Los torturadores de la dictadura militar brasileña han empezado a hablar. Hasta ahora , uno de los secretos mejor guardados, era el infierno de las checas y las ejecuciones sumarias ocurridas en Brasil durante los años de plomo y de terror.
Sólo ahora han comenzado a confesar algunos de los verdugos aún vivos y algunos de los pocos sobrevivientes de aquellas atrocidades.
Hoy pueden hacerlo impunemente porque la recién constituida Comisión de la Verdad, sólo pretende investigar lo que ocurrió, donde están escondidos los muertos y cuales fueron las reales dimensiones de aquella tragedia. Una amnistía a los torturadores sellada por los dos bandos al acabar la dictadura militar para poder dar paso a la democracia, les ha hecho intocables a los verdugos de entonces.
Por ello han empezado a hablar. El primero, después de un silencio de 40 años, ha sido el teniente coronel reformado del Ejército (CIE), Paulo Malhães, de 74 años. Lo ha hecho en su casa a un grupo de periodistas del diario O Globo.
Casa de la muerte en Teresopolis
Gracias a él se ha podido confirmar lo que se sospechaba: que había existido en Petrópolis, cerca de Rio, la llamada “Casa de la muerte”, de donde salieron muertos, a consecuencia de las torturas, 22 presos políticos.
El militar ha contado todo con pelos y señales: torturas con cocodrilos y serpientes boa de seis metros. Colocaban a las mujeres desnudas amarradas a un catre y les echaban a los animales encima de sus cuerpos.
Cada militar torturador tenía su equipo de ayudantes y cada equipo tenía la misión de doblegar hasta la muerte si era preciso la voluntad de los presos exigiéndoles que se convirtieran en espías y delatores de las diferentes guerrillas de extrema izquierda en las que militaban.
A estas alturas de la vida, ninguna tortura por refinada que sea me impresiona. Conozco las más tremendas y insospechadas, con agudeza de imaginación perpetradas en las dictaduras y en las guerras en ambos bandos. Y en todo el mundo.
Quizás la más refinada que oí y que me la contó un amigo, es la que se llevaba a cabo en las checas de Puerta del Sol en Madrid durante el franquismo. Me contó que un día lo llamaron para defirle que iba a ser torturado un viejo amigo suyo con el que había quedado peleado por motivos familiares. “Puedes aprovechar y participar hoy a su tortura. Así él podrá sufrir más” le ofrecieron en bandeja. Un añadido de sadismo de tipo llamémosle “moral” a las torturas físicas que eran vigiladas por médidos para que pudieran prolongarse más tiempo sin llegar a la muerte. Mi amigo me comentó: “Fue una propuesta vergonzosa e indigna”.Difícil hallar mayor imaginación diabólica.
Lo que, sin embargo me ha sorprendido de las primeras declaraciones del militar torturador brasileño es lo que podriamos llamar los “eufemismos del torturador”. He quedado impresionado no sólo de la frialdad con la que cuenta las torturas más bárbaras a hombres y mujeres. Eso no me extraña. No conozco torturarores arrepentidos ni emocionados.
Me ha extrañado el hecho de que en ningún momento el teniente coronel pronuncie la palabra tortura. La substituye con eufemismos. A la Casa de la Muerte de Petrópolis, así apellidada por los ciudadanos, la llama “casa de la conveniencia”, como si a los presos torturados se les brindase allí una ocasión para salvarse: tracionar a los suyos.
Torturador regando sus flores feliz
A las torturas las llama “sustos”. Eso, les daba un sustitto colocando un cocodrilo vivo encima de sus cuerpos desnudos. Después venía todo lo demás, es decir “más sustitos”.
“Nosotros les dábamos unos sustos y el último susto era la muerte”, cuenta como si se tratara de un juego de salón.
De los cocodrilos y serpientes colocadas sobre los cuerpos de los presos minimiza diciendo que “no mordían”, sólo “asustaban”. Y recuerda que los cocodrilos y serpientes eran de su propiedad, una especie de juguetes, vaya.
Para el militar no existen cadáveres enterrados en algún lugar o quemados, sólo existen “desaparecidos”, que, según él, lo seran eternamente, como si ellos hubiesen querido evaporarse líbremente.
Torturar a los presos hasta durante un mes para “convencerles” era “trabajar con él”. Un trabajo que el teniente coronel confiesa que las más de las veces era duro y largo, porque los presos eran muy cabezudos y no se “convertían” a la causa.
Por eso, tenía a veces que acabar “asustándolos con la muerte”. Los asustaba de verdad, ya que de 22 presos torturados en la “Casa de conveniencia”, sólo una, Inés Etienne, salió viva. Después de 96 días de tortura decidió fingirse “convertida en expía” y la dejaron escapar. Pertenecía al grupo guerrillero de extrema izquierda, VAR-Palmares, el mismo en el que luchara la Presidenta Dilma Rousseff.
Ella no usa eufemismos cuando cuenta su
infierno en el que fue torturada, estuprada y humillada: “Estaba destrozada, enferma, reducida a un gusano y obedecía como una autómata”. Aún así y sin fuerzas físicas, intentó suicidarse tres veces.
Su compañera de lucha, Dilma Rousseff, dijo días atrás en Rio+20 que ella no quiere conocer a los que la torturaran durante 23 días; “No tengo sentimientos de venganza ni de odio, pero tampoco puedo perdonar. Mejor que el odio es la frialdad de la razón y la razón pide no olvidar”. Y añadió: “Lo mejor es pasar esa página. Lo importante no es el torturador, sino la “tortura” y todos tenemos el compromiso de que no vuelva a acontecer en este país y en ninguno otro”.
Y sin embargo, la tortura sigue viva en Brasil, denunciada por las organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos. Existen torturas en las cárceles, en la comisarías de policía, a veces hasta la muerte; en las instituciones cerradas; en las favelas dominadas por los narcos, en los colegios, en las familias. Torturas físicas y morales. El sadismo está incrustado, como explicaba Freud, en las entrañas humanas .
Hay 34 Comentarios
Precioso Juan Arias (maravilla), contigo Farah y gracias a Geraldo.
Yo te envío también un poema que no se puede recitar. No es posible solamente leerlo, sin que la emoción trastoque el rigor, verás. (A no ser que seas una máquina, claro). Creo que fue esta la venganza de Miguel Hernández. y se titula : Me sobra el corazón
Publicado por: Belén Mtnez. Oliete | 26/06/2012 23:51:08
A farah y a cualquiera que haga sido torturado, mi solidaridad.
A los torturadores... que no duerman; que por la noche se mueran un poquito más a cada día.
Publicado por: Geraldo | 26/06/2012 23:28:55
Toda mi salidariedad y cariño, queridaFarah. Y disfruta de las pequeñas cosas de la vida, esas de las que ningún tirano nos puede arrancar, si tienes fuerzas para ello.
La Poesía es un gran antídoto contra todo dolor. Los torturadores la odian porque disfrutan con el dolor ajeno.
Te dedico estos versos que escribí en un momento de tristeza:
BARCOS MUERTOS
Baules de recuerdos
fluctúan olvidados
sobre las aguas
del mundo.
Barcos muertos
sin luz y sin rumbo,
que los hombres
abandonan
como fantasmas,
ululando en la noche
del tiempo.
Miedos del recuerdo,
mejor el vacío
y el silencio,
que son cuchillos
los gritos de la memoria.
? Por qué evocar
lo que el alma ha borrado
para que no lloren
los sueños?
Un abrazo
To: juanjosearias@hotmail.com
Publicado por: Juan Arias | 26/06/2012 23:02:41
Aún no me atrevo a hablar sobre eso en público, por mucho anonimato que me conceda este periódico. Un señor me escribió a mi correo privado diciéndome que le había gustado mucho un comentario mio en el blog del señor Cembrero, no puedo tener confianza... Casi ni en privado me atrevo a hablar de eso, me pongo tan triste que desearía morir. Quizás ya estoy muerta, hay daños que no se pueden reparar. besos querido Juan y saludos a la Poesía....
Publicado por: Farah y los Clones | 26/06/2012 22:25:19
Belén Mtnez. Oliete, totalmente de acuerdo.
Publicado por: Geraldo | 26/06/2012 22:08:47
Erratas: escribí condena a muerte que es la cadena perpetua. No me he planteado nunca el homicidio.
Y otra: ¿Cuántos están dispuestos a aprobar, a consentir, que los torturadores sean tratados como buenos vecinos en Comunidad? ¿Cuántos culpables hay en Democracia?
Publicado por: Belén Mtnez. Oliete | 26/06/2012 22:05:27
Yo entiendo que haya que aceptar al ser humano en toda su capacidad para poder vivir. Y le agradezco mucho este post.
Aunque no comparto que por conseguir tiempos mejores se libre de condena a muerte a torturadores, no comprendo que exista la amnistía social gratuita.
Así pues, si la ignorancia permita que torturadores sean servidos como si no lo fueran, una vez desvelada su identidad ¿Existe algún problema para que sean tratados como lo que son? ¿Cuántos van a consentir, pensando en Democracia y en mayoría, que un torturador que no ha conviva como un buen vecino en comunidad?
Dirán que sus hijos no tienen la culpa. Pero tienen la culpa de no repudiarlo. Dirán que no hay que vengarse. Pero hay que hacerse respetar. Dirán que son crímenes antiguos. Pero nunca pagaron por ellos. Dirán que la maldad no se puede negar. Pero la maldad consiste en seguir riéndose a la cara de la justicia, de la memoria y de la humanidad.
Comenzar por evitar el saludo es un primer paso. Porque se dan cuenta aunque no lo parezca.
Publicado por: Belén Mtnez. Oliete | 26/06/2012 22:02:43
Menudas walkirias hay en Brasil. Walkirias con jeitinho tropical rsrsrs Estou conhecendo agora toda a familia de minha amiga Grace que morreu há uns dias atras. Me estoy comunicando por email con sus primas, hijas de sus 8 tías, hermanas de s, madre, que son todas de origen alemán. Ostras, todas rubias, ojos azules, preciosas, unas lindezas. No hay una fea. Ahora entiendo cuando tanto brasileño dice que las más guapas de Brasil están el sur rsrsrs
Publicado por: Jorge | 26/06/2012 21:33:55
Ese film, Jorge,de la divina Gisele ha sido un buen paréntesis, en medio de los horrores de nuestro análisis sobre la tortura. Aquí, la ministra del PT quiso torturar o mejor eliminar la publicidad de una colección suya de ropa interior. Hasta la belleza del sexo molesta a ciertas iglesias sean religiosas o laicas.Es que los fundamentalismos acaban abrazándose, al contrario de las asíntotas de hipérbole en geometría.
To: juanjosearias@hotmail.com
Publicado por: Juan Arias | 26/06/2012 19:47:59
http://www.youtube.com/watch?v=e8jyPykHxes
Publicado por: Jorge | 26/06/2012 19:41:22
O dia que o Brasil supere o PIB da Alemanha, vai ser festa nacional no Brasil hahahaha
Publicado por: Jorge | 26/06/2012 19:36:38
Geraldo, por supuesto, totalmente de acuerdo contigo. Es lo que precisamente trataba de decir, pero creo que no lo expresé bien. A eso me refería cuando decía que los capataces hacen el trabajo sucio que los propietarios o altos directivos no podrían hacer por causa de su civilidad, sus escrúpulos de gente educada. Pero es obvio que se lavan las manos, miran para otra parte. Eso no les exime de su culpa. Pero.....ay, Dios, si un simple trabajador pudiese acceder al director general en vez de hacerlo al jefe de sección. Daría un brazo por conseguir ser recibido por el director general. Trato más agradable y humano, seguro. Otra cosa es que después le hiciese caso rsrs. Y es que el trato, la cortesía, las apariencias, también son importantes en esta vida, aunque yo me empeñe en combatirlas rsrs. Recuerdo en Suiza esas viejecillas en el autobús, avanzando por el autobus a codazos, metiéndote el codo hasta el fondo de tus costillas.............al mismo tiempo que te decían: "Pardon, monsieur, excuse-moi". Las formas también cuentan. Se puede estar jodiendo, pero con educación kkk
Por cierto, disculpen mi ramalazo alemán con los vídeos, pero me salió del alma. Es mi otra gran debilidad. Mi germanofilia (no soy nazista para nada, no confundan). Pero admiro profundamente la civilización germánica (incluyo a Austria y la mayor parte de Suiza, por supuesto), su cultura y su idiosincrasia. Creo que no soy el único. En Brasil conocí brasileños a borbotones cayéndoseles la baba con Alemania rsrsrs Os gauchos ainda mais hahaha
Publicado por: Jorge | 26/06/2012 19:33:27
http://www.youtube.com/watch?v=Ph3KqYtjBCE
Publicado por: Jorge | 26/06/2012 19:20:20
De acuerdo, en parte, con lo que dice Jorge. Pero aunque los de arriba suelen desconocer a los detalles sórdidos empleados por sus subalternos, ellos saben, y muy bien, que para cumplir sus ordenes hay que hacer el trabajo sucio. Cierran-se los ojos, pero tienen, si, la responsabilidad.
Publicado por: Geraldo | 26/06/2012 19:18:10
Yo también creo, Paulistano, que la tortura es un crimen que jamás debería prescribir. Lo que pasa es que en Brasil el tema se inscrustó en la Constitución, dicen, por amor a la paz y para dar paso a la democracia y creo que ni Dilma, la extorturada, estaría dispuesta a modificar la Constitución. Quizás ella menos que nadie para no aparecer como revanchista.
Un abrazo
To: juanjosearias@hotmail.com
Publicado por: Juan Arias | 26/06/2012 19:12:55
http://www.youtube.com/watch?v=mBgb2PnwwPg&feature=related
Publicado por: Jorge | 26/06/2012 19:12:08
http://www.youtube.com/watch?v=fjpieIjFVSY&feature=related
Publicado por: Jorge | 26/06/2012 19:09:00
http://www.youtube.com/watch?v=tk2q-uZjleo
Publicado por: Jorge | 26/06/2012 19:06:36
http://www.youtube.com/watch?v=YYnRgOn_jmM&feature=related
Publicado por: Jorge | 26/06/2012 19:05:17
San Juan Arias, la historia de Saquarema que acabas de relatar viene que ni anillo al dedo para lo que iba a decir a continuación. Hay quien cree que la gente de la clase alta puede ser más violenta y retorcida que la gente que procede del proletariado o del lumpen. No digo que no pueda darse el caso, pero no creo que esa sea la generalidad. Me baso en lo siguiente. El que es un cabrón, pero con cultura y educación, su civilidad amortigua sus instintos primarios. Pero el que es un cabrón, y encima no tiene ni cultura ni educación, da rienda suelta a la barbarie, que campa por su alma. Es del acervo popular, y creo que incluso los más ignorantes lo saben, que el peor enemigo de un trabajador no es el propietario ni el enemigo, sino el capataz, que es erl que hace el trabajuo sucio del propietario, precisamente porque la civilidad del propietario le mimpediría llegar a hacer ese trabajo sucio. Por eso, aun hoy en día, el tradicional "jefecillo" es el típico tocapelotas, ese cargo intermedio que está entre los trabajadores (la tropa) y los propietarios o altos directivos. Muchas veces, ni los propietarios, ni los altos directivos conocen la baja moralidad con que esos cargos intermedios se emplean con sus subalternos. Por eso siempre es mejor conseguir llegarb al alto dirbectivo que no al jefecillo. El alto directivoi siempre acostumbrba a tener más tacto, más sensibilidad con su, trabajador.......precisamentne porque está imbuido de civilidad, es su forma de actuar, son educados. El capataz suele ser un maleducado con galones.Por eso tantas veces losd que están arriba del todo se escandalizan hasta de lo que hacen sus capataces que están muy abajo. Pero los que están más arriba necesitan precisamente a esos intermediarios que les hagan el trabajo sucio, ese trabajo sucio que el decoro, la moralidad y el superego que impone la civilización les impediría que hiciesen ellos. Hay tantos ejemplos que bundan sobre esto! El más claro, para hacer una comparativa, lo tenemos en el caso de los comportamientos de la Wertmacht alemana y las SS alemanas. Los oficiales alemanes de la Wertmatch eran educados y civilizados hijos de la nobleza alemana de los Junker. Dificilmente aceptaban los comportamientos de las SS, que consideraban bárbaros. Los oficiales de las SS solían proceder de las capas medias ym bajas de Alemania (pequeña-burguesía y clases trabajadoras), personajes que medraron con el nazismo ym gracias al nazismo. No solían ser gente ilustrada, más bien eran maleducados y con u,na mentnalidad pequeño-burguesa. Pero un oficial den la Werbmatch podría ser inflexible, tenaz, exigente, pero ante todo era un caballero. Era un deshonor prestarse a comportamientos viles. Claro qu,e hay excepciones, pero en general era como yo lo estoy refiriendo. Quienes torturaban eran los de las SS, no los oficiales de la Wematch.
Publicado por: Jorge | 26/06/2012 18:51:09
Ótimo tema Juan, é muito importante para a sociedade saber um pouquinho dos tempos nebulosos, nefastos e das atrocidades cometidas pelos militares. Ainda continuo achar que eles deveriam ser julgados por tribunais internacionais, nao basta apenas apurar a verdade é preciso que sejam também punidos no rigor da lei como qualquer cidadao é julgado. Parabéns Juan !!!!
Publicado por: Paulistano | 26/06/2012 18:47:07
Publicado por: Juan Arias | 26/06/2012 18:13:38
Infelizmente el relato de Juan es la más pura verdad.
No creo que todos los que asciendan socialmente se comporten de esta manera pero, como dice Jorge, si uno ya era delincuente, el uniforme les hace sentirse como dios.
Publicado por: Geraldo | 26/06/2012 18:35:53
yo veo cine español, poco y tpc veo cualquier peli ni americana ni rusa quiero q sean buens para mí por interpretación, guión, dirección y ese es otro debate, creo q el cine español tiene q tener buenas historias como esta.
Publicado por: sozio | 26/06/2012 18:29:38
?Te torturaron moralmente, querida Farah o también físicamente? Yo también me uno a ti en esa solidariedad con todos los torturados del mundo. Para mi la tortura es la mayor de las infamias, más que la muerte porque es infligida de un hermano contra otro. Espantaso.
Un besoamigo
To: juanjosearias@hotmail.com
Publicado por: Juan Arias | 26/06/2012 18:25:26
Sozio, yo también tardé en ir a verla, porque por regla general no suelo pagar por ver una españolada. Yo soy cinéfilo, hollywoddiense, del Free Cinema, la Nouvelle vague y lo que tu quieras, tengo exactamente 763 cintas de vídeo grabadas con el mejor cine posible, pero yo españoladas me niego a pagar un duro. Sin embargo, esta la vi en la televisión y debo decir que me enganchó, Una señora película, de un director mexicano afincado en Estados Unidos, claro. Muy logrado el personaje del capitán, y sobre todo la clara antítesis entre los dos mundos, el de la cruenta realidad, y el de la ficción, al otro lado del espejo. Pero el capitán..........imborrable su, recuerdo, maldito cabrón hijo de puta! Pues tipos de estos, abund an mucho más de lo que imaginamos, tanto a la derecha como a la izquierda del espectro político. Son los que aprovechan tiempos de barbarie para medrar manchándose las manos de sangre, sin remordimientos. Por cierto, el médico de aquel pueblo, el que por evitar el sufrimiento de la víctima arriesga su vida ym acaba siendo asesinado por la espalda, ese vendría a ser Juan Arias rsrsrsrs.
P.D. Algunas españoladas se salvan, claro, pero las menos.
Publicado por: Jorge | 26/06/2012 18:23:03