TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

Ricos y famosas

Por: | 30 de septiembre de 2011

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Scott Fitzgerald,
uno de los grandes cronistas literarios del periodo de entreguerras del siglo XX, decía en su extraordinaria novela A este lado del paraíso que detesteba un sistema que permitía que los más ricos se llevaran siempre a las más guapas. Era una forma de definir el tiempo que le tocó vivir. No sabemos que hubiera pensado 70 años largos después de su muerte ante noticias como los entresijos del derrumbe de la Caja Mediterránea (CAM) o la expectación que provoca en los medios (mucho más en los medios que en la ciudadanía) la próxima boda de la muy octogenaria Cayetana de Alba. Ya no se sabe si los más ricos se llevan a las más guapas, si los más listos se lo llevan crudo o si los más espabilados y pacientes alcanzan el ducado por antonomasia.
Sobre el derrumbe de la CAM poco se puede añadir a las propias cifras de su desastroso balance. Sin embargo hay algo que aumenta en progresión geométrica la irritación del personal: hoy hemos sabido por boca del sindicato Comisiones Obreras que los directivos que provocaron la debacle habían cobrado unas prejubilaciones tan desorbitadas como injustificadas: Roberto López Abad, 3,8 millones de euros. Agustín Lorca, 2 millones. Joaquin Meseguer, 2 millones. Vicente Soriano, 1,5 millones y Gabriel Sagristá, 1,5 millones. Dicho de otra manera: la cúpula responsable de una entidad que, de momento, ha necesitado una inyección del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) de 5.800 millones de euros, es decir, de todos los ciudadanos que pagan sus impuestos, ha tenido a bien adjudicarse unas prejubilaciones millonarias por los servicios prestados. Que sepamos, todavía no está ninguno en la cárcel y ni siquiera está claro el que devuelvan lo cobrado.
Por otra parte, el próximo miércoles se casa Cayetana Fitz-James Stewart, duquesa de Alba, venerable dama que en el pasado mes de marzo cumplió 85 años de edad. Es su tercera boda aunque en realidad es la enésima demostración de que hace lo que le da la gana desde que tiene uso de razón. En algo se tiene que notar su cuna. Lo peculiar del caso, incluso más que el que decida casarse a su provecta edad, es el caudal informativo que está generando el acontecimiento. No hay ni uno solo de los muchos programas del corazón que inundan todas las cadenas que no nos cuenten cada día los pormenores de un acto tan minoritario como exclusivo. La boda se celebrará en la capilla privada de su palacio sevillano y a la misma asistirán un máximo de 35 personas. El bombardeo informativo que nos espera a todos hasta el 5 de octubre alcanzará cotas insoportables. La única probable ventaja es que el estupendo libro de Manuel Vicent Aguirre, el magnífico, biografía novelada del anterior marido de la duquesa, repunte de nuevo en sus ventas.

Pasen y vean

Por: | 29 de septiembre de 2011

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El alemán Hans Magnus Enzensberger, uno de los ensayistas más lúcidos de la Europa contemporánea, recibió hace años el encargo de realizar para EL PAIS una serie de reportajes sobre la España de la transición democrática. Ya había muerto el dictador, se había aprobado la Constitución y la ciudadanía recuperaba la alegría de vivir no sin los sobresaltos de la barbarie terrorista. Enzensberger, en un alarde de inteligencia e intuición, se fue un día a un video-club de un barrio obrero. Allí comprobó las preferencias de los clientes a la hora de alquilar películas. El capítulo que surgió de su estancia en el local comercial fue una delicia, además de una excelente fuente de información sobre los gustos populares.
Los tiempos cambian y una buena parte de los video-clubes han cerrado. Cuestión de descargas y piratería aunque siempre existe la posibilidad de intuir por donde van los gustos populares. Y una referencia interesante es repasar la audiencia de las distintas cadenas de la televisión en un día elegido al azar. Los programas más vistos en cada una de las distintas cadena de ayer, miércoles, fueron: La 1: 'Amar en tiempos revueltos' (21.6%); Antena 3: 'La ruleta de la suerte' (19.2%): Telecinco: 'El programa de AR' y ‘Enemigos íntimos’ (18.9%); La 2: 'Saber y ganar' (10.8%); Cuatro: ‘Granjero busca esposa’ (7.9%); La Sexta: ‘El Mentalista -rep 00:30 horas-’ (5.5%); Informativo con el mejor share: Telediario 1 (17.6%). (Fuente: Vertele.com). Es lo que hay.
Telenovelas, concursos, programas de cotilleo, realities y ese nuevo concepto que son los programas tabernarios en los que los colaboradores son los protagonistas y el despelleje dialéctico el arma imprescindible y favorita. A todo ello hay que añadir las retransmisiones deportivas. El día que se retransmite un partido de fútbol importante, y ayer lo fue el Valencia-Chelsea, como el martes lo fue el Madrid-Ajax, la audiencia de los mismos no tiene rival. Arrasan. Quizá por ello habría que pedirle a los responsables de dichas retransmisiones, y sobre todo a los comentaristas, que dejen un poco de lado su regusto por mostrar los conocimientos técnicos del balompie o el recordar cualquier anécdota intranscendente y comenten al espectador quién tiene la pelota o a quien se la acaba de pasar.
Se que datos tan elementales como esos no aportan brillo a los narradores pero si añaden algo importante: información. Lo cierto es que siendo como son los programas de mayor audiencia no estaría de más que los narradores no nos den tanto la lata con frases huecas ("la mejor liga del mundo"), no nos pidan con tanta reiteración que mandemos sms con cualquier palabra para entrar en el sorteo de una camiseta o no nos hagan elegir el mejor jugador del partido. Ni siquiera tenemos interés en saber si esa jugada fue penalty o no. Lo que cuenta es lo que diga el árbitro. Cuenten lo que está pasando y olvídense de todo lo demás.

Una pulsera de 15 millones

Por: | 28 de septiembre de 2011

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El libro más conocido del sociólogo español recientemente fallecido Ignacio Fernández de Castro se tituló La demagogia de los hechos. Fue publicado en el exilio francés en 1962. Han pasado, pues, casi 50 años pero la vigencia de su espléndido título es indiscutible. Un ejemplo: el Gobierno de la Generalitat anunció ayer por boca de su presidente, el conservador nacionalista Artur Mas, que dejará de pagar durante dos meses a residencias de ancianos y centros de discapacitados concertados por falta de liquidez. También se mostró partidario de crear un impuesto para los más ricos aunque matizó que dicho impuesto debería aplicarse en toda España y no sólo en Cataluña para evitar que las grandes fortunas emigren hacia otras comunidades.
Lo que no señaló el señor Mas es que en el pasado mes de enero, su recién nombrado Gobierno suprimió el impuesto de sucesiones (150 millones de euros que se dejaron de recaudar). Tampoco calculó el tiempo que se necesitaría para recuperar la anhelada liquidez si además de no pagar a residencias de ancianos y a centros de discapacitados, tampoco se pagara a todos los parlamentarios catalanes, a miembros del Gobierno y a los altos cargos de designación política de la Generalitat. Seguro que se acortaría notablemente el plazo de los impagos. Pedir más impuestos meses después de suprimir impuestos o dejar de pagar a quienes atienden a los más débiles sin renunciar a las prebendas propias, son ejemplos de lo que se llama la demagogia de los hechos.
Los informativos también dejaron cuenta de la enésima detención de un ex alcalde y tres concejales de su antiguo equipo. En esta ocasión eran miembros del partido socialista, dato al parecer irrelevante por la reiteración de los hechos. Todo parece indicar que las ideologías pierden su cualidad distintiva cuando hablamos de cohecho, malversación de caudales, tráfico de influencias, prevaricación, falsedad documental y blanqueo de capitales. Esta vez ha sido en Ronda y no sería extraño que las empresas privadas de apuestas añadieran a su amplio espectro el de acertar en qué localidad se producirá la siguiente detención.
También cabe apostar sobre si Francisco Correa, cabeza visible de la trama Gürtel, al que los jueces le acaban de quitar de un plumazo los 15 millones de euros de su fianza aunque le mantienen en prisión incondicional, conseguirá del juez instructor, o no, la libertad provisional -sin fianza- con control electrónico. Dicho de otra manera: los jueces han calculado en 15 millones de euros el valor de una pulsera telemática, si el intructor del caso decide dejarle libre.

Es la jungla

Por: | 27 de septiembre de 2011

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La televisión siempre ha tenido unas buenas relaciones con la naturaleza. Desde los espléndidos reportajes de National Geographic a los más castizos de Rodríguez de la Fuente o las aventuras de Jesús Calleja. Pues bien, en ese amplio mundo de naturalistas una fuerza emergente, disparatada y simpática es la del leonés afincado en Tailandia Francisco Cuesta, mas conocido como Frank de la jungla, programa que se emite en Cuatro.
Probablemente la primera cualidad del programa de Frank sea la de su naturalidad. No se trata de un científico, es más, su primera profesión fue la de tenista y entrenador, es un personaje que se comporta ante la cámara exactamente igual que lo haría ante sus amigos. Dice los tacos en el momento oportuno, abronca al cámara cuando el cámara comete una imprudencia, chulea a los policías de tráfico o se enrolla con los cuidadores de orangutanes de Sumatra, y todo lo hace espontáneamente. No hay pose. Sus conocimientos son más de la experiencia que de la lectura. Es un superviviente nato que recorre las junglas del sureste asiático con calcetines blancos y zuecos de plástico rojos. Es un espectáculo en sí mismo.  Su audiencia media supera el millón de espectadores. No se lo pierdan, se divertirán.
Claro que junglas hay muchas y muy diversas. Sin ir más lejos, en Asturias, en la granja de Acorralados, el nuevo concurso de Telecinco. En la emisión de ayer, lunes, de Sálvame se alcanzó una audiencia de 2.150.000 espectadores al transmitir las imágenes de la detención en la granja del Dioni por la Guardia Civil. Después se supo que el motivo no era otro que el de haber dado positivo en un control de alcoholemia. Al parecer el juzgado no encontró su paradero hasta conocerse su participación en el concurso. Una acepción libre de "jungla" es la de "lugar donde las personas no acatan las leyes", y en ese lugar estaba el Dioni.
Otra jungla, esta burocrática, es el desmadre que las diferentes Consejerías de Educación de algunas de las comunidades autónomas peperas están montando con los profesores. Se han celebrado ya varias manifestaciones y huelgas. Se anuncian nuevas manifestaciones y huelgas. No hay recortes dicen quienes mandan. Sí los hay, responden los docentes. Mientras tanto figuras tan preclaras como Lucía Figar o Esperanza Aguirre se niegan a dialogar con los docentes. Les basta con condenarles al fuego eterno por "salvajes". Es la jungla.

Del Katrina a la Monumental

Por: | 26 de septiembre de 2011

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Música y toros, tal podía ser un incompleto resumen del largo fin de semana televisivo. Música porque la 2 ha proyectado de nuevo el excelente documental Stones in exile, que no es sino el making off de la gestación y grabación de Exile on Main Street, dirigido por Stephen Kijak y producido porJagger y Richard. Música de nuevo porque el canal de pago TNT, emitió en la noche del domingo el primer capítulo de la segunda temporada de Treme, la compleja y excelente serie de David Simon, creador de la extraordinaria The Wire. Y toros porque ayer se cerró la plaza de toros Monumental de Barcelona como consecuencia de la prohibición de los festejos taurinos aprobada por el parlamento catalán, probablemente una de las decisiones políticas más demagógicas que se recuerdan últimamente.
El documental de los Stones no deja de ser una manifestación más de la enorme vitalidad y talento de un grupo esencial del rock and roll. Fue su primer disco doble y el proceso de grabación resume a la perfección todos los tópicos del género: sexo, drogas y rock and roll. Lo distintivo del caso es que los tópicos se superan con talento. Una mansión en Villefranche-sur-mer, en plena Costa Azul francesa, fue el lugar elegido por unos exiliados Stones, si bien hay que matizar que el exilio fue fiscal y no político. Una villa paradisíaca, un permanente ir y venir de gentes (la media de los residentes fue de 70 personas), drogas por todas partes y una creatividad asombrosa que culminaron en Los Ángeles. Exile on Main Street se ha convertido con el paso de los años en uno de los discos básicos del rock, un espléndido ejemplo de los múltiples caminos que se pueden transitar musicalmente y, también, la demostración de que la crítica comete notables errores desde la prepotencia. Fue un disco muy discutido por quienes años después reconocieron su grandeza.
La segunda temporada de Treme, la serie creada por David Simon y Eric Overmyer, se inicia una año después del paso del Katrina por Nueva Orleans, un escenario espectacular en el que la devastación y el anhelo de recuperación manifiestan la desidia y torpeza de la Administración Bush y la vitalidad de sus ciudadanos. Con una compleja trama estructurada con historias paralelas que en ocasiones se entrecuzan, Treme exige al espectador una cierta atención. Se trata de una serie que considera al espectador como un ser adulto, lejos de los maniqueismos fáciles. No se trata de buenos y malos, es algo más, con el añadido de una banda sonora que cubre el amplio abanico musical de Nueva Orleans, dede el dixie y el jazz de vanguardia, al country o al cajun. Historias que hablan de drogas, de violencia, de añoranza por la ciudad perdida, de corrupción política, de tradiciones, gastronomía y especuladores, en definitiva: de la vida misma.
Barcelona celebró la última corrida de toros en Cataluña, y lo hizo como corresponde a un espectáculo taurino: con división de opiniones. De un lado, los amantes de los toros que celebraron el triunfo de José Tomás y Serafin Martin. De otro, los amantes de los animales que abroncaron a los primeros a la vez que celebraban el cerrojazo al espectáculo. A nadie se le escapa que la prohibición de los toros, aprobada por mayoría simple en el parlamento catalán, tiene un mayor contenido político que zoofílico. Se prohíben los toros porque son una tradición española, a la vez que se defienden los correbous por ser una tradición catalana. Lo que en realidad demuestra el legislar sobre los espectáculos tradicionales es el regusto por el mando, el ansia ordenancista. Lo lógico y sensato sería dejar que los toros languidecieran por sí mismos, por la cada vez menor afluencia de público a las plazas y no por una iniciativa parlamentaria. Tan lógico y sensato como es la defensa de la salud ciudadana y no el cerrar dispensarios o urgencias hospitalarias nocturnas.

Belén ya no puede más

Por: | 23 de septiembre de 2011

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Telecinco ya tiene un nuevo filón para sus programas-estrella: Belén Esteban se separa de su marido, Fran Alvarez, por enésima vez aunque en esta ocasión sus próximos, es decir, todos aquellos que alimentan, estimulan y usufructúan y, en ocasiones, viven de las desavenencias de la pareja, sus compañeros de "Sálvame", afirman categóricamente que "esta vez es de verdad" y para confirmarlo, sus presentadores adoptan una actitud seria, con un tono entre reverencial y sacro. Espléndidos Jorge Javier Vázquez o Paz Padilla cuando, de frente a la cámara y sin pestañear, nos comunican cariacontecidos que "Belén ya no puede más".
Silencio sepulcral en el cuarto de estar. ¿Y qué deben hacer los telespectadores ante tamaña información?, ¿pedirla con fuerza que no tire la toalla?, ¿que no se derrumbe?, ¿que la vida da muchas vueltas? ¿o cualquier otra vulgaridad elemental de las que continuamente nos ofrecen los contertulios y presentadores de Sálvame? No hay tiempo.
Cuando pensábamos que estábamos en la antesala de un funeral, cuando algún provecto espectador le pedía a su mujer que comenzara a ponerle un crespón negro en la gabardina para rememorar tiempos pasados, el propio Jorge Javier o la propia Paz nos piden que prestemos atención (como si no estuviéramos pegados al televisor con el alma en vilo!), que va a entrar por teléfono Toño Sanchís, el representante de Belén.
"¿Como lo está pasando Belén?", pregunta con agudeza el presentador o la presentadora. "Pues lo está pasando mal", responde con rápidos reflejos el representante. El diálogo dura algo más aunque el nivel se mantiene más o menos con velocidad de crucero. Quizás alguno de los contertulios quiera añadir algo para demostrar que la perspicacia y Sálvame no son totalmente incompatibles, como por ejemplo: "pues yo creo que Belén quiere mucho a Fran". La mayoría asiente aunque siempre hay alguien que matiza, "pues sí, pero creo que todo tiene un límite". La audiencia no respira. Menos mal que Jorge Javier o Paz le piden a Lidia Lozano que baile "el chuminero" o que llamemos a un número y escribamos un sms que nos puede tocar un dinero que está dentro de un coco, o de un globo. Todo el mundo agradece la pausa. Pero ¿y Belén?

Tiempos confusos

Por: | 22 de septiembre de 2011

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Un zapping mañanero por las distintas cadenas, generalista o TDT, permite salir a la calle con la confusión bien asentada. Probablemente es lo más coherente con los tiempos intensos que nos han tocado vivir. Los expertos suelen señalar que uno de los problemas del ciudadano es la excesiva información: se recibe demasiada información sin elaborar, o elaborada, pero más de la que el común de los mortales puede asimilar. Quizás, y para aliviarnos de tanto exceso, el Consejo de Administración de RTVE decidió supervisar el trabajo de los periodistas del conglomerado, tema y noticia comentado en los desayunos de la propia TVE (La 1), que presenta y modera Ana Pastor. También la COPE, con la ayuda audiovisual de 13 Tv, nos ilustró a todos a propósito de la desastrosa situación económica con el inestimable y agudo análisis de Manuel Pizarro, uno de los delfines de José María Aznar en otros tiempos, en el programa que dirige Ernesto Sáenz de Buruaga.
La decisión del Consejo de RTVE no se explica sin la reiterada campaña del PP en contra de los informativos de la cadena pública. Ya en abril de este mismo año, Dolores de Cospedal discrepaba abiertamente de la política informativa de la cadena a la vez que denunciaba la parcialidad y falta de objetividad de sus informativos. Quizás por ello decidió nombrar unos meses después a Nacho Villa director general de la televisión manchega. Que el director de los informativos de la COPE dirija la televisión de Castilla-La Mancha es una peculiar forma de entender la imparcialidad y la objetividad informativa, si bien es verdad que entronca con las reiteradas afirmaciones de sus correligionarias Esperanza Aguirre y Lucía Figar de que no han hecho recortes en la consejería de Educación de la Comunidad de Madrid: simplemente han dejado de renovar los contratos a unos mil profesores interinos. Lamentablemente, la ciudadanía no parece hacer caso a las valoraciones de los informativos que hace el PP. Ayer mismo, sin ir más lejos, los Telediarios de la mañana, de sobremesa y de noche superaron ampliamente en audiencia al del resto de las cadenas generalistas.
Manuel Pizarro, por su parte, nos explicó a todos las razones y el origen de la crisis económica mundial, en general, y española en particular. Y lo hizo de una forma clara y sencilla, al alcance de los profanos en la materia. En ocasiones parecía el análisis de un radical, una especie de Michael Moore de Teruel. Denunció el que aún no se conocieran, o no se quisieran dar a conocer, con nombres y apellidos a los culpables de la crisis; denunció también los excesivos sueldos de los grandes ejecutivos, incluso los de aquellas empresas que habían sido rescatadas por las respectivas Administraciones; dejó dichas grandes palabras para resolver los problemas de la crisis: la estimulación del consumo, la necesidad de crear empleo y ridiculizó, no sin cierta lógica, el impuesto sobre el Patrimonio de la personas físicas, que no jurídicas, por el que tanto ha luchado por su reinstauración el PSOE. Sólo le faltó el desvelarnos definitivamente la cuantía de su indeminización al cesar como responsable máximo de Endesa pues, con buen criterio, la empresa es poco partidaria de alardear de los sueldos y bonus de sus ejecutivos lo que, por otra parte, no impide las especulaciones de periodistas y ciudadanía para conocer al detall la legítima recompensa por los servicios prestados. Se habla de que la indemnización rondó entre los 13 y los 16 millones de euros, una cantidad que bien trabajada permitirá a la familia Pizarro estimular el consumo.

Ataúd de plata

Por: | 21 de septiembre de 2011

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Parafraseando el dicho popular, "enemigo destruido, ataúd de plata". Los últimos debates en el Congreso y en el Senado de Rodríguez Zapatero tienen el tufo de los funerales en vida del presunto fallecido. Desde luego, políticamente es un cadáver y él mismo anunció que se retira de la política. Si en lugar de militar en el PSOE lo hubiera hecho en el PP, ahora podría presidir cualquier complejo portuario importante o sentarse en varios consejos de administración de holding empresariales presididos por individuos de la categoría moral de Murdoch.
Pocos profesionales de la política han tenido un fin de fiesta tan desolador como el de Zapatero, superado ampliamente por las circunstancias e incapaz de ofrecer soluciones a los problemas. Quizás una parte de sus reponsabilidades habría que buscarlas en el equipo que él mismo formó, y en el que sobresale por sus torpezas, al menos dialécticas, el ministro de Industria Miguel Sebastián, un ministro que cuando era acandidato a la alcaldía de Madrid ya dejó constancia de su incompetencia al airear historias personales de su adversario Ruiz Gallardón, quien le venció por goleada.
La última tontería del señor Sebastián, con un curriculum repleto de ellas: reparto y mitificación de las TDT (por cierto, la última en cerrar la tienda es la 10, de Vocento), reparto gratuito de bombillas de bajo consumo, elogio de un determinado tipo de neumáticos inexistentes en el mercado o recomendación de la utilización de coches eléctricos cuando la industria del automóvil no tiene clara la demanda de los mismos, ha sido el desmarcarse de la bronca que se está desarrollando en el consejo de administración de Repsol entre los actuales dirigentes, por un lado, y la empresa Sacyr y la mexicana Pemex, por otro. Una bronca de la que los informativos de las televisiones dejan poca constancia pero de la que se deduce por las informaciones de la prensa escrita, y muy especialmente la de EL PAIS, que contiene todos los ingredientes de una batalla encarnizada por el poder, una especie de Juego de Tronos de una de las grandes empresas petrolíferas del mundo.
Declarar como declaró el señor Sebastián que dicha bronca es una cuestión de la propia empresa para pedir, finalmente, "que dejen en paz al Gobierno" es una irresponsabilidad absoluta. Lo que está en juego es el control de una de las grandes empresas españolas de, además, uno de los sectores esenciales, el energético. Y si, como señalan los especialistas, el trasfondo no es otro que la necesidad urgente del señor del Rivero, presidente de Sacyr, de hacerse con una importante cantidad de dinero con el que pagar su abultadísima deuda bancaria, para lo cual lo más rápido es hacerse con el control de la petrolera para desguazarla posteriormente, y el deseo de la mexicana Pemex es hacerse con la avanzada tecnología de Repsol para las prospecciones profundas por un precio irrisorio, no parece de recibo ese "que nos dejen en paz al Gobierno". En estos últimos funerales de cuerpo presente del señor Zapatero habrá que dejar un lugar relevante al señor Sebastián, uno de sus más fieles seguidores y, probablemente, uno de sus más incompetentes ministros.

Caballero de capa y katana

Por: | 20 de septiembre de 2011

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El gran Rafael Azcona solía explicar que si en el cine se pudiera adivinar la rentabilidad de una película, el éxito, antes de hacerla, el Banco de Santander sería el primer productor cinematográfico de España. Lo mismo se puede aplicar a la televisión, medio que vive días convulsos. Ahora se ha sabido que Dec, el programa del corazón de los viernes por la noche de Antena 3, cierra sus puertas esta semana tras ocho años en el candelero. Naturalmente el motivo no es tanto un deseo de la cadena de distanciarse de ese tipo de programas como el descenso continuado de su audiencia. Eso quiere decir que Sálvame de luxe (Telecinco, también en la noche de los viernes) se convierte en la dueña y señora de los chismes del corazón o del bajo vientre. Al parecer no hay mercado suficiente para dos tabernas tan próximas.
También se anuncia el cierre esta semana del programa de la Sexta La tarde en directo, magazine que tomó el relevo del España en directo (la 1), programa que por esas razones inexplicables de las cadenas generalistas lo producía externamente a TVE la misma productora vinculada a la Sexta. Los expertos señalan que el cierre es una consecuencia más del plan de ahorro de costes de la cadena de cara a su previsible fusión con Antena 3 a finales de año. Los menos expertos podemos señalar que cuando el programa vespertino lo pagaba la televisión pública se miraba menos su rentabilidad, es decir, que los costes si los pagan otros son menos costes. Claro que cabe otra opción más radical: no pagar, algo en lo que el señor Roures es un declarado especialista pues debe a Prisa televisión, ratificado en los juzgados, cerca de 150 millones de euros por los derechos del fútbol, deuda que al parecer ha puesto en pie de guerra a bancos y cajas para exigir a Mediapro que llegue a un acuerdo con Prisa para tratar de ir amortizando créditos. En fin, historias de las altas finanzas.
Pero volviendo al sentido común de Rafael Azcona, lo que resulta sorprendente es que una serie española como Águila Roja, en su capítulo 36, es decir, en su cuarta temporada, alcance una audiencia próxima a los cinco millones y medio de espectadores, un 27,8%, lo que equivale a superar la audiencia de acontecimientos deportivos de la relevancia de la final de la copa de Europa de baloncesto, final que como saben ganó España. Las andanzas interpretadas por David Janer y su fiel lacayo Javier Gutiérrez (el mejor de la serie), nos remiten a una especia de narración en la que se entremezclan las novelas de caballería, los folletines decimonónicos y las aventuras de un ninja con capa y katana. No resulta fácil comprender las razones del éxito, como tampoco resultaría sencillo explicar las de su hipotético fracaso. Son los enigmas de un medio que impiden que el Banco de Santander decida invertir en el negocio.

Los Emmy: risas y lágrimas

Por: | 19 de septiembre de 2011

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Fue un fin de semana ludico-deportivo. Fiestas y competiciones por doquier en unos tiempos en los que la situación económica europea, las primas de riesgo, los déficits, los eurobonos y las montañas rusas bursátiles parecen querer empañar el sentimiento cómico de la vida, esa especial alegría de vivir que tan acertadamente parecen querer propagar nuestros líderes políticos, económicos, deportivos y artísticos.
En la madrugada del domingo se concedieron en Los Angeles los 63 premios Emmy de televisión, los galardones más apreciados por la industria. La serie que triunfó por encima de todas las demás fue Modern Family, una estupenda, divertida y crítica mirada sobre el concepto tradicional de la familia. Es de sospechar que ni monseñor Rouco ni Benedicto XVI formaron parte del jurado. Al fin y al cabo la gran familia protagonista está formada por el patriarca, su estupenda segunda mujer (colombiana), el hijo de una anterior unión de ella, la hija del patriarca con su respectiva familia (marido y tres hijos) y el hijo del patriarca con su compañero sentimental y una hija adoptada. Un revoltijo espléndido que asume los nuevos tiempos sin el menor complejo de culpa. La serie (Fox) obtuvo los premios a la mejor comedia, mejores actor y actriz de reparto, mejor guión y mejor dirección de comedia.
Julianne Margulies, protagonista de la excelente The Good Wife (Fox), producida por esos reyes midas de lo audiovisual que son los hermanos Scott, obtuvo el Emmy a la mejor actriz dramática. Esa abogada casada con un fiscal acusado de corrupción y de un grave escándalo sexual, madre de dos hijos, encajaría perfectamente con el estilo interpretativo que deseó imprimir Pedro Almodóvar al Antonio Banderas de La piel que habito: un rostro radicalmente serio en el que las emociones no se proyectan en ningún movimiento muscular. Es la sobriedad expresiva llevada al límite. Nada que ver con el ganador por segundo año consecutivo del Emmy al mejor actor de comedia: Jim Parson, el genial Sheldon Cooper de The Big Bang Theory (TNT), genial por su interpretación y genial en el sentido literal del término pues interpreta a un superautovalorado físico teórico, el más repelente y entrañable sabelotodo. Mad Men (Canal +), por su parte, consigue por cuarto año consecutivo el premio a la mejor serie dramática. Un último apunte: Kate Winslet consiguió el muy previsible premio a la mejor actriz de miniserie por el papel protagonista de Mildred Pierce (Canal +), esa historia creada por James M. Cain adaptada a la pequeña pantalla y que nos habla en tono melodramático de las dificultades y capacidad de superación de una mujer en tiempos de la Gran Depresión norteamericana.
Familias heterodoxas, fiscales corruptos, jóvenes magníficamente preparados con discutibles proyectos de futuro y madres luchadoras capaces de todo para salir del pozo social en el que nos han metido los grandes especuladores interrnacionales, son algunos de los temas elegidos por la muy pragmática industria audiovisual de Hollywood, una industria capaz de olfatear acertadamente los problemas que aquejan y agobian a los contemporáneos espectadores a la vez que aplican unas tácticas y estrategias comerciales características de los prepotentes monopolios.

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