La herida abierta por la Gran Recesión en el mercado laboral tarda en cicatrizar. El paro afecta a 13,9 millones de personas en EE UU, a los que se suman 8,9 millones que se ven forzados a trabajar a tiempo parcial, por los ajustes de producción en sus empresas o porque no encuentran empleo a tiempo pleno. Y los que tienen un trabajo estable, no ven que su sueldo suba.