Miguel Llopis Lledó
Algo que nos lleváis pidiendo desde las primeras entradas en el blog es que os mostremos con imágenes cómo es todo esto. Es algo complicado, ya que las medidas contra posibles casos de espionaje industrial son muy fuertes y, como ya hemos comentado en alguna ocasión, debemos pedir permiso al departamento de asuntos legales para hacer fotos y publicarlas. Es por ello que no encontraréis demasiadas fotos por ahí del Campus de Redmond y, personalmente, me parece todo un lujo haber conseguido ese permiso y que os las pueda mostrar.
Hablando un poco sobre el Campus principal de Microsoft, situado en Redmond, debo deciros que, aunque no existen programas de “visitas turísticas”, si existen guías a disposición de los empleados. De modo que, si en alguna ocasión traemos a algún invitado, podamos contarle datos curiosos de los diferentes lugares por los que pase.
También hay casos de visitas “excepcionales”, en los que sí se hacen recorridos guiados por el Campus. Por aquí ha estado de visita gente tan importante como Mohamed Alí, Elizabeth Dole, Pearl Jam, los Secretarios de Defensa y de las Fuerzas Armadas de EEUU, por citar algunos…
Puesto que para mí los lectores de El País y, más en concreto, de este blog estáis en ese mismo nivel de importancia, voy a intentar llevaros a través de una especie de visita “virtual” por el Campus J
Ahí va:
Bienvenidos a Microsoft, estamos en Redmond (Washington). Este es el centro de operaciones de Microsoft desde 1986, año en que se produjo el último cambio de sede, llegando desde Bellevue (a apenas 10 minutos en coche de aquí), donde se ubicaba la antigua sede principal desde 1978. Aunque, como ya sabréis muchos, la compañía se fundó en Albuquerque (Nuevo México) en 1975.
El número total de empleados aquí ronda los 30.000, distribuidos en 102 edificios, lo cual representa casi la mitad de empleados de Microsoft en todo el mundo.
Las oficinas permanecen abiertas durante todo el año, y sólo en dos ocasiones se han visto obligadas a cerrar debido a catástrofes climatológicas: un tornado en 1993 y una tormenta de nieve en 1994.
Hay 22 cafeterías distribuidas por todo el Campus, para saciar el apetito de todos los empleados y, además, suponen un lugar agradable donde relajarse y, ahora en verano, tomar un poco el sol. Aquí tenéis una foto de la que yo más frecuento:
La parte antigua del Campus:
Llama la atención la forma de X de los edificios de esta zona… ¿Por qué son así? Bien, utilizando esta forma, el número de oficinas con ventana al exterior es mayor (un tema el de las ventanas en los despachos del cual ya nos habló Ximo hace unos días), pura geometría…
Otra de las zonas de recreo del Campus es la zona de los campos de béisbol, fútbol (o “soccer” como lo llaman por aquí), baloncesto y volleyball.
Prácticamente todos los días se organizan partidos de fútbol, baloncesto... en estas pistas. Incluso hay ligas internas al más puro estilo universitario.
Como podéis comprobar, el Campus posee una gran riqueza natural y es bastante agradable pasear por él para ir de un edificio a otro, o incluso venir a trabajar en bicicleta (algo que mucha gente hace).
Y bueno, aunque parezca mentira, también tenemos tiempo para trabajar… Mi oficina no tiene ventana al exterior, sino que da al pasillo (ya que mi edificio no tiene forma de X, como podéis ver aquí debajo, y en el reparto debí de llegar tarde para conseguir ventana…).
Aún así, es un lugar bastante agradable para trabajar, en mi modesta opinión.
Además, como la gente aquí es bastante simpática, siempre resulta fácil encontrar alguien con quien echarse unas partiditas de billar, futbolín o ping-pong (nosotros no somos tan afortunados de tener XBOX en la zona de descanso como en otros edificios, tendré que presentar una reclamación porque sin XBOX mi oficina no es un lugar habitable… jaja)
Y, por supuesto, el hecho de tener cafeína gratis también ayuda...
Me despido por hoy, espero que hayáis disfrutado la visita tanto como yo haciendo de guía para tan ilustres visitantes.


























