No importa que sea una crueldad más. Cada acto de violencia contra un ser indefenso es una herida a la dignidad colectiva, como cada acto de salvación nos engrandece a todos.
Esta vez la crueldad acaba de ser descubierta contra una perrita de tres meses, abandonada en una carretera, después de que alguien, de nuestra raza que se cree superior, le horadó los ojos, la quemó viva y la arrojó como si fuera un saco de basura.
La noticia me acaba de llegar. Ha tenido lugar en la ciudad rica de Osasco, en el estado de Sâo Paulo y la brindo a mis lectores amigos de los animales porque junto a esa crueldad, la misma noticia nos cuenta la delicadeza de una joven de 25 años, que ha acabado salvándole la vida.
La chica se llama Vanesa Alencar. Iba en autobús cuando vio a la perrita que parecía muerta y atropellada. Hizo parar el autobus y recogió al animal que llevó enseguida a un centro veterinario.
“Tenía el cuerpo lleno de barro. Al quitárselo vimos que tenía la pela quemada, en carne viva. Le habían horadado los ojos con algún hierro y después de quemarla la habían enterrado”.
Vanesa le ha puesto el emblemático nombre de Victoria. Su gesto, en realidad, ha sido una victoria contra la crueldad gratuita, como lo es cada rescate de un dolor o de una pena.
Victoria se quedará ciega y tendrán que amputarle sus dos orejas con gangrena. Pero quizás pueda salvarse.
Ya están llegando al centro veterinario donaciones para que se le hagan todas las curas necesarias, calculadas en cuatro meses, para que Victoria pueda seguir viviendo como un desafío a quién deseó su muerte de forma tan cruel.
Y ya hay fila para adoptar a la perrita a pesar de que se quedará, si se salva, ciega y sin orejas.
Esa es la imagen viva de la Humanidad: una mezcla de barbarie y de generosidad; de sentimientos de sadismo y de bondad.
Ya se muy bien que hay muchos niños torturados y mutilados cruelmente en el mundo, que existen en los hospitales criaturas abandonados a su suerte que pierden su vida por incuria o falta de recursos tragados por políticos corruptos sin alma.
Todo ello no resta nada a la crueldad perpetrada con los animales. Cada acto de barbarie gratuita contra un ser vivo, sea o no humano, es una bofetada a la vida. Y toda crueldad gratuita contra un ser indefenso, es la mayor de las cobardías.
Que Victoria pueda vivir, aunque ciega y sorda, como testigo vivo del sadismo humano y como prueba fehaciente de que los sentimientos de piedad corren paralelos a ese río de violencia que parece no tener fin ni medida.
Hay 6 Comentarios
El dia que me deje de emocionar y no me salten lagrimas por el dolor injustificado y sin sentido dejare de ser un ser pensante y sentido. Gracias por tocarme el corazon de nuevo. Quiero, si cabe, aun mas a los animales y en particular a mis perrita Negrita. Un abrazo fuerte
Publicado por: Anesfe | 19/07/2012 8:51:10
PRENDER FUEGO AL ASESINO QUE SE DESQUITO CON ESTE ANIMAL...ASI HABRIA ACTUAR CON ESTAS BASURAS...
Publicado por: FERNANDO GRISOLIA | 18/07/2012 13:15:17
No podías, Silvia, hacerme mejor elogio. Es que hay crueldades que hieren el alma.
Un abrazo
To: juanjosearias@hotmail.com
Publicado por: Juan Arias | 18/07/2012 12:57:35
Juan Arias já te admirava como jornalista e escritor agora mais ainda como ser humano. Saludo desde Rio de Janeiro
Publicado por: Silvia Mendes | 18/07/2012 5:22:52
Infelizmente a maldade existe e parece imperar, mas a bondade sobrepõe, pois, só há publicidade para os aspectos negativos, então, há a impresão que tudo está perdido, mas, na prática a luta entre o mal e o bem só terminará com o juízo eterno e se iniciou com a queda dos anjos devido a inveja do anjo de luz que julgou ser possível, ser igual a DEUS. leiam a bíblia e entenderão.
Publicado por: Públio Gadêlha de Oliveira | 18/07/2012 3:32:58
Gracias una vez mas por su sensibilidad y por traernos noticias como esta. No puedo estar mas de acuerdo con los últimos párrafos de este post. Un saludo,
Publicado por: Aurora | 18/07/2012 3:26:42