TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

El mejor veterinario del mundo

Por: | 27 de septiembre de 2012

Images

Guillermo Cabrera Infante,
uno de los mejores escritores en lengua castellana del siglo XX y, probablemente, el mejor crítico cinematográfico de su generación, escribió en la revista Carteles una crítica de una película de 1951, Peppino y Violeta, un antecedente de Marcelino, pan y vino. La película narraba las aventuras de un niño y su burra enferma -Violeta-. Como no encontraba remedio decidió recorrer media Italia hasta llegar al Vaticano pues era un niño muy creyente. Durante el viaje les ocurrían algunas peripecias pero siempre en un tono de "apta para todos los públicos". Llega a Roma, llega al Vaticano y, sin saber muy bien cómo, consigue llegar hasta el Sumo Pontífice, siempre acompañado por la doliente Violeta. Naturalmente, el representante de Cristo en la Tierra consigue que la burra se cure y vuelven a su pueblo felices y contentos. La crítica de Guillermo era de un par de líneas y venía a decir, más o menos: "Peppino y Violeta o la prueba de que el Papa es el mejor veterinario del mundo". Pues bien, hay días que tras varias horas de ver la televisión lo que apetece es escribir: el Papa es el mejor veterinario del mundo, y pasar página.
Las tertulias políticas hablan de política, naturalmente. El problema es que la política española es reiterativa, aburrida y cutre, o eso parece por el nivel de los analistas. En un sólo capítulo de News Room (Canal +), escrito desde la ficción, hay muchos más temas interesantes que en un mes de tertulias políticas hipotéticamente surgidas desde la realidad: crisis, prima de riesgo, independentismo catalán, crisis, prima de riesgo, independentismo catalán, es un bucle, como las escaleras de Escher.
Claro que si se opta por ver Sálvame, se comprueba que el principal, por no decir el único, problema que hay en España desde hace tiempo es el de saber si Rosa Benito se va a separar, o no, de Amador Mohedano. Aquí hablar de Escher sería un insulto al talento artístico.
Puede, sin duda, hacer zapping y contemplar si una serie de señoritas son aceptadas, o no, por una madre para ser las posibles novias de su retoño. También puede, si lo prefiere, ver lo felices que son los españoles que están lejos de España, cuanto más lejos, más felices. Y si lo que le tienta es saber por qué Cristiano Ronaldo está triste, no tiene nada más que asomarse a cualquiera de las tertulias deportivas: no se enterará de lo que quiso decir el jugador pero podrá asistir a un espectáculo en el que todos hablan, gritan, a la vez, una especie de performance sobre la incomunicación. Lo dicho: el Papa es el mejor veterinario del mundo.

Felicidades

Por: | 26 de septiembre de 2012

1348574519_035448_1348613376_portadilla_normal

No hay nada como comenzar el día con una buena noticia: "El Gobierno felicita a la policía por su actuación ante la protesta del 25-S", claro que tampoco lo tenían tan difícil: si, como aseguró la delegada del Gobierno, eran unos 6.000 los manifestantes y había unos 1.400 policías, a cada uno de ellos les tocaba poco más de cuatro manifestantes lo que descontados los de la tercera edad, los púberes y los discapacitados, resulta una cifra asumible cuando tienes la porra y las balas de goma de tu parte. No está claro si la felicitación engloba también a los descerebrados que dispararon balas de goma en un recinto semicerrado como es la estación de cercanías de Atocha. En fin, es una historia que aún no ha terminado.
Lo que tampoco parece terminar es la costumbre de nuestros gobernantes de explicar en el extranjero lo que aquí se oculta. Rajoy declaró al Wall Street Journal: "Sin embargo, si los intereses que paga el país por financiarse son muy altos por mucho tiempo pueden estar cien por cien seguros -añadió- de que pediría ese rescate". Bien. Su problema, o uno de ellos, es el calendario: el 21 de octubre está relativamente cerca, es decir, que probablemente aguantaría hasta las elecciones gallegas y vascas para anunciar los nuevos recortes. La decisión de Artur Mas de anticipar las elecciones catalanas al 25 de noviembre, descoloca un mes mas sus cálculos. Estos es un sinvivir. Ya solo falta que el día menos pensado al presidente del Gobierno se le olvide teñirse el pelo y tengamos un nuevo sobresalto.
Artur Mas
, por su parte, quiere aprovechar el rebufo de la Diada con una elemental maniobra de ocultar la retrógrada política de recortes de su Gobierno con unas aspiraciones independentistas de difícil concreción. Lean, si gustan, el reportaje que hoy publica El País sobre La legislatura de los recortes. No tiene desperdicio. El primer sumario ya da una buena pista: "Mas solo ha cumplido una de las principales promesas que hizo en 2010: quitar el impuesto de sucesiones". El segundo sumario es concluyente: "El gasto social ha retrocedido a niveles de 2006".
Pero como no todo es economía y política en la vida, se puede y se debe hablar de otras cosas, por ejemplo, del mejor programa deportivo que se realiza en la televisión en España, así, sin mas: Informe Robinson (Canal +), un concepto distinto de la información deportiva en el que el interés no radica en los chismes ni en los rumores, sino que pretende profundizar en la vida de los deportistas, en las gentes que rodean la disciplina y en las circunstancias de todos ellos. Ayer, martes, comenzaba una nueva temporada, y lo hizo con dos grandes reportajes a cada cual mejor: uno dedicado a Sara Estévez, Sarita, una mujer pionera en las crónicas futbolísticas en España y primera que dirigió un programa deportivo en la radio, y un segundo reportaje dedicado a narrar las ascensión a la elite del ciclismo de David Millar, su posterior descenso a los infiernos del dopaje y su resurgir de nuevo al primer nivel del ciclismo profesional. Un lujo de reportajes en los que destacaban la sencillez de Sarita y la clarividencia de Millar, dos cualidades infrecuentes en este mundo de autosatisfechos que nos ha tocado vivir.

Tomaros unas copas

Por: | 25 de septiembre de 2012

Images

La capacidad de algunos de nuestros políticos para decir tonterías parece ilimitada. La última, o penúltima -nunca se sabe, todo depende de que Wert tenga una entrevista, o no- ha sido la de la triasalariada María Dolores de Cospedal (diputada, presidenta autonómica y secretaria general del PP): "La última vez que se rodeó Congreso fue por el intento de golpe de Estado por unas personas que querían taparnos la boca a todos los españoles que habíamos elegido libremente a nuestros representantes y querían ocupar la casa que es de todos", en alusión a las manifestaciones autorizadas para rodear el Parlamento en señal de protesta por la política del Gobierno. Lo cierto, y preocupante, es que en el 23-F, María Dolores tenía ya 16 años, es decir, capacidad de discernir, por lo que resulta más llamativa la comparación.
Por su parte Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno en Madrid, se sorprendía de que desde el primer momento del Gobierno de Rajoy se convocaran manifestaciones de protesta, sin dar el tradicional respiro de los 100 días. Habría que recordarla que Mariano Rajoy no dió ni 100 días a la ciudadanía para que se tomara un respiro: incumplió sistemáticamente su programa electoral desde el primer momento, aplicando voluntariamente una política de recortes que desmontaba el frágil Estado del bienestar, perjudicaba a la mayoría y salvaguardaba los intereses de los más poderosos: "Hasta ahora las normas tributarias españolas han sido bastante indulgentes con las empresas, sobre todo con los grandes grupos. El año pasado, las sociedades solo pagaron un 11,6% de sus ganancias contables, según datos de la Agencia Tributaria", publicaba el pasado domingo El País, que añadÍa: "El tipo que pagan las empresas sobre su resultado contable (11,6%) es inferior al que soportan las familias por su renta (12,4%)". Tómate algo, Mariano, y que nos lo apunten.
Ya en terrenos menos demagógicos, hay que dejar constancia del buen enganche de la serie Isabel (La 1) con la audiencia: 3.881.000 espectadores y un 20,3% del share, más del doble, por ejemplo, de la muy aireada serie La que se avecina (Telecinco), con 1.812.000 espectadores, a la espera de los nuevos capítulos. Pero por mucho que se intente, la demagogia surge por todas partes. Leopoldo González-Echenique, el nuevo presidente de TVE tuvo a bien declarar en el tan mencionado Congreso de los Diputados que el ente tiene que hacer un esfuerzo para reducir costes aunque lo hará -y aquí viene el sarcasmo- "sin renunciar al rigor, a la objetividad, a la pluralidad". ¿Cómo no se puede renunciar a lo que no se tiene? Entre él y Somoano han dejado el staff como un sembrado, han perdido audiencia en los informativos y han tenido ya que pedir perdón por el tratamiento que el telediario dio a la manifestación independentista catalana. Conscientes -como nos han repetido hasta la saciedad nuestros próceres políticos y financieros- de que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, el problema es saber si podremos endeudarnos un poco mas e invitar también a unas copas a González-Echenique y a Somoano.



De las distintas interpretaciones

Por: | 24 de septiembre de 2012

índice

Ambigüedad: "Posibilidad de que algo pueda entenderse de varios modos o de que admita distintas interpretaciones." Pues es exactamente eso lo que premiaron los Emmy, los galadornes más importantes de la televisión estadounidense que se entregaron esta madrugada. Homeland (ver foto) se llevó los galardones a la mejor serie, mejor actor (Damian Lewis), mejor actriz (Claire Danes) y mejor guion (Alex Gansa, Howard Gordon y Gideon Raff, por el episodio piloto), a los que suma dos más de carácter técnico que se entregaron la semana pasada. La magnífica serie narra las desventuras del regreso al hogar de un marine que fue hecho prisionero de guerra de Al-Qaeda, y lo hace bajo la sospecha permanente de una agente de la CIA, convencida de que se convirtió en un enemigo, con el consiguiente riesgo para la seguridad nacional. ¿Héroe o traidor?, la ambigüedad está servida.
Lo que cada vez resulta menos ambigüo es el análisis del origen del actual desastre económico español. El estupendo programa Salvados de ayer, domingo, sobre la burbuja inmobiliaria (La Sexta, 2.572.000 espectadores, un 13,9% de la audiencia) desveló algunos aspectos de lo que ya se sabía pese al permanente esfuerzo del PP por ocultarlo: todo empezó con la Ley del Suelo que reformó el Gobierno de Aznar en 1998, siendo vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda un famoso personaje: Rodrigo Rato, quien nombró Secretario de Estado de Economía a Cristóbal Montoro y director general de Política Económica a Luis de Guindos, los tres tenores económicos. Las opiniones de los expertos no dejan lugar a dudas: el Gobierno popular, el Gobierno socialista y los gobernadores de Banco de España, uno nombrado por el PP y otro por el PSOE, crearon las condiciones -o no supieron ni quisieron corregirla- para la catastrófica situación que hoy padecemos todos, aunque unos mas que otros. El escandaloso instinto de supervivencia de los principales partidos políticos, el poder de los promotores y constructores, la nefasta actuación de las Cajas de Ahorro consideradas como refugio de políticos, y la vergonzosa actuación del banco emisor son algunos de los principales culpables de la crisis. Ahora pongan a trabajar a su memoria: ¿cuántos de estos personajes están en la cárcel? Naturalmente, la videoteca y la hemeroteca volvieron a demostrar su inmenso valor.
Dos datos complementarios de la actualidad: Rajoy, con menos de un año como presidente del Gobierno ya ha entrado en la categoría de "mejor que no aparezca mucho" en el ámbito de las elecciones autonómicas. El pasado 20 de septiembre, el candidato Feijóo evitó un mítin con Rajoy en Ourense y se fue a A Coruña. Lo que a Zapatero le costó varios años, Rajoy lo consiguió en 10 meses. Un lujo. El segundo dato es más una metáfora: Apaga y vámonos (estadio del Rayo Vallecano el domingo por la noche).

El peligro de las videotecas

Por: | 21 de septiembre de 2012

Images

¿Se puede hacer un programa de humor con temas como las opiniones de la extrema derecha sobre la muerte de Carrillo o la deriva de la derecha catalana hacia el independentismo? Se puede, incluso se agradece. El humor sirve, entre otras muchas cosas, para aligerar el dramatismo de determinadas situaciones o aclarar la espesura de determinadas opiniones. Un respiro entre tanto agobio. Y eso es lo que hicieron ayer los responsables de El Intermedio (La Sexta. 1.477.000 espectadores, un 8,7% de la audiencia), sin duda el programa más inteligente y divertido de los que se exhiben en las cadenas generalistas.
El recorrido que hizo el programa por las TDT de lo que hace tiempo se llamó "la caverna" fue espectacular. Todos los tertulianos opinaban sobre la muerte de Santiago Carrillo en el mismo día de su fallecimiento. Y todos, naturalmente, hablaban de la matanza de Paracuellos, un terrible episodio de la Guerra Civil ocurrido hace algo más de 75 años. Poco importaba que los historiadores más objetivos señalaran hace tiempo como responsables del mismo a la policía secreta soviética. Para los irredentos tertulianos, Carrillo era una criminal al que no había que darle el menor protagonismo como un personaje clave en la pacífica transición política española. El problema, o uno de ellos, son las hemerotecas y las videotecas. Las rotundas opiniones de hoy apenas se sostienen al rebuscar las opiniones de los mismos personajes hace unos meses. Fue, por ejemplo, el caso de Pablo Casado, presidente de las Nuevas Generaciones del PP de Madrid. Donde dijo digo, digo Diego sobre la inconveniencia de sacar a debate temas de la Guerra Civil. La gran duda de los El Gato al Agua, Dando Caña y los Jiménez Losantos es que la línea que separa sus reaccionarias opiniones de los intereses económicos que tanto dependen de las subvenciones públicas o privadas que reciben, se difumina hasta la invisibilidad.
La cuestión catalana tuvo también un problema con las vidotecas. Ese rifirrafe en el parlamento catalán entre Pascual Maragall y Artur Mas a propósito de la mordida del 3% de los presupuestos de las obras públicas no tiene desperdicio. Como tampoco lo tienen los recientes casos del Palau o los corruptos proyectos en los que surgía el nombre de Oriol Pujol vinculado a una trama que pretendía hacer caja con el sector de la energía o las nuevas ITV. Nadie discute el derecho ciudadano a la autodeterminación. Lo que se discute, o se analiza, es la manipulación de una casta dirigente que encuentra en el nacionalismo  una defensa de sus propios intereses económicos y una rentabilidad electoral por la evidente incompetencia del, o de los, Gobiernos centrales. Esos vídeos de una serie de economistas catalanes explicando en inglés el "expolio" al que sometía España a Cataluña eran pura demagogia: ¿los 104 euros de pensión que la Generalitat reclamaba a una anciana ingresada en un hospital por haber sufrido un ictus, al considerar que no los gastaba por estar a cargo de la sanidad pública, se debían al expolio? En fin, temas complejos que programas como el de El Intermedio no tratan de solucionar. Pretenden simplemente relajar un poco al personal, darnos un respiro, lo que no es poco.

Incombustibles

Por: | 20 de septiembre de 2012

Images

Se puede escribir de todo y si, además, no conlleva una provocación a los fundamentalistas del Islam, mejor. Claro que también hay textos que fomentan la depresión: la patronal CEOE acaba de difundir sus previsiones sobre el 2013. El PIB del año que viene caerá el triple de lo que espera el Gobierno, y el paro crecerá 2,3 puntos más de lo que preveen nuestras lumbreras gubernamentales, alcanzando los 6 millones de ciudadanos.  Quizá eso explique, al menos en parte, el que en un año, de julio de 2011 a julio de 2012, y según el Banco de España, familias y empresas españolas se han llevado 15.000 millones de euros al extranjero. Bueno, es una peculiar manera de entender el patriotismo. Y aquí cabe recordar una vez más (y disculpen la reiteración de la cita) la famosa frase del candidato Núñez Feijóo: "No tengo dudas de que si gana Rajoy se acabará la crisis".
Claro que también se puede escribir sobre el éxito de un nuevo programa televisivo. La Voz (Telecinco) se convierte en el mejor estreno de un programa en la última década (desde 'Gran Hermano VIII', en 2006). Tuvo 4.591.000 espectadores, el 30,6 % de la audiencia en el horario estelar. Según los expertos, Melendi será la gran estrella del programa, y según lo obvio, a los españoles les gustan los cantantes que surgieron de la nada.
Incluso se puede escribir, aunque no se debe en un blog que lleva TV en su título, sobre un acontecimiento no retransmitido por la televisión: el espléndido concierto que ofrecieron ayer Serrat y Sabina en un Palacio de los Deportes con las entradas agotadas. Tres horas ininterrumpidas de talento, sensibilidad y sentido del humor con un público intergeneracional entregado desde el principio. Una puesta en escena espectacular, efectos audiovisuales espléndidos y un repertorio que hace tiempo forma parte de la biografía personal y colectiva de este país. Ni que decir tiene que soy un admirador de la pareja.
En los medidos intervalos entre tema y tema consiguen la carcajada de la audiencia con unos diálogos en los que lo canalla alcanza la categoría de una de las bellas artes: Sabina se lamenta de que su amigo no le conceda su cuota de autoría en alguna de sus mejores canciones. Hace décadas, en Londres, cuando el de Úbeda era cantante de metro y aceras y el Serrat ya llenaba grandes teatros, coincidieron en un festejo. Sabina fumaba un porro y el de Barcelona le pidió un par de caladas. "¿Cómo te llamas, chaval?". "Joaquín Sabina", respondió cabreado por lo de chaval. "Tu nombre me sabe a hierba", le replicó el del Poble Sec. En otro momento, el de la voz cazallera explicó que "los catalanes inventaron el amor para poder follar sin pagar", aunque también reconoció que le separaban dos cosas: "su talento y mi envidia". En fin, lo dicho, diálogos ingeniosos en un tiempo de crisis que se entremezclaban con 19 días y 500 noches, Hoy puede ser una gran día, Y sin embargo, Mediterráneo o Esos locos bajitos, canciones redondas para un público entregado y que, al menos durante tres horas, se olvidaron de la agobiante mediocridad que nos deprime.


Los peligros del lirismo

Por: | 19 de septiembre de 2012

índice

Si hay un género periodístico radicalmente paradójico ese es la necrológica: se escribe en honor del único que no puede leerla. Dicho lo cual, hay necrológicas que retratan más al autor que al difunto, y las hay, también, que sin serlo lo parecen. Entre las primeras cabe destacar la que hoy firma en El País Rodolfo Martín Villa, ministro que fue de la Gobernación (hoy, Interior) entre 1976 y 1979 con el Gobierno de Adolfo Suárez, es decir, quien ocupaba la cartera esencial el 9 de abril de 1977, fecha en la que se legalizó en España el Partido Comunista. Dicho de otra manera: si alguien puede contar los entresijos de las negociaciones para legalizar al PC, ese es Martin Villa. Lamentablemente, el exministro opta por escribir una carta a Dios en la que le solicita que reciba a Santiago Carrillo en el Reino de los Cielos. Es lo que pasa cuando uno se pone lírico.
Por lo que respecta a las necrológicas que no lo son pero lo parecen, basta con releer algunas de las hagiografías publicadas con motivo de la dimisión de Esperanza Aguirre, y muy especialmente la de Fernando Sánchez Dragó en El Mundo. En todo caso no deja de ser curioso que la expresidenta alegara para dejar el cargo su deseo de compartir más tiempo con su familia y al día siguiente se anunciara su incorporación como funcionaria a Turespaña, el Instituto de Turismo de España, entidad a la que pertenecen los Paradores Nacionales, las Oficinas Españolas de Turismo o el Palacio de Congresos de Madrid, todos dependientes del Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Es un ejemplo de lo que decía el estupendo actor Antonio Gamero: "En ningún lugar como fuera de casa".
Ya en terrenos más específicamente de entretenimiento, ayer arrasó el partido entre el Madrid y el Manchester City: 7.716.000 espectadores entre La 1 y TV3, un encuentro en el que la intensidad madridista, la racanería del equipo británico y su capacidad para aprovechar la menor ocasión justificaron esa audiencia. El exvicepresidente del Barça Alfons Godall no quiso dejar pasar la ocasión de demostrar su sensibilidad y admiración por José Mourinho, y lo hizo a través de twitter: "Lamentable el psicòpata celebrant els gols com si fos un jugador. Serà per compensar la frustració d'haver estat un petardo quan jugava..." ("Lamentable el psicópata celebrando los goles como si fuera un jugador. Será para compensar la frustración de haber sido un petardo cuando jugaba..."), escribió. Un triunfo más de la convivencia.
En el ámbito de la ficción, destacar la buena acogida que tiene la serie Érase una vez (Antena 3), una muy peculiar adptación de los cuentos clásicos infantiles en la que se alternan secuencias de época con contemporáneas ya que la malvada Bruja envía a los personajes de los cuentos al pueblo de Storybrooke, Maine, donde todos se encuentran sin saber quiénes son en realidad. Una inteligente manipulación de situaciones y personajes que en la programación de ayer alcanzó los 3.286.000 espectadores. Bastantes menos tuvo Spartacus. Dioses de la arena (Cuatro) con 1.376.000 espectadores. Es probable que la serie que relata la sangrienta historia de la Casa de Batiatus y la ciudad de Capua suba en su aceptación en los capítulos siguientes. Bastará con que se corra la voz de que se trata de una orgía de charcutería cinematográfica. Cuerpos musculosos, sangre y vísceras son sus pilares.

Adios

Por: | 18 de septiembre de 2012

índice

Esperanza
ha dimitido y nadie sabe como ha sido. Bueno, pues en esa ignorancia los tertulianos acaban de encontrar un nuevo filón. No hay nada más atractivo para estos nuevos enciclopedistas que elucubrar sobre cualquier hecho político del que ni se sabe con certeza el origen, ni es probable que les desmientan sus personales interpretaciones. Lo dicho: un filón.
De la muy noble, dicharachera y chulapa Aguirre se puede decir de todo -como de los jesuitas-. Desde calificarla como una excelente política a considerarla una de las siete plagas contemporáneas. Hay varios datos objetivos: llegó a la presidencia autonómica en base a un oscuro episodio conocido como "el tamayazo", en el que dos diputados socialistas en la cámara de la Comunidad rompieron su disciplina de voto sin que nunca se aclararan sus verdaderos motivos. Y se va habiendo conseguido, al menos en teoría, que el tinglado del ultraderechista norteamericano Sheldon Adelson se instale en la Comunidad de Madrid. Entre uno y otro suceso, una larga lista de desencuentros con Mariano Rajoy, con Ruiz Gallardón y con Francisco Granados, entre otros. Supo cortar con presteza todas las implicaciones de la trama Gürtel con su nomenclatura por mas que le quedaron sueltos algunos flecos. En cuanto a su política hay que decir que fue coherente con su radical neoliberalismo: reducir en lo posible a su mínima expresión los servicios sociales, la educación y la sanidad públicas, el papel del Estado, en definitiva, para promocionar la empresa privada, salvaguardando hasta el último momento, eso sí, su control de la televisión pública, Telemadrid, una de las cadenas autonómicas con menor audiencia, todo hay que decirlo, y que ayer mismo le dedicó varias horas de su programación. También regó con generosas subvenciones públicas a amigos y empresarios afines. Aún se recuerdan, por ejemplo, los 15 millones de euros que graciosamente concedió a José Luis Garci para que rodara Sangre de mayo, una película que nadie vio, ni siquiera, probablemente, quienes la hicieron, o las concesiones de licencias de radio y televisión a Pedro J. y Jiménez Losantos, entre otros destacados voceros. Ganó holgadamente las elecciones a las que se presentó y apostó decididamente por unos cuantos perdedores: desde Álvarez Cascos para aspirar a las elecciones asturianas como cabeza de lista del PP, hasta su ojo derecho y sucesor, Ignacio González, para presidir Cajamadrid.
Con el tiempo se conocerán las razones de su dimisión y si las explicaciones que dio al anunciarla eran ciertas. Hasta entonces habrá que escuchar todo tipo de especulaciones, críticas y elogios, algunos de los cuales ya se han escrito a bote pronto. De todas las cosas que se han dicho en menos de 24 horas no puedo por menos que citar un párafo disparatado de un disparatado y agradecido (lleva nueve años generosamente contratado por Telemadrid) Fernando Sánchez Dragó: "Estado de 'shock'. No es para menos. Se va, en uno de los momentos más difíciles de nuestra historia, la mejor cabeza política de España, la más coherente, la más valiente, la única, quizá, que de no haber sido acorralada por los suyos podría haber evitado o mitigado lo que ahora sucede y poner coto al monumental entuerto que se avecina". No se diga mas.

Historia y talento

Por: | 17 de septiembre de 2012

Images

La historia se escribe, o se puede escribir, desde muy distintas perspectivas. Un ejemplo: en la última visita de Angela Merkel a Rajoy en la primera semana de este mes, el presidente español declaraba: "Me congratula contar con el apoyo de Alemania al ajuste fiscal y el paquete de medidas sin parangón y audaz que ha aprobado España". Bien. Ramón Tamames, antaño miembro destacado del Partido Comunista y hogaño ni se sabe, salvo que interviene en las tertulias televisivas más reaccionarias, apuntaba un dato que no se ha desmentido: la señora Merkel en su visita consiguió que se pagaran 1.700 millones de euros que se adeudaban a proveedores alemanes, sin que se hayan satisfechos las deudas a proveedores españoles. De ser así, la que debería congratularse es la señora Merkel.
Viene todo esto a cuento de una película extraordinaria que se proyecta esta noche en La 2: Una jornada particular, de Ettore Scola, con dos magníficas interpretaciones de Sofía Loren y Marcello Mastroianni. Una película intimista que se desarrolla en un momento de eclosión y euforia colectiva en la Roma de Mussolini. Es el día en que Hitler visita la capital italiana y media ciudad se vuelca en un clamoroso  recibimiento. Scola, no obstante, aprovecha magistralmente ese desmedido entusiasmo social para narrar una peculiar e intensa historia de amor entre una ama de casa condenada a una esclavitud encubierta y un periodista radiofónico, disidente político y homosexual, expulsado de su trabajo y a punto de ser detenido. Masa e individuos. La historia colectiva hablará de entusiasmo popular, la historia narrada con el talento de Scola nos habla de un canto a la amistad situada en un contexto muy concreto, del rol de la mujer tradicional, es decir, procreadora sin fin y sierva de su marido, del ambiente político y social de la Italia fascista -espléndidamente reflejados a través de la radio- y de la miseria moral de los biempensantes. Una obra de arte extraordinaria que estimula la reflexión sobre lo que acontecía en 1938, es decir, que potencia la capacidad crítica ante unos comportamientos mucho más constantes de los que las fechas pudieran sugerir.
Un dato interesante de las audiencias de ayer, domingo: Salvados (La Sexta), el programa que presenta Jordi Évole, consiguió su récord histórico con los 2.696.000 espectadores y el 15,5% de cuota de pantalla. Ciudadano klinex, como así se llamaba, trataba de analizar si la clase política en general, y la española en particular, tenía un concepto de la ciudadanía de usar en tiempo de elecciones, y tirar el resto de la legislatura. Évole mantuvo dos amplias entrevistas con Álvarez Cascos y Julio Anguita, dos antiguos pesos pesados de la política, y de los que no sabemos si fueron usados, o no, por sus propios partidos para después ser tirados en la cuneta por sus respectivas circunscripciones. En todos caso resultaba curioso comprobar el intento de Cascos por dar una imagen de simpatía y tolerancia, tan antagónica a la prepotencia y soberbia que mostró cuando ocupaba el poder, como también llamaba la atención la seguridad de Julio Anguita en sus propuestas, una seguridad que no se corresponde en modo alguno con su constatación en la práctica. Se puede decir que a los ricos se les debe confiscar todo lo que poseen en los paraísos fiscales, por ejemplo. Cuestión distinta es demostrar si se ha hecho en alguna ocasión, y cómo se haría en un sistema democrático. Un voluntarismo que se mueve entre el deseo y la realidad.

Sandeces

Por: | 13 de septiembre de 2012

índice

Lo de Urdangarin es extraordinario. En febrero de este mismo año declaraba antes de entrar al juzgado en Palma de Mallorca: "Comparezco hoy para demostrar mi inocencia, mi honor y mi actividad profesional". Meses después, ayer para ser más precisos, su abogado rechaza que a su defendido le escruten sus negocios de ejercicios prescritos: "Si el delito está prescrito no hay ni puede haber responsabilidad penal y, por tanto, su instrucción acerca de los hechos y de las conductas prescritas está prohibida por la propia normal penal", recalca el defensor. En el mismo año pasa de intentar demostrar su honor al "santa Rita, Rita, lo que se da no se quita", es decir, a delito prescrito, irresponsabilidad penal. Lo dicho: extraordinario. Mientras tanto su mujer, la Infanta Cristina, sigue paseándose con un utilitario de hace 20 años (ver foto) en un gesto demagógico y tonto. Pero, ¿quien cuida de la imagen de la familia real?, ¿un republicano?, ¿el mismo lince al que se le ocurrió lo de la amnistía fiscal?
Claro que si hablamos de sandeces, hay donde escoger. Una muestra: el portavoz adjunto del Grupo Popular en la Asamblea de Madrid, Pedro Muñoz Abrines, ha asegurado que no pueden apoyar retomar un impuesto de patrimonio o arrancar otro para gravar las grandes fortunas porque lo que los ciudadanos necesitan es ahorrar. ¿Se puede decir más en menos? Con cerebros como el de Muñoz Abrines no sorprenden los resultados de la encuesta Transatlantic Trends 2012, elaborada por German Marshall Fun de Estados Unidos y con la colaboración, entre otras entidades, de la Fundación BBVA:  "Los españoles se encuentran, con un 73%, a la cabeza de los ciudadanos europeos a la hora de condenar la gestión de su propio Gobierno en la crisis económica". Un lujo.
Ya en terrenos de audiencias televisivas cabe destacar algunos datos de las cuantificadas ayer: el programa Encarna Sánchez: Nada es igual (Telecinco) tuvo 1.386.000 espectadores en el horario estelar. Fue superado por El Hormiguero (1.932.000 espectadores. Antena 3), la serie Castle (1.664.000. Cuatro), Comando actualidad (1.898.000. La 1) y El Intermedio (1.443.000. La Sexta). Que el indagar -con la banalidad y amarillismo habituales- en la vida de una importante, corrupta, polémica y confusa comunicadora de la radio, de la que, por otra parte, la misma cadena había dedicado amplios espacios a sacar sus trapos sucios, no consiga superar en audiencia a series tan estándar como las andanzas de Richard Castle y la inspectora Kate Beckett es un dato a valorar. Como el de que El Gran Wyoming, conductor de El Intermedio, consiga unas audiencias inimaginables hace unos meses: ganar las elecciones el PP y subir la audiencia de del programa más irónico y crítico con lo establecido, fue todo uno. Si el Gobierno sigue como hasta ahora, Wyoming se convertirá en un fenómeno de masas.




El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal