Juan Arias

La carne no es el territorio del pecado ( traducido al portuguès)

Por: | 02 de agosto de 2013

  Francisco abrazado por los jovenes
Nunca se ha hablado tanto de que el catolicismo,
para salvarse de la sangría mundial que lo azota, necesita volver a sus raíces, a sus orígenes, que arrancan en Palestina con las enseñanzas del profeta judío Jesús de Nazaret.

Ha sido con el papa Francisco, cuando más se ha vuelto a hablar de la urgencia de la Iglesia de recuperar sus esencias cuando nació como un ensanchamiento del judaísmo que Jesús imaginó abierto a otros grupos no judíos en nombre de un Dios que era padre de toda la humanidad.

Cuando se habla de que el cristianismo debe desprenderse de la influencia que recibió en el siglo IV del imperio romano y de la contaminación platónica de la filosofía griega con San Agustin, poco se habla de algo que es fundamental: recuperar la teología del cuerpo, la idea de que, como defendió siempre el judaísmo que influenció a las primeras comunidades cristianas, no existe diferencia entre cuerpo y alma, entre basar y ruaj.

Hasta Pablo de Tarso, la dignidad del cuerpo es inseparable de la del alma o espíritu. Sólo con la influencia helénica, el cristianismo se contamina y empieza a ver al cuerpo como “cárcel” del espíritu y por tanto “territorio de pecado” influenciando fuertemente toda la ética sexual.

Para San Agustin, influido ya por la filosofía griega, el hombre es “un alma racional que tiene un cuerpo mortal”. El cuerpo pasa a ser secundario y peligroso para la santidad.

Al revés, la cultura judía, en la que bebió el primer cristianismo, fue diametralmente opuesta a la de la Iglesia de hoy. En el judaísmo no existe la vergüenza por el cuerpo y por tanto de la sexualidad.

Para el judaísmo el pecado original no es el sexo.

Ese divorcio entre el cuerpo y el alma acabó contaminando todo el mundo de la sexualidad en la Iglesia y acabó cayendo sobre la mujer, considerada objeto de tentación sexual y por tanto alejada del sacerdocio que le había sido connatural en las primeras comunidades cristianas, cuando aún ni el cuerpo ni el sexo eran vistos como territorio del mal.

Y así la mujer sigue sin poder ser dueña de su cuerpo con todas las consecuencias que ello conclleva.

Ese dualismo entre cuerpo y alma, llegado al cristianismo a partir del siglo II, cuando se aleja de sus raices judías, ha acabado condicionando toda la ética sexual de la Iglesia hasta hoy.

Sólo en el Concilio Vaticano II llegó a defenderse, por ejemplo, que la sexualidad además de un instrumento apto a la procreación puede ser un nuevo modo de comunicación humana.

El papa Inocencio III llegó a sostener que el Espíritu Santo se ausentaba de la habitación cuando dos casados mantenían relaciones sexuales ya que, según él, el acto sexual, aún lícito, “avergüenza a Dios”.

Se dice que Francisco es el papa “del cuerpo”, que no teme el contacto físico. En sus cuatro meses de pontificado ha besado más personas, niños y mayores, que otros papas durante toda su vida.

Quizás sea esa falta de miedo de Francisco al tacto, a la corporeidad, lo que le hace ser amigo de muchos judíos para los que el cuerpo no puede ser nunca enemigo del alma sino el gran compañero de las relaciones verdaderamente humanas y no sólo espirituales o sublimadas.

Si analizamos los sacramentos de la Iglesia, en su originalidad, son todos ellos sacramentos “del cuerpo”. Son realidades que se transmiten a través del cuerpo, desde la Eucaristía al bautismo, o la extrema unción.

La gracia atraviesa siempre el cuerpo que es “obra de Dios” y no “instrumento del demonio” como han sostenido tantos teólogos conservadores.

Francisco, a una devota que se jactaba de dar siempre limosna a un mendigo, le pregunto: “Cuando le entrega la moneda al hermano mendigo, ¿se la arroja o se la coloca en las manos tocándoselas?"

El papa que se ha despojado de todos los símbolos de poder de una Iglesia que se avergüenza del cuerpo y coloca a la virginidad por encima del matrimonio, busca el contacto corporal con la gente. Ha pedido a los sacerdotes que desempolven la práctica antigua cristiana de “imponer las manos” a los fieles, para bendecirles.

Francisco ha entendido que la Iglesia para hacerse creíble y para dar respuestas a los nuevos desafíos que la ciencia y la ética moderna plantean, no puede seguir refugiándose en el miedo a la corporeidad, ni seguir defendiendo que el cuerpo es la fuente del pecado y debe abrir nuevos caminos de lo que él llama la “teología del encuentro”.

Cuando se refiere al ecumenismo, a las diferencias que separan incluso a los que se profesan hijos de un mismo Dios, Francisco pone el ejemplo de que por las venas de creyentes y no creyentes “corre la misma sangre” y por eso todos debemos sentirnos una misma “familia”. Todo el resto, para él, es ideología.

Su fuente de inspiración, en realidad es la de Jesús de Nazaret que llegó a escandalizar a sus mismos apóstoles por el poco miedo que tenía al tacto, a la corporalidad, como cuando se dejaba lavar los pies por la prostituta, o curaba a los enfermos “tocándoles” físicamente. Y hasta usaba su saliva para curar a los ciegos.

El miedo al cuerpo, a la sexualidad, al abrazo físico con el hermano, llevó a la Iglesia a convertirse en un religión “aséptica”, con vocación más de ángel que humana. Ahora bien, la esencia del cristianismo ,?no es la “encarnación” y la “resurrección”- no sólo de las almas sino también de los cuerpos- ? Y los cuerpos están atravesados por la sexualidad y el disfrute del encuentro. Juntos, cuerpo y alma, se salvan o se condenan.

Papa-francisco========

(Artículo de Juan Arias, publicado el 27 de julio, en el diario O Globo, en su cuaderno literario PROSA-VERSO con el título "A carne não é territorio do pecado")

Versión portuguesa:

A carne não é território do pecado

Para se reinventar, a Igreja precisa voltar às suas origens e abandonar o dualismo entre corpo e espírito, que segrega as mulheres e dita uma ética sexual incompatível com o presente

Por Juan Arias*

Nunca se disse tanto que o catolicismo, para se salvar da sangria que o assola, precisa voltar a suas raízes, a suas origens, que começam na Palestina com os ensinamentos do profeta judeu Jesus de Nazaré.

 Com o Papa Francisco voltou-se a falar ainda mais sobre a urgente necessidade de a Igreja recuperar suas essências. Ela nasceu, na visão de Jesus, como uma abertura do judaísmo a outros grupos não judeus em nome de um Deus que era pai de toda a Humanidade.

 Quando se diz que o cristianismo deve se desprender da influência que recebeu no século IV do Império Romano e da contaminação platônica da filosofia grega com Santo Agostinho, pouco se fala de um ponto fundamental: recuperar a teologia do corpo, a ideia de que, como sempre defendeu o judaísmo que influenciou as primeiras comunidades cristãs, não existe diferença entre corpo e alma.

 Até Paulo de Tarso, a dignidade do corpo é inseparável da atribuída à alma ou ao espírito. Só com a influência helênica o cristianismo se contamina e começa a ver o corpo como a “prisão” do espírito e, portanto, “território do pecado”, influenciando fortemente toda a ética sexual.

Para Santo Agostinho, já influenciado pela filosofia grega, o homem é “uma alma racional que tem um corpo mortal”. O corpo passa a ser secundário e perigoso para a santidade.

 Por sua vez, a cultura judaica, na qual bebeu o primeiro cristianismo, foi diametralmente oposta à da Igreja de hoje. No judaísmo não existe a vergonha pelo corpo e, em consequência, pela sexualidade. Para o judaísmo, o pecado original não é o sexo.

 

Esse divórcio entre corpo e alma contaminou todo o universo da sexualidade na Igreja e acabou caindo sobre a mulher, considerada objeto de tentação sexual e, por isso, afastada do sacerdócio que lhe havia sido inato nas primeiras comunidades cristãs, quando nem o corpo nem o sexo eram vistos como território do mal.

 E assim a mulher continua sem poder ser dona de seu corpo, com todas as consequências que isso traz.

O dualismo entre corpo e alma, introduzido no cristianismo a partir do século II, quando se distancia de suas raízes judaicas, acabou condicionando toda a ética sexual da Igreja até hoje.

 

Só no Concílio Vaticano II defendeu-se, por exemplo, que a sexualidade, além de um instrumento de procriação, pode ser um novo modo de comunicação humana.

 O Papa Inocêncio III chegou a sustentar que o Espírito Santo se ausentava do quarto quando um casal mantinha relações sexuais, já que, segundo ele, o ato sexual, ainda que lícito, “envergonha Deus”.

 Diz-se que Francisco é o Papa “do corpo”, que não teme o contato físico. Em seus quatro meses de pontificado, beijou mais pessoas, crianças e adultos, do que outros Papas em toda sua vida.

 Talvez seja essa falta de medo do tato, da corporeidade, que faz Francisco ser amigo de muitos judeus, para os quais o corpo não é inimigo da alma, e sim o grande companheiro das relações verdadeiramente humanas e não só espirituais ou sublimadas.

 Se analisamos os sacramentos da Igreja, em sua origem, são todos sacramentos “do corpo”. São realidades que se transmitem por meio do corpo, desde a eucaristia até o batismo ou a extrema-unção. A graça sempre atravessa o corpo, que é “obra de Deus”, e não “instrumento do demônio”, como defenderam tantos teólogos conservadores. Falando a uma devota que se gabava de dar sempre esmolas a um mendigo, Francisco perguntou: “Quando entrega a moeda ao irmão mendigo, você a joga ou a coloca nas mãos dele, tocando nelas?”

 O Papa que se despojou de todos os símbolos de poder de uma Igreja que se envergonha do corpo e coloca a virgindade acima do matrimônio busca o contato corporal com as pessoas. Ele pediu aos sacerdotes que tirem a poeira da antiga prática cristã de pousar as mãos sobre a cabeça dos fiéis para abençoá-los. Francisco entendeu que, para ter credibilidade e responder aos novos desafios apresentados pela ciência e a ética modernas, a Igreja não pode continuar a se refugiar no medo da corporeidade, nem continuar a defender que o corpo é a fonte do pecado. Ela deve abrir novos caminhos do que ele chama de “teologia do encontro”.

 Quando se refere ao ecumenismo, às diferenças que separam até os que se professam filhos de um mesmo Deus, Francisco dá o exemplo de que nas veias de crentes e não crentes “corre o mesmo sangue” e, por isso, devemos nos sentir parte de uma mesma “família”. Todo o resto, para ele, é ideologia.

 Sua fonte de inspiração, na verdade, é Jesus de Nazaré, que escandalizou os próprios apóstolos pelo pouco medo que tinha do tato, da corporalidade. Ele se deixava lavar os pés por uma prostituta e curava os doentes “tocando-os” fisicamente. E até usava sua saliva para curar os cegos.

 O medo do corpo, da sexualidade, do abraço com o irmão, levou a Igreja a se converter em uma religião “asséptica”, com vocação mais para anjos do que para humanos. Pois bem, a essência do cristianismo não é a “encarnação” e a “ressurreição”, esta última não só das almas mas também dos corpos? E os corpos estão atravessados pela sexualidade e o prazer do encontro. Juntos, corpo e alma se salvam ou se condenam.

 Juan Arias é jornalista e escritor, correspondente do “El País” no Brasil, autor de “Jesus, esse grande desconhecido” e “A Bíblia e seus segredos”.

Hay 16 Comentarios

Lo importante es el cerebro.
Tampoco despreciemos el resto del cuerpo.
Pero hay diversas relaciones entre los seres humanos.
No sólo eróticas.
Sinónimo de amor: compartir.

Grandioso este artículo de Juan Arias! Los seres somos una UNIDAD. Por ahí he leído alguien que menciona"contacto de auras" . Una vez mas debemos dejar en claro que los seres somos UNA ENERGÍA, y esa energía está en cada una de nuestras células. El único pecado que los seres humanos podemos cometer es NO AMAR . No dar ,no brindar nuestro AMOR, no comunicarlo ! Amando es como nos conectamos con la Armonía del Universo. Como podemos descubrir cuanto amor hay en los seres vegetales y en los animales. Cuánta sensibilidad que, sin ese AMOR vibrante nunca podremos captar ! Cordiales saludos para todos.

La carne es la alegría del hombre... nada de pecado...

Sara Underwood, la aniñada Playboy rubia
http://www.warrantsyquinielas.com/p/la-chica-de-wyq.html
Cara de niña buena, cuerpo de pecado

Parabéns pelo artigo Juan, vou roubartilhá-lo, ops, republicá-lo no meu blog! Abç. Boa semana Marina

Juan, como este artículo me há hecho revivir nuestra frugal e Eucarística merenda em tu casa, pocos dias antes de la venida de Francisco!
Tracta los mismos hechos y palavras que salian durante la refección.
El contacto con los hermanos y hermanas, através del cuerpo siempre me llevaron hacia Dios encarnado em Jesus de Nazaret, nuestro Dios y Señor y Maestro.
Gracias por la comida tan original y por tu sabiduria mística , por natural.
Creo que con Francisco la Iglesia volverá a sus raízes y nosotros, como discípulos, colocamos nuestra arena em la playa del bien.

Definición de carne:

Se entiende por carne la parte muscular de la res faenada, constituida por todos los tejidos blandos que rodean el esqueleto incluyendo su cobertura grasa, tendones, vasos, nervios y todos aquellos tejidos no separados durante la operación de faena. Además, se considera carne al diafragma, no así los músculos de sostén del aparato hioideo, el corazón y el esófago.
Media res: Se entiende por media res cada una de las dos partes en que se divide una res mediante un corte longitudinal que pasa por el centro de las vértebras.

(Extracto del Manual del Buen Carnicero)
Coincido en eso de que la carne no es el territorio del pescado.

Ha usado la palabra "influenciado" con demasiada frecuencia, señor, es INFLUIDO.

Fui ao Rio na semana do Papa e fiquei impressionado com o numero de jovens na cidade, com a limpeza e a seguranca do lugar. " O Rio de janeiro continua sendo, o rio de janeiro fevereiro e ...." musica de gilberto gil.

“La humanidad lo acepta todo, lo soporta todo, se deja pisotear sin sublevarse, cubrir de injurias, que la
traten como un vil rebaño de ilotas a quienes se desprecia, a quienes se corrompe, a quienes se arrastra
al lupanar, al matadero… Todo, salvo que se intente levantarle la cabeza de su propia vomitona, para
enseñarle las luces del cielo. ¡Ay de quien, por medio de sus esfuerzos, de sus escritos, de sus palabras,
de su solo ejemplo, sueñe con mejorar a los hombres!”.
Maxence Van Der Meersch Obras.
Ficción

La Maison dans les dunes (1932) — La casa de las dunas
Car ils ne savent ce qu'ils font... (1933) — Porque no saben lo que hacen
Quand les sirènes se taisent (1933) — Cuando las sirenas se callan
La fille pauvre Tome I: Le Péché du monde (1934) —
Invasion 14 (1934) — Invasión 14
Marie, fille de Flandre (1935) —
L'Empreinte du dieu (1936) — La huella de Dios
Pêcheurs d'hommes (1936) —
L'Elu (1936) —
Corps et âmes (1943) — Cuerpos y almas
La fille pauvre Tome II: Le Cœur Pur (1948) —
La fille pauvre Tome III: La Compagne (1955) —
Masque de chair (1958) —

No ficción

Vie du Curé d'Ars (1936)
Femmes à l'encan (1943): ensayo sobre la prostitución.
La petite sainte Thérèse (1943)
Pourquoi j'ai écrit «Corps et âmes»(1956)

Más literatura sobre el tema el LOS HERMANOS KARAMOZOV, Fedor Dostoievski
"Los hermanos Karamazov es una novela de una gran fuerza dramática en la que, como es habitual en Dostoievski, el retrato psicológico y moral de los personajes juega un papel decisivo. Este es el caso no sólo de los protagonistas de la historia, sino también de algunos personajes secundarios como el capitán Sweguiriov y, sobre todo, de Ivan Karamazov y de Zósimo, cuya fe sencilla y sincera constituye todo un testimonio del sentir religioso y de la forma de vivir de muchos de los habitantes de los pueblos eslavos en la segunda mitad del siglo XIX.

Esta forma de vida sencilla y religiosa, que Dostoievski oponía a las actitudes inmorales mantenidas por las nuevas corrientes ateas y revolucionarias que se expandieron por Europa después del romanticismo, constituye una defensa del bien moral sobre la incertidumbre que según él sembraban los nuevos derroteros hacia los que parecía dirigirse inexorablemente la sociedad de su tiempo.

Este tipo de pensamiento inspirado por esta y otras novelas de Dostoievski, como es el caso de Los demonios o de Crimen y castigo, dio origen a lo que el filósofo Lúkacs denominó “ateísmo cristiano”, corriente que pese a afirmar la inexistencia de Dios y la primacía del ser humano, permanece adherida a los principios basados en la moral y en la cosmovisión propias de la tradición cristiana."

¿Quién dijo que la carne era pecaminosa? ¿Quién es el culpable, el que creó la carne o el que la come? De seguro que la mejor carne era la de Eva, que llevó a su amiguete Adán a comer del fruto prohibido. O sea, el poder divino fabrica un fruto, lo exhibe y después prohíbe degustarlo. Esto es lo mismo que el eterno juego del gato y el ratón. Es lógico, a lo largo de los siglos los pueblos han sido meros rebaños de los astutos pastores, que fabrican dioses a su imagen y semejanza.

Es muy curiosa y contradictoria la posición que expone el autor de esta nota en su condición de ex sacerdote, sacerdote en las altas cumbres, psicólogo, entre otras especialidades como puede ser el de periodista. ¿Expone o pregunta? Sr. Arias. Diría que quiere saber. Y presupone. Mi educación jesuita me permite hablar no es un contacto de carnes el que propone Francisco. Está en la tapa del libro. Es un contacto de almas, de auras,

"En el ámbito de la parapsicología, el aura se concibe como un campo energético de radiación luminosa multicolor que rodearía a las personas o a los objetos como un halo y que sería invisible para la gran mayoría de los seres humanos.
Como con todos los fenómenos paranormales, no existe evidencia alguna de existencia del aura, y los defensores de la misma no han aportado prueba alguna de ello."
Más información, no deje que Javali se lo cuente.
Las fuerzas físicas de la mente (1973), Qué es la parapsicología y Los curanderos (1977).
Óscar González-Quevedo (Madrid,15 de diciembre de 1930 ) es un cura jesuita, más conocido como Padre Quevedo. Radicado en Brasil desde los años 50, es parapsicólogo y devoto de la Virgen de Guadalupe; también fundador del Centro Latinoamericano de Parapsicología (CLAP), con sede en la Avenida Leonardo da Vinci nº 2123, en São Paulo.

El padre Quevedo es muy conocido en Brasil por sus participaciones en programas televisivos donde debatía con espiritistas y negaba supercherías y supersticiones

Discurso sobre la dignidad del hombre
[Ensayo: Primera mitad.]

Giovanni Pico della Mirandola
Estableció por lo tanto el óptimo artífice que aquél a quien no podía dotar de nada propio le fuese común todo cuanto le había sido dado separadamente a los otros.
Tomó por consiguiente al hombre que así fue construido, obra de naturaleza indefinida y, habiéndolo puesto en el centro del mundo, le habló de esta manera:

-Oh Adán, no te he dado ni un lugar determinado, ni un aspecto propio, ni una prerrogativa peculiar con el fin de que poseas el lugar, el aspecto y la prerrogativa que conscientemente elijas y que de acuerdo con tu intención obtengas y conserves.

La naturaleza definida de los otros seres está constreñida por las precisas leyes por mí prescriptas.
Tú, en cambio, no constreñido por estrechez alguna, te la determinarás según el arbitrio a cuyo poder te he consignado.

Te he puesto en el centro del mundo para que más cómodamente observes cuanto en él existe.

No te he hecho ni celeste ni terreno, ni mortal ni inmortal, con el fin de que tú, como árbitro y soberano artífice de ti mismo, te informases y plasmases en la obra que prefirieses.

Podrás degenerar en los seres inferiores que son las bestias, podrás regenerarte, según tu ánimo, en las realidades superiores que Son divinas.

¡Oh suma libertad de Dios padre, oh suma y admirable suerte del hombre al cual le ha sido concedido el obtener lo que desee, ser lo que quiera!

Las bestias en el momento mismo en que nacen, sacan consigo del vientre materno, como dice Lucilio, todo lo que tendrán después. Los espíritus superiores, desde un principio o poco después, fueron lo que serán eternamente.
Al hombre, desde su nacimiento, el padre le confirió gérmenes de toda especie y gérmenes de toda vida.

Y según como cada hombre los haya cultivado, madurarán en él y le darán sus frutos.
Y si fueran vegetales, será planta;
si sensibles, será bestia;
si racionales, se elevará a animal celeste;
si intelectuales, será ángel o hijo de Dios, y,
si no contento con la suerte de ninguna criatura, se repliega en el centro de su unidad, transformando en un espíritu a solas con Dios en la solitaria oscuridad del Padre, él, que fue colocado sobre todas las cosas, las sobrepujará a todas.
http://www.ciudadseva.com/textos/otros/pico.htm

La supuesta sangria que menciona el autor, no son más que razones bobas para ayudar a rellenar un escrito. Todas las Iglesias sufren de "sangrias"(vaya palabra estúpida para significar la pérdida de la feligresía) y éso no hace historia en otors lugares, medios de comunicación. Es algo así cómo la pederastia, la iglesia católica se ha vuelto la epitome de esta lacra, siendo que en la realidad, en la gilesia católica hay menos casos reportados que en las otras religiones, sectas. Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. La razón que la iglesia católica es el blanco injustificado de tantos ataques, tien que ver con dinero y nunca con moralidad.
Pero volvamos a la estúpida" sangria. A la iglesia que yo atendía en los EE UU, cada año eran muchos los más que regresaban que los que abandonaban, pero obviamente si uno quiere vender un lado de la moneda, estonces omite el otro lado para poder vender su agenda.
Por supuesto que la iglesia católica tien una costumbre que muchos "Cristianos" consideran muy aburrida. La misa es muy larga, los sermones muy largos, éso de la confesión tambien es muy maluco, etc, etc. Y yo le digo a estos mal llamados "Cristianos", la verdadera religion no es un jardín de rosas, sino un valle de lágrimas. Yo no me acuerdo la Biblia mencionar una vez a Cristo decir que su vida era muy aburrida por tantas tribulaciones y desilusiones recibidias, muchas veces, de sus más ardientes seguidores. Aún con esas supuestas sangrias", la iglesia católica sigue siendo la número uno y cuándo alguien es el número uno, los demás siempre estarán al acecho para hacer caer al primero, no importa el cómo, ni la verdad o la falta de tal.
Yo diría que cuándo la iglesia pierde esos mal llamados "Cristianos" a otras religions porque sus "actos" son más divertidos, von voyage. Esos no eran Cristianos de verdad, sino paganos fisfrazados de católicos. Es mil veces major estar solo que mal acompañado.

El paso del tiempo no empaña el concepto sobre la realidad de las enseñanzas de Cristo.
Recogidos en Los Evangelios, los mensajes de Cristo no envejecen.
Sino que parecen dichos para la gente de hoy, igual que valieron para la gente de antes.
Leídos con calma y sin manipulación de ningún tipo, se aprecia la profundidad y el contenido a favor y en defensa del ser humano en todos sus aspectos.
Hombres mujeres, ancianos y niños.
Iguales y sin clasificaciones.
Ni por la raza, el color, el sexo, la posición social, la enfermedad, o la tendencia personal.
Siendo las personas el destino de sus enseñanzas y la referencia de un Dios Creador, que nos da por igual a todo el mundo, la libre elección de descubrirlo a partir de la experiencia de nuestra vida.
Tutelados por La Fe, y amparados por La Palabra de Salvación.
Cuya misión de La Iglesia es enseñarla y transmitirla de forma íntegra y gratis.
Llama la atención que sea un Papa del pueblo, el que limpie y quite la broza acumulada sobre algo tan simple como el mensaje cristiano.
Descubriendo la llama tapada, por tanto despropósito de malas prácticas e intereses particulares.

Dice una oración católica que "el verbo se hizo carne" ¿Qué hay de malo en el cuerpo, si hasta Dios tomó forma humana?

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Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

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