Se lamentaba Forges hace un par de días de que no hubiera una competición olímpica de corruptos, prevaricadores y demás especímenes porque ello nos privaba de tres medallas. Un ejemplo que publica hoy El País: cruce de correos electrónicos entre varios directivos imputados por el saqueo de la Caja de Ahorros del Mediterráneo a propósito de cómo conseguir el cobro de las aportaciones a los planes de pensiones, pagas e incentivos. En uno de ellos, el exdirector general de la entidad, Roberto López Abad (ver foto), le insta a otro imputado a "dime los números que necesitamos para cada caso". Si la realidad (14.180 millones de euros de ayudas del Estado a la CAM, según la el informe de la Comisión Europea) no concuerda con los deseos (la codicia de los directivos de la entidad), se modifica la realidad a gusto de cada caso. Todos están imputados y ninguno en prisión. Ventajas de actuar con güantes blancos.
En todo caso, Rajoy ya manifestó en su día que "El PP será implacable en la lucha contra la corrupción". Nada más cierto, a finales de julio la Agencia Tributaria decidió desmantelar la Unidad Anticorrupción de Baleares, los mismos que descubrieron el caso Palma Arena y el caso Urdangarin. Implacables contra los de Anticorrupción, efectivamente. Ahora a por los que desvelaron la trama de Gürtel.
Pero si la proclividad de los gobiernos autonómicos y central a no pagar lo adeudado a los centros asistenciales, a los servicios sociosanitarios y a los dependientes nos retrotraen a un ambiente preconstitucional, franquista, ¿por qué nuestros representantes en los Juegos Olímpicos iban a ser menos? La fortuna no parece acompañarles en sus resultados pero lo esencial es que han recuperado ese punto de criminalizar a los árbitros, acompañados, eso sí, por la grandilocuencia cuasi-imperial de los comentaristas de la televisión pública. Utilizan el calificativo de "histórico" con tal facilidad que lo devalúan: un partido de tenis histórico, una final de natación histórica, un encuentro de voley playa también histórico, y todo en una tarde. ¿De verdad creen que todo eso es digno de figurar en la Historia? En fin, al parecer lo único que no es histórico son las audiencias que consiguen La 1 y Teledeporte que sin ser malas, no rompen ningún esquema (el mejor dato lo aportó el partido de baloncesto, afortunadamente no fue histórico, entre España y Australia, con un 19,5% de audiencia matinal).