En tiempos de crisis, de vacas flacas, uno de los recursos emergentes es el del nacionalismo mal entendido. Reivindicar lo propio puede ser legítimo y justificado. Despreciar a los otros, a lo que no es propio, es inútil y perverso. Inútil porque las cualidades ajenas no desmerecen por ser despreciadas y perverso porque supone, o puede suponer, que lo propio es lo insuperable, lo mejor del mundo mundial. El concepto de solidaridad que surgió como motor de la Unión Europea se resquebraja ante las embestidas de los mercados. En países tradicionalmente democráticos surgen fuerzas de extrema derecha, protofascismos, que sorprenden por sus resultados electorales por mas que su esencia sea antidemocrática. Dicho lo cual, y salvando todas las distancias, el comportamiento de los responsables de la información olímpica, tanto la BBC como TVE, muestran esa desagradable tendencia a ensalzar lo propio en detrimento del resto del mundo. Es uno de los recursos más cutres y faltos de imaginación.
El que Gran Bretaña esté realizando unos juegos olímpicos extraordinarios en cuanto a resultados deportivos no legitima una retransmisión que es capaz de interrumpir una prueba deportiva para que el resto del mundo contemple en directo como una atleta británica quede eliminada en el salto de pértiga. Es completamente idiota.
De igual modo cabe preguntarse si TVE administra correctamente su exclusividad en las retransmisiones cuando es capaz de interrumpir la conexión con el estadio en plenas pruebas de atletismo para ofrecer tres partidos intrascendentes de baloncesto, balonmano y waterpolo (España ya estaba clasificada para la siguiente fase en los tres deportes de equipo), por mas que el extraño partido de baloncesto (a los jugadores de Scariolo les convenía perder para no enfrentarse a EE.UU antes de tiempo, lo que así ocurrió) consiguiera la mejor audiencia del día con 2.421.000 espectadores.
Dedicar los tres canales al mismo tiempo (La 1, la 2 y Teledeporte) a esos partidos despreciando a quienes les interesaba el atletismo en directo, que es en definitiva la disciplina originaria de los juegos, porque en los encuentros jugaba España es un lamentable concepto del interés general que debe primar en una televisión pública. Claro que con el nuevo equipo directivo del ente, todo es posible, incluso el que desaparezcan de los informativos las numerosas manifestaciones de protestas de los funcionarios damnificados por los recortes presupuestarios. Creen que lo que no se muestra en su cadena, no existe.