TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

De la izquierda

Por: | 27 de diciembre de 2016

Espinar-lopez-podemos-madrid-k7bG--620x349@abc

El fenómeno de la izquierda en España es extraordinario. Los socialistas han ido perdiendo votación tras votación con una constancia desoladora. El nuevo partido emergente deslumbró y se deslumbraron con unos éxitos iniciales imprevistos y con la suficiente habilidad para fagocitar a Izquierda Unida de la que, por cierto, la única noticia que hemos tenido desde hace meses es que le ha tocado la lotería a una asociación de Pinos Puente (Granada). La CUP por su parte considera que la revolución es romper públicamente unas fotografías o trabajar en determinados días festivos, al mismo tiempo que apoya parlamentariamente al segundo partido más corrupto de la derecha tradicional.
Naturalmente, con este panorama el único que gana es el partido más corrupto de la derecha. ¿Y qué hacen los partidos de la izquierda? El PSOE aboga por un pragmatismo constitucional cuyos réditos están por ver y una aboluta incapacidad para la autocrítica. El nuevo partido emergente acabó dando la razón a las máquinas del fango cuando hablaban de divisiones internas. Las dos facciones ya no ocultan sus diferencias bajo el hipotético paraguas de la unidad y el compañerismo. Pronto se celebrará el congreso en el que un bando se impondrá al otro y sacará el hacha de la vendetta.
De momento, Ramón Espinar ya enseñó la patita por debajo de la puerta al cesar a José Manuel López de la portavocía de Podemos en la Asamblea de Madrid (ver foto). El cesado lo explica así: "No es compatible decir por un lado que se quiere construir un Podemos que integre las diferencias, y a la vez echar a gente que ha apostado de manera legítima por opciones distintas en procesos de elección internos". Naturalmente, la opción ganadora considera que el cese no tiene nada que ver con el próximo congreso de Vistalegre, o que crear el hastag #ÍñigoAsíNo utilizado por buena parte de la cúpula del partido no es una cuestión de bandos. Al parecer es compañerismo y unidad.
Lo deprimente de todo esto es comprobar, una vez mas, como bajo los análisis altisonantes se oculta un ansia de mantener el poder caiga quien caiga y la convicción de que los partidos políticos, todo ellos, en su infinita sabiduría consideran que la ciudadanía es tonta.

Detalles impresentables

Por: | 23 de diciembre de 2016

Gobierno-Aznar-Ejecutivo-Mariano-Rajoy_922117893_1763294_1020x574

El pasado martes se produjeron dos detalles muy significativos de la manera en que Rajoy y Aznar entienden la política en un sistema democrático. El expresidente del Gobierno reventó el cuarto de hora de fama del presidente quitándole el protagonismo de presidir el Consejo de Seguridad de la ONU con su carta de dimisión como cabeza de honor del PP. Se ha publicado que la reacción de Aznar se debió a la gota que colmó su pequeño vaso de paciencia al decidir la cúpula de Génova que, a partir de ahora, el cargo de presidente de honor tendría que revalidarse en cada congreso del partido, es decir, que de vitalicio pasaría a ser electo, algo que, al parecer, lo consideró un ataque frontal a su persona, él que desde que eligió a Rajoy como su sucesor no paró de criticarle. Dicho de otra manera: Aznar no consiente que le bajen de su presunto pedestal ni mucho menos que se dude de su valía. Es una cuestión de soberbia, la misma con la que organizó la faraónica boda de su hija.
Rajoy, por su parte y una vez más, dio la callada por respuesta. Ver a un presidente del Gobierno, y de su partido, escabullirse de la prensa con una sonrisa forzada sin comentar la dimisión del presidente de honor, es un espectáculo lamentable. Lo ha hecho siempre que la ciudadanía requería una explicación ante un acontecimiento relevante. Si, además, los informativos mostraban ese mismo día las inmediatas ruedas de prensa del alcalde, del jefe de la policía, del fiscal general y de la jefa del Gobierno alemanes tras el atentado de Berlín, aún resulta mas patética la incapacidad del presidente español de analizar sobre la marcha cualquier hecho significativo. Debe necesitar consultar con sus asesores cualquier comentario ante lo imprevisto y dejar pasar el tiempo antes que compartir públicamente sus opiniones.
En realidad, lo que demuestran con su actitud los dos es su condición de opositores: se saben de memoria los temas, los recitan de carrerilla pero cuando surge una pregunta que no estaba en el programa, o bien recurren a la soberbia de quien considera que su presidencia honorífica debe serlo a perpetuidad -como la plaza ganada en la oposición de funcionario de Hacienda-, o dicen la primera tontería que se le ocurre, como aquel "está lloviendo mucho" que contestó en octubre de 2013 a la salida del Congreso el antiguo opositor a Registrador de la Propiedad a las preguntas de la prensa sobre el fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo que anulaba la doctrina Parot y que permitía la excarcelación de los etarras Inés del Río y Antonio Troitiño, un tema que, a su juicio, no merecía ningún otro comentario que señalar lo evidente: que estaba lloviendo. Si la talla política se mide por la actitud y la capacidad analítica en los momentos difíciles hay que reconocer que nos han gobernado, cuando menos, dos impresentables.

Intensa, muy intensa

Por: | 20 de diciembre de 2016

Belen_Esteban_Menendez-Tono_Sanchis-Ana_Rosa_Quintana-El_Programa_de_Ana_Rosa-Television-Procesos_judiciales-Salvame_Deluxe-Famosos_178743113_23513967_1706x960

Durante años fue llamada "La caja tonta". Ha llegado el momento de llamarla "La caja intensa" pues la televisión, conseguido ya el entretenimiento o el embrutecimiento, según se mire, vive momentos en los que la vehemencia es la reina de la casa. Sólo hay que darse una vuelta por los portales más populares de la televisión, vertele.com y fórmulatv.com, por cierto que los dos se anuncian como portales líderes siguiendo ese estilo de los programas mañaneros en los que aunque todos dan la misma noticia no dudan en calificarla de "exclusiva", para darse cuenta de que el electrodoméstico vive un momento de gran apasionamiento.
Y así tenemos que Gran Hermano 17 se ha convertido en una inmensa jaula de grillos dentro y fuera de la casa. Jordi González, presentador del concurso, no se corta ni un pelo cuando declara: "Que ganas tengo de perder de vista a estos concursantes" al mismo tiempo que los fundamentalistas del concurso, aquellos que siguen en twitter el minuto a minuto de la emisión, consideran que Telecinco ha vuelto a hacer tongo en Gran Hermano 17 ya que, a su juicio, se están ocultando vídeos agresivos de la que pasa por ser una de las favoritas del concurso, Bea, la valenciana. A todo esto hay un dato objetivo: cada vez tiene menos audiencia. El debate del pasado domingo fue visto por 1.437.000 espectadores frente a, por ejemplo, el Salvados dedicado a las mujeres que tuvo 2.056.000. No descorchen el champán antes de tiempo al considerar que los espectadores han alcanzado la mayoría de edad. La gala del 60 aniversario de TVE fue el programa más visto de la noche: 3.313.000 espectadores. Está claro que lo que mejor sabe hacer TVE es fomentar la nostalgia.
En cualquier caso el apasionamiento sigue presente en Telecinco. ¿A qué feroz arrebato se debe que los responsables de la cadena hayan decidido no emitir Sálvame Deluxe el viernes 23 y en su lugar programar la película El Hobbit? ¿Estamos locos o qué? Ahora que Toño Sanchís, exmánager de Belén Esteban y diana de sus denuncias por presunto chorizo, se ha sincerado en El programa de Ana Rosa y ha dicho, entre otras cosas, que “no se puede luchar contra el tiempo. Desde aquí envío un mensaje a mi familia, porque ha sufrido mucho. Mi padre me decía que al final del túnel hay luz. La ha habido y la va a haber”, declaró con los ojos empañados, aunque posiblemente se debiera al hollín del túnel, y que por si fuera poco añadió que "no te imaginas las cosas que vi en su casa", ahora van y suspenden un Deluxe que podría arrasar si pagan lo suficiente para que los ecuánimes colaboradores del programa sometieran a un delicado careo al exrepresentante y a la exrepresentada, a la vez que la expectante audiencia dejaría de imaginarse las cosas que vió Sanchís en la casa de Belén porque hay momentos en los que una imaginación desbocada puede acabar en delirio.
Y por si todo esto fuera poco, todavía estamos traumatizados por el comentario que hizo Francisco Marhuenda al reclamar su derecho a la libertad de expresión frente a los comentarios de su compañera de plató Elisa Beni en torno a la Memoria Histórica: "¡Yo hablo de lo que me pasa por las pelotas!". Ya sólo falta que al coche del exministro Fernández Díaz le hayan puesto una multa por mal estacionamiento ya que su ángel, Marcelo, ha decidido irse a Benidorm a salvar almas del Imserso. Lo dicho: intensidad, mucha intensidad.

La demagogia de los hechos

Por: | 16 de diciembre de 2016

Autopistas-Rkb-OK-768x462

El compañero Luis de Guindos tuvo a bien afirmar en su día que el rescate bancario no nos iba a costar un euro a los españoles. El compañero Francisco Camps afirmó hace tiempo que la Fórmula 1 de Valencia no les iba a costar un euro a los valencianos. La compañera Ana Pastor, entonces ministra de Fomento, no lo dudó ni un segundo en entrevista en el sucedáneo del Boletín Oficial del Estado, La noche en 24 horas el pasado 21 de febrero de 2015: "Con la solución que se plantea para las autopistas el Estado no tiene que poner ni un solo euro", en referencia a la nacionalización de las autopistas radiales de Madrid, una brillante idea del inepto Álvarez Cascos e inauguradas por la plana mayor de inútiles del Reino: Aznar, el propio Cascos, Esperanza Aguirre y Ruiz Gallardón. Vale. Ahora los hechos.
Rescate bancario: quedan por recuperar más de 49.500 millones de los que el Banco de España dan por perdidos 26.300 millones. Sólo con la Fórmula 1, la Generalitat valenciana ha perdido 300 millones de euros. Según los expertos, el rescate de las autopistas radiales madrileñas costará al contribuyente unos 5.500 millones de euros, lo que, naturalmente y siguiendo con la costumbre establecida, ha sido desmentido el pasado martes por el nuevo ministro de Fomento Íñigo de la Serna: "No habrá ningún rescate de ningún tipo”. En resumen, lo que no iba a costar ni un euro ha costado, de momento, algo más de 32.000 millones de euros, es decir, el doble de lo que hay que ahorrar (recortar) los dos próximos años para que Bruselas se de por satisfecha.
Y la pregunta del millón es ¿dónde están estos preclaros gestores que tanto y tan bien han hecho por España?, ¿En el banquillo de los acusados?, ¿En Alcalá-Meco?, ¿En el penal de El Dueso?, ¿En Herrera de la Mancha?, preguntas idiotas porque uno sigue en el Consejo de Ministros, otra preside Las Cortes, el de más allá es diputado en Asturias, el otro, mancebo honorario de la Farmacia de la cónyuge y el estadista más grande desde Carlos V, artífice de la burbuja inmobiliaria y de haber elegido al mejor ministro de Economía de España, Rodrigo Rato, el incomensurable José María Aznar, sigue dando doctrina urbi et orbi. Y puesto que, por ejemplo, el granadino Alejandro Fernández, de 24 años, entró en prisión en el pasado junio para cumplir una condena de seis años por una compra de 79'20 euros en un establecimiento de Málaga mediante una tarjeta falsificada, va a ser verdad ese dicho que asegura que el dinero público no es de nadie y el privado es sagrado.

La seducción de la alcachofa

Por: | 13 de diciembre de 2016

Rajoy alcachofas

Si a Andrea Levy, por citar tan sólo a una representante de nuestra entrañable clase política, se le planta en la cara una alcachofa no pensará en una planta herbácea del género Cynara de la familia Asteraceae cultivada desde la antigüedad como alimento en climas templados, no, para nada, pensará -bueno, en realidad no pensará- en un micrófono y en una televisión presuntamente expectante por lo que va a decir. ¿Y qué dirá?: una tontería recubierta de trascendencia: "El congreso del PP será un debate centrado en ideas, en el proyecto político y no en nombres y apellidos". Naturalmente, el espectador interesado en la política sabe que no se hablará de nombres y apellidos porque sólo hay un candidato a la presidencia del partido que será nombrado a la búlgara, con más del 95% de los votos. Una explicación, pues, la de la Levy absolutamente innecesaria que ella comenta como si acabara de descubrir la cuadratura del círculo.
Se avecinan tiempos de congresos de partidos. Podemos ya fijó fecha para su Vistalegre 2, vísperas del día de los enamorados, y algo habrá influido San Valentín cuando Pablo Iglesias le dice a Errejón en una carta abierta que desea una organización "en la que tú puedas trabajar a mi lado y no frente a mí" e insiste que la carta abierta la escribe no como "tu secretario general" sino como "tu compañero y tu amigo". Claro que, como en toda relación estable, siempre hay alguna puñalada trapera fruto, supongo, de la acumulación de pequeñas diferencias cotidianas. Y así, el secretario general le dice a su compañero y amigo que esa insistencia suya en señalar ante los medios de comunicación, las alcachofas, la deriva radical de sus postulados "sabes como yo que esa visión no sólo hace un flaco favor al prestigio de tu proyecto sino que envilece los debates". ¡Zas, en toda la boca!
Naturalmente Podemos, el PP, el PSOE y Ciudadanos insisten una y otra vez que lo importante son las ideas, los programas, los debates y no los nombres y apellidos, claro que si se le pregunta a la ciudadanía por los programas de los partidos políticos mucho nos tememos que no los recuerde nadie y sí, en cambio, se saben los nombres y apellidos de sus líderes. Es mas, lo que siguen de cerca la actividad política lo que sí recuerdan son los incumplimientos, giros y manipulaciones de los programas políticos de los partidos. El PP, popr ejemplo, se ha caracterizado por hacer lo contrario de lo que prometieron en campaña. Incluso ahora, con la memoria bien fresca de todas sus mentiras, vuelven a prometer que en uno o dos años bajarán los impuestos, siempre -habría que añadir- que no se moleste a los poderosos. Podemos ha pasado de asaltar el cielo a declararse socialdemócrata y ahora, a inundar las calles de protestas. Ciudadanos ha firmado alianzas donde pactó digo, pacta Diego y el PSOE todavía anda preguntándose lo que indagaba mejor que nadie José Luis Perales: "Y cómo es él?/ ¿En qué lugar se enamoró de tí?/ ¿De dónde es?/ ¿A qué dedica el tiempo libre?/ Pregúntale,/ ¿Por qué ha robado un trozo de mi vida?/ Es un ladrón, que me ha robado todo". Y en eso estamos.

El sonajero

Por: | 06 de diciembre de 2016

El-35o-aniversario-constitucion-espanola-L-sXCEjG

La celebración, o no, del Día de la Constitución muestra alguna de las contradicciones de un sistema en el que los políticos y los medios de comunicación se retroalimentan al mismo tiempo que consiguen el distanciamiento de la ciudadanía de la política, es decir, lo contrario de lo que hipotéticamente anhelan.
Que dos de los líderes del tercer partido parlamentario, Iglesias y Errejón, anuncien días atrás que no asistirán al acto que festeja en el Congreso la Constitución, objetivamente analizado es o debería ser una cuestión menor puesto que el rechazo, al parecer, es personal. Su formación política sí estará representada en dicho acto por Bescansa y Echenique. Que esa decisión se convierta en una noticia relevante, que ocupe buena parte de los programas de tertulias televisivas o de las primeras páginas de los diarios sólo se explica si lo anecdótico se percibe como lo esencial. ¿Y qué ocurre cuando día tras día lo que no merecería más allá de un "breve", de una líneas sin titular, tiene un tratamiento de gran noticia?: se alcanza la saturación.
El barómetro del C.I.S del reciente noviembre ofrece unos datos de interés: el 74,3% de los encuestados, es decir tres de cada cuatro ciudadanos, considera que la situación política sigue siendo mala o muy mala, y esa mala imagen de la política y los políticos ocupa el tercer lugar entre los mayores problemas a juicio de los españoles. El paro ocupa el lugar de honor y la corrupción y el fraude, el segundo. Pues bien, con este panorama cotidiano, la clase política -con los jóvenes que van a asaltar el cielo a la cabeza y el indiscutible apoyo de la prensa, la radio y la televisión- siguen aplicando lo que podríamos llamar "política de sonajero", parafraseando al gran Juan Marsé cuando definió como "literatura de sonajero" el estilo de un afamado columnista y escritor, es decir, que hace ruido y entretiene pero apenas tiene contenido.

España es una fiesta

Por: | 02 de diciembre de 2016

Alcoy44--644x362

Entre los tópicos sobre las nacionalidades que parecen asentados está el que atribuye a los españoles una especial predisposición para la fiesta y la diversión. Puede ser, pero de lo que no hay duda es que esa proclividad al cachondeo donde sí se ha instalado es entre nuestros entrañables dirigentes políticos y económicos.
Un ejemplo: el director general de Educación, José Luis Blanco, presentó los resultados del informe internacional TIMSS, que realiza cada cuatro años la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo (IEA) y en el que se analiza el provecho en diferentes materias de los estudiantes de entre nueve y diez años (4º de Primaria) de 49 países. A la vista de los resultados, el ministerio de Educación tuvo a bien atribuir a la finiquitada Lomce la mejora de resultados en el rendimiento de los estudiantes españoles de nueve años en Matemáticas y Ciencias cuando la ley no estaba implantada en el momento que hicieron la prueba (abril y mayo de 2015) para ese nivel. La norma comenzó a aplicarse en 4º de Primaria un curso después (2015-2016), según figura en el calendario de Educación. Una actitud que sólo se explica desde el afán vanguardista del ministerio, y del mencionado director general ,con esa irredenta rebeldía ante lo establecido que, al parecer, caracteriza a los altos cargos de la Administración.
Hablamos de una ley, la Lomce, criticada por todos los sectores educativos y por la gran mayoría de los partidos lo que ha supuesto la modificación, cuando no la derogación de la misma, que ahora es reivindicada por un ministerio amante de las boutades y las perfomances hasta el punto del que el ideólogo de la misma pasó de de defender a capa y espada la españolización de los escolares catalanes a ser embajador jefe de la Delegación Permanente de España ante la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) en París, organismo en el que su señora llevaba varios meses trabajando, suponemos que, también, con el propósito de españolizar a los cooperantes desarrollados económicamente de los 33 países que conforman el organismo. En realidad son 34 pero parece ser que el matrimonio Wert ha decidido dar por perdida la españolzación de España. Nadie es perfecto.
Por su parte, el presidente del Gobierno ensalzó el pasado miércoles en el pleno del Congreso "la independencia y pluralidad de TVE" ante una pregunta del diputado socialista Antonio Hernando, una independencia más que probada por ejemplo en el caso de las declaraciones del alcalde de Alcorcón que llamó a las feministas mujeres "amargadas y fracasadas" y de las que la dirección del ente decidió -con un criterio independiente del elemental sentido común- que no se diera ni un segundo de información en ninguno de los informativos de TVE, como denunció ayer el Consejo de Informativos de la entidad, Consejo, todo hay que decirlo, que no ha debido de ser españolizado suficientemente por los señores de Wert pues además de criticar la censura aplicada por sus superiores, criticaron también el que en el caso del concejal Zapata, sus tuits de mal gusto sí abrieran los telediarios.
De la pluralidad, nada que objetar: usted puede ver el folletón "Seis hermanas", o Bob Esponja, incluso 30 minutos de una rueda de prensa de cualquier gerifalte del PP, simplemente con apretar un botón del mando a distancia. Independencia, pluralidad y 400 millones de euros de déficit en la última legislatura, la pérdida de un tercio de la audiencia y un patrimonio que vale la mitad que hace cuatro años. Chapéau.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal