Juan Arias

La noticia parace increíble, pero es verdad: un niño se creyó durante seis años que era una gallina. Vivió encerrado en un gallinero y estaba convencido de ser una ave más. Comía como ellas picoteando, cacareaba como ellas y no sabía hablar.

Fiji
Todo ello en las Islas Fiji, el archipiélago del Océano Pacífico con 300 islas y 540 islotes, paraíso del turismo millonario por sus bellezas naturales deslumbrantes.

La historia de Sujit Kumar la ha publicado en Brasil el portal Terra y enseguida ha recorrido las redes sociales por la fuerza humana, social y espiritual que entraña.

Hoy, aquel niño que a sus 40 años aún sigue a veces actuando como una gallina, picoteando las paredes, que no consigue aun dormir en una cama y se acurruca en un sillón al estilo de las gallinas, aún no habla. Pero ha empezado a recorrer el arduo camino de su recuperación gracias a la ayuda de la empresaria australiana, Elizabeth Clayton, que trabajaba con importaciones en Fiji y a la que su encuentro fortuito con el niño gallina, le cambió su vida.

Niño gallina (2)Sujit y Elizabeth Clayton

Hoy, viuda tras haber su marido fallecido en un accidente subiendo el Everest, ha vendido toda su fortuna para crear una institución de niños abandonados que recoge en la calle. Y vive con ellos en comunidad.

Es quizás esa transformación de la empresaria operada en su alma por aquel muchacho que ella acogió cuando parecía más una animal salvaje que un ser humano, lo que más me ha tocado de esta historia rocambolesca, chocante y a la vez emblemática de los contrastes que pueden anidar en el corazón de un país considerado un paraíso, pero que esconde también sus infiernos secretos.

La historia del pequeño Sujit comenzó en los años 70 cuando en una poblado del archipiélago, a sus dos años,  su madre se suicidó y el padre fue asesinado.

Niño gallina (3)
Sin saber que hacer con el niño
, los abuelos lo colocaron en el gallinero debajo de la casa, donde vivió seis años sin ver a persona humana.

Vivió en el gallinero, se alimentaba como las gallinas, comía como si su boca fuera un pico de ave y picoteaba como ellas.

A sus ocho años, sin hablar una palabra, no sabiendo qué hacer con él y al no haber en Fiji un sólo lugar para niños abandonados, lo colocaron en un asilo para ancianos, ya que nadie se atrevió a adoptarlo.

Durante 22 años estuvo amarrado a una cama. Hoy a sus 40 años aún lleva las cicatrices en su cintura de las sábanas con las que lo ataban al camastro.

A finales de 2002, llegó para él una luz de salvación. La empresaria Clayton había ido a aquel asilo haciendo parte de una comitiva del Rotary Club que les llevaba mesas de plásticos.

Fue allí cuando se enteró de la increíble historia del joven que seguía sintiéndose una gallina. Su marido acababa de fallecer y tuvo con Sujit uno de esos encuentros capaces de transformar una vida.

Niño gallina (4)
Así cuenta hoy su encuentro con el muchacho
: “Estaba totalmente debilitado y maltratado. Había recibido golpes en la cara y tenía los dedos hinchados además de los dientes y la nariz quebrados. Cuando lo tuve delante no sabia decir si era un hombre o un niño. Su apariencia era decrépita. Las personas creían que era un salvaje”.

Y añade: “Vi, sin embargo, como un brillo en sus ojos cuando me miró. No podía, a ese punto, darle la espalda”.

Primero fueron las visitas continúas al asilo para intentar una relación mínima con él, hasta que decidió llevárselo a su casa. “Picoteaba las paredes como una gallina y no conseguía dormir en la cama. A veces me mordía, me arañaba y me empujaba, pero poco a poco conseguí que empezara a ser independiente, que se afeitara sólo, se limpiase los dientes o hiciese sus necesidades”, cuenta l empresaria.

Le quedaba a Clayton su último reto: que Sujit empezara a pronunciar algunas palabras por lo menos. Para ello lo llevó a Australia donde fue visitado por fonoaudiólogos, patólogos, neurólogos etc. El chico sufre también de ataques epilépticos.

Fue la epilepsia lo que hizo que la familia abandonara al niño a su suerte, ya que según las creencias de aquellas islas se piensa que es el espíritu del mal, el demonio, la causa de los males de la familia. Su primo Bob Kumar decía que Sujit no entendía nada, no era capaz de hablar y por eso lo abandonaron en el gallinero.

Por si faltaba algo a la historia tuvo otro momento de suspense cuando el chico estaba ya viviendo con ella y las autoridades locales se presentaron en su casa y se lo llevaron.

Clayton recurrió angustiada a la justicia. Llegó el momento del veredicto del tribunal y allí mismo tuvo lugar un instante de sorpresa y emoción. Cuando el juez estaba para anunciar sentencia negativa, Sujit se levantó y se acurrucó en los brazos de su benefactora. Sorprendido, el juez no lo dudó, cambió de opinión y decretó que Sujit podía seguir viviendo con la nueva madre adoptiva.

Hoy, Sujit aún no habla, pero ya consigue hacerse entender a través de gestos. Cuando quiere agua, por ejemplo, señala un vaso. De vez en cuando aún picotea, cacarea y coge la comida al estilo de las gallinas. Pero ya no es un infeliz como antes.

Fiji (2)
Y la empresaria, gracias a aquella locura de los que abandonaron a un niño en manos de unas gallinas, en el paraiso de las Fiji, ha reencontrado su camino de transformación humana y espiritual.

No le bastó Sujit a Clayton. Ahora es madre de decenas de niños abandonados en las calles del pariaso de Fiji. 

¡El mundo es grande!
Grande y cruel, pero también, a veces, maravilloso.
Y lleno siempre de sorpresas e historias sórdidas y de recuperación como la de Sujit y Elizabet que no me he resistído a contársela en este blog.

Elizabeth-clayton-largeElizabeth Clayton

Cementerios humanos para animales
En Sâo Paulo, la Comisión de Constitución y Justicia de la cámara municipal
acaba de aprobar un proyecto de ley piloto en Brasil por el que se permite que los animales domésticos puedan ser enterrados en la sepultura de sus dueños.

La ley deberá ser ratificada por el pleno de la Cámara de Concejales la cual ya ha dado a saber que está de acuerdo masivamente con el proyecto.

Roberto Trípoli,  autor de la nueva ley revolucionaria que permitirá que los animales que han pasado una vida en compañia de sus dueños puedan al fallecer ser enterrados en los cementerios para humanos, ha justificado así su propuesta: “Los animales domésticos, principalmente perros y gatos, son considerados como miembros de las familias humanas, con los cuales mantienen relaciones afectivas muy estrechas”.

Puntualizó que muchas familias, cuando muere uno de esos animales que “hacían parte del hogar”, se desesperan porque no tienen donde enterrarles.

Las autoridades de la municipalidad de Sâo Paulo alegan que si el animal “es el mejor amigo del hombre en vida, debe serlo también en la muerte”.

La justificación última para la aprobación de la ley, que ahora podría ser seguida por otros ayuntamientos del país, es que ha sido la población, a través de las redes sociales, la que ha presionado al ayuntamiento para que se permita enterrar en la tumba de familia a sus fieles animales con los que han compartido su vida.

La ley se refiere a los cementerios municipales y las Funerarias han advertido que, aprobada la ley, deberán hacerse estudios técnicos de viabilidad del proyecto referentes a las cuestiones legales, al impacto ambiental y a la cuestión financiera.

De cualquier modo, las primeras reacciones de la población han sido positivas y consideradas un avance en el derecho de los animales y una muestra de civilización.

Esta iniciativa sigue a otra piloto en el país creada también en el municipio de São Paulo, la capital financiera y económica del país, como lo fue hace unos meses la creación de un hospital modernamente equipado para atender gratuitamente a los animales domésticos enfermos de familias pobres que no podrían permitirse llevar a sus fieles mascotas a un veterinario privado.

De aquella experiencia ya nos hicimos eco en este blog con una acogida extraordinaria de lectores aprobando la iniciativa de la alcaldía de São Paulo que acabó contagiando a otros ayuntamientos que también están creando esos servicios veterinarios gratuitos para familias de baja renta.

Después de conquistados los derechos de la defensa de la mujer y del niño, ahora Brasil está poniendo la primera piedra para la defensa de los derechos de los animales, entre ellos el de poder descansar para siempre al lado de los humanos a los que han amado y por los que se sintieron acogidos y cuidados con cariño.

La decisión tomada por la alcaldía de São Paulo de poder enterrar a los animales con sus dueños, es pionera en el mundo y está llamada a crear polémica, aplaudida por unos y contestada seguramente por otros.

De cualquier modo, las primeras reacciones de la población han sido positivas y consideradas un avance en la defensa de los derechos de los animales y una muestra de civilización.

Familia con sus perros

 

¿Qué olemos y qué tocamos?

Por: | 15 de mayo de 2013

Sentidos (olfato)
He leído que el feto siente ya los olores en el vientre de la madre
y que desde muy pequeño es capaz de descubrir por el olfato a la madre en medio de la máxima oscuridad.

Los neurocientíficos nos explican que el olfato es fundamental para fijar la memoria. Y todos recordamos con viveza los olores de nuestra infancia: de la casa, de las comidas, de los vestidos.

Yo recuerdo muy vivos el olor del montón de patatas de la bodega cuando empezaban a germinar.

Hacía más de 40 años que no comía la fritá que me hacía mi tía Fabiana en Baza (Granada). Cuando hace unos meses vino aquí a Brasil mi sobrina María José salió a relucir el tema de la fritá y de repente el olor del tomate y los pimientos fritos me llegó como una oleada de perfume de lo profundo de la memoria, como si estuviera saboreándolos en Baza aquella misma mañana.

Los humanos hemos ido perdiendo la fuerza de los sentidos, de todos, del olfato y del tacto, de la vista, del gusto y del oído. En eso, los llamados animales nos dan aún mil vueltas. Gatos y perros poseen un alfato, por ejemplo, millones de veces más agudo que el nuestro.

Sobretodo los urbanos, vamos perdiendo los sentidos poco a poco.

Estamos perdiendo la vista y su agudeza para descubrir los matices de las cosas. Una indígena me explicó que mientras nosotros conseguimos, en un bosque, distinguir al máximo media docena de tonalidades de verde, ellos consiguen ver hasta 300 diferentes.

Perdemos el oído poco a poco golpeado diariamente por los ruidos altos en decibeles. He leído un estudio en que alerta sobre la grave pérdida auditiva de los jóvenes como consecuencia de las música alta de las discotecas o de la escuchada por ellos en solitario en los auriculares.

Sentidos (oido)
Estamos perdiendo el tacto, sobretodo los europeos, porque nos enseñaron en los viejos catecismos que acariciar, besar, abrazar, tocar era pecado. Aquí en Brasil, donde vivo, ese miedo al tacto aún no existe y las personas se abrazan y besan con la máxima naturalidad.

Hoy está en auge la gastronomía y con ese motivo se vuelve a valorizar el sentido del olfato que estábamos perdiendo. Pero esa gastronomía moderna, sofisticada, nuclear, hecha más para la vista que para el olfato se queda muy lejos de los olores que desprendían los viejos pucheros preparados en las cocinas de leña.

O aquel cabrito que me hicieron probar una vez unos campesinos en Turquía, asado al calor de las brasas de un fuego hecho en el fondo de un hoyo en la tierra. El cabrito era colgado sobre las brasas y el agujero era tapado con barro. Después de unas horas volvían a abrir el hoyo y el cabrito salía dorado y desparramando un perfume penetrante. Aquella carne ( que me perdonen los vegetarianos) se podía comer ya con el olfato.

Si el sentido del olfato es ya importante para el feto y para sus futuras relaciones con la madre, ¿por qué lo estamos perdiendo de adultos?

Quizás porque nos hemos vuelto doblemente asépticos, en el cuerpo y en el alma. El calor y el olor del prójimo nos interesan cada día menos. Preferimos el no olor de la soledad. Un presidente de la república de Brasil llegó a escandalizar al afirmar que "prefería el olor del estiércol de los caballos al olor de los pobres".

Las multinacionales de los perfumes nos han convencido que es mejor no oler a humanos. Mejor la química que nos ofrece y con la que se enriquecen.

Con la pérdida del olfato natural de la piel y de las cosas hemos castigado duramente a la sexualidad y a la sensualidad que se nutren también de los olores de la naturaleza.

Sentidos (olores)
Los niños nos dan ejemplo en este campo. Ellos han conservado la esencia y la fuerza de los olores naturales. Lo tocan todo; se embadurnan con todo; se divierten y gozan revolcándose en la naturaleza de las cosas. Huelen a vida, a tierra.  Nosotros olemos cada vez más a cosas artificiales, muertas.

Distinguimos mejor a la persona amada o al simple amigo por la marca de su colonia que por olor de su piel. Los niños descubren en la oscuridad a la madre no por el perfume de un frasco, sino por el olor que desprende no sólo su piel sino también su corazón, el amor de ella hacia el pequeño, por las vibraciones de su cuerpo real.

Hay un olor que se hace cada día más fuerte y presente en el mundo: el olor de la gasolina en las ciudades y en las carreteras; la de la pólvora de las armas; el de la corrupción política y económica; el olor de la impunidad de los poderosos; el olor de la indiferencia hacia el prójimo, que lo preferiríamos cada vez menos próximo, más lejano.

Sentidos (tacto 3)
Y lo peor de todo es que no sólo somos ya incapaces de captar y disfrutar el olor natural de las personas y de las cosas como el feto en el vientre de la madre, sino que ya no sabemos reconocer a los otros.

Al abstraernos de las preocupaciones por los demás, perdemos hasta nuestra identidad.
Nos cuesta cada vez más reconocernos.
?A qué olemos?
¿ Quizás a plástico, a gasolina?
¿O a nada?

Felices los niños que aún saben disfrutar, sin complejos, del olfato y del tacto. Y felices las madres que también gozan con ese olor inconfundible del bebé. Y con el tacto de los estrujones que les dan.

Felices sobretodo los animales no humanos, que ellos saben aún divertirse con los cuatro sentidos. Saben olerse y tocarse. Muchos, como los gatos, hasta ven en la oscuridad. Saben gozar de la vida sin necesitar plastificarla.

?A qué huele el plástico?

Sentidos (tacto)


 

Venezuela, hermana

Por: | 13 de mayo de 2013

Nada más cruel y triste que un país dividido en dos. Ninguna guerra es tan absurda como una guerra entre hermanos. Lo viví en mi infancia en España.

Aquel desgarrón de las dos Españas enfrentadas, enemigas, a veces dentro de la misma familia me persiguió toda la vida.

Me duele aún hoy cuando en algunos momentos España resucita de nuevo dividida salomónicamente.

Venezuela (4)
Digo esto pensando hoy en Venezuela, nuestro país hermano de lengua e historia
. Me hiela el alma ver a ese pueblo rico de cultura, multiétnico como el Brasil en el que vivo, lleno de humanidad, dulce en su corazón, al que la política endurece hasta convertirlo en violento.

Los adagios suelen ser siempre conservadores, como el de “mejor solo que acompañado”. Lo es el de “cada país tiene los políticos que se merece”. No es cierto. Hay pueblos que se merecerían mucho más.

¿Entonces por qué los eligen? Porque muchas veces no tienen alternativas. Porque la política, aún la de raíces democráticas, nunca lo es de verdad. Sus mecanismos impiden tantas veces llegar al poder a los mejores, a los más representativos de la idiosincrasia del pueblo.

Juegan a veces la ignorancia, la falta de cultura, de información, y la masiva propaganda oficial que vende gato por liebre.

Y lo que pocas veces pensamos es que los políticos muchas veces se revelan, al llegar al poder, del todo diferente de cómo los imaginábamos, de cómo se nos presentaban para engatusarnos.

Ocurre hasta en los países más desarrollados en educación. Suele decirse, y ese refrán si suele ser real, que en política “o te corrompes o te corrompen”.

Venezuela (4)
Y el pueblo, la gente de a pie, a la que deberían servir los políticos al llegar a los gobiernos y con la que se llenan la boca durante las elecciones con sus promesas que nunca cumplirán, se queda siempre en segundo plano. Lo que cuenta, al llegar arriba, es mantenerse en el candelero, no perder los privilegios, hacer alianzas no con el pueblo que le llevó hasta allí con su voto, sino con los que aseguren la permanencia en el puesto.

Eso suele ocurrir en general y ocurre ahora con el pueblo venezolano que ha empezado a exigir una vida más normal, con menos violencia, con mayor libertad, sin necesidades básicas, y sin que tenga que recibir como regalo y limosna lo que le pertenecería por derecho.

Su actual Presidente Nicolás Maduro, ha recorrido Uruguay, Argentina y Brasil pidiendo alimentos y energía para los venezolanos. Es una afrenta si se piensa que es un país rico, pequeño, que podría ser una Suiza americana, no sólo con pan y luz para todos, sino con las comodidades de los países que saben aprovechar y no malversar sus recursos naturales.

Nada se conquista sin esfuerzo. Los venezolanos a los que el destino y los abusos de los poderosos habían relegado al olvido y a la pobreza, cuando no a la miseria, recibieron de las manos de Hugo Chávez un plus de orgullo nacional y la esperanza de un mundo mejor y más justo para ellos.

Después, como ocurre tantas veces en la política, la gente fue usada como moneda de cambio para saltos hacia adelante que suelen acabar en saltos en el vacío.

Hoy, ya la mitad de los venezolanos se están despertando y quieren “más y mejor”. Es un deseo justo que nada ni nadie tiene el derecho de frustrar.

Venezuela (2)
Ojalá esos dos pedazos de la Venezuela rica en petroleo, en bellezas naturales y en humanidad,
en simpatía natural y en diversidad étnica, puedan abrazarse pronto para volver a ser la Venezuela que todos hemos conocido y amado.

Como este es un blog personal, quiero contar aquí por qué me quedó grabado, desde niño, un cariño y una gratitud especial por una señora venezolana que un día conoció a mi hermana, madre de cinco hijos, que en la posguerra franquista, pasaba apuros económicos y se compadeció de ella.

La recuerdo una señora mayor, dulce, sensible, que amaba a su país, del que hablaba siempre bien.

Desde que se encontró por puro caso con mi hermana, cada mes le escribía desde Venezuela y sin darse importancia, sin hablar de ello, le añadía a la carta un cheque en dólares, que era como el maná para ella. La señora no era rica. Nunca preguntó nada, ni comentó nada, hasta que un día desapareció y no supimos más de ella. Había sufrido años atrás un cáncer de riñón.

Yo era joven y recuerdo aún con un cierto temblor cuando, a veces, estando en casa de mi hermana llegaba la carta esperada con aquellos coloridos sellos venezolanos, que llevaban hasta Granada a mi hermana la esperanza de poder acabar el mes sin hambre para ella y sus pequeños.

¡Venezuela, hermana!

Jóvenes músicos venezolanosLos jóvenes son la esperanza de la nueva Venezuela


Las manos

Por: | 10 de mayo de 2013

Perro amarado a los carriles del tren
Observen esa foto.
La mano de una mujer sujeta con delicadeza la cabeza de una perrita a la que se le nota en su mirada el temblor del miedo.

La mano que se ve, acababa de salvar a esa perra callejera de una muerte atroz y segura.

Otras manos, estas invisibles en la foto, habían urdido una muerte atroz del animal amarrándolo con una cuerda gruesa a los railes del ferrocarril en la pequeña localidad de Lorena, en el Estado de São Paulo.

Las tres personas que deseaban divertirse viendo al animal ser aplastado por las ruedas del tren, huyeron al observar la llegada de la joven de 29 años, Fernanda Milet, que llevaba a pasear casualmente por aquel lugar a su perro, Y que salvó al animal.

El veterinario Daniel Fukuoca, que atiende ahora a la perrita rescatada, ha confirmado que, antes de ser atada a los raíles del tren, el animal, había sido “bárbaramente violentado sexualmente”.

En la misma localidad en menos de un año, otros cuatro perros acabaron muertos bajo las ruedas de los trenes. Todos violentados antes. Una nueva moda de diversión cruel e inhumana.

Esta vez, lo que quería subrayar, sin embargo, a mis amigos lectores, no es tanto la atrocidad concreta contra esa perrita indefensa, torturada y ultrajada, que ello habla por sí solo.

Manos unidas
Quería hablarles de las manos
, esas que hacen parte esencial de nuestra cuerpo y de nuestra vida. Que sirven para salvar o para matar; para acariciar o para abofetear; para curar heridas o para torturar. Y que en este caso salvaron a la perrita de la muerte.

Tenemos una mano derecha y una izquierda. Las dos son esenciales para abrazar. Necesitamos ambas para sostener en el hueco de nuestros brazos al hijo recién nacido. Y las necesitamos para amortajar a la persona amada que nos dejó para descansar definitivamente.

Sólo para disparar un arma homicida nos basta una mano.

Las manos nos sirven para bendecir o maldecir. Abiertas son acogedoras, cerradas pueden indicar rabia o venganza.

Con las manos amasamos el pan que nos alimenta y ofrecemos el veneno que mata.

Manos negras y blancas
Las manos o son salvadoras, instrumento de esperanza, o lo son de muerte.

Las manos sirven para labrar la tierra con sudor y para escribir poesía; para escribir cartas de amor o firmar declaraciones de guerra.

Son las manos el mejor emblema de nuestra existencia que se balancea al ritmo de la parte de dios que late en ellas y de la del demonio que las tienta cada instante.

Las mismas manos pueden distribuir bondades y aliviar penas, o robar millones, dejando al prójimo tirado en la cuneta de la pobreza.

No se si en las manos quedará escrito, invisible, todo lo bueno y lo malo que con ellas hicimos en nuestra vida. No importa. Queda esculpido en nuestra conciencia.

Es difícil saber si en la balanza de la Humanidad, los miles de millones de manos de los vivos salvan más que matan. Mi esperanza es que las que salvan, sean más que las asesinas.

Sólo así se entiende que aún no hayamos desaparecido todos para siempre.

Un buen ejercicio terapéutico de humanidad y de ética, sería, cada noche, al ir a descansar, preguntar a nuestras manos si han amado más que odiado; si han perdonado más que condenado; si han dado más de lo que han substraído, si han acariciado más que ofendido.

Si las hemos usado como instrumentos para liberar a los encadenados, como la joven que salvó a la perrita, o para ayudar a atarlos a los railes de la muerte como sus verdugos.

Y un cariño final para esa perrita color negro azabache salvada por las manos amorosas de Fernanda.

Ella aún no tiene nombre. Vamos a bautizarla como "Esperanza", como esperanza de un mundo menos cruel con todos los seres de la creación, pues todos estamos amasados del mismo barro de la tierra.

¡Ah, si el animal pudiese hablar!

Tendríamos, seguro, que taparnos, avergonzados, nuestros oídos de humanos  orgullosos e inteligentes.

Cat-20-20dog-20cuddleTierno abrazo animal

Y el Vaticano aterrizó en la Flipoços

Por: | 08 de mayo de 2013

Brasil es cada año un hervidero de acontecimientos literarios. Sus Ferias de Libros no sólo en São Paulo, Río o Brasilia, sino también en el interior del país revisten un carácter internacional, desde la de Paraty, la joya del barroco portugués, a la de Passo Fundo, en Rio Grande do Sul.

Flipoços
O la de Poços de Caldas, preciosa ciudad, famosa por sus aguas termales y sus bellezas naturales, en el corazón de Minas Gerais que acaba de celebrar la XIII edición de su Feria Literaria: la Flipoços. 

Poços es hoy también un ejemplo de ciudadanía, donde sus habitantes, de una cordialidad que se toca con mano, respetan su ciudad, sus bellezas naturales y sus parques como algo propio.

A esta última, la joven directora y creadora del evento, Gisele Correa, consiguió llevar hasta allí a los monstruos de la literatura, del teatro, del periodismo, de la crítica literaria, del cine, de la musica y hasta del arte de la periferia. Asistieron  entre otros muchos personajes como Nélida Piñón, João Ubaldo Ribeiro, Ariano Suassuna, Miriam Letão, José Castello, Caetano Galindo, Edival Lourenço y muchos otros.

Gisele CorreaY no fue sólo una Feria brasileña. A ella llegaron escritores de grito internacionales, como el portugués, Luiz Miguel Rocha, o el mexicano Juan Pablo Villalobos, entre muchos otros.

Personalmente, no suelo ya asistir a estos acontecimientos literarios, pero este año, la Flipoços, me puso en un aprieto. Me explicó la dinámica Gisele, que quería introducir una novedad en el programa: un debate sobre el Vaticano y los papas.

Había convidado para ello al escritor portugués, Luiz Miguel Rocha, autor de obras de ficción de éxito mundial como Mentira Sagrada, o El último papa, inspiradas en los entresijos de los misterios del Vaticano y en la historia del papado.

Y quisieron que como contrapunto a la ficción, aportara yo mi expertiencia de periodista escritor de la crónica vaticana.

Me pareció original introducir ese tema en una Feria Literaria al que le habían dado tanta importancia que a la charla entre Rocha y yo le dedicaron el Teatro Urca, con 500 asientos.

Sin experiencia en estos eventos del Vaticano, imaginé, sin embargo, que la gente de Poços, el primero de mayo, a las tres de la tarde, con un día de sol otoñal tendría lugares más interesantes para ir que a escuchar nuestra charla vaticana. Me equivoqué.

Y por ello he decidido dedicar este blog a aquella idea genial de la Flipoços, que consiguió no solo llenar el teatro, sino llevar un río de jóvenes que acabaron aplaudiendo en pie, no a nosotros, sino a ese interés que sobre el Vaticano está creando en Brasil el papa Francisco, que aterrizará en Rio de Janeiro el 22 de julio, donde le esperarán dos millones de jóvenes, más de mil jerarcas de la Iglesia entre obispos y cardenales y miles de fieles que llegarán de América del Sur para encontrar al primer papa latinoamericano en su primera salida a la “periferia del mundo”.

Poços (2)Cuando, al empezar nuestra charla pregunté a Rocha por qué se interesaba en su literatura de los misterios y secretos de la Iglesia me respondió: “Porque el Vaticano vicia”.

Es curioso que una realidad como la de la Santa Sede, la Curia Romana y el minúsculo Estado del Vaticano, seguramente lo más lejano de la verdadera y primigenia Iglesia de Jesús de Nazareth, pueda despertar una tal fascinación en escritores muchas veces agnósticos y hasta ateos. Y que pudiera despertarla aquella tarde en la Flipoços hasta entre los más jóvenes.

Al preguntarles si habían entendido nuestra conversación sobre el vaticano, tres chicas que podían ser mis nietas, una de ellas argentina, me respondieron con aplomo: “Sí, nos gustó mucho lo que hablaron del Vaticano” y añadieron: “Y nos encanta el papa Francisco, que está viviendo en un hotel y ama a los pobres”.

Y ese es el nudo de la cuestión. En un momento en que la Iglesia Católica se encuentra en uno de sus momentos de mayor desprestigio golpeada por los escándalos de abusos de menores y de corrupción de la Banca Vaticana, ha sido el primer papa no europeo, llegado de este continente lleno de fermentos religiosos, el que haya vuelto a poner sobre el candelero el interés por el Vaticano.

Papa Francisco y jóvenesEsperemos que esta vez, desde Brasil, donde hablará a todas las Américas, el papa Francisco acabe despertando el interés más que por el Vaticano, por la Iglesia de los olvidados del mundo, de los agarrotados por el dolor y la injusticia, por los sin voz y sin techo, puede estar en contacto con esa “periferia de la Iglesia”, a la que siempre le ha costado hacer oír su voz en aquellos palacios poblados de sombras e intrigas.

Fueron aquellos palacios los que pusieron una barrera para que el mártir Mons. Oscar Romero, que era arzobispo de El Salvador tuviera que esperar meses para poder ser recibido por Juan Pablo II. Lo consiguió poco antes de que perdiera su vida bajo las balas de los escuadrones de la muerte mientras celebraba la Eucaristía.

Con el papa Francisco, como intuyeron los que abarrotaron el Teatro Urca de la Flipoços, todo puede empezar a ser más “próximo” en la Iglesia.

Poço de Caldas

El Andreotti que yo conocí

Por: | 06 de mayo de 2013

Andreotti esgfingeAndreotti apellidado el "enigma"

Cuando entrevisté una vez a Giulio Andreotti en su despacho en la década de los 80, a dos pasos del Congreso, en Roma, yo era persona no grata en la embajada de Italia en Madrid por mis críticas contra la mafia como corresponsal de este diario.

Andreotti, que acaba de fallecer a los 94 años, era ministro de Asuntos Exteriores y una pieza clave para que España pudiera entrar entonces en la Comunidad Europea. En aquella entrevista quiso ser ostentosamente amigable conmigo, enviando un mensaje cifrado al entonces embajador italiano en España.  Me hizo, por ejemplo, confidencias de cuando el papa Juan Pablo II lo convidaba a cenar y hasta a asistir a misa en su capilla privada del Vaticano.

Y se despidió de mi dedicándome un libro suyo con estas palabras: “A mi querido compañero periodista, Juan Arias”. Andreotti se sentía orgulloso de ser también periodista.

Dos días después, desde el Ministerio de Asuntos Exteriores de Roma me invitaron a almorzar en un restaurante de lujo de la capital. Querían saber cómo había conseguido entrevistar al ministro cuando yo estaba amenazado por la embajada italiana de Madrid. “Muy sencillo, fue él quién me la ofreció”, les dije. Y era cierto. Yo había pedido hacía un año aquel encuentro y justo aquel día su secretario me telefoneó para decirme que Andreotti me esperaba a las once de la mañana en su despacho. Genio y figura, siempre.

Había había aprendido la magia del poder también de su estrecha comunión con la familia siciliana que sostuvo a la Democracia Cristiana hasta que decidió pasar su apoyo a Berlusconi.

Hoy reproduzco aquí para mis lectores un reportaje sobre Andreotti que esribí

en 1987 en el que tracé un perfil del político fruto de mis varios encuentros con él.

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Reportaje que publiqué sobre Andreotti en 1987

Giulio Andreotti, la 'escopeta' más peligrosa de Italia


UN POLÍTICO TAN TEMIDO COMO IMPRESCINDIBLE


Juan Arias Roma 14 MAR 1987


Andreotti con  el papa Benedicto XVIAndreotti siempre amigo de los papas. Aquí con Benedicto XVI

Colecciona campanillas. Tiene licencia de caza, pero no escopeta. Es el político italiano que vive más cerca del Vaticano, y va a misa cada día a una iglesia diferente, por miedo a que "algún bienintencionado" le quiera "mandar al cielo antes de tiempo", como ha dicho él mismo. En política es Andreotti a secas. Entre los amigos basta decir Giulio. Algunos añaden el divino. Dicen de él que en el Vaticano está "como pez en el agua". Es el hombre al que el presidente, Francisco Cossiga, ha encargado que forme Gobierno.

Es padre de cuatro hijos que, cuando se examinaban en la universidad, negaban que eran hijos de su padre "para evitar ser favorecidos". Su esposa, Livia, es como una sombra que nunca aparece. Se conocieron y enamoraron de repente en un cementerio, cosa, dice el político, que les dio suerte. Desde entonces, en efecto, han vivido siempre juntos y felices. De sí mismo dice que es "un pecador". El papa Wojtyla le invita con frecuencia a su misa y a desayunar y comer con él. Conoce tan bien al Papa polaco que un día le preguntó a este corresponsal: "¿Sabe usted dónde escribe sus discursos el Papa? Pues se lo voy a decir: los escribe de rodillas en su capilla".

Alguien ha asegurado que posee "el candor de un Satanás de buena fe", y también que es "una especie de diablo que conoce todo lo de éste y lo del otro mundo". Y este conocer tantas cosas es lo que probablemente le otorga tanto poder en el campo político. Su arma, además del humor, que domina a la perfección, son sus diarios íntimos, escritos en clave, y "los esqueletos que esconde en su armario". Andreotti se ríe y dice: "No son cadáveres; es un simple archivo que conservo en la bodega". Es la delicia de los caricaturistas, que le dibujan siempre con chepa y con orejas de borrico.
Forattini, el más cáustico, ha dicho a este corresponsal que Andreotti jamás se ha quejado por una viñeta, ni aun por las más feroces.

Una vez le preguntaron si no le molestaba que Forattini le pintara siempre con esas grandes orejas de asno. "No", respondió Andreotti. "Al revés, porque como de verdad las tengo un poco grandes, así cuando me miro en el espejo tras haber visto una viñeta me consuelo pensando que no soy tan feo".

Omnipresente

Andreotti con una viñeta de ForattiniAndreotti mostrando una viñeta contra él de Forattini

Se acuesta leyendo una novela policiaca, pero jura que se duerme siempre "antes de descubrir al asesino". La película que más le gusta de todas es una versión de El doctor Jeckyll con Fredric March, y después La colina del adiós, con Jennifer Jones. Ha escrito 11 libros. Está presente en todas partes. Hay quien piensa que quizá posee el don de la ubicuidad, como los santos. Cita a los embajadores a las seis de la mañana. Uno de ellos le dijo una vez: "¿Es que vamos a ir a cazar, ministro?". Ha sido 14 veces ministro y cinco presidentes del Gobierno italiano; por eso los periodistas y los otros políticos cuando se dirigen a él le llaman siempre "presidente".

En sus trajes tiene siempre un bolsillo secreto a la izquierda de la cintura. Allí esconde sus golosinas, que no son de chocolate, sino de farmacia, porque adora las medicinas y prueba todo lo nuevo que sale al mercado, sobre todo píldoras contra las cefaleas, de las que sufre horrores.

A los 28 años de edad era ya subsecretario en la Presidencia del Gobierno, con De Gasperi, y desde entonces ha estado siempre, ininterrumpidamente, en la política activa. Andreotti es noticia sólo cuando no entra en un Gobierno. Y se queda sin cartera ministerial sólo cuando le conviene, porque nadie se atreve a dejarlo fuera.

Su secretaría personal es la maquina más formidable de recomendaciones de Italia. Responde a todas las cartas de petición. Una vez llegó a tener 80 secretarios sólo para contestar a cartas de recomendación.

Ha pasado indemne, como los faquires, por todos los fuegos y escándalos. De todo ha sido acusado menos de despreciar el poder. Suele decir que el poder "consume sólo a quien no lo posee".
 
Federico Fellini ha escrito de él: "Te da esa especie de tranquilidad, ribeteada de perplejidad y también de vaga inquietud que, nos producían los compañeros de colegio buenos, preparados educados, simpáticos, que lo sabían todo, que jamás hablaban mal de los profesores y que daban a entender que sabían algo más que los otros. Y que no te lo podían decir y te parecía justo que fuera así".

Nadie ha sido nunca capaz de encontrar una sola prueba escrita contra él en los mil y un escándalos de los que se le acusa siempre.

Secretos en una cabeza

 Cuando las Brigadas Rojas secuestraron a Aldo Moro, querían coger a Andreotti, porque sabían que los verdaderos secretos italianos viven en su cabeza; pero desistieron porque vivía "demasiado blindado". Él prefiere pensar que lo ha salvado la divina providencia.Una vez le llamaron caballo de raza dentro de la Democracia Cristiana; por su gran astucia, ha sido también comparado a una zorra, cosa que no le desagrada. Lo que no le ha gustado es que su amigo y secretario del partido, Ciriaco de Mita, durante la crisis de gobierno en curso, le haya comparado a un pichón. Pero sus amigos dicen que está ya estudiando su venganza y piensa acabar siendo un águila real, capaz de planear sobre la colina más alta de Roma, es decir, el Quirinal. Sería, dicen, el último sueño de su vida, ya que su humildad cristiana no le permite soñar con vestirse de blanco.

Para que nada por decir de él se llego a correr que era hijo delpapa Pio XII que le dejó trabajar en el vaticano con sólo 20 años. De allí salió lanzado a la gloria.

Andreotti e berlusconi
Andreotti y Berlusconi, ambos protegidos por la mafia siciliana

¿Qué habrá sentido aquella mujer?

Por: | 06 de mayo de 2013

Estupros en Rio
No conocemos su nombre. Sólo que tenía unos 30 años. Joven
. Viajaba en un autobús de línea desde una favela hacia el centro de Río. Sin duda iba a trabajar como miles de otras mujeres. O a estudiar de noche, como ya hacen muchas de esas mujeres sacrificadas que desean redimirse de su pobreza atávica.

En aquel autobús le esperaba una cruel humillación: entró un hombre con una arma en la mano. Asaltó a uno por uno a todos los pasajeros, generalmente trabajadores. Les dejó limpios.

No se contentó, sin embargo con eso. Anunció que iba a escoger a una de las mujeres para estuprarla allí, en la frente de todos.

Con frialdad, fue recorriendo su vista sobre aquellas trabajadoras y escogió a una de ellas para divertirse con ella.

Obligó a los otros pasajeros a apiñarse en el fondo del autobús y con la pistola en la sien de la escogida, se la llevó al lado del conductor y allí, sin soltar el arma corta de su cara, la violentó ante los ojos atónitos de los pasajeros.

En Río, estamos acostumbrados a leer en las crónicas episodios de mujeres estupradas. Hasta dicen las autoridades aliviadas que en el mes de marzo se rebajó el número de ese crimen pasando en relación a febrero de 164 a 160, o sea, casi cinco estupros diarios.

Una de las últimas víctimas había sido una niña de 14 años, en Leblón, el barrio noble de la ciudad.

Estupro (2)
Hace poco más de un mes
, una joven turista americana fue también estuprada en Copacabana, a la vista de su compañero en un microbús pirata que se pasaba por un medio público autorizado.

En aquella ocasión, los dos hombres que estupraron a la turista in tentaron después “venderla” a unos individuos que la rechazaron bajo la escusa de que estaba “podre”. Nueva terrible humillación para la joven.

Esta vez sin embargo, el estupro de la mujer en el autobús, ante los ojos de todos, después de haber sido escogida a sangre fría, ha colmado el vaso de la indignación ciudadana.

Todos aquellos que no han perdido en esta sociedad amasada de violencia, el sentido de la dignidad humana y una pizca de dolor frente a los humillados se preguntan  qué habrá sentido aquella mujer en su corazón, al ser humillada de aquella forma en lo más profundo de su dignidad.

La crónica cuenta que el criminal se bajó después tranquilo del autobús y que la policía lo busca pero aún no lo ha localizado. Uno más que se pierde en las sombras de la impunidad. Y si es preso, volverá a las suyas dentro de unos meses.

La mujer violentada fue llevada a un hospital para medicarla preventivamente contra el sida. Y ya ha desaparecido de la crónica. Ahora estará intentando curarse de aquella herida en su alma.

¿Lo conseguirá o arrastrará aquella humillación hasta la tumba?

Mientras tanto los nuevos ataques de carácter sexual que se van repitiendo en pleno día en medios públicos en Río preocupan a las autoridades en vísperas del Mundial de Futbol y a tres años de las Olimpiadas que atraerán a la ciudad a cientos de miles de turistas.

Embotellamiento de autobuses en Rio
En la agenda del alcalde de Río, Eduardo Paes, figura con urgencia el tema grave de la seguridad de los pasajeros en los medios públicos de locomoción de la ciudad y alrededores.

En Río ruedan diariamente 40.000 autobuses, sin contar los micros, tanto legales como o ilegales, un universo al que es imposible ofrecer seguridad a los usuarios

Esa multiplicación de empresas de autobuses, muchos de los cuales viajan medio vacíos, se debió sobretodo en el pasado, a las llamadas mafias del autobús, en connivencia con políticos a los que financiaban en las campañas electorales.

La acumulación de autobuses lleva también a una falta de conductores preparados para saber reaccionar ante un asalto, por ejemplo, algo ya rutinario en la ciudad. Acaban siendo contratados personas sin experiencia de esos vehículos públicos, que acumulan hasta un centenar de multas.

Los últimos días se han multiplicado, por ejemplo, en la ciudad el número de personas atropellados y muertos por los autobuses mientras esperaban en las paradas.

A veces, Río, apellidada la “ciudad maravillosa”, puede resultar más dura y cruel de lo que aparece.

¿Cómo la apellidará hoy aquella mujer humillada en el autobús y con ella esas dos mil mujeres estupradas cada año en la ciudad, a veces en plena calle?

Estupro (3)

¿Mujeres sacerdotes? ¡No, gracias!

Por: | 04 de mayo de 2013

Sacerdotisa en las catacumbas

Al parecer, en la agenda de la revolución de la Iglesia emprendida por el papa Francisco no cabe por el momento el tema polémico del sacerdocio de la mujer, rechazado por la mayoría del Episcopado mundial.
Quizás sea mejor así.

No se trata de una provocación. Ni me contradigo de lo que he escrito tantas veces en este mismo blog en el que he defendido que la Iglesia es la única institución del mundo que discrimina a la mujer al no permitirle que acceda al sacerdocio.

¿Por qué una mujer que hoy puede ser jefe de Estado, general de un ejército o directora de una multinacional no puede ser cura, obispo o papa?

Y sin embargo, voy a defender – y no me crucifiquen los teólogos modernos- que es mejor que la mujer no llegue hoy al poder eclesiástico.

Aún convocada a formar parte de la jerarquía de la Iglesia, la mujer debería decir, por ahora: “¡No, gracias!”.

Ello, porque la Iglesia, tal como es hoy -machista, jerárquica, autoritaria, más cercana al incienso de los palacios del poder que al barro de la calle, más estéril que fecunda, a mil años luz de las primeras comunidades cristianas, donde las mujeres también presidían la eucaristía- es sólo para hombres. No hay espacio en ella para la sensibilidad femenina.

¿Y entonces en el mundo laico y civil? En ese contexto la mujer ya sabe que, si entra, lo hace en una estructura que es por sí misma, por esencia, masculina, donde la autoridad es la regla y donde la finalidad es ejercer el poder.

En la Iglesia, no. Es, o mejor, debería ser, una institución donde el mayor debe “servir al menor”, donde la búsqueda del poder debería ser leída como la tentación que convirtió al ángel más inteligente en demonio.

La jerarquía, basada en el poder, nació en la Iglesia con Pablo de Tarso, que relegó enseguida a la mujer a un papel subalterno obligándola a cubrir la cabeza en el templo en señal de sumisión y a estar “sometida en todo a su marido”.

En el mundo civil, una mujer en lo alto del poder es elogiada si es dura, una Thatcher, más hombre que los hombres. Cuando un ministro le preguntó a Lula, por qué había escogido como candidata a sucederle a una mujer, le respondió: “Porque ella es más hombre que nosotros dos juntos”.

En la Iglesia del Jesús es diferente. Él se apareció después de morir a una mujer, la Magdalena, antes que a los hombres de su caravana de seguidores que reprochaban al maestro que fuera a ella, la gnóstica Magdalena, y no a ellos a quién “revelara sus secretos”.

Una mujer autoritaria, una obispa o papa a lo Thatcher no tendría sentido. Antes de que las mujeres integren el poder que en la Iglesia se apellida servicio deberían exigirle que vuelva a sus orígenes.

En las primerísimas comunidades cristianas, las mujeres tenían un papel de primer plano. Basta ver como aparecen vestidas de sacerdotisas en las pinturas de las catacumbas de Roma, de los siglos II y III de la era cristiana. La Iglesia de hoy minimiza esas pinturas que pocos pueden contemplar.

Más aún, la Iglesia debería volver no sólo a los orígenes del cristianismo, sino a la cuna de la religión y de lo sagrado, cuando Dios era aún mujer; cuando lo sagrado era representado por la fecundidad de la vida y no por la esterilidad de la codicia.

Gea_2

La primera diosa, gea, era femenina. En el Antiguo Egipcio, las pinturas de hace cinco mil años están pobladas de sacerdotisas. Las religiones antiguas fueron fuertemente femeninas, como la divinidad. Sólo más tarde, prevaleció lo masculino y a Dios lo hicieron hombre.

Desde entonces, la divinidad se revistió de los atributos del poder, de la autoridad que castiga, de la figura del Inquisidor, del juez que relegó a segundo plano, la misericordia, la compasión, la piedad, el perdón, todas virtudes femeninas.

Hoy todas las grandes religiones se han masculinizado y revestido del poder que “desfeminiza”. Son grandes multinacionales, más cercanas a los valores de las empresas mundanas que a los orígenes de la diosa Tierra, de la religión que sabía descubrir la divinidad en la esencia de todo lo que germina y lleva vida en sus entrañas, desde el vientre fecundo de la mujer, a las semillas de una planta.

Quizás, hoy, en algunas religiones africanas, justamente donde arrancara el Homo Sapiens, se mantenga aún aquel fervor femenino de divinidades no del todo masculinizadas.

Por ello, aún hoy, los cristianos africanos no entienden por qué los sacerdotes y obispos católicos no tienen familia. Para ellos un hombre sin la presencia a su lado de la mujer y sin descendencia es algo impensable.

Hasta el punto, que me contaba en África, un sacerdote asturiano, secretario de un cardenal, que cuando él iba cada año a España de vacaciones, las mujeres de su comunidad, al despedirle en el aeropuerto, le llevaban juguetes “para sus hijos”. No podían imaginar que no los tuviera.

En Brasil, en los ritos del Candomblé, traídos por los esclavos africanos, la presencia de la mujer es fundamental como la del hombre. Existen “paes de santo” y “maes de santo” con igualdad de poderes.

Candomble1dipinto

Los ritos del Candomblé

En el catolicismo, convertido en religión de los poderosos, y el papa en un emperador romano, con un ejército de célibes sin el calor del amor femenino y del privilegio de la paternidad , alejados del disfrute natural del sexo, la mujer participando de la autoridad eclesiástica, sería hoy un contrasentido.

Si un día, como ha empezado a pergeñar el papa Francisco, la Iglesia se convirtiera y volviese a sus raíces, y a las s de la esencia de la religión, las cosas podrían ser diferentes.

Francisco de Asís, considerado el santo más humano y cercano a los evangelios, se revistió de la esencia femenina con su amistad profunda con Clara de Asís, una amistad que hasta fue vista entonces con sospecha por la Iglesia oficial.

Fue a su lado donde Francisco compuso, inspirado seguramente por ella, el cántico a las criaturas. Fue a su lado donde aprendió a amar y a considerar hermanos y criaturas de Dios a todos los desheredados de la sociedad y hasta a todos los animales de la tierra.

Y fueron las manos femeninas de Clara, las que lo asistieron durante su enfermedad en su humilde convento. La mujer debería compartir el sacerdocio sólo cuando la Iglesia fuera la seguidora de una religión que arrancó en los primordios de la humanidad siguiendo a la gran diosa de la fecundidad, puesta al servicio de todo lo que de más femenino existe en la existencia y en la convivencia humana, como lo es la atracción por lo más débil, lo más frágil, lo más despreciado.

Francisco y Clara de Asís
Es lo que hacen, en definitiva, las madres con sus hijos que más sufren y más la necesitan.

Podría valer la pena ver a las mujeres guiando a la caravana de fieles, pero hacia a un destino de felicidad y no de dolor y sacrificio añadidos a los que ya brinda a raudales la vida.

Sólo en una Iglesia donde la búsqueda de la felicidad de todos aquí en la Tierra, sin esperar a cielos inciertos y lejanos, donde fuera temida por los poderosos y buscada y amada por los sin nadie, cabría a la mujer entrar en el sacerdocio.

Sólo en una Iglesia, verdadero refugio de las horas de soledad, esperanza de las multitudes de refugiados y emigrantes de la tierra, de todos los desahuciados, dispensadora de compasión hacia los perdedores abandonados por el poder en las cunetas de la vida, tendría sentido para una mujer llegar hasta al papado.

Sólo así se sentiría seguidora de aquel Jesús que canonizó en vida, con corazón de madre, a todos los deshechos de su sociedad, desde las prostitutas, leprosos y endemoniados, hasta a la mujer adúltera o a la que sufría, avergonzada, un flujo de sangre.

No existía miseria que Jesús no amara, ni déspota al que no condenara o ignorara. De sus manos y de su doctrina no debería haber nacido una Iglesia sólo de hombres, con los mismos tics autoritarios de todas las otras instituciones mundanas.

Hasta que la Iglesia se convierta y se “desmasculinice”, mejor que las mujeres se queden fuera de su esfera de poder.

Déjenles a ellos, los hombres sin mujer, pelearse por un trozo más de poder, vivir sus intrigas palaciegas y sus ocultos crímenes pasionales. Ellas allí no tienen lugar. Podrían acabar también contagiadas por sus ambiciones abiertas o escondidas de poder.

Quizás el papa Francisco sea capaz de crear una iglesia del futuro donde ellas pudieran sentirse a gusto en el timón de un poder puesto al servicio de la humanidad.

Esa Iglesia, sin embargo, aún no se vislumbra en el horizonte.

¿Estaré equivocado?

Que me respondan las mujeres.

Jesús y la Magdalena

La magia de la seducción para hacernos engordar

Por: | 29 de abril de 2013

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Un hecho es cierto: tanto niños como adultos están cada día más gordos. Y eso en todo el mundo, desde los Estados Unidos a China.

Y se dice que existe una magia secreta de seducción que nos arrastra a engordar. Lo cuenta el libro de un periodista americano que está haciendo furor. Lo vamos a ver enseguida.

¿Será que engordamos porque somos cada día más ricos o porque nos estamos empobreciendo?  Para la Organización Mundial de la Salud se trata de una epidemia, y existe ya hasta el día mundial contra la obesidad: el 1 de octubre.

Los analistas de la salud pública buscan los virus de esta epidemia. Indagan quienes y cómo nos seducen para engordar tanto a ricos como a pobres.

Lo curioso es que las personas engordan cada día más sea en los países que se están enriqueciendo como Brasil, México o China, sea en los que se están empobreciendo como Estados Unidos y Europa.

En los Estados Unidos, ya el 50% de la población está por encima de su peso. El mismo porcentaje lo encontramos en el Brasil en desarrollo.

España es el país con más obesidad infantil de Europa. Y hasta en China, por primera vez, el número de personas con exceso de peso supera a las de peso normal.

En México los índices de obesidad han triplicado en los últimos 25 años.
Cuando en Brasil Lula llegó al poder en 2002, lanzó el reto de un Brasil “sin hambre” y creó un programa social llamado “Hambre cero”.

Meses después, un estudio a escala nacional reveló que en Brasil no sólo no había hambre, sino que el 49% de la población estaba por encima del peso ideal.

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Lula cambió el nombre al programa y lo llamó “Bolsa familia” para ayudar a salir de la pobreza- no del hambre- a millones de personas, con escasos recursos, pero, muchas de ellas también con más peso del deseable.

En España, al parecer, un número considerable de mujeres que están bajo el límite de la pobreza han empezado a engordar al tener que contentarse con alimentos más baratos y menos nutritivos.

Hay también quién engorda porque al no tener tiempo para cocinar buscan los alimentos ya preparados de los supermercado

Los especialistas se tiran de los pelos analizando las verdaderas razones de esta epidemia de obesidad que golpea a nuestra sociedad creándole graves problemas de salud.

Moisés Naim, acaba de denunciar en este mismo diario esata epidemia de la obesidad junto con los recortes a nuestras libertades personales.

Según él, más que lo que comemos, la culpa de estar cada día más gordos se debe sobretodo a la vida sedentaria. También, pero según me han dicho varios médicos de la Academia de Medicina de Brasil, los alimentos suponen hoy el 50% de la causa del aumento de obesidad en el mundo.

Salt sugar fatEl periodista americano, Michael Moss, premio Pulitzer en 2010, ha resumido, por ejemplo, el problema de la tendencia de la humanidad a engordar con tres palabras: sal, grasas y azúcar, (Salt Sugar Fat) que son el título de su libro lanzado hace poco en los Estados Unidos.

Y como si fuera un policía investigativo, asegura haber encontrado al autor del crimen. Serían las industrias procesadoras de alimentos, que cada día, escribe, “nos colocan en el mercado toneladas de comidas deliciosas que engordan sin remedio”.

El libro no es un panfleto, ni una denuncia sin más de las empresas que llenan los supermercados con sus tentaciones “envenedas”.

Es un trabajo de investigación que llega a la conclusión de que esas industrias que nos brindan los alimentos para llevarlos directamente a la boca, usan el “arte de la seducción” de nuestros sentidos para crearnos adicción a cosas sabrosísimas, al llevar embutido en ellas un exceso de sal, grasas o azúcar, “tres tentaciones irresistibles al paladar”, escribe.

Convencidos los responsables de esas industrias de que podrían estar ultrapasando los límites éticos y morales, convocaron en 1999, una reunión de los gigantes mundiales del mercado de alimentos confecionados.

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Algunos de ellos confesaron su preocupación por el exceso de esos tres enemigos embalados en los alimentos que estaban creando, entre otros males, un aumento considerable de casos de cáncer en el mundo.

La reunión, según cuenta Moss, fracasó porque el entonces presidente de la General Mills, les dijo que los consumidores eran libres de comprar lo que quisieran y que lo que pedían eran “cosas sabrosas”. Y añadió: “!No me vengan con monsergas de nutrición!"

Esa magia de las industrias de alimentos procesados, que acaban envolviendo nuestro paladar y haciéndolo esclavo de esas gustosas tentaciones, está basada en el estudio de los efectos que causan en nuestro centro de placer cerebral, un exceso de sal, grasas o azúcar

El libro analiza todas las estratagemas que esas industrias usan para cautivar nuestro paladar. Basta, dice Moss, observar el embalaje de una de esas delicias para que nuestro cerebro tienda nuestra mano a comprarlo automáticamente.

Y, desgraciadamente, esos alimentos, que no dan trabajo pues ya está preparaditos y aliñados, se encuentran hoy en los mercados de cualquier rincón del mundo y a la mano de consumidores tanto ricos como pobres.

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A veces las autoridades políticas, conscientes de ese peligro grave que acecha a la Humanidad de hoy, exigen a las industrias bajar los tenores de esos tres criminales ocultos que son la sal, la grasa y el azúcar. Lo acaba de hacer con la sal el gobierno de Brasil. Sin embargo, como dice el periodista americano,las industrias de alimentos confecionados “saben enseguida buscar atajos para burlar la ley”.

Ellos siguen ganando dinero, y nosotros engordando. Y lo peor, lo hacemos relamiéndonos en nuestro propio envenenamiento.

Sin duda, no son sólo esos productos los que han traído esa epdiedemia de obesidad, pero no cabe duda que el periodista ha destacado uno de los granes peligros que nos acechan a adultos y niños.

Estos últimos, como explica muy bien otro libro también entre los más vendidos en el mundo, El Poder de los hábitos, de Charles Duhigg, ya saben distinguir enseguida en los supermercados esas golosinas supersaturadas de sal, grasas y azúcar.

Que lo digan sino los padres y madres que llevan a su pequeños a hacer con ellos la compra.

SaludLa felicidad de tener un cuerpo sano y agil

Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

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