TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

Un, dos, tres...

Por: | 29 de julio de 2016

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Pocas veces la obra de un realizador como Chicho Ibáñez Serrador ha descrito mejor la monótona vida política española: Historias, para no dormir, Historia de la frivolidad y Un, dos tres... responda otra vez. Así es si así os parece.
Para no dormir son las historias que nos cuentan nuestros próceres del PP en su afán de seguir en la poltrona presidencial: por ejemplo que si no se consigue un Gobierno estable (es decir, de ellos) repercutirán en el salario de los funcionarios y en las pensiones. Hay que ser muy cínicos para hablar del riesgo de la subida de las pensiones (un 0,25%, es decir uno o dos euros de media) cuando se han esquilmado los fondos de reserva de esas mismas pensiones sin explicar el por qué, naturalmente. También es cierto que nuestra oposición, toda ella, no ha dicho esta boca es mía sobre el problema salvo algún slogan. Al parecer no es importante. Lo importante es culpabilizar al otro de su propia incompetencia.
Frivolidad es tener que oir una y cien veces que la política económica del Gobierno funciona. No se si seguimos siendo la admiración de Europa, como dijo en su día Cristóbal, Amnistía, Montoro, lo que sí sabemos ya es que sacarán pecho por ese dato de la creación de empleo. De hecho ya lo sacó ayer el presidente en funciones en esa extraña rueda de prensa en la que siempre agregaba una coletilla que lo enmarañaba todo, un sí pero según: "el paro ha bajado hasta los 3,7 millones, tras contar 124.349 desempleados menos, según el Ministerio de Empleo. El punto negro sigue estando en el tipo de empleo que se crea: solo el 5,3% de los contratos firmados fue indefinido a jornada completa". Tampoco explicarán que cómo es que con tanto nuevo empleo y tanto nuevo cotizante, las arcas de la Seguridad Social sigan al borde del abismo. Cuando en septiembre vuelva subir el paro, correrán un tupido velo.
Mientras tanto asistimos a ese déjà vu de Felipe VI saludando a los próceres, recibiendo "noes" de unos y otros a ese gran estadista que es Rajoy mientras el gran estadista da la callada por respuesta a esos 10.000 millones de euros que hay que recortar para cuadrar las cuentas con Bruselas. Lo cierto es que ya no hace falta que expliquen de dónde van a recortar: de los rescoldos que quedan del Estado de bienestar. Cualquier cosa menos molestar al Ibex 35, faltaría mas.
Puigdemont-Forcadell-Generalitat-FRANCESC-MELCION_1511259030_20383125_1000x665Un ejemplo de los desvelos de nuestros gobernantes, en éste caso de la Generalitat catalana, por consolidar nuestra armonía y felicidad: "Catalunya y Canarias son las comunidades españolas con las listas más abultadas de ciudadanos dependientes que esperan ser atendidos. Catalunya tiene 90.221 personas (el 41,7% de la demanda) aguardando para acceder a una residencia pública o concertada, a centros de día, a servicios de ayuda a domicilio y a prestación de cuidados a un familiar. En el conjunto de España, hay 381.508 personas en lista de espera (el 31,6% del colectivo total). Así lo refleja el informe de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios sociales presentado el pasado miércoles". Un informe que se da a conocer el mismo día en el que el Parlament decide hacerse el harakiri antes que reconocer su ineptitud, y la del Govern, para resolver los problemas cotidianos.
"Si el número de dependientes se mantuviera inmóvil (1,2 millones actualmente en toda España), con el actual ritmo de nuevas personas atendidas, deberían transcurrir más de cuatro años para acabar con las listas de espera en el Estado. Esta proyección media, con ser elevadísima, aún así es muy inferior a la de Catalunya, cuya lista de espera, según el mismo informe, tardaría más de 10 años en desaparecer. Lo que significa que este grave problema es en Catalunya un 150% superior que en el conjunto de España". Tomaros algo Puigdemont, Junqueras y Forcadell y que nos lo apunten a quienes os robamos.
También es verdad que visto lo visto aún tenemos que aguantar las lamentables explicaciones de Echenique y Bescansa sobre la precariedad laboral de los ayudantes de los dependientes sin explicar que su situación es precaria porque hay muchos que les pagan en negro. Del Un, dos, tres... responda otra vez, nada que decir salvo esperar a las próximas elecciones en las que, si se producen, todos dirán que nadie las quería pero que la culpa fue de los otros.

"Pograma"

Por: | 28 de julio de 2016

Rosa

Martes, 26 de julio. El programa de Ana Rosa. La sextorsión es al parecer un nuevo chantaje en la red. Una adolescente provoca a un incauto, se desnuda y se masturba a la vez que le pide que haga lo mismo. Se graba un vídeo y se le amenaza con volcar en la red el vídeo, manipulado, en el que se le acusa de masturbarse ante una menor. O pagas o te denuncian por pedófilo. Los tertulianos expertos señalan que cuando algo se vuelca en la red ya es incontrolable. Vale.
Club Social: ¿Cómo va acelebrar su 60 cumpleaños Isabel Pantoja? Ahí te quiero ver. Feliciano López feliz al haber conseguido un torneo en pista de tierra. Dan a entender que desde que se separó de Alba Carrillo no para de triunfar. Reproducen un tweet del susodicho diciendo que se vuela más alto sin equipaje. Telecinco y Kierkegaard ya son lo mismo. Promoción del programa "Hable con ella". Bronca entre Alba Carrillo y Olvido Hormigos. De Kierkegaard a la corrala. Recuperan imágenes de Belén Esteban en las que reconoce que su novio es muy honrado y no le quita nada.
Promoción del programa "Punto de mira" de Cuatro. Falsificaciones de complementos de lujo en China.  Un bolso auténtico, 7.500 euros. El mismo falso: 70 euros. ¡Hasta luego, Lucas! La reportera llega a China como periodista pero en un momento dado se tiene que cambiar para aparentar ser mayorista (?). Se apunta un dato: en España hay cinco millones de ciudadanos que compran falsificaciones.
Reportaje sobre la caza del león en Africa. España es el segundo país del mundo, después de EE.UU, en esa barbarie. Fincas de cría de leones que después serán abatidos por los cazadores. Tiene gracia que los dos mejores reportajes del programa no sean del programa, y nótese que hemos escrito siempre "programa" y no "pograma" como dijo el diputado Cañamero, lo que le valió la excomunión ad infinitum de la gran sacerdotisa Ana Rosa, nuestra nueva Lázaro Carreter.


El enemigo

Por: | 26 de julio de 2016

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La clase política española, y más concretamente el sector de la misma que accede al poder, democráticamente, por supuesto, se distingue de las democracias civilizadas en varios aspectos pero, probablemente, hay dos que son esenciales: "el dinero público no es de nadie" y la ciudadanía son nuestros enemigos hasta las próximas elecciones. La convicción de que el dinero público no es de nadie es una de las grandes aportaciones de la que fuera ministra socialista de Cultura, Carmen Calvo, en entrevista al Abc el 29 de mayo de 2004: "Estamos manejando dinero público, y el dinero público no es de nadie". Dicho de otra manera: como no es de nadie lo gestionamos como nos da la gana. El PP, entre otros, CiU o el PSOE, por ejemplo, no dudaron en gestionarlo a su manera. Ahora comienzan a sentarse en los banquillos.
Que los ciudadanos son los enemigos del Gobierno hasta que no se demuestre lo contrario es evidente. Cuando un partido llega al poder no tarda en darse cuenta de que el personal lo que pretende y desea es hacerle mal. La muy alabada por su discreción y lealtad a su señorito, la exministra de Fomento Ana Pastor, no se lo pensó dos veces en crear una comisión de investigación para analizar las causas de uno de los accidentes más terribles de la red ferroviaria española, el del Alvia cerca de Santiago: 80 muertos y 152 heridos. La Unión Europea, tres años después del desastre, entregó el pasado jueves a la plataforma de víctimas del tren un informe en el que denuncia que dicho accidente no se investigó de forma independiente. "El informe contradice el mensaje que la ministra de Fomento, Ana Pastor, hizo llegar a las víctimas, en el que aseguraba la independencia de la comisión encargada de la investigación. "La composición del equipo del CIAF no permite asegurar los requisitos de independencia que recoge la directiva sobre seguridad ferroviaria", concluye Bruselas. Miembros de Adif y Renfe se implicaron en las pesquisas, lo que contraviene las normas europeas sobre independencia".
¿Qué mecanismo mental lleva a una política con fama de ser una buena gestora a crear una comisión de investigación amañada desde un principio? ¿Por qué la ministra del ramo se niega a una investigación rigurosa y limpia sobre un accidente de tren en el que murieron 80 personas? ¿Por qué cree que las víctimas lo que pretenden es hacer mal? No tiene ningún sentido Esa actitud tan insolidaria y desalmada sólo se explica desde un gremialismo impresentable en el que es preferible incumplir lo razonable antes que reconocer errores y, por lo tanto, exigir responsabilidades. Es el miedo del político al abismo de la equivocación, a perder puntos en el escalafón. Después del indigno comportamiento de la Generalitat valenciana en el accidente del Metro, o de las declaraciones del popular Rafael Hernando vinculando el anhelo de los familiares de las víctimas del franquismo de encontrar los restos de sus allegados con las subvenciones económicas, se podía pensar que no se volverían a repetir estas actitudes. Estábamos equivocados.

De lujo

Por: | 22 de julio de 2016

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El segundo mejor ministro de Economía de la democracia, De Guindos, acaba de pedir a Bruselas más árnica para poder cuadrar las cuentas del déficit público, ese que se prometía cumplir inurilmente año tras año. El mejor ministro de Economía de la democracia anda de juzgado en juzgado tratando de justificar diversos presuntos pillajes y fraudes. La mejor ministra de Empleo y Seguridad Social de la democracia está dejando su negociado como un sembrado y a los pensionistas a dos velas. Lo mejor que ha hecho por el Medio Ambiente el que fuera su mejor ministro fue comerse unos yogures caducados. El segundo mejor ministro de Medio Ambiente entra y sale de la cárcel con la galanura propia de quien vende un palacete en Mallorca sin rechistar. El mejor ministro de Interior de la democracia hace tiempo que ha convertido su gestión y su despacho en una película de los Hermanos Marx, con perdón de los Hermanos Marx. El mejor ministro de Defensa del mundo mundial ha defendido como corresponde a la empresas armamentísticas, cuanto más próximas a él, mejor. El que fuera el mejor ministro de Industria dejó a las renovables como su colega dejó los fondos de reserva de la Seguridad Social. La mejor ministra de Sanidad dejó una huella imborrable en su garaje. El mejor ministro de Educación está ahora españolizando a los catalanes en París, y así sucesivamente.
¿Y qué hace la oposición de izquierdas ante este panorama de brillante eficacia? De momento, el principal partido de la oposición asiste perplejo a la constante pérdida de votos en cada elección general que se tercie, con un añadido: la perplejidad llega a lo insospechado al comprobar como la derecha pacta con los independentistas sin que se les caigan los anillos ni a unos ni a otros. ¡Eso es pragmatismo, estúpidos!, o como canta Enrique Iglesias, "si me das, yo también te doy..." No conviene olvidar las críticas que le llovieron desde su propio partido al líder de los socialistas cuando dejó caer la posibilidad de tantear un posible pacto con los independentistas. Eso se llama tener visión de la jugada. Lo que no sabemos como llamar es a la actitud de su líder de no haber dimitido ya hace tiempo. Ni ha hecho sangre electoral a la derecha pese a esos cuatro años de legislatura totalitaria, ni ha acallado con argumentos a ese torpe Comité Federal, corresponsable de la táctica del partido. Cuando a uno no le permiten hacer lo que cree que debe hacer, lo mejor es marcharse.
¿Y la izquierda de la izquierda? Pues siguen tratándonos de ocultar el que con sus decisiones el resultado probable no es otro que el de comprobar que, a su juicio, es mejor una segunda legislatura con un Rajoy en minoría que una primera legislatura con un Sánchez en minoría. De lujo.

Relevo

Por: | 19 de julio de 2016

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Rajoy está a punto de conseguir relevarse generacionalmente a sí mismo, que no es poco. Su concepto de relevo es tan peculiar como su forma de gobernar. Si en su momento ya decidió que el Gobierno no tenía que rendir cuentas ante el Congreso cuando estaba en funciones, saltándose a la torera la opinión de la mayoría de los expertos en la materia, ahora ha decidido que la regeneración empieza por uno mismo, es decir, que no sólo leerá el Marca. También leerá el As.
Lo interesante será comprobar como se va a desenvolver quien estaba habituado a gobernar por decreto-ley en una situación en la que tendrá que pactar hasta los recreos. Y, probablemente, de todos los cambios que se avecinan el más doloroso será tener que renunciar a la mentira como una de las bellas artes de la política.
Habituados como estaban a negar la mayor: desde que no ha habido rescate a España por mas que a la ciudadanía le ha costado varias decenas de miles de millones salvar a las entidades financieras, a que no hubo amnistía fiscal, que se conseguirán los límites marcados por Bruselas para el déficit público, o que hasta aquí hemos llegado en lo de consentir la corrupción, por no citar el que niegan sistemáticamente que se haya deteriorado el Estado de bienestar, es decir, que no hubo recortes en Educación, Sanidad o Dependencia, si, como parece, quieren conservar el apoyo de Ciudadanos, tendrán que guardar más y mejor las formas. Encontrarán, sin duda, argucias legales para lavarse la cara pero ya no será con tanta desfachatez salvo que el partido liderado por Albert Rivera tenga a bien hacerse el harakiri.
De momento, y si fuera cierto lo anunciado ayer por Rajoy de que gobernará en minoría, tendrá que pactar ya temas como la nueva senda del déficit (ya sabemos que Bruselas exige un ajuste de 10.000 millones de euros hasta 2017). El Gobierno en funciones ya ha dicho que no harán falta nuevos recortes, es decir, que se recortará pero no lo llamarán así. Siguen con esa tendencia a los sinónimos. También tendrá que pactar el techo del gasto de la Administración pero por si acaso no se llega al acuerdo deseado, Hacienda, al parecer, ya ha dado la orden a todos los ministerios de que a partir del 31 de julio no se gaste un euro más. Incluso las subvenciones ya convocadas, si no están adjudicadas, no se van a dar este año. Luego está el asunto de los presupuestos para el Gobierno y las comunidades autónomas, etcétera, etcétera. Va a ser un años divertido con varios partidos caminando por el filo de la navaja y una ciudadanía a la que se le exigirán más sacrificios por haber votado por encima de sus posibilidades.

Maravillados

Por: | 14 de julio de 2016

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"Os voy a enseñar una cosa/ que mi madre me enseñó/ cuando yo era pequeñita,/muy sencillo./ Ustedes habláis mejor que yo/ lo vais a decir perfectamente,/  se trata…/ de ¿cómo me las maravillaría yo?/ ¿Cómo me las maravillaría yo?". Al final hay que recurrir a las raíces, a Lola, y, además, decirla que ya estamos maravillados. ¿Y cómo no estarlo si después de siete meses y dos elecciones generales estamos donde estábamos? Hay una cosa clara: el toro de Osborne ha dejado paso a las escaleras de Escher como icono de la españolidad.
Mariano Rajoy dice que me quiere gobernar y yo le sigo, le sigo la corriente. Albert Rivera dice que ahora no pero que después, en blanco. Pedro Sánchez dice que no a día de hoy. Del a día de mañana no dice nada. Pablo Iglesias lo aclara: "Sánchez debe de elegir entre Rajoy, una alternativa de izquierdas o elecciones" y por si éramos pocos, Francesc Homs le pide a Sánchez que explore ya una alternativa a Rajoy. Dicho de otra manera: ya se va aclarando el panorama.
Luego está de lo del adelanto del impuesto de sociedades, un tema que como diría Lola Flores, nos las maravillaría. De Guindos se sacó de la chistera lo de adelantar dichos impuestos para evitar la previsible multa de Bruselas por incumplimiento del déficit público. Mariano Rajoy explicó ayer con clara sencillez que no es una subida de impuestos, que es otra cosa. ¿Y Montoro, qué dice Montoro? Pues Montoro no dice nada hoy pero hace unos años sí que lo dijo, concretamente en 2011 cuando criticó duramente la medida adoptada por el Gobierno de Zapatero que no era otra que el adelanto de recaudación a empresas: "El Gobierno prepara un cambio de calendario. No tiene seguridad de los ingresos tributarios de este año: ¿por qué modifica el calendario?", se preguntó Montoro en rueda de prensa, al tiempo que descartó que esta medidas sirva para "garantizar" el cumplimiento del déficit, pues se hace "a costa" de los ingresos de 2012, sentenció. "Si trasladamos un impuesto de 2102 es evidente que el Gobierno está diciendo que ya vendrá otro que lo arreglará". Por cierto De Guindos ya anunció que dejaría el ministerio. Ya vendrá otro que lo arreglará. Maravillados estamos.

Como el cemento

Por: | 12 de julio de 2016

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Codicia: "Deseo vehemente de poseer muchas cosas, especialmente riquezas o bienes". Bien. Ahora añadamos un par de detalles que son como la guinda de la definición: impunidad y creer que todos los demás somos tontos. Pues así son los codiciosos españoles, con un añadido: que el conocer diariamente los múltiples casos de corrupción no tiene repercusión en los resultados electorales. La conclusión es clara: ¿para qué dejar de robar si siguen votándonos?
Noticias de ayer, lunes, en informativos y diarios: "Las obras de ampliación del puerto de El Musel, en Gijón (ver foto), están plagadas de irregularidades económicas". El Tribunal de Cuentas ha decidido nombrar un delegado instructor tras apreciar la Fiscalía y la Abogacía del Estado "la existencia de indicios de responsabilidad contable" en las obras, según sendos informes a los que ha tenido acceso EL PAÍS. La infraestructura fue presupuestada en 500 millones en 2005 y han acabado costando casi 800". Los responsables últimos del desaguisado, la Junta del Principado, eran socialistas.
Los casos que afectan directamente al PP, por su parte, son como un enorme parque temático: hay de todo, desde los amaños de contratos de la DGT con las Autoescuelas para los cursos de formación de la recuperación de puntos en los que, de momento, hay un cese de una subdirectora (y se habla de 24 millones de euros), a los chanchullos de esos patriotas como Pedro Gómez de la Serna, diputado que fue del PP y ahora está en la bancada del grupo mixto, y de Gustavo de Arístegui, exembajador de España en la India: los dos se dedicaron a pillar comisiones por obras en el extranjero con unos beneficios no declarados (se calculan una 6 millones de euros). También se informó que Francisco Camps, expresidente de la Generalitat valenciana, cada vez está más cerca de sentarse en el banquillo por el caso de la Fórmula 1.
Y después, naturalmente, tenemos casos individuales al margen de la militancia partidaria aunque, eso sí, con ese denominador común de que todos, menos ellos, somos tontos: "Imanol Arias asegura ante el juez que tenía dinero en Suiza por las amenazas de ETA". Vale, Alcántara, tu mismo. Todo el mundo sabe que si ETA se enteraba de que había pasta en Suiza, automáticamente se olvidaban del chantaje: no tenían facilidad para los idiomas.
Son todas noticias o ampliación de noticias escuchadas ayer en los informativos. La cuestión no es ya que esta corrupción generalizada apenas tenga incidencia en las elecciones, es decir, que el personal considera que no está mal. El problema, o uno de ellos, es que ese ambiente influye también en la degradación mental de muchos de nuestros ilustres ciuadadnos: ¿se han preguntado cuántas veces los informativos, los tertulianos y los políticos han repetido lo mismo sobre lo que deben hacer los partidos tras los resultados del 26-J? ¿Cuántas veces hemos oído en las últimas semanas que el PSOE se debe abstener, o que Podemos tiende la mano, que Ciudadanos ya no veta a nadie si se sientan en una mesa a tres, o que el PP exige la misma responsabilidad a los socialistas que la que ellos rechazaron hace seis meses? ¿Que nadie, ni los expertos ni los responsables de la información, aportan nada nuevo en un bucle impresentable? El hastío ciudadano está llegando a un punto tal que al final le acabaremos cogiéndole el gusto a repetir una y otra vez las elecciones como homenaje nacional a una historia interminable: la de nuestra mediocridad.

Encierros

Por: | 11 de julio de 2016

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Después de la fugaz visita del bienvenido Mr. Obama estamos esperando que Mariano Rajoy, desde un balcón con pedigrí, nos diga aquello de "como Presidente en funciones vuestro que soy, os debo una explicación, y esa explicación que os debo, os la voy a pagar...", por mas que conociendo al ínclito nos tememos que de explicaciones o pagos, nada. Ni siquiera ha explicado hasta la fecha cuáles son sus condiciones para negociar, y ya lleva 200 días en funciones. Claro que para frase inmortal, la que debería figurar en todos los frontispicios institucionales, la que soltó ayer sin ningún rubor Pablo Iglesias en el Consejo de Ciudadanos de su partido: "A veces hemos podido ser víctimas de nuestra propia lucidez". Nótese la humildad del líder al reconocer que eso ha podido ocurrir "a veces", no siempre.
Y de esa España profunda y servil berlanguiana, o de esa soberbia del líder revolucionario, pasamos en unas horas a ese alarde tecnológico y dialéctico de la caja tonta, que en el caso de TVE es tontísima. Informativo de las 7 de la mañana del domingo: la última noticia es la cogida mortal del torero Vícto Barrio en Teruel, deleitándose en las imágenes. 7.15 horas. Comienza la retransmisión del cuarto encierro de Pamplona con una noticia: la cogida mortal del torero Víctor Barrio en Teruel. Sobre las imágenes de la cogida, la presentadora nos informa que "los toros, matan", a la vez que transmite sus condolencias a la familia de la víctima.
A las ocho en punto, el encierro propiamente dicho. Cánticos al patrón, chupinazo y carreras. Dos minutos y medio de espectáculo difícilmente comprensible, asistencia a pie de calle a los contusionados y nuevo comentario de la presentadora: "Ahora vamos a ver los momentos más interesantes del encierro", es decir, planos a cámara lenta para comprobar si se ha empitonado en el tórax a algún corredor, si le ha rozado la cara con el cuerno o le ha pateado los riñones. Un lujo.

En los genes

Por: | 08 de julio de 2016

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Lo llevan en los genes. Pocas veces un selecto grupo de políticos españoles ha mostrado públicamente tal enfermiza proclividad por la mentira. La última ha sido la patética intervención de José María Aznar en esa infame guerra de Irak, desatada por un atolondrado Bush Jr. deseoso de reivindicarse ante su padre demostrando que meaba más lejos que él si se trataba de acabar con Sadam Hussein. Claro que aprovechando el rebufo nos fuimos enterando de algunos detalles que explican el fervor con el que Blair y Aznar apoyaron a su amigo estadounidense. Como estadistas fueron un desastre (baste decir que la herencia recibida de los compañeros Aznar y Rato fue la burbuja inmobiliaria al modificar la Ley del Suelo), pero eran unos linces para intuir cómo había que coger el dinero y correr.
El análisis de Anna Field en el Financial Times -reproducido parcialmente por Marco Antonio Moreno en septiembre de 2013 en El Blog Salmón- demuestra que dos empresas se beneficiaron con el conflicto bélico de Irak con contratos de al menos 72 mil millones de dólares, y la que más beneficios obtuvo fue Kellogg Brown & Root, la filial de Halliburton dirigida por el vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, con 39.500 millones de dólares, demostrando el "capitalismo de amigos" en que se ha corrompido la economía actual. El reportaje aporta varios datos relevantes como el de que "en Irak, Estados Unidos contrató a más empresas privadas que en cualquier conflicto anterior y en muchas ocasiones había en el terreno más contratistas privados que militares". Naturalmente, todos esos gastos se hicieron con cargo al Estado, es decir, a los contribuyentes, pero los beneficios fueron a dar a las grandes empresas privadas. No por nada la deuda pública de Estados Unidos pasó de 6 a 16 billones de dólares en estos diez años, mientras las empresas que participaron en la guerra se enriquecieron. Esa fue una excelente escuela para el autosatisfecho José María Aznar y su compinche, Rodrigo Rato, suponiendo que no llegaran ya aprendidos a las clases.
El informe Chilcot no deja lugar a dudas sobre la catadura moral del trío Calavera de las Azores, con el inestimable apoyo de comparsas como Federico Trillo, el brillante responsable de la  cruel chapuza del Yak 42. Gracias al informe nos enteramos ahora que "el 23 de abril, un mes después de la invasión, cuando todo el mundo preguntaba por el paradero de las armas de destrucción masiva, Bush, Blair y Aznar acordaron contestar que encontrarlas ya no constituía una prioridad. A diferencia de Bush o Blair, Aznar nunca se ha disculpado por la guerra. "No se puede pedir ayuda a un amigo [Bush], y luego, cuando él te la pide a ti, negársela", se ha excusado. Un mes después de la invasión, el trío ya había comprobado lo rentable que podían ser las guerras para las empresas de los amigos.
Nuestro presidente en funciones, naturalmente, no ha leído el informe Chilcot (¿para qué?), alegando, eso sí, que analizaba lo que "ocurrió hace 13 años". Al parecer ser entonces vicepresidente segundo y ministro de la Presidencia del Gobierno de Aznar eludía de cualquier responsabilidad en las decisiones del Ejecutivo. Elplural.com recordó años después el debate que sobre la guerra de Irak se produjo el 4 de marzo de 2003 en el Parlamento español. Mariano Rajoy decidió enfrentarse a quienes se oponían a la guerra: "¿Qué dice usted que Sadam Hussein no tiene armas de destrucción masiva?, ¿dice usted que Sadam Hussein no es un peligro para la Humanidad?". Según Rajoy la "iniciativa copatrocinada por España, Reino Unido y Estados Unidos" tenía como fin "alcanzar el objetivo compartido por toda la comunidad internacional: el desarme  real de Irak". Porque según Rajoy estaba demostrado que Irak tenía armas biológicas (llegó a citar el ántrax), misiles nucleares y armas químicas. Nada de ese arsenal se encontró cuando las tropas aliadas invadieron Irak. Y es que tenemos un presidente en funciones que no nos lo merecemos.

Del miedo a lo nuevo

Por: | 05 de julio de 2016

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Tras una serie de reuniones e intercambios de análisis, Pablo Iglesias comunicó el que, al parecer, fue el resultado final de los mismos: "Fue el miedo a lo nuevo o al cambio”. En la presentación de uno de sus debates en el programa Fort Apache del canal La Tuerka, Iglesias explicó que quienes optaron por "quedarse en casa el 26J fueron aquellos que tienen simpatía por Podemos, le agradecen el meneo que le han dado a la política española, le dijeron a un encuestador que votarían a la coalición del partido morado con IU, pero al final se abstuvieron al ver que la alianza podía gobernar".
Que existe un cierto temor a lo desconocido, a lo nuevo, parece ser algo secular en la humanidad. Que ese temor a los desconocido explique la pérdida de un millón de votos, es muy discutible. Pero que quienes optaron por quedarse en casa lo hicieron al ver que la alianza podía gobernar es una lamentable conclusión porque interpreta una serie de sentimientos y actitudes en la ciudadanía indemostrables y, lo que es aún más preocupante, demuestra una confortable incapacidad de autocrítica: el culpable de la pérdida de un millón de votos siempre es algo ajeno a las decisiones propias. Días después, el líder de la alianza fue más cauto: "Puede ser que ganemos las elecciones en cuatro años o que nos demos una hostia de proporciones bíblicas". Acierta casi seguro si, como suele hacer, desprecia una vez ma las soluciones intermedias, ni poder ni gran hostia. Esa fe en las bondades de asaltar el Palacio de Invierno, hecho por cierto que ya tiene casi 100 años, históricamente ha demostrado su inutilidad por lo que mal se explica su reivindicación.
Cierto es que la aparición de Podemos supuso un gran meneo a la charca de la política pero también lo es que siete meses después de las primeras elecciones generales a las que se presentaron, el panorama sigue siendo casi idéntico: una situación en la que los intereses de todos los partidos pesan mucho mas que el interés general. El argumento esgrimido en las elecciones del 20 de diciembre para no apoyar a los socialistas (el pacto con Ciudadanos) podría ser legítimo si la consecuencia no hubiera sido la que es: que el PP, hoy, tiene más posibilidades de gobernar que hace siete meses. Y esta evidencia debería ser la primera gran conclusión de un análisis electoral honesto. Hemos pasado de una posible situación nueva -un Gobierno de coalición presidido por un socialista- a un Gobierno, de coalición o en minoría, presido por Rajoy. El resto (miedo al cambio o abstención al ver que la alianza podía gobernar) es literatura.

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