Los buenos y los malos lectores

Por: | 06 de febrero de 2013

Lectores
Foto: Mikey Angels

Sabemos que existen bueno y malos escritores, pero ¿existen buenos y malos lectores? Para Vladímir Nabokov, sí. En el prólogo a Lecciones de Literatura Europea (aquel que inicia célebremente pidiendo a los lectores que "acaricien los detalles") redacta el siguiente test: 

"Selecciona cuatro respuestas a la pregunta: ¿qué cualidades debe tener uno para ser un buen lector:

1) Debe pertenecer a un club de lectores.

2) Debe identificarse con el héroe o la heroína.

3) Debe concentrarse en el aspecto socioeconómico.

4) Debe preferir un relato con acción y diálogo a uno sin ellos.

5) Debe haber visto la novela en película.

6) Debe ser un autor embrionario.

7)  Debe tener imaginación.

8)  Debe tener memoria.

9)  Debe tener un diccionario.

10) Debe tener cierto sentido artístico."

Obviamente, los cuatro últimos ítems son los correctos para Nabokov: imaginación, memoria, diccionario y cierto sentido artístico. No así aquellos lectores que se identifican con los personajes (cada obra crea personalidades únicas, imposibles de ser comparadas con algún ser vivo), y tampoco es necesario pretender escribir -o hacerlo profesionalmente- para graduarse como buen lector. Aquellos que prefieren novelas de acción y diálogos (la "agilidad" debería ser un requisito solo en las clases de gimnasia) tampoco serían buenos lectores. Y los que buscan en las novelas aspectos socio-económico, esos lectores antropológicos carentes de imaginación e incapaces de reconocer la autonomía de la ficción, están irremediablemente perdidos para Nabokov. 

¿Y la memoria? Actualmente, fomentar el uso de la memoria es un insulto. "El profesor X usa un método memorístico" es, quizá, el peor de los ataques que puede recibir el pobre X, con los hombros llenos de polvo de tiza y a punto de jubilarse. Sin embargo, ejercitar la memoria es fundamental para capturar y acariciar esos "deliciosos detalles" de los que, dice Nabokov, los buenos libros están cargados. Sostiene también que la relectura es mejor que la lectura. La buena memoria ayuda a sobrellevar los defectos naturales de una primera lectura. Leer bien implicaría no solo recordar el nombre del protagonista, sino también de qué tamaño era el escarabajo Samsa, cuántos años le llevaba su esposo a Anna Karenina y el color de la corbata que Gatsby llevaba cuando se reencontró con Daisy.

También hay que prestar atención a aquel "sentido artístico", pues para Nabokov un buen lector solo puede leer buenos libros (solía calificar a los autores como si estuviesen en un salón de clase;Tolstoi tenía sobresaliente, Dostoievski lo esperaba en la puerta del salón para preguntar por qué no había aprobado). Quien sabe leer busca siempre libros exigentes, no puede limitarse a tragar sin masticar las papillas precocidas de Paulo Coelho o a soplarse el merchandising soft porno empaquetado de novela de E.L.James. Necesita retos. 

Existen algunos mitos sobre lo que es un buen lector que deben desestimarse. El primero de ellos: que un crítico literario es necesariamente un buen lector. Puede que no lo sea, incluso puede ser uno pésimo, sin capacidad de análisis, de un galopante mal gusto. Miles de reseñas dan fe de ello. Otro mito es aquel que indica que un buen lector es pausado, lento, sin prisa. Recuerdo un chiste al respecto de Woody Allen: "Hice un curso sobre lectura rápida y leí Guerra y paz en veinte minutos. Trata de Rusia". El chiste es bueno y la idea de que el lector lento es mejor que el veloz parece correcta pero pienso que la velocidad de lectura la escoge cada lector y se acomoda a su momento, a su ritmo personal, al libro en particular que está leyendo. Desde luego, el caso contrario también es un mito: un buen lector es el que lee más y más rápido. Bah. ¿Cuántas palabras por minuto debe leer un buen lector? No creo que una medición así sea posible. También es discutible la idea de que leer algo de moda, aunque sea malo, es beneficioso pues genera una costumbre lectora. No creo que los adolescentes que leyeron la saga Harry Potter o Crepúsculo, los aventureros de sofá que disfrutaron de El código Da VinciMillenium o quienes actualmente vibran con E.L.James se conviertan en mejores lectores. Sin duda, leerán todo lo que les ofrezcan de ese autor en concreto, y luego seguirán su predecible vida sin libros.

También debe derribarse el mito de que un buen lector solo un lee clásicos. Es cierto que leer clásicos es apuntar a seguro, pues el tiempo ha hecho una depuración, pero leer contemporáneos no es un acto contrario sino complementario. ¿Por qué escoger entre uno y otro si se pueden tener los dos? Las novedades, en especial las que dialogan con su tradición, nos ayudan a revalorizar a los clásicos. Y aunque a algunos descreídos les cueste aceptarlo, algunas de esas novedades serán luego clásicos. El tiempo hace lo suyo.  

Se me ocurre que la razón por la que definir qué es un buen lector resulta complicada es porque la lectura es un acto de absolutamente solitario, uno de aquellos placeres que no se pueden compartir. Me refiero al acto de leer, no a la interpretación o el análisis posterior. Hablo de ese momento en que un lector abre el libro y encalla su nariz sobre las páginas y las horas van pasando, aquel instante de meditación a través de las palabras de otros que no puede ser comparado ni cuantificado ni calificado.

Por ello, quizá no debemos preguntarnos si somos buenos o malos lectores sin antes preguntarnos "¿por qué leer?". Será el tema de mi siguiente post.

Respuestas: 90 centímentros. 20 años (26-46). Dorada.

Hay 38 Comentarios

muy buenas las indicaciones...!!!! y tenemos k aprendera leer con los buenos habitos de lectura...!!! :-)

¿De verdad se puede ser buen o mal lector? ¿Quién determina eso?
Yo disfruto con cualquier lectura que me transporte al lugar, me haga percibir olores, sensaciones, sonidos... Nunca me fijo en la métrica, pocas veces necesito tener conocimiento de una palabra extraña, normalmente el buen escritor (aquí si hay que diferenciar) ya deja constancia de su significado en el contexto de la frase. Soy capaz de rememorar algo leído, no así de recordarlo al pie de la letra y pienso que no necesito tener ningún sentido artístico, al igual que no necesito tener ningún conocimiento médico para ser un buen enfermo, conocimiento mecánico para ser un perfecto conductor o tener conocimientos de gastronomía para saber apreciar un plato de percebes.

Pienso que el resto no es mas que retórica de mal escritor para justificar sus pocas ventas o el escaso conocimiento y apreciación de su obra.

Aún así, un buen artículo siempre es grato de leer :-)

asta una breve mirada a lo que nuestros antepasados griegos y latinos asociaban con lo que en castellano llegó a convertirse en el verbo “leer”, es decir a las palabras griegas λέγω, εκλέγω, λέγειν y λόγος y las latinas "legere" e inculso “lignum”, es decir leña, para ver que todas las acepciones con que fueron o son usados los términos en cuestión están relacionadas con dos procesos elementales del pensamiento “juntar” y “seleccionar”, a los cuales, en el caso de λέγω, se añade la función de la propia expresión o reinterpretación de lo leído. En alguna ocasión anterior he manifestado mi desacuerdo con las opiniones de Thays sobre la valoración de la obras literarias o, mejor dicho, sobre la definición de las mismas que subyace a cualquier valoración. Este artículo, en cambio, contribuye -aunque quizá algo tímidamente para mi gusto- a marcar la línea divisoria, ya no entre buenos y malos lectores, sino simplemente entre lectores, por una parte, y consumidores de letras o sintagmas que han sido ordenados para producir un determinado efecto de entretenimiento efímero, por otra parte (y valga la redundancia). Me parecen, por lo demás, muy acertados los ejemplos con que el autor ilustra ambas categorías o formas de actividad. En cuanto a la lectura de obras de actualidad, supongo que será un mal necesario para los encargados de localizar las escasas agujas que se ocultan en el pajar de productos que mañana acabarán olvidados en el vertedero, dejando como única huella los abonos en cuenta de los mercachifles editoriales.

Me queda la sensación de que Iván simplemente aporta una información que puede ser útil para que hagamos una lectura más provechosa y por lo visto hay gente que se molesta y lo interpreta como si le estuvieran llamando mal lector.

Este tipo de entradas lo que pretenden, en mi opinión, es que reflexionemos sobre y con las opiniones de los demás, pues lo que cuenta de Nabokov no deja de plantearse como una opinión, que podemos o no tenerla en cuenta, que nos puede aportar algo o no.

En todo caso, repito, cuándo alguién plantea una problemática determinada, que es lo que hizo Nabokov, lo que tiene es que abrirse el debate -primero el interno, también llamado reflexión- y considerar si nos aporta algo o no. Acaso la lectura no es una práctica, que entre otras cosas, nos aporta el conocer algo nuevo? Y no me refiero sólo a lo que lees.

Muy ilustrante el post, creo que un lectura lineal conlleva a una lectura superficial y por ende dejar de apreciar un buen libro, considero que en este acto solitario el poder involucrarte y sumergirte en el propio relato conlleva a que cultives y desarrolles tu propio arte de leer y por ende ser un buen lector, ahora bien la esencia de todo esto esta que disfrutes cuando decides leer una novela o un cuento. De otro lado, leer autores como Laarson, Coehlo, Dan Brown, o de pronto leer a Hesse, Bryce, Joyce de hecho te permite tamizar y recoger lo bueno de cada estilo, catalizar y aprender a reconocer un buen libro, un buen autor.

Este artículo, es excesivamente receloso y conservador, no creo que ningún lector que lea sea mal lector, efectivamente hay ciertas cualidades que permiten a uno disfrutar aún más de la lectura.
La memoria está bien, a más mejor, más detalles, mejores contrastes, mejores juicios...

La imaginación la poseemos todos, leer no deja de ser un acto contra natura del ser humano, nosotros no estamos hechos biológicamente para leer, es una capacidad aprendida, lo natural son las películas, aunque vacías de contenido en comparación.

El lector de BestSeller, no busca un reto intelectual, ni su fin es el aprendizaje, si no una lectura de salón, una manera de entretenerse entre otros hobbies más mundanos que posea.

Otra cosa es que busques el reto de leer, comprender, conocer a Joyce, que trates de encontrar cada recodo de Rayuela, cada esquina tras las que hay una referencia, que efectivamente quieras leer a Anna Karenina, y busques no sólo cualquier traducción, si no la más fiel de todas ellas.

En fin, tu artículo, parece dejar entrever una clase elitista de lectores, y otra mediocre y mundana, como si necesariamente se hubiera de imponer una sobre la otra por la diferenciación en si misma.

P.D. Si que estoy muy de acuerdo con la relectura, siempre encuentro datos nuevos que me enseñan que estoy ante un nuevo libro.

En efecto, si no se lee con placer no se es un buen lector, pero si no se arriesga se es aún peor...

Yo pensaba que tenía truco y que no se necesitaba ninguna de las 10 cualidades.

Respecto a los finalistas del premio de libros de relatos de Páginas de Espuma, resaltar la gran calidad de los escritores, que resulta del todo incuestionable. Ahora bien, resulta curioso (y hasta cuestionable?) que dos de ellos publiquen en la editorial (Padilla, Nielsen) y de los restantes alguno haya publicado en forma de antología en la misma editorial (Peri-Rossi, Tizón). Así las cosas, mi apuesta firme es Padilla. ¿Alguien acepta el reto? (Por cierto, este mismo comentario no ha sido publicado en el blog de la editorial)

Me parece un buen artículo, pero sólo voy a comentar una cosa:
Yo empecé leyendo Harry Potter con 11 años y ahora hago una carrera de Estudios literarios en la universidad, me han publicado varios relatos en revistas y disfruto leyendo a Fitzgerald, a Faulkner, a Camus y a Zweig entre otros.

No tengo nada más que añadir.

El buen lector es aquel que es capaz de atrapar detalles, olores o sueños que ni el mismo autor ha imaginado y, sin embargo, están allí.
http://fulgoresliterarios.blogspot.com.es/

No hay buenos o malos lectores. Hay buenos y malos escritores.
Si uno acude a los clásicos tras el trance de digerir y no morir varios libros contemporáneos es porque busca sosiego.
Si uno lee lo que recomiendan los listos o los interesados, puede enfermar para siempre tragando crónicas de periodistas faltas de interés.
Por eso, lo mejor es que cada uno lea lo que le parezca y, al menos yo, me niego a que se me clasifique por nadie.
Puedo leer a Vargas Llosa y disfrutar y a Carpentier y no pasar de la página cincuenta. Lo mismo podría decir de Flaubert y Dickens.
Por eso, mejor buscar a los buenos allá donde estén.
Saludos,
Sam.

No hay buenos o malos lectores. Hay buenos y malos escritores.
Si uno acude a los clásicos tras el trance de digerir y no morir varios libros contemporáneos es porque busca sosiego.
Si uno lee lo que recomiendan los listos o los interesados, puede enfermar para siempre tragando crónicas de periodistas faltas de interés.
Por eso, lo mejor es que cada uno lea lo que le parezca y, al menos yo, me niego a que se me clasifique por nadie.
Puedo leer a Vargas Llosa y disfrutar y a Carpentier y no pasar de la página cincuenta. Lo mismo podría decir de Flaubert y Dickens.
Por eso, mejor buscar a los buenos allá donde estén.
Saludos,
Sam.

yo creo de entre todas las opciones que presentaron, la única que puedes ser considera es la 7; tener imaginación

Creo que el buen lector es el que disfruta leyendo como le da la gana y opina sobre ello libremente, sin complejos.
Para el resto ya están los críticos.

La cualidad de tener cierto sentido artístico es la que más me intriga. Memoria y diccionario son o pueden ser adquiridos. El sentido artístico está muy ligado a tener imaginación y es más complicado, y ese espectro tan amplio podría dar para un largo artículo. Felicidades por el blog

Excelente post. Pero quisiera que alguna vez nos hablaras acerca de por qué uno elige un libro u otro. Por ejemplo, conozco personas inteligentes y de buen gusto literario que califican a Virginia Woolf de aburrida; sin embargo, a mí me parece una escritora fenomenal y, aunque me costó leerla al principio, he llegado a valorarle de una manera tremenda. Quizás, en ese caso, lo que nos acerque a un libro también es la vida de los personajes, los detalles en los que el autor se centra, la identificación que tengamos con las historias.
Saludos,

Pues yo tampoco estoy muy de acuerdo con lo que dice esta entrada. Me parece bastante conservadora.
Yo creo que un buen lector (si partimos de la base de que existen buenos y malos lectores, con la que ya no estoy del todo de acuerdo) será aquél que sepa argumentar por qué un buen libro, siéndolo, lo es. Y por qué uno malo, siéndolo, lo es.
Y para eso hay que leer. No necesariamente mucho, ni rápido, ni clásicos ni contemporáneos.
Simplemente hay que leer y ser consciente de que estás leyendo y de qué estás leyendo. No solo coger un libro para poder twittear que lo has leído.
De todas formas creo que esos "malos libros" o "libros de segunda" como los llaman otros son necesarios y útiles. ¿por qué? Pues porque pienso que si te pasas el resto de tu vida leyendo solo Dostoievski, Kafka y Shakespeare (por poner tres ejemplos) no vas a disfrutar en realidad de la lectura, sus detalles, sus tempos etc. O sea, el objetivo de la lectura.
Es un poco como el cultivo de las huertas. No puedes sembrar siempre patatas, lechugas o tamates en una misma parcela, si no que está bien variar.
Si no, podemos hacer como Orwell y crear un departamento de Novelas que mediante logaritmos cree novelas para que 'los proles' lean y sean guiados.

Hombre, creo que para er un buen lector, de las 10 proposiciones, solo las 4 últimas son relevantes. Creo además que uno puede ser un buen lector sin haber leido mucho, y ser malo habiendolo ejercitado bastante, por haberse maleado, porquel lo han obligado a leer sin que le guste, porque le pagan por hacerlo o vaya vd a saber. Si el lector no tiene imaginación para entender lo que le cuentan, ni memoria para recordar lo que pasó lineas antes, mal asunto me parece. Un diccionario no viene mal nunca por si las moscas. El sentido artístico bueno, será discutu¡ible como todo lo que trata con el Arte.

El buen lector es el que, cuando lee, no olvida que está pensando con la cabeza de otro. Pero me parece que esto ya lo dijo Schopenhauer.

Es una manera arbitraria de clasificar a los lectores, una suerte de tipología, sesgada por un solo machete. Más atrayente y convincente hubiera sido citar a otros autores.
Por otra parte, aunque no comparto buena parte del texto, es una apreciación para tomar en cuenta, mas no una regla general.

Es una manera arbitraria de clasificar a los lectores, una suerte de tipología, sesgada por un solo machete. Más atrayente y convincente hubiera sido citar a otros autores.
Por otra parte, aunque no comparto buena parte del texto, es una apreciación para tomar en cuenta, mas no una regla general.

Solo hay que ver cuando se vende algo por internet, si no leen algo que están comprando como van a saber leer un libro o un ártico de prensa. No digo que todos seamos así pero hay que reconocer que en España eso de leer como q no.

El por qué leer, no viene de la mano con ser "buen o mal" lector. La discriminación por leer a ciertos autores "pre-cosidos" no los hace faltos de las atribuciones que pueda creer Nabokov o Vargas Llosa, Ribeyro o García Márquez por ejemplo. La literatura es un arte ante todo y el disfrute que obtengamos de él. Pienso que otro prejuicio del "buen lector" es que debería ser (como cree Thays) sesudo y de alta gama.

Me doy por aludida porque alude a los lectores de Harry Potter, no a los lectores de Harry Potter que no leen otras cosas.

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Vano oficio

Sobre el blog

Este blog se plantea hacer comentarios de actualidad sobre libros, autores y lecturas en menos de 1.000 palabras. Se trata de un blog personal, obsesivamente literario, enfermo de literatosis, como diría JC Onetti, según la regla que la literatura es un vano oficio, pero jamás un oficio en vano.

Sobre el autor

Ivan Thays

Ivan Thays. (Lima, 1968) Autor del libro de cuentos Las fotografías de Frances Farmer y las novelas Escena de caza, El viaje interior, La disciplina de la vanidad, Un lugar llamado Oreja de Perro, Un sueño fugaz y El orden de las cosas. Ganó en el 2001 el Premio Principe Claus. Fue finalista del premio Herralde 2008. Fue considerado dentro del grupo Bogotá39 por el Hay Festival. Sus novelas han sido traducidas al francés, italiano y portugués. Dirigió durante siete años el programa televisivo Vano Oficio. Actualmente administra el comentado blog Moleskine Literario.

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