Un grupo de lobos marinos juega con una buceadora, en el islote Plaza, cercano a la isal de Santa Cruz, en las Galápagos./Tui de Roy
Dos de las experiencias más emocionantes que recuerdo haber tenido viajando fueron con animales. La primera, un encuentro con los gorilas de montaña de los volcanes Virunga, en el Zaire (hoy República Democrática del Congo).
La segunda, en las islas Galápagos (Ecuador), buceando con leones marinos, que se muestran curiosos y juguetones dentro del agua, como volví a comprobar hace unas semanas en los islotes del mar de Cortés, en Baja California Sur (México).





