César Vallejo cumple 120 años

Por: | 16 de marzo de 2012

Jorge gobbi

Vallejo al polo. Foto: Jorge Gobbi

El poeta peruano está de aniversario y su nombre, desde hace una semana, aparece en las redes sociales como nunca antes. Pero no se trata de una celebración anticipada. Lo que ha ocurrido es que Diego de La Torre, Presidente del Pacto Mundial en el Perú, escribió hace unos días en la sección Economía del diario El Comercio un artículo llamado "Vallejo, Ribeyro, Montaigne" (lo pueden ver en esta página rebotado) donde alaba la calidad literaria de César Vallejo y Julio Ramón Ribeyro, pero los acusa de haber creado "en el subconsciente colectivo peruano" una idea derrotista, depresiva, fracasada. El autor defiende la economía liberal y arremete contra la ideología izquierdista aplicando una cita de Montaigne, pero sobre todo pretende redactar uno de esos textos motivacionales que tantos empresarios, funcionarios o publicistas (bronceados bajo el sol de la idea de liderazgo que han leído en manuales de auto-ayuda o aprendido en talleres de coaching) han convertido en un dogma que debe inyectarse a la población como una dosis de optimismo que conduce a alcanzar el éxito económico y elevar la autoestima del país.

El artículo ha resbalado en el fangoso estanque de las redes sociales, donde miles de pirañas esperan diariamente su ración de carne fresca para despedazarla a mordiscos ("para la celebración mutua de la incompetencia", como dijo una escritora colombiana que cité en un post anterior), y el autor ha terminado empalado por tweets y comentarios en el Facebook con insultos y descalificaciones sin argumentos. Muchos de esos indignados no han leído, ni leerán, una línea de Julio Ramón Ribeyro o de César Vallejo, pero la simple crítica contra algo que representa "lo peruano" es suficiente para encender antorchas y salir de cacería. Felizmente, también han aparecido lectores con la suficiente capacidad de argumentación, conocimiento y análisis para demoler el artículo demostrando no solo el error de su fundamentalismo liberal, y lo irónico de que la cita inexacta de Montaigne en realidad sostiene lo contrario a lo que el autor del artículo supone, sino lo desacertadas, en más de un aspecto, que resultan sus opiniones sobre Ribeyro y Vallejo. No solo sustenta una idea improbable, como decir que una obra puede dañar el subconsciente nacional, o prejuiciosa, como dar a entender entre líneas que los autores representativos deben escribir libros optimistas para favorecer la autoestima de sus países, sino que, además, ha leído de manera superficial y frívola los autores que menciona, y en especial a César Vallejo, quien está muy lejos de ser un derrotista incluso en cuentos (a mi modo de ver de mala calidad literaria) como el célebre "Paco Yunque" que se menciona en el artículo. Y desde luego, tampoco lo es en poemas extraordinarios donde llama al despertar humano contra el dolor y la desesperanza, como "Los nueve monstruos", o poemarios que proponen el modelo de amor cristiano, aprendido de su madre, como piedra angular para la solidaridad universal, como España, aparta de mí este cáliz.

Lo que no llega a entender Diego de la Torre es que todos los artistas crean sus obras a partir del descubrimiento de las fracturas del mundo. Mario Vargas Llosa ha explicado hasta el hartazgo que los escritores escriben para "mejorar la realidad", y que esa necesidad aparece cuando se quiebra la relación con el mundo y empieza una actitud crítica. La pregunta que se hace Zavalita al inicio de Conversación en la Catedral ("¿En qué momento se jodió el Perú?") es, por extensión, la pregunta que nos hemos hecho todos los que alguna vez nos hemos volcado a la escritura: ¿en qué momento se jodieron todas las cosas? Pero también los lectores de ficción son conscientes de esas fracturas y se hacen esas preguntas, para incomodidad de quienes preferirían lidiar con seres humanos sometidos y bovinos, que acatan cualquier orden establecido. Vargas Llosa nos recuerda que los gobiernos fundamentalistas, como las dictaduras o las colonias, prohiben las obras de ficción porque crean un espíritu crítico. Las aventuras del Quijote no se podían importar durante el Virreinato del Perú porque la historia de un jubilado que un día, justamente a causa de leer tantos libros, se subleva contra la mezquindad del mundo y decide ser un justiciero, podía crear mentes pensantes, discordantes, que luego se convertirían en subversivas.

Es bizantino discutir si el Perú es un país lleno de fracasos y derrotas desde su origen como nación, y sus autores solo retratan ese estado permanente, o si son los autores los culpables de insertar en el peruano una idea distorsionada de su historia y de sus logros como país. Pero debe quedar claro que cuando César Vallejo escribe: "Yo nací un día en el que Dios estuvo enfermo" no está expresando una idea derrotista sino su disconformidad frente al mundo, atestiguando que existe una idea de justicia implantada por un superior (llámese Dios o quien sea) contra la que se subleva. En ese poema la frase se reitera una y otra vez (de ahí el título "Espergesia") aumentando el nivel de indignación del poeta y llamando al lector a indignarse también. ¿Es eso un autor derrotista? Si desconocemos, además, el contexto en el que escribe su obra póstuma César Vallejo (quien vivía en París por entonces), es decir la época de la vanguardia, los años de entreguerra europea y la Guerra Civil española, de la que estuvo muy cerca, jamás entenderemos que mucho de lo que consideramos versos "pesimistas" no son sino la respuesta a una época que produjo poemarios terribles y dolorosos como Caligramas de Apollinaire, Tierra baldía de TS Eliot o Residencia en la tierra de Pablo Neruda. El estilo de un autor es la suma de su visión particular, de su escuela literaria y de su época. El mérito de César Vallejo es advertirnos, en contra de la celebración ciega de la vida, el riesgo que acarrea esa ceguera: la gestación de un mundo a merced de las dictaduras y de los abusos contra la humanidad. César Vallejo murió en 1938, en París. ¿Es necesario recordar que Hitler inició su escalada de horror apenas unos años después?

Estoy en contra de ese patriotismo de nuevo cuño que celebra solo victorias y cuya misión principal es elevar la autoestima de los ciudadanos. Tampoco acepto el oportunismo de expropiar caras de escritores y citar frases sin contexto ("Hay hermanos muchísimo que hacer") para diseñar polos o billetes, y que sirven más como decorado para un folleto turístico que como inducción a la lectura o validación de un bien cultural. Hace 120 años nació César Vallejo y, por lo visto, la incomprensión que obtuvo de sus compatriotas contemporáneos (que lo hizo refugiarse en París y no regresar jamás) sigue vigente en este nuevo país puesto al servicio de la "Marca Perú". La poesía de César Vallejo, hermética, revolucionaria con el lenguaje, con un mensaje claro pero jamás condescendiente con el lector, sigue viva con el paso de los años y gracias a eso logra desmarcarse al mismo tiempo de quienes, como Diego de la Torre, quisieran convertirla en un slogan, y de sus irritados enemigos patrioteros de las redes sociales, lectores de tweets incapaces de dedicar quince minutos para intentar entender la profundidad humana y la genialidad de un poeta que es mucho más que un dibujo en una camiseta.

* Lamento que este texto supere las 1,000 palabras ofrecidas.

Hay 41 Comentarios

k bueno aprender nuevas historias

k bueno

Iván muy cierto lo que dices "(bronceados bajo el sol de la idea de liderazgo que han leído en manuales de auto-ayuda o aprendido en talleres de coaching)"

Ellos creen haber descubierto la clave. POR FAVOR!

César Vallejo tenía mucha influencia marxista. Y "Paco Yunque" se publicó de manera póstuma debido a que era una novela muy triste no se quizo publicar.

Qué de malo encuentra usted, Señor Thays, en que otros compatriotas quieran elevar la autoestima de nuestro país. La "Marca Perú" a la que tan despectivamente hace usted referencia, es el reflejo de un país emergente que se siente ORGULLOSO de lo que es y de lo que quiere ser, de cómo se ve y cómo quiere que el mundo le vea, ¿qué hay de malo en eso?

Opino sobre este punto de su comentario, y he de decirle, como ciudadano y trabajador que soy, que estoy en contra de intelectuales EGOCÉNTRICOS que no hacen nada por el país, que no aportan, que no construyen y que solo saltan a la palestra para la critica y el mensaje negativo.

Compartimos, todos creo, con usted, que hay mucho que hacer todavía en nuestro país. Lo invito a una crítica constructiva y a que participe de ese reto que tenemos los peruanos de hacer de nuestro país un lugar mejor.

Ivan has recibido injustas criticas en Peru. De gente que no sabe por que defiende lo que defiende. De gente que jamas se ha sentado en una mesa de alguno de los restaurants de Gaston. De ese "patriotismo de parroquia". Vallejo, por otro lado, nos invita a la reflexion, que marcado quizas como Arguedas, lo suyo no fue un lamento por el indio. Fue quizas un reproche que busco la reflexion y la accion de una nacion que navega futil y hasta ahora en grandes lagunas de ignorancia.
Tus blogs, no lo dudes, invitan eficazmente a la discucion, al analisis, al enfrentamiento de los puntos de vista. Aspecto esencial del arte y que fomenta la cultura.

Residencia en la tierra (I y II) no me pareció doloroso. Terrible sí, un poco; pero más que eso, oscuro, como un secreto con un clima receloso que el mismo título adelanta. Por otra parte, recuerdo un texto de Ribeyro, de Prosas Apátridas, donde afirma que Vallejo jamás hubiera podido hacer Poemas Humanos si hubiera tenido la cara de Neruda. Un crédito inherente a la relación vida-obra de un escritor; aunque sea en un 0,1%;. La vida influye y, como expone muy bien en su artículo, lo que escribió Vallejo no tuvo ningún plan pesimista deliberado, y aunque lo parezca, no es su "culpa"; incluso si es, la literatura, un arma de cuidado en un país de analfabetos funcionales y considerables índices de deficiencias educativas. Por otra parte, Ribeyro puede parecer un apologista del pesimismo (o del "defraudismo") ; pero no lo hace totalmente impersonal. El melancólico, autointimidado, hedonista frustrado, siempre fue él, y no creo que quisiera echarle esa batuta a sus personajes, incluso en 1ra persona; creo que lo transmite como observador, no como testimonio subyacente; es un sentimiento compartido, colectivo, no algo que él quiere inyectar porque así es él y él es el escritor y punto. ¿Acaso no es obvia la patética e innecesaria resolución de Bob López? ¿O Alienación sólo alcanza para señalar que el racismo es malo y repercute en los discriminados?

Peor que ser un antivallejiano es ser un vallejiano que no ha leído al poeta de las plúmbeas metáforas, peor aún, abrigar la esperanza de explorar la disyuntiva pregunta poemaria, ¿un poema intenta, hacer hablar al lenguaje? Es desde estos filtros donde se ve ese mentidero vallejiano de pose, que sólo genera simpatizantes de militancia. La crítica de La Torre, intenta desacralizar el pesimismo peruano hecho religión y aunque caiga en menos de un prolegómeno, intenta escrutar la realidad que desborda el delgado espesor de una palabra.

Acertado Thays. Cuando las palabras se sacan del contexto nos dicen otra cosa.
No estamos acostumbrados a escuchar la crítica, que debería practicarse en los colegios desde los más pequeños. Por ende, obligados a seguir esquemas. Y cuando se opina distinto todos quieren hacer escarnio y "tumbarse al árbol".

Qué tonto!!! El Sr. La Torre debe leer no sólo a Vallejo, sino a otros poetas y narradores, de cualquier epoca y pais, para que entienda un poco más de qué se trata la literatura. Coincido contigo, estimado Thays, es un asco ver a Gonzalo Torres diciendo "Repeticuá" y a Carlos Alcantara creyendose vivo diciendole "Tony Curtis" al policia.

También sería bueno precisar que cuando Vallejo escribió "Todo acto o voz genial viene del pueblo y va hacia él", no quería decir que estaba de acuerdo con la publicación de cualquier tontería por ser "del pueblo". No es culpa de Vallejo, sino de quienes sacan citas fuera de contexto.

Vallejo un grande que pocos entienden y no entenderán los peruanos acostumbrados a criticar basados en ese patriotismo "Marca Peru", como bien lo describiste. Es necesario entender la historia de estos hombres que vivieron y describieron el dolor y la injusticia para que nosotros podamos cambiarla. Mucha critica contra tu persona Ivan, esta vez mucha gente coincide contigo.

Los diarios peruanos de manera simplista han vuelto a decir "Thays alborota el gallinero". Parece que algo anda mal en la cabeza de los peruanos cuando una opinión que pretende ser moderada genera escozores y ganas de quemar brujas. A la vez que hay silencios sobre verdaderas desgracias que ocurren todos los días.

La cosa es sencilla: Thays escribe contra ese optimista patriotismo descerebrado que compensa tantos años de carencias y pobreza intelectual de una sociedad que eleva a Laura Bozzo y Magaly Medina. A la vez censura la escritura de analfabetos funcionales en el twitter, quienes bajo el pretexto de la falta de espacio, se eximen de comentarios razonados.

¿Qué pasa en el Perú post fujimori? ¿Le tenemos miedo a la razón? ¿La autocrítica está prohibida? Alguien que se atreva a pensar por si mismo parece ser un disidente peligroso, casi un taliban.

El Perú es un país ultrapatriotero,pero de ahí a decir lo de Ribeyro y Vallejo.......

Felicitaciones Ivan, lúcido como siempre.
Quien ve el suicidio como un acto tan solo como consecuencia de la depresión, está juzgando también desde alguna psicología soterradamente fundamentalista. No hay que perder de vista qué fue el suicidio para los orientales, para los griegos, para los romanos, etc. Creer que es una acto cobarde o depresivo, es pues ya un prejuicio.

Sr. Thays: se da cuenta que sus articulos son una radiografía indirecta del "nivel" de comprensión de lectura de la mayoría de mis compatriotas "peruanos"? Lo que pasa es que se han dedicado al alimento físico mas no del conocimiento, y mucho menos del espíritu.Solo la ridiculez,chabacanería y "criolladas" conforman esa "peruanidad pura" bien hizo Vallejo en salir de esa vorágine con hálito involutivo infinito. Felicitaciones Sr.Thays.

Excelente artículo. Es hora de hablar de las cosas que están mal en el País. No todo está bien. Y si pues, las redes sociales están llenas de "incapaces de dedicar quince minutos para intentar entender la profundidad humana". Excelente Ivan, cada vez escribes mejor.

No solo sustenta una idea improbable, como decir que una obra puede dañar el subconsciente nacional
.
Vs.
.
los gobiernos fundamentalistas, como las dictaduras o las colonias, prohiben las obras de ficción porque crean un espíritu crítico.
.
eso es contradictorio, si las obras pueden influenciar en su publico entonces tb pueden dañarlo, otro es el caso q lo hagan, ID4, por ejemplo, es un tipico ejemplo de pelicula dañina para el publico (vende le nacionalismo gringo a cualquier publico q la acepte con aprecio)...

Por dios, es una poesía llena de sentimiento, en ningún momento el quiere expresar derrota. Y para conocer a Vallejo es necesario saber su vida, como el tungsteno escribió después de trabajar en una mina. es de acuerdo contigo Ivan sobre las redes sociales.

En sus mejores versos César Vallejo nos habla de una intransigencia moral solidaria e inquebrantable ante la adversidad, de un valor y generosidad indemnes a la derrota y de una inestimable apuesta por la belleza a pesar de toda la fealdad que se asoma.

Ello en ningún sentido puede dar a sus lectores un talante derrotista, todo lo contrario los alienta a estar siempre - como quería Nietzsche – "desprevenidos" a la altura del azar.

(…)

Y si así diéramos las narices
en el absurdo,
nos cubriremos con el oro de no tener nada,
y empollaremos el ala aún no nacida
de la noche, hermana
de esta ala huérfana del día,
que a fuerza de ser una ya no es ala.

Trilce, Poema XLV

Tanto entender del alma de Vallejo para no entender la de La Torre, es mas para no entender el alma comun y corriente. Me pareciera que nuevamente estoy leyendo las corrientes de la psicologia o del mercado donde unas criticaban a las otras y cada una se creia ser dueña de la verdad absoluta.
Creo que cuando alguien se refiere al estado emocional de Vallejo reflejado en sus obras y su aparente repercusión en la mente del lector, esta haciendo mas un analisis superficial y de tipo psicológico que literario; pero cuando Ud. profundiza y da un analisis literario, poetico, idealista o como quiera llamarlo, de lo que "quiere transmitir la esencia del autor"... lamentablemente cae en ese vicio muy común del artista o el fan que se identifica con su idolo (como Ud queriendo identificarse con los motivos de migración de Vallejo y asi ganar algunos puntitos en cuanto a valía personal), al pensar que todo es mas de lo que parece y que solo la profundidad le da sentido a las cosas. En otro ejemplo diría que se comporta como los fans de Kurt Cobain celebrando tanta inspiración y aquellas letras que transmitian tanto, ´viviendo las canciones con tal profundidad que ningún fan se dio cuenta que el pobre en realidad necesitaba alguien que lo salve de "meterse un tiro en la sien"y no alguien que lo aplauda por sentirse mal, tan entendido es Ud del alma de Vallejo, el ser humano, como cualquier consumidor mas de golosinas; por eso le cuesta entender la intención de La Torre. Puede ser muy culto y preparado, puede tener los medios y el arte de la literatura para plasmar lo que percibe UD. del mundo, pero entender es otro oficio, uno para el que evidentemente no esta preparado porque sólo existe su ego. Finalmente, es OBVIO que Vallejo critica, es OBVIO que escribe de "fracturas", el punto es... Ud cree que lo hizo por puro analisis o por que lo vivio?? o cree que su intento de suicidio fue un estudio literario?, lea algo de psicología, tal vez asi entienda mejor porque el pais necesita ese patriotismo de libro de autoayuda... hasta Ud lo necesita.

Me parece que pocos han entendido a Vallejo (me incluyo) pero también pocos a De la Torre. Más allá de las inexactitudes de las referencias que este último haya hecho, el mensaje es que debemos dejar de ver al pobre como un incapaz de salir de la miseria. Si no que este pobre puede progresar por su propio esfuerzo para darle una mejor calidad de vida a sus hijos si es que la sociedad y el Estado le dan el marco necesario. ¿decir eso está mal?
Por otra parte, ¿está mal también reclamar que también existan escritores que vean el vaso medio lleno?, ¿que pese a las dificultades transmitan a su sociedad que sí es posible mejorar?
Yo no dudo que el trabajo de Vallejo ha sido y es importante para denunciar las injusticias que siempre han existido en nuestro país, pero no está mal que también existan escritores y comunicadores en general que también pese a esas injusticias crean que sí es posible eliminarlas.

Silencio Thays ... tus palabras atacan al Perú a cada momento

Muy acertado, aunque sí creo que un polo con un verso de Vallejo puede ser interesante.

Sí, cambiemos de linchamiento

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Vano oficio

Sobre el blog

Este blog se plantea hacer comentarios de actualidad sobre libros, autores y lecturas en menos de 1.000 palabras. Se trata de un blog personal, obsesivamente literario, enfermo de literatosis, como diría JC Onetti, según la regla que la literatura es un vano oficio, pero jamás un oficio en vano.

Sobre el autor

Ivan Thays

Ivan Thays. (Lima, 1968) Autor del libro de cuentos Las fotografías de Frances Farmer y las novelas Escena de caza, El viaje interior, La disciplina de la vanidad, Un lugar llamado Oreja de Perro, Un sueño fugaz y El orden de las cosas. Ganó en el 2001 el Premio Principe Claus. Fue finalista del premio Herralde 2008. Fue considerado dentro del grupo Bogotá39 por el Hay Festival. Sus novelas han sido traducidas al francés, italiano y portugués. Dirigió durante siete años el programa televisivo Vano Oficio. Actualmente administra el comentado blog Moleskine Literario.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal