Juan Arias

Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

Eskup

¿La zona del euro deberá limitarse a seis países?

Por: | 09 de julio de 2012

Que la zona del futuro euro deberá limitarse a seis países es una provocación lanzada por el economista alemán Bert Flossbach. La provocación la ha hecho en Brasil a través de una entrevista al diario O Globo.

Bert Flossbach

No niega, sin embargo que la salida de más de diez países, del grupo, que él da por descontada, acompañará “lances dramáticos, con efectos negativos para los seis que permanecerán”.

Flosbach no enumera los seis países que según él, al máximo dentro de cinco años permanecerán solos en el euro, pero nombra algunos de los países que deberán abandonarlo, aunque con consecuencias graves para los que se queden dentro. Cita a Grecia, Portugal, Chipre, España e Italia. Otros irán siguiendo el ejemplo de estos cinco países

Acerca de los seis países que deberían formar el nuevo grupo del euro, aunque sin citarlos, habla de “un núcleo del euro para las economías de Europa Central” que son según el economista alemán, “cultural y económicamente homogéneas”, mientras que "monedas nacionales volverán a operar en los países mediterráneos que hoy están aún en el grupo del euro”.

Es posible, según Flossbach, que alguno de los países escandinavos acepte querer seguir en el núcleo duro del euro.

A Grecia, el economista la considera ya fuera del euro: “Es sólo cuestión de tiempo”, dice, y añade que en el mundo de los mercados, es un hecho aceptado, incluso un alivio, aunque no niega que ello “les crea un gran dolor de cabeza”.

Por lo que se refiere a España e Italia, Flosbach cree que Alemania tendrá que ayudar a sus bancos, ya que la alternativa sería un “desastre inimaginable”. En cuanto a la creación del eurobono, el economista alemán la descarta totalmente por tres razones:

Primero, lo prohíbe la constitución alemana; segundo, esa fórmula de títulos para todos los países del euro con garantías comunes no sería positiva ni para Alemania ni para Europa, y por último, con esos eurobonos, “desaparecería la motivación para que los países hagan una buena política económica”.

A la pregunta de Graça Magalhães de si el euro fue entonces un error, responde categórico: “No hay dudas: esa experiencia ha fracasado”.
Más claro imposible.

Esperemos sólo que se equivoque como se han equivocado docenas de colegas suyos economistas hasta ahora,
que ni siquiera supieron husmear la crisis galopante que llegaba. Estaban sordos.

Viñeta sobre el euro

De poco serviría en los países árabes “cambiar un fascismo militar por otro religioso”. Lo ha afirmado aquí en Brasil, el poeta sirio Ali Ahmad Said Esber, que considera que los jóvenes que hicieron florecer la Primavera árabe han sido “descartados y marginalizados” ya que los fundamentalistas se han apoderado de ella.
Ali Ahmad (2)
Considerado el exponente más importante de la poesía árabe contemporánea, el sirio Said, acaba de ser traducido aquí en Brasil. Hablando de lo que está ocurriendo en su país, afirma en una larga entrevista al diario O Globo, que “no se puede apoyar el a actual régimen de Siria” ya que “todos los regímenes árabes tienen que caer”. Pero alerta: “Cambiar un fascismo militar por otro religioso sería catastrófico”.

No podemos, según el poeta, “escoger entre dos fascismos. Tenemos que rechazar ambos”.

El gran problema del mundo árabe, según Said, es que todo permanecerá igual mientras no se consiga una verdadera separación “entre el Estado, la religión, la cultura y la política”.
Primavera árabe
Mientras esa separación real no exista en los países árabes, nada cambiará profundamente ya que se continuaría a cambiar un régimen por otro, siempre autoritarios y “fundados en la religión”.

O la sociedad, afirma el poeta sirio, se funda sobre “los derechos humanos, en la libertad y la democracia”, o seguiremos en la tiranía.

El gran problema del mundo árabe de hoy, según el escritor sirio, es que "el Islam está en todo: en la religión, en la cultura, en la ley, en la vida cotidiana”, lo que crea innumerables trastornos a la democracia.”Nuestras sociedades son aún medievales, porque las leyes de la religión continúan regulando los derechos de las mujeres, las libertades individuales y hasta la cultura la vemos con los ojos de la religión”, afirma.

No niega Said que las personas tengan el derecho a profesar su fe individualmente, ahora bien “cuando la religión se convierte en institución que se impone a la sociedad pasa a ser una forma de violencia, y se convierte en anti humana”, explica.
Para Said, la poesía “no es apenas un canto lírico”. Según él la poesía árabe exaltó siempre la vida fuera de toda ideología, fuera incluso de la religión.

Poema sufiPoema sufi


¿Y la poesía de los místicos como la de los sufís? Según el poeta sirio, justamente la místicos árabes fueron siempre perseguidos ya que “no eran considerados religiosos sino herejes”. Eso porque proponían “que Dios estaba en la propia vida humana, lo que supone una verdadera revolución”, afirma.
Por ello para Said, la poesía árabe es totalmente “moderna” y “revolucionaria”.

Como esta suya

Espejo de una pregunta

Pregunté y me dijeron:
la rama cubierta de fuego es un pájaro,
y me dijeron que mi rostro era una ola
y el rostro del mundo espejos,
suspiros de marinero y faro.
Y vine.
Tinta era el mundo en mi camino
y cada estremecimiento una frase.
No sabía que entre nosotros
había un puente de hermandad,
de pasos de fuego y profecía.
No sabía que mi rostro
era un barco navegando en una chispa.

(Ali Ahmad Said Esber)

Fundamentalismo islámico

El País

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