TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

Dicharacheros

Por: | 30 de junio de 2016

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Cuando se viene de 40 años de dictadura y se milita en un partido que originariamente se formó en torno a "siete magníficos" (Manuel Fraga, Cruz Martínez Esteruelas, Federico Silva Muñoz, Laureano López Rodó, Enrique Thomas de Carranza, Gonzalo Fernández de la Mora y Licinio de la Fuente, nombres que a la mayoría ni les suena pero con un común denominador: todos fueron ministros de Franco) no es de extrañar que se tenga un concepto de la democracia muy peculiar.
La última en manifestarlo fue Celia Villalobos, la muy dicharachera diputada del PP, quien no se cortó un pelo al declarar que no dudaba para nada de la honestidad del ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, pese al torrente de disparates y barbaridades que diariamente se ofrecen de la conversaciones con Daniel Alfonso, exdirector ya de la Oficina Antifraude catalana, más apropiadas de dos matones tabernarios que de dos cargos de un Estado de Derecho.
Villalobos, naturalmente, no se quedó ahí y tras considerar "increíble" que se grabaran las conversaciones, consideró que la mencionada honradez ministerial fue ratificada por los catalanes en las últimas elecciones ya que el haber aumentado el número de votos y de diputados, "los catalanes, parece, que se lo han revalidado". Dicho de otra manera: el haber aumentado en 30.000 los votos y en un diputado mas, los datos ratifican que Fernández Díaz es inocente, una peregrina conclusión que sin embargo tiene ilustres precedentes en ese partido de "magníficos": "El pueblo me ha absuelto" declaró a bombo y platillo el también dicharachero Carlos Fabra al haber ganado en Castellón las elecciones de 2007. Lamentablemente para él, la Justicia le condenó a cuatro años de cárcel que aún está cumpliendo por una incomprensible decisión de un Tribunal que no supo valorar en toda su grandeza el haber construido un aeropuerto para personas. Y es que a los genios no se les comprende fácilmente.
Algo parecido le pasó al marido de Villalobos, Pedro Arriola. El que fuera gran gurú electoral del no menos grande José María Aznar y del incomensurable Mariano Rajoy, dicen que fue el artífice, aunque no está documentado, de aquella sutil frase, "Váyase, señor González" y del no menos clarividente análisis sociológico del emergente Podemos: "Todos los frikis acaban planeando sobre Madrid. Lo digo con todos mis respetos", pues bien, esta lumbrera no consiguió alcanzar la cima de la popularidad por sus análisis de las circunstacias sociales en las que se desarrolla un acontecimiento sino por ser uno de los citados en "los papeles de Bárcenas", probablemente los papeles más comentados desde El Quijote: "
El asesor del PP Pedro Arriola, marido de la vicepresidenta primera del Congreso, Celia Villalobos, cobró en solo cinco años del partido, entre y 1996 y 2001, casi tres millones de euros, y una parte de ese dinero fue pagado en dinero en negro, según la documentación facilitada por el extesorero Luis Bárcenas al juez Pablo Ruz, a la que ha tenido acceso la SER". Así es la vida: ¡un asco!

P.D.- Que el dicharachero señor Fernánez Díaz, una vez mas, se considere una víctima y no un verdugo tras conocerse sus diálogos en la caverna, no es un despropósito: el despropósito es todo él por mas que condecore a las Vírgenes o tenga un aparca, el ángel Marcelo, que vale un potosí.

De un cinéfilo ignorante

Por: | 28 de junio de 2016

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No deja de resultar curioso que si en las últimas elecciones votaron por primera vez 200.000 jóvenes, ¿cómo es que la izquierda juvenil perdió 1.200.000 votos? O los jóvenes son conservadores o la izquierda juvenil hace tiempo que entró en la madurez. Algo no acaba de funcionar. Y una vez mas habrá que recurrir al cine como fuente de información. En Morgan, un caso clínico, de Karel Reisz, el padre de Morgan le comenta apesadumbrado a su mujer que "hemos traído al mundo un liberal" al intentar comprender por qué su hijo lloró cuando ahogaron a unos gatitos. Estábamos en la década prodigiosa del sweet London y los jóvenes airados tanteaban la comedia disparatada.
Sinopsis de la película: "Morgan es un artista que, influido por las ideas marxistas de su madre, siente la necesidad de rebelarse contra el orden social establecido y contra toda clase de convencionalismos. Pero esta actitud lo alejará cada vez más de la realidad y, poco a poco, contraerá una grave patología psicológica que lo lleva a identificarse con un gorila, animal al que se siente muy unido". Parece la historia de Podemos.
Claro que la historia del PP tiene su correlato cinematográfico en Atraco a las tres, de José María Forqué: "Fernando Galindo, el cajero de un banco, consigue convencer a sus compañeros de trabajo para desvalijar su propia sucursal fingiendo un atraco, tras el despido de don Felipe, su estimado director, y para resarcirse de sus sueldos miserables y malas condiciones laborales. Preparan el atraco minuciosamente durante días al estilo de las películas del cine negro. Finalmente el plan se frustra porque el día elegido para el simulacro de atraco se presentan unos atracadores de verdad, que habían recibido el soplo de Katia Durán, una vedette de la que Galindo se ha enamorado y a la que había confesado sus intenciones". Ni que decir tiene que Galindo, como la ciudadanía, es un pringado. Lástima que no exista una película con un título más ajustado a los genoveses, Corruptofilia, por ejemplo.
Ciudadanos, por su parte, encuentra en Bienvenido, Mister Marshall su alter ego en los 24 fotogramas por segundo. En Villar del Río los lugareños dejan libres todos sus sueños. Van a venir los nuevos redentores, los que desbloquearán las rencillas y traerán la buena nueva centrista. El final ya lo saben: los lugareños en particular, y la ciudadanía en general, se quedarán perplejos. El voto útill les dejó con un palmo de narices.
Los socialistas lo tienen claro: Los jueves, milagro. "Fontecilla, un pueblo que vivió tiempos de esplendor gracias a la fama de su balneario, sobrevive a duras penas gracias al campo y a un limitadísimo turismo que apenas deja beneficios; ni siquiera el tren para ya en la estación. Don Ramón, el dueño del balneario, harto de su escasa y poco aristocrática clientela, en connivencia con el alcalde, el maestro, el barbero, el dueño del hotel y don José, un acaudalado propietario, urde un plan: organizar una "aparición mariana", como la de Lourdes, que atraiga al turismo y a los devotos". Cambien al acaudalado propietario por un consejero de Gas Natural, et voilá.
Y se se quiere rizar el rizo para una gran parte de los nuevos diputados solo hace falta recurrir a Bienvenido Mr.Chance: Es un hombre peculiar. Su vida se reduce a cuidar el jardín de la mansión de un hombre adinerado y a ver la televisión el resto del día. Pero, cuando el dueño de la casa muere y Chance es despedido, no está preparado para hacer frente al mundo exterior. Tiene, sin embargo, la suerte de conocer a Eve, una buena mujer que lo acoge en su casa. Lo paradójico es que, poco a poco, este hombre analfabeto pero extremadamente cortés conseguirá engañar a muchos haciéndoles creer que es un gran político".

P.D.- Y una última tontería: que Pablo Iglesias supere de una vez su fascinanción por el general Julio Rodríguez: Zaragoza y Almería son suficientes.




La herencia

Por: | 24 de junio de 2016

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Primero sacaron el hacha de los recortes con esa galanura que distingue a los de derechas de toda la vida, es decir, negando que sacaran el hacha. Al fin y al cabo entre los señoritos y los trileros, las diferencias son mínimas. Después, y con su mayoría absoluta, se dedicaron a reformar todo lo reformable para que los recortes se convirtieran en la base del sistema: no sólo se empobrece a las clases medias y trabajadoras sino que ese empobrecimiento pasa a formar parte del paisaje cotidiano. Y como no hay dos sin tres, se dinamitan las instituciones democráticas divulgando por activa y por pasiva que todas las vulneraciones de las mismas, todas las manipulaciones de lo institucional, "son perfectamente legales", desde la corrupción a la torticera interpretación de las leyes, de tal modo que lo que tradicionalmente era considerado delito, ahora es heroica lucha por la supervivencia.
Que el ministro del Interior en funciones se atreva a calificar de mafiosos a quienes grabaron una conversación con el director de la Oficina Antifraude catalana, y que éste -con un tono de chulo de cafetería- afirme que es perseguido políticamente, demuestra el peculiar sistema de valores de quienes deben perseguir los delitos. A partir de ahora, cualquier delincuente puede denunciar que se siente policialmente perseguido y, dicen, que la Mafia está estudiando el querellarse contra el señor Fernández Díaz por injurias y calumnias. Los responsables de las impresentables conversaciones no consideran que lo suyo fuera ilegal, lo que atacan es el hecho de que les grabara. Dicho de otra manera: robar no es delito, lo delictivo es detener al caco. Y todo ello con la bendición del presidente del Gobierno.
Claro que no todo son malas noticias. Por ejemplo, en recortes a la educación ya en noviembre de 2014, España estaba a la cabeza de los países de la Unión Europea: si la media europea había recortado el 1,1% del presupuesto en el gasto educativo, el entrañable Gobierno del Partido Popular tuvo a bien recortar un 6,8%. Y ahora nos enteramos de que el número de millonarios españoles se elevó el pasado año a 193.000 lo que supone un incremento del 8,4% con respecto a 2014. Se trata del mayor incremento registrado en Europa en el mismo período, por encima del de otros países comparables, como Países Bajos (7,9%), Francia (5,9%) y Alemania (5,6%). Es decir, que la crisis sentó estupendamente a cerca de 200.000 familias. Cuando siente estupendamente a 46.524.943 ciudadanos (población española en 2015), el Partido Popular habrá triunfado plenamente.
No es de extrañar que Cristóbal Montoro esté exultante con las cifras de millonarios: "Es evidente que la situación de España no da para generar esas cantidades", apuntó en una rueda de prensa, en la que explicó que "lo que ha ocurrido estos años es que ha aflorado un patrimonio extraordinario y que esto hace que aparezcan también unas declaraciones de impuesto de patrimonio muy superiores". Un lujo. Lástima que tanta excelencia se viera empañada por una amnistía fiscal que legitimó el que los presuntos delincuentes regularizaran su situación pagando una media de un 3% de impuestos en lugar del 45% que les correspondía, y eso sin valorar el dato que se publicaba hace una año: "La tasa de personas en riesgo de pobreza o exclusión social sigue avanzando en España y ya representa el 29,2% de la población (era del 26% en 2010). También retroceden los ingresos medios por hogar, que alcanzan los 26.154 euros por familia. Los datos corresponden a la Encuesta de Condiciones de Vida elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a partir de los datos del año 2013, el último de la crisis económica". Todo es legal, les están persiguiendo políticamente y ya no sabemos qué hacer con tanto millonario suelto. ¡Enhorabuena por la herencia que nos dejan!

Aventurerismo

Por: | 23 de junio de 2016

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Llevamos semanas leyendo o escuchando sesudos análisis sobre las repercusiones del llamado Brexit para Gran Bretaña, para el resto de Europa y, naturalmente, para España. Economistas, politólogos, sociólogos y empresarios nos han ido desvelando los pros y contras de la cuestión. No hay informativo que no incluya algún reportaje sobre el tema. Los tertulianos hace tiempo que nos ilustran con su enciclopédica sabiduría. ¿Conclusión?: es un tema complejo, muy complejo, con numerosas ramificaciones políticas, económicas y sociales.
La pregunta es simple: ¿Por qué se ha llegado a esto? La respuesta es, también, simple: por la irresponsabilidad de un dirigente, David Cameron, un líder conservador incapaz de resolver los problemas y que llegado el caso opta por delegar la solución del mismo en la ciudadanía, revistiéndose, además, de una aureola democrática que sólo trata de encubrir su incompetencia.
Los políticos profesionales que acceden al poder democráticamente deberían asumir que el cargo conlleva una serie de privilegios y, también, una serie de deberes, entre los cuales no figura el de responsabilizar a la ciudadanía de la resolución de los grandes embrollos. Tiene razón Manuel Vicent cuando dice que un referéndum debe de ser sobre algo muy concreto y sencillo, una cuestión que admita el "sí" o el "no" sin mas, pero cuando la pregunta se refiere a un tema con numerosas repercusiones colaterales, desde la fiscalidad a las exportaciones, desde la inmigración a los derechos sociales o a la seguridad nacional, por citar tan sólo algunas de ellas, delegar en el pueblo la solución sólo demuestra una perversa manipulación del sistema democrático. Si el Primer Ministro considera que los votantes están capacitados para elegir entre seguir, o no, en la Unión Europea ¿qué necesidad hay de que existan profesionales de la política? Bastaría con un cualificado cuerpo funcionarial para resolver la burocracia. Dicho lo cual, todo esto es perfectamente trasladable a la enconada "cuestión catalana", en la que la incompetencia de unos se ha visto potenciada por el aventurerismo de otros.


Un poco de todo

Por: | 21 de junio de 2016

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Tiene gracia que algún medio titule en su portada de hoy con una referencia a una España "ingobernable", y tiene gracia porque se culpabiliza a los votantes en lugar de encontrar en la incapacidad para pactar de los grandes partidos la esencia de esa ingobernabilidad. Explicaciones al analizar los resultados de las encuestas hay muchas, como también son muy variadas las propias encuestas, pero hay una cosa muy clara y coincidente: no se quiere otra mayoría absoluta.
Después de cuatro años de Gobierno Popular, con un rodillo parlamentario como no recuerdan los viejos del lugar (utilizó en 73 ocasiones la fórmula del decreto-ley sobre un total de 143 proyectos de ley, evitando la discusión parlamentaria pese a tener mayoría absoluta, es decir, evitando que ni siquiera se hablara del tema), recortando inmisericordemente ayudas sociales (el pasado año había más de 2 millones de parados que no recibían ayuda alguna) y dedicándose una parte importante de sus dirigentes a meter la mano en la caja o a permitir que lo hicieran sus amigos, y aquí hay que incluir a los Gobiernos autonómicos, con el socialista andaluz a la cabeza, no es de extrañar que el ciudadano-votante esté harto de las mayorías absolutas. Y esa, aunque parezca una cuestión menor, es, probablemente, la mejor de las conclusiones posibles, la que demuestra que el personal es más sabio de lo que parece.
El miedo a lo desconocido es una constante en el comportamiento humano y, además, es directamente proporcional a la edad media de sus hipotéticos votantes. Un dato metroscópico: el 53% de los votantes del PP tiene más de 65 años. No puede extrañar que mantengan una cierta fidelidad a lo conocido por muchos escándalos de corrupción que se descubran. Pese a ello conviene recordar que el PP ha perdido en las últimas elecciones generales del pasado diciembre cerca de 3,5 millones de votos, y en las autonómicas y municipales sólo hay que preguntarle a Alberto Fabra, Ana Botella, Teófila Martínes o Rita Barberá cómo les ha ido, y si las previsiones de las encuestas se cumplen, pronto se podrá preguntar lo mismo a Susana Díaz o a Pedro Sánchez. Es decir: algo está cambiando, quizá no a la velocidad que desean muchos pero la suficiente para que cunda el nerviosismo en los partidos tradicionales.
A ello hay que sumar un obstáculo mucho mayor de lo que pudiera parecer: la banalización de los informativos televisivos. Si el ciudadano medio contempla más de cuatro horas y media al día la televisión, está claro que es su principal, sino única, fuente de información. ¿Y qué ofrecen las cadenas?: la peor de las frivolidades. Un par de ejemplos: el tratamiento informativo del vídeo de Pedro Sánchez tras dar la mano a una madre y a un niño negros, y al margen de lo calumnioso del mismo, demuestra que a los telediarios lo que les interesa es lo anecdótico, lo secundario, la espuma de la actualidad. Huyen del rigor como de la peste. Por otra parte de los "barómetros de La Sexta", cuyos resultados siempre coinciden con la línea editorial de la cadena, nunca conocemos el número de encuestados, un dato esencial para comprobar el grado de fiabilidad del mismo. Cualquier estudiante de Sociología de primer curso sabe que no es lo mismo una encuesta entre 300 personas que entre 3.000 y que, consiguientemente, el grado de error es muy distinto, al margen de lo que los expertos llaman "cocinar los datos". Culpabilizar siempre "al otro", miedo a lo desconocido y banalización de los mensajes son algunas de las características de la clase política y periodística y pese a ello, algo está cambiando.

Pedro, Pablo y Marianon.

Por: | 17 de junio de 2016

Pepi Luci Bom - Las 3 amigas dibujo Ceesepe grande

Con la proyección ayer de Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, lo más fácil sería recurrir a la nostalgia pero entretenerse en la añoranza es renunciar a vivir el presente. En todo caso, la primera película comercial de Pedro Almodóvar, con todas sus imperfecciones formales, mantiene esa cualidad que señaló lúcidamente Lord Byron: "El mejor profeta del futuro es el pasado", y en el caso de Pepi,Luci... se nos habla de un pasado divertido, transgresor, lúdico e, incluso, profético.
¿Cómo no concederle al manchego dotes de adivino con una secuencia de "erecciones generales" en la que, como en los tiempos que corren ahora mismo, los contendientes pugnan por demostrar que la tienen más larga que sus rivales? ¿Que lo suyo es lo mejor? Si en la película, el premio al más dotado era la posibilidad de hacer lo que quisiera, con quien quisiera, hoy, el ganador, sabe que si consigue una mayoría amplia también podrá hacer lo que quiera y con quienes quiera. Una legislatura con mayoría absoluta nos ha demostrado sobradamente que eso es así, que se puede hacer exactamente lo contrario de lo que se prometió, que se puede sacar pecho por empobrecer a una gran parte de la ciudadanía o meter la mano en la caja sin que pase nada.
Pepi es una joven que depende económicamente de sus padres. 36 años después (la película es de 1980), el informe Eurostat de agosto del 2015, señalaba que sólo dos de cada diez jóvenes españoles pueden independizarse antes de los 30 años. Luci, ama de casa masoquista, ya anuncia el incremento de los casos de violencia de género. En la última legislatura se produjeron 215 homicidios machistas, al mismo tiempo que el presupuesto para la prevención de la violencia machista se recortó un 26%. Bom, menor de edad, tiene el desparpajo y la mala leche de quienes se creen saber en posesión de la verdad absoluta, los adolescentes: nada nuevo bajo el sol.
Es cierto que Almodóvar no pilló a personajes como nuestro ministro en funciones del Interior, un individuo que tiene un ángel que le ayuda a aparcar, o a yernos del Rey emérito dispuesto a demostrar la verdad de las mentiras sin ánimo de lucro; que aunque se apoyó en los estupendos dibujos de Ceesepe y se regodeó en los cuadros de Los Costus, con esa doña Carmen Polo y su enorme collar, no intuyó a una figura como Esperanza Aguirre, pero nadie dijo que los profetas fueran perfectos.

Esos pequeños detalles

Por: | 15 de junio de 2016

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Acostumbrados como estamos a que cada 15 o 20 minutos acontezca un hecho histórico (que Islandia meta un gol en la Eurocopa, por ejemplo, o que cualquier cenutrio califique así una votación de un pleno de un Ayuntamiento), se nos escapan con frecuencia los pequeños detalles, por ejemplo que el mismo día en que todas las televisiones del mundo abrían sus informativos con la masacre de Orlando, en La Sexta dedicaban más de los diez primeros minutos de su telediario al autoleogio de un debate económico dirigido por la santa del director de Al Rojo Vivo, del que José Mota, por cierto, hizo en su día una parodia genial. ¿Qué son 50 asesinatos en una discoteca al lado del éxito de audiencia de un soporífero encuentro entre los economistas de los cuatro partidos mayoritarios? Si se acepta la progresiva degradación del periodismo entendido como el autobombo para mantener el caché, ¿por qué no se van a promocionar los programas de la casa por encima del criterio informativo?
Lo que sí hay que recocerle al grupo de Atresmedia es su capacidad para ocupar todo el espectro ideológico. En eso son alumnos ejemplares de los jesuitas, capaces de llevar la buena nueva a los más remotos poblados indígenas latinoamericanos al mismo tiempo que formaban en sus Universidades y Seminarios a las elites de los países que expoliaban a los poblados indígenas. Algún día, cualquier fino analista político desvelará el talento de quien consiguió que un gran grupo audiovisual español fuera capaz de aunar conservadurismo y progresismo con el inconfesado anhelo lampedusiano de que "si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie". Una cadena puede apoyar decididamente al candidato conservador mientras que la otra se convierte en portavoz oficiosa del candidato revolucionario en detrimento de la alternativa moderada. La cuestión es que todo siga como está: engordando el balance.
Claro que también hay pequeños detalles individuales que suelen pasar inadvertidos, por ejemplo el que publicó el pasado día 13 Vozpópuli: "La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) ha criticado que el expresidente de Castilla-La Mancha y del Congreso de los Diputados, José Bono, mantiene la escolta y la seguridad de su domicilio a cargo del erario público pese a llevar cinco años fuera de la política". Al parecer, la duración media del mantenimiento de escolta a determinados cargos políticos es de seis meses tras su cese. En ocasiones especiales puede llegar a los 18 meses pero en el caso de Bono en septiembre hará cinco años que abandonó su dedicación exclusiva a la política. Alguien debería calcular el montante total de lo que supone mantener dicha escolta y el responsable en funciones del ministerio del Interior debería explicar las razones que la justifican.
Lo cierto es que ya estamos hartos de prebendas y privilegios, hartos de que a líderes populistas les toque ocho veces la lotería, de que exministros nieguen lo documentado sobre sociedades en paraísos fiscales, de que los gurús de la Economía nacional se lleven jugosas comisiones por cumplir con su trabajo, de que los responsables de los dineros públicos miren para otro lado cuando sus subordinados se lo llevan crudo, de que se implanten pelo a costa del presupuesto del ministerio de Agricultura, hartos de que al exministro de Agricultura le crezcan los enanos mientras come yogures caducados, de que los papeles de Bárcenas vayan a misa, de que los que dicen las misas no paguen impuestos o se compren la Mezquita de Córdoba por 30 euros..., como cantó Serrat: "Harto ya de estar harto, ya me cansé/ de preguntar al mundo por qué y por qué",

Espinete y la carta

Por: | 14 de junio de 2016

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"Me llamo Esperanza y no me presento a las elecciones. Esta es una carta a mis padres".
El encabezamiento de la carta sentó la confusión. ¿Si es una carta a los padres de Esperanza porque la recibe una pareja de jubilados que no tienen ninguna hija que se llame Esperanza? Sigue:
"Mamá, papá. Sé que a veces me seguís viendo como aquella niña que lloraba cada vez que se terminaba un capítulo de Espinete...". Esperanza, por dios, ¡contente! Cuando se acababa Espinete (años 80) no era el fin del mundo. Al fin y al cabo el erizo gigante había enterrado, metafóricamente, claro, a la Gallina Caponata y en la casa no se vertió ni una lágrima.
La carta prosigue: "Extraño a papá contándonos sus batallitas en la sobremesa...Extraño a mamá contándome la ilusión (y el miedo) que sintió cuando llegó desde el pueblo, y pidiéndome que no afloje". Llegados a este punto hay que aclarar que Esperanza vive en Londres, ciudad a la que tuvo que emigrar pese a pertenecer a "la generación más preparada de la historia de España", de ahí que eche tanto de menos las sobremesas familiares por mas que si el patriarca no paraba de contar batallas y la madre no había superado aún el  cambio de lo rural a lo urbano, tampoco se las imagina uno como si fueran de la Institución Libre de Enseñanza.
Esperanza se resiste a abandonar el sentimentalismo de mesa camilla: "Me conmueve la paciencia y la ternura que pusisteis cuando a estas alturas de vuestras vidas, no os quedó más remedio que aprender a manejar Skype y las redes sociales porque tenéis una hija que vive fuera...". Aquí, el padre de familia dejó de hablar de las carreras delante de "los grises" en las manifestaciones y soltó un ¡La madre que la parió, ¿pero qué has traido al mundo, Encarna?! con tal volencia que la pobre madre soltó el azadón que utilizaba para barrer la cocina.
"Quiero volver a España y quiero que puedan regresar muchos de los jóvenes con los que me he cruzado por Europa y que están en la misma situación que yo... y creo que esa vuelta puede empezar el 26J.", concluye la carta.

PD.- Lo entrecomillados son extractos de la carta que Podemos ha enviado a algunos de sus posibles votantes. Primera impresión: si su redacción corresponde, efectivamente, a alguien de "la generación más preparada de la historia de España", apaga y vámonos. Primera reflexión: "acaban de perder dos posibles votos".

De la campaña a la campiña

Por: | 10 de junio de 2016

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Todas las cadenas generalistas insisten en que esta madrugada comenzó la campaña electoral. Saben que no es cierto pero el sostenella y no enmendalla les permite anunciar puerilmente que la campaña empezó en su empresa: "el debate histórico" en referencia al que celebró Antena 3 con cuatro mujeres. "El primer gran debate económico" que lleva anunciando varios días La Sexta con una fatigosa campaña, ésta sí, de autopropaganda en todos sus programas salvo el de, creo, Pekín Express. Telecinco ya optó hace tiempo por el público infantil en un horario poco infantil: al fin y al cabo para los partidos todos somos niños, y en Telemadrid, que ni se sabe ya cuanto tiempo llevan sin director general gracias a esos cambios y al anhelo de regeneración del PP y Ciudadanos, la verdad, no sabemos qué dicen porque no la ve nadie.
El debate histórico de Antena 3 fue excelente para comprobar la lealtad de las intervinientes a los programas de su partido. Todo lo que se oyó, básicamente, fueron reproches a los otros y elogios a sus formaciones. No hubo propuestas aunque sí se pudo comprobar la mala educación de Andrea Levy (PP) y su afán de que no se escuchara al resto de las participantes y muchas alusiones al plasma de Rajoy desde su propio plasma. Del primer gran debate económico que se celebrará el domingo en La Sexta se podría hacer la crónica hoy, viernes: la derecha sacará pecho con la creación de empleo, el centro asegurará que son los únicos que presentan medidas sensatas y la izquierda demostrará que se pueden cambiar las cosas ante la desconfianza de la derecha. Nada nuevo bajo el sol.
En realidad las novedades están al margen de las reiterativas campañas electorales, y entre ellas cabe destacar la propuesta del Gobernador del Banco de España cuando hace días destacó las grandes diferencias que existen entre los contratos temporales y los indefinidos para, ¡tachín, tachán!, proponer su solución: rebajar la protección y reducir los salarios de los contratos fijos. Lo cierto es que eso ya lo decía a su manera Malcolm X: si no nos dejan sentarnos en la misma mesa, rompamos la mesa y sentémonos todos en el suelo. El excelentísimo señor Luis María Linde sólo añadiría un detalle: que se sienten todos en el suelo menos los de los consejos de administración, que son pocos y huelen muy bien.
La otra gran aportación a la cultura político-económica en estos tiempos convulsos fue la gran frase de la princesa Inés de Borbón-Dos Sicilias, prima del rey Juan Carlos, cuando afirmó ante el juez Velasco que la interrogaba por su relación con los capos de la trama Púnica, que sí, que se acogió a la amnistía fiscal de Montoro pero que "si me pregunta por el blanqueo, no tengo ni torta idea". Síntesis y campechanía, dos rasgos de los Borbones que tanto se han desvivido por España aunque no tanto como los de Génova 13 por acabar con la corrupción.
Y la pregunta idiota final: ¿A nadie se le ha ocurrido pensar que los resultados del 20-D y las previsiones demoscópicas para el 26-J son una perversa venganza de la ciudadanía ante la incompetencia de una clase política incapaz de resolver los problemas reales del país? En resumen: el que pueda que vote por correo y se vaya a la campiña sin televisor. Su cerebro se lo agradecerá.

Gatos y perros machistas

Por: | 07 de junio de 2016

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Lo de Esperanza Aguirre es extraordinario. Harta de poner palos en las ruedas a su partido y comprobar su relativa ineficacia, ayer, en una comparecencia pública ante la prensa, optó por lo que André Breton llamaría "la respuesta automática". Preguntada sobre una empresa agrícola, Salvia S.L., fundada por ella y su marido en 1993, y que recibió desde su creación más de cuatro millones de euros en subvenciones públicas, ¿por qué cuando en 2006 se encontraba en una situación económica delicada pues llevaba tiempo con pérdidas, decidió pedir un importante préstamo a los bancos y con un extraño criterio invertió en bolsa algo más de tres millones de euros en lugar de plantar zanahorias o reequilibrar las cuentas de la maltrecha sociedad?. Contestó que no respondía a preguntas machistas. Dicho de otra manera: demostró ser una analfabeta política y social por mas que sepa distinguir los cubiertos de la carne de los del pescado.
La pregunta del millón es la de que ¿cómo una mujer con ese bagaje cultural pudo haber sido designada ministra, presidenta del Senado y presidenta del PP de Madrid? La única respuesta razonable es que el nivel medio de los dirigentes de su partido es tal que consideran que Aguirre está preparada para liderarlo todo.
Y algo de eso debe de haber tras contemplar el vídeo electoral que su partido presentó ayer: una dama que dice tener en casa 122 gatos aunque no sea muy amante de los mismos, confiesa que los tiene porque está en contra de los perros. Sumidos en la más absoluta confusión del mensaje, la voz en off trata de explicar tan contradictoria actitud: "Hacer las cosas en contra no tiene sentido en la vida real. Tampoco debería tenerlo cuando votas...". Apaga y vámonos, eso sí: a favor, que es el nuevo lema de los populares. Al lado de ese enmarañado vídeo (¿122 gatos en casa para fastidiar a los perros? ¿A favor de qué, de la insalubridad doméstica? ¿Pero es que estamos locos?), Esperanza es la abanderada de la Escuela Crítica de Frankfurt.
Visto lo visto, el último barómetro del CIS explica más cosas de lo que parece: el 82,3% de los encuestados considera que la situación política es mala o muy mala. El 68,1% considera que la situación económica es mala o muy mala y sólo el 5,2% considera que la falta de Gobierno sea un problema serio. Lamentablemente el CIS no preguntó sobre el machismo de los perros y los gatos. Otra vez será.

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