Entre nuestras motivaciones para viajar puede estar hacerlo en el tren más rápido, el más alto o el más largo del mundo, escalar un ocho mil o bajar a la sima más profunda. Algunos turistas pueden dedicarle horas a una sala de un museo, mientras que otros solo buscan pisar, aunque solo sea por unos minutos, muchas ciudades, para poder tacharlas después en su lista viajera. Los números nos atraen como la luz a las polillas, quizás por eso muchos titulares incluyen una cifra o una fecha





