugandeses o yemeníes. Añádanle argumentos zafios sobre seguridad ciudadana o el empleo en tiempos de crisis y el resultado tiene nombres propios: Savini, Duda, Trump, incluso a su manera Torra y, al parecer, el nuevo aspirante, Pablo Casado.
Naturalmente los nuevos líderes mantienen ciertas costumbres muy arraigadas: les encanta salir en la foto inaugural y eluden cualquier responsabilidad en los errores. El caso más descarnado nos lo acaban de ofrecer las autoridades gallegas. De Vigo sabemos que el culpable siempre es el otro. En realidad lo sabemos todo salvo el nombre de la constructora de los pilares de hormigón, una dato que quizá habrá que tener en cuenta pues a la falta de mantenimiento no estaría mal el valorar la calidad de los materiales.
De la tragedia genovesa sí supimos el nombre de la constructora aunque también el ministro Salvini atribuyó la culpa del desastre a la Unón Europea y a sus recortes, y lo hizo con esa galanura de quien sabiendo que Italia formó parte de esa UE recortadora tuvo a bien barrer para su xenófoba propuesta partidista. ¡Es la política, estúpidos!
Menos mal que Telecinco reivindicó la sensatez con sus programas estelares sobre las Campos, incluído ese momento sublime e inolvidable en el que Terelu se apunta a una web de encuentros y muestra a sus cientos de miles de espectadores el apodo, Lourdes, con el que tratará de ocultar su personalidad. Chapéau.

De los excesos

Por: | 14 de agosto de 2018

IMG_6099_xoptimizadax--575x323

"Una de las definiciones de "corrupción" es la de "abuso, mal uso o exceso", que es lo suficientemente amplia como para que quepan en ella buena parte de los comportamientos del personal en general y de la clase política en particular.
Corrupción es, por ejemplo, la táctica del Partido Popular de achacar todos los males a Pedro Sánchez, mal uso de las neuronas para ser exactos. Un ejemplo de hace unos días: "El secretario general del PP, Teodoro García Egea (ver foto), advirtió al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, de que “se la juega” el 17 de agosto porque si permite que en el aniversario de los atentados de Barcelona y Cambrils de hace un año haya “insultos” al Rey y el acto se convierta en una “reivindicación” a favor de la independencia, quedará “deslegitimado como presidente del Gobierno”. Apaga y vámonos.
Claro que tampoco estuvieron mal los bandazos dialécticos que dieron los líderes de la derecha con el asunto de la aproximación de los etarras a las cárceles del País Vasco: primero dijeron que era una clara demostración del peaje que tenía que pagar Pedro Sánchez por el apoyo de los nacionalistas a la moción de censura. Luego supimos que durante el Gobierno de Aznar se trasladaron 135 etarras siendo ministro del Interior el ya olvidado Mayor Oreja. Más tarde nos enteramos que las asociaciones de víctimas del terrorismo se desmarcaron de las declaraciones de Pablo Casado sobre los tan mencionados traslados y ahora, el nuevo secretario general reconoce que los traslados son legales. Un sinvivir por culpa del abuso, mal uso o exceso del ansia de volver a las poltronas que tan buenos dividendos reportaron a algunos.
Claro que el abuso ideológico y el mal uso del derecho al voto no es una cuestión exclusiva de la derecha española. La derecha independentista, por ejemplo, hace años que usa y abusa de la demagogia emocional con promesas incumplidas a propósito de esa Arcadia feliz en la que desembocará el procés. Un dato: "Entre los años 2009 y 2015 Cataluña recortó más gasto social que cualquier otra comunidad autónoma. Y no sólo en términos absolutos, en una comparación relativa también ganaría. Durante esos siete años, el ajuste aplicado por la Generalitat en sanidad, educación y otras coberturas sociales fue del 26,6%".
De Podemos se sabe poco últimamente, es lo que tiene las vacaciones, y del Gobierno socialista sabemos que su Presidente tampoco desdeña el mal uso de los privilegios de su cargo: irse en avión oficial a un concierto en Benicássim de su grupo favorito justificándolo con un encuentro informal con Ximo Puig es una torpeza propia de nuevo rico. Y en eso estamos.

Lo previsto

Por: | 31 de julio de 2018

5b56188cd63de.r_1532389521457.0-0-806-417

Lo cierto es que la actualidad política se ajusta a lo previsto: una oposición que haga lo que haga el Gobierno se opondrá y lo hará desde distintas perspectivas y argumentos. Para el PP y Ciudadanos, es decir la derecha, Pedro Sánchez es un vendepatrias dispuesto a todo con tal de mantener la poltrona. Los populares, con ese genio del Derecho y los máster al frente, han optado por la reivindicación de lo más trasnochado del panorama ideológico. Han decidido que para diferenciarse de Ciudadanos no hay nada mejor que la extrema derecha: contra el aborto, contra la imigración irregular, contra la eutanasia o contra cualquier atisbo de mejora del muy deteriorado Estado de bienestar. No está claro si también se opondrán al matrimonio homosexual aunque ahí tendrían problemas internos. Al fin y al cabo no hace mucho que se oponían a una ley del divorcio por mas que una vez aprobada se divorciaran como cualquier vecino (un saludo al compañero Álvarez Cascos) o que el exministro de Economía y Hacienda ande visitando juzgados por presunto blanqueo de capitales.
Para Ciudadanos, es decir, la derecha, España es un destino en lo universal aunque lo revistan de neoliberalismo afrancesado. Tienen la opción de ocupar un centroderecha moderado al desmarcarse los populares hacia el populismo protofascista pero su obcecación con los nacionalistas les sitúan en un territorio desolador: sólo pueden apoyarse en la extrema derecha, sus rivales directos. Paradojas de la política.
La izquierda por su parte, o lo que se entiende habitualmente por izquierda, se divide en dos opciones: los independentistas que han dejado claro que sus votos en el Parlamento son moneda de cambio (te doy si me das) y que en el Parlament no son nada, ni sus votos ni los de la oposición, hasta nueva orden porque lo han cerrado. No hay Parlament pero sí hay nóminas. La izquierda no independentista por su parte anda a la greña con ellos mismos siguiendo una tradición secular: que en Cataluña somos partidarios de un referéndum pactado pero en Andalucía el que se mueva no sale en la foto. Y si es conveniente pedirlo todo o nada, pues se vota nada en el techo de gasto y se desprecian 6.000 millones de ayudas sociales, sanitarias y educativas por mas que esa actitud supongan 11.000 millones de nuevos recortes. Nadie dijo que tomar el Palacio de Invierno fuera barato.

De la mujer

Por: | 29 de julio de 2018

A2

El gran Rafael Azcona decía cada vez que le recomendaban un drama que él no iba al cine a sufrir. Está claro que no vería la estupenda serie Alias Grace (Netflix) estrenada a finales del pasado año y que mantiene en su catálogo la plataforma. Seis capítulos, cinco horas en total, de una historia real de mediados el siglo XIX, la de Grace Marks, una irlandesa que trabajaba como empleada doméstica en Canadá y que a sus 16 años se vió involucrada en el asesinato del propietario y del ama de llaves de la granja en la que trabajaba. Condenada a cadena perpetua, Alias Grace, es la reconstrucción novelada que hizo la escritora Margaret Atwood de los hechos y recuerdos de la protagonista a través de unas conversaciones con un psiquiatra. En realidad, es la disección de una mentalidad y un tiempo en el que la mujer era un objeto de usar y tirar. Atwood, una vez mas, denuncia el maltrato individual y social de la mujer bien en un futuro (El cuento de la criada) o en el pasado, Alias Grace.
Tampoco el presente es más risueño: ahí está el rebrote de las ideas más reaccionarias de la nueva estrella de la derecha, Pablo Casado, sobre el aborto y la familia, es decir, sobre el derecho de la mujer sobre su propio cuerpo, ideas encubridoras de un concepto machista del orden social que, afortunadamente, las mujeres denuncian cada día con más fuerza y solidaridad como lo demuestran las espontáneas y multitudinarias manifestaciones tras conocerse la sentencia de La Manada o la de Juana Rivas.
La serie producida por Sarah Polley, actriz en dos películas de Isabel Coixet, y dirigida por Mary Harron, es una joya: una historia dura, la de una vida maltratada desde su nacimiento por el mero hecho de ser mujer, tratada con sutileza y elegancia y alejada siempre del ramplón estímulo del morbo más elemental, el que cultiva la fascinanción por la violencia, con una notable producción y una extraordinaria interpretación de Sarah Gadon, su protagonista.


De lo cansino

Por: | 17 de julio de 2018

Santamaria-y-casado-primeras-opciones-de-peso-del-pp-para-recuperar-madrid-en-2019

¡Qué cansina es la información política nacional! Siempre se ha dicho que el tiempo es oro en la televisión y sin embargo todos los informativos llevan semanas dedicando una buena parte de su oro a una cuestión interna de un partido político en franca decadencia: el PP. ¿De verdad alguien se cree que la elección entre Casado y Sáenz de Santamaría es esencial para el futuro de España? Hablamos de que unos cientos de compromisarios deben elegir entre un joven con un currículo sospechoso y una declarada admiración por Aznar y una dama que representa la ortodoxia de la política de Rajoy y Montoro, es decir, entre Guatemala y Guatepeor aunque eso sí, con rimbombantes declaraciones sobre la unidad del partido y el bien de España. Faltaría mas.
Por su parte el company Torra hace tiempo que no pisa el no despacho de President. No le queda tiempo con tanto viaje y tanta manifestación. Una pregunta idiota: desde que el supremacista es President ¿alguien recuerda, siquiera vagamente, alguna alusión en favor de la mayoría catalana no independentista o alguna medida de su Govern para favorecer el bienestar del conjunto de la ciudadanía?
Si algo define a la cúpula política del procés es la deslealtad. Pactan con socialistas y Podemos la renovación transitoria de la cúpula de RTVE pero a la hora de votar en el Parlamento dos diputados independentista no asisten y otros dos, suponemos que por tanto tiempo de inactividad retribuida, se equivocan de papeleta. Que todo cambie para que todo siga igual.
Los socialistas han llegado al poder con el anhelo de recomponer el muy deteriorado estado de bienestar. Bien. Para ello, naturalmente, hace falta dinero y nada más sencillo que crear nuevos impuestos. Vale. Creer que aumentar la tributación a las grandes empresas y a la banca no repercutirá en el pueblo llano y sencillo es, sencillamente, creer en unicornios azules. Todavía están frescas en la memoria aquellas declaraciones de Camps afirmando que la Fórmula 1 no iba a costar un euro a los valencianos antes de conocer que, como poco, les ha costado 300 millones de euros. En eso hay que reconocer la sobriedad de los socialistas: la noche de juerga y alegría de un alto cargo de la Fundación Andaluza para la Formación y el Empleo en un puticlub sólo le costaron al erario público 15.000 euros. Eso para los valencianos del PP no es dinero.
Y por último, y hablando de dinero: ¿a alguna mente preclara del Gobierno se le ha ocurrido acabar con los privilegios tributarios de la Santa Madre Iglesia Católica para aumentar la recaudación? ¿Por qué en un Estado aconfesional la Iglesia no paga el IBI cuando su voracidad financiera está más que demostrada? Un dato: Europa Laica contabiliza desde 2008 más de 5.000 bienes inscritos por la Iglesia a su nombre en el Registro de la Propiedad: viviendas, terrenos, ermitas e iglesias, que forman parte de ese listado de bienes inmatriculados que, por no se sabe qué argumentos racionales, no pagan impuestos. Lo dicho: que todo cambie para que todo siga igual.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal