Juan Arias

Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

Eskup

El exmarido de Dilma se confiesa

Por: | 01 de agosto de 2012

Carlos Araujo
Carlos Araujo, exmarido de la presidenta Dilma, ha roto el silencio
: cuenta los entresijos de él y su exmujer durante la lucha armada; critica al Partido del gobierno, el PT, anuncia su vuelta a la política en el PDT (Partido Democrático de los Trabajadores), cuenta cómo intentó suicidarse después de haber sido torturado y espera que lo torturadores de la dictadura militar puedan aún ser condenados en Brasil.

La larga entrevista concedida por Araujo al portal Terra, está llamada a levantar polémica, porque Araujo está considerado como la persona más cercana afectivamente a la Presidenta y su mejor amigo. Juntos disfrutan de los fines de semana libres.

El exguerrrillero afirma que Lula, por el que nutre simpatía y admiración, no es el PT. Para él, el Partido de los Trabajadores, del que dice que siempre tuvo “una visión crítica” es hoy “más una fuerza electoral que una fuerza política” y añade: “No diría que es una falsa izquierda, pero sus divergencias, dentro del partido, son tan grandes, que se ha convertido, infelizmente, en un PMDB de izquierdas”.

El PMDB es un partido conservador, el mayor aliado del gobierno, considerado un partido comodín que nunca presentó candidato a las presidenciales y siempre ha apoyado al gobierno de turno en busca de cargos y prebendas.

Araujo, que anuncia que volverá a afiliarse el PDT, porque según él “falta a Brasil una gran fuerza del trabajo”, revela que él y Dilma intentaron convencer al entonces sindicalista Lula da Silva a afiliarse a dicho partido.

“Dilma y yo fuimos a Lisboa para un encuentro con Brizola, antes de la formación de los partidos. Yo hice una parada en São Paulo para intentar convencer a Lula a ir conmigo a conversar con Brizola, pero él se negó a hacerlo”, afirma.

Lula acabó fundando junto con otros cien, el actual Partido de los Trabajadores.

Nunca se supo del todo cual fue la participación de Dilma y de Araujo, durante la guerrilla, en el asalto al cofre del entonces gobernador de São Paulo, Ashemar de Barros, del que se llevaron dos millones y medio de dólares ,ni donde acabó aquel dinero.

Araujo lo desvela con todos los detalles: él y Dilma fueron los “ideadores” del asalto porque el grupo de ellos andaba mal de fondo. Ellos dos organizaron todo, pero fue otro equipo el que llevó a cabo el asalto. Una vez con el dinero en la mano, un millón de dólares lo mandaron a la embajada de Argelia que se hizo responsable de ir pasando aquel dinero a “los compañeros que pasaban necesidad”.

¿Y el otro millón y medio de dólares? El exmarido de Dilma cuenta que era curioso porque tenían una maleta llena de dólares y pasaban necesidad porque no podían cambiarlos.

“Fue entonces cuando decidimos que dos compañeras que sabían inglés se pusieran su mejor vestido y fueran a cambiar los dólares a una casa de cambio detrás del hotel Copacabana Palace en Rio”. Eran dos mujeres guapas y consigueron cambiar una parte”.

Del resto de los dólres se encargó de repente el banco Bradesco que nos ofreció cambiar lo que nos quedaba a un precio superior al oficial. Y así lo hicimos”. Los bancos, al parecer, nunca tienen ideología.

Una de aquellas dos mujeres “guapas y bien vestidas”, era Dilma, cuenta hoy Araujo con orgullo.

Tras explicar con detalles las sesiones de tortura a las que le sometieron los militares, Araujo reconoce que ellos no estaban preparados para aquel horror y que decidió suicidarse. Primero pensó tirarse de un edificio y después decidió arrojarse contra un coche. Así lo hizo, pero no murió y lo llevaron herido al hospital. Allí, los militares, intentaron continuar torturándolo, pero las monjas del hospital, hicieron toda una estrategia para evitarlo. Y lo conguieron.

Hoy, Araujo, aún alberga la esperanza de que Brasil, aunque la Constitución lo prohíbe, pueda condenar un día a los torturadores, ya que según él, existen dudas de que el crimen de tortura pueda expirar.

Sobre sus relaciones con Dilma y su posible influencia en el gobierno de su exesposa, afirma: “No, no tengo influencia alguna, no le doy consejos, Somos sólo grandes amigos. Ella conduce al país con sus ideas propias”. Y añade que se siente orgulloso de constatar que con Dilma, “están empezando a llevarse a cabo realizaciones importantes” en Brasil.

Dilma como su exmarido, fue militante del PDT, antes de ingresar en el PT hace 12 años y en el que nunca tuvo cargos ni influencia. Fue, en efecto, Lula la que forzó su candidatura a la Presidencia, ya que no era la candidata del partido.

Siempre ha sido un misterio la verdadera relación de Dilma con el PT, que a veces se queja de su excesiva independencia del partido. Y es que Dilma es consciente que ella, en la Presidencia, más que a un partido, representa al Estado, a toda la nación.

 

El País

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