¿Quién no ha tenido alguna vez la tentación de decir aquello de: “He visto cosas que vosotros, humanos, no creeríais?”, como el androide de Blade Runner? A estas alturas, casi todos hemos visto cosas que pensábamos que nunca llegaríamos a ver, y no me refiero a los rayos que brillan en la Puerta de Tannhäuser, así que el listón está alto. No seas tímido o tímida y expláyate a gusto con tus parientes y amistades (aunque te llamen pesado y fantasmilla, no te cortes) narrando todas esas aventuras de las vacaciones que te mueres por contar. Si acompañas tu monólogo con un pase de diapositivas o de fotos en la tablet (no te olvides de la música de Vangelis), verás qué contentos se ponen.





