Esperanza ha dimitido y nadie sabe como ha sido. Bueno, pues en esa ignorancia los tertulianos acaban de encontrar un nuevo filón. No hay nada más atractivo para estos nuevos enciclopedistas que elucubrar sobre cualquier hecho político del que ni se sabe con certeza el origen, ni es probable que les desmientan sus personales interpretaciones. Lo dicho: un filón.
De la muy noble, dicharachera y chulapa Aguirre se puede decir de todo -como de los jesuitas-. Desde calificarla como una excelente política a considerarla una de las siete plagas contemporáneas. Hay varios datos objetivos: llegó a la presidencia autonómica en base a un oscuro episodio conocido como "el tamayazo", en el que dos diputados socialistas en la cámara de la Comunidad rompieron su disciplina de voto sin que nunca se aclararan sus verdaderos motivos. Y se va habiendo conseguido, al menos en teoría, que el tinglado del ultraderechista norteamericano Sheldon Adelson se instale en la Comunidad de Madrid. Entre uno y otro suceso, una larga lista de desencuentros con Mariano Rajoy, con Ruiz Gallardón y con Francisco Granados, entre otros. Supo cortar con presteza todas las implicaciones de la trama Gürtel con su nomenclatura por mas que le quedaron sueltos algunos flecos. En cuanto a su política hay que decir que fue coherente con su radical neoliberalismo: reducir en lo posible a su mínima expresión los servicios sociales, la educación y la sanidad públicas, el papel del Estado, en definitiva, para promocionar la empresa privada, salvaguardando hasta el último momento, eso sí, su control de la televisión pública, Telemadrid, una de las cadenas autonómicas con menor audiencia, todo hay que decirlo, y que ayer mismo le dedicó varias horas de su programación. También regó con generosas subvenciones públicas a amigos y empresarios afines. Aún se recuerdan, por ejemplo, los 15 millones de euros que graciosamente concedió a José Luis Garci para que rodara Sangre de mayo, una película que nadie vio, ni siquiera, probablemente, quienes la hicieron, o las concesiones de licencias de radio y televisión a Pedro J. y Jiménez Losantos, entre otros destacados voceros. Ganó holgadamente las elecciones a las que se presentó y apostó decididamente por unos cuantos perdedores: desde Álvarez Cascos para aspirar a las elecciones asturianas como cabeza de lista del PP, hasta su ojo derecho y sucesor, Ignacio González, para presidir Cajamadrid.
Con el tiempo se conocerán las razones de su dimisión y si las explicaciones que dio al anunciarla eran ciertas. Hasta entonces habrá que escuchar todo tipo de especulaciones, críticas y elogios, algunos de los cuales ya se han escrito a bote pronto. De todas las cosas que se han dicho en menos de 24 horas no puedo por menos que citar un párafo disparatado de un disparatado y agradecido (lleva nueve años generosamente contratado por Telemadrid) Fernando Sánchez Dragó: "Estado de 'shock'. No es para menos. Se va, en uno de los momentos más difíciles de nuestra historia, la mejor cabeza política de España, la más coherente, la más valiente, la única, quizá, que de no haber sido acorralada por los suyos podría haber evitado o mitigado lo que ahora sucede y poner coto al monumental entuerto que se avecina". No se diga mas.
Hay 2 Comentarios
Excelente Adios, como todo lo que escribes, D. Angel, pero aprovechando esta vena cultural, no estaria de menos enfrentarla con lo declarado por "otro liberal", Vargas Llosas, dejan estos liberales la cultura por los suelos. Con lo bien que escribe D. Mario, como esta salida ?.....ADIOS, por fin.
Publicado por: Jose Luis | 18/09/2012 19:23:28
El elogio de Sánchez Dragó a Esperanza Aguirre no tiene desperdicio. Está claro que dios los cría y ellos se juntan. Su retirada sólo puede ser una buena noticia para el conjunto de la ciudadanía. Pena que no hayan sido los votos,los que la han echado...Pero como se suele decir, una retirada a tiempo...
Publicado por: Mayte | 18/09/2012 15:44:36