Apoyo sin ayuda a Europa

Por: | 19 de diciembre de 2011

Europa está bajo vigilancia, con Francia con bastantes posibilidades de sufrir una rebaja en la calificación, con lo que saldría del exclusivo club de la triple A. Aunque pierda la nota de máxima solvencia, seguirá teniendo un notable alto. Pero la gran incógnita está en saber si este desenlace, que llegará más pronto que tarde, descarrilará el plan de recate de la eurozona, algo que preocupa en EE UU, que se ve como un transeúnte inocente en el accidente.

Capitolio

     El viernes se celebró una audición en el Capitolio para analizar la crisis de la deuda soberana europea y su potencial impacto en el contribuyente estadounidense. El título no es banal, porque que EE UU está a menos de un año de que se celebren elecciones presidenciales y desde Washington se clama por una solución rápida y determinada de la crisis que permita estabilizar la situación en el Viejo Continente, sin que el Tío Sam ponga ni un dólar de su bolsillo.
     En ella participaron William Dudley, presidente de la Reserva Federal de Nueva York, brazo ejecutor de la política monetaria del banco central estadounidense, Mark Sobel, del Departamento del Tesoro, y Steven Kamin, de la división de Finanza Internacional en la Fed. Dejaron claro que Europa tiene capacidad y recursos para resolver por si sola sus problemas. Y precisaron que no se trata de una crisis de solvencia sino de desorden político.
     Lo que más preocupa en EE UU es que la falta de confianza del mercado en la capacidad de los líderes europeos para contener la situación esté debilitando demasiado la economía de Europa. Se da por hecho que la zona euro se está contrayendo y que esa falta de crecimiento seguirá entrado 2012. Eso, indicó Sobel, representa “un serio riesgo” para las perspectivas en EE UU, “por los estrechos lazos comerciales y financieros de Europa con el resto del mundo”.
     Ofreció varios datos para ponerlo en contexto. La UE compra el 20% de los bienes exportados por EE UU, unos 242.600 millones de dólares en 2010. En el caso de los servicios, se eleva al 30%, unos 170.200 millones. A eso se le suman los 1,5 billones que los europeos invierten en EE UU, que representa el 56% del dinero fresco que entra en la mayor potencia del planeta. Por lo tanto, si Europa se frena, el empleo, las exportaciones y la inversión cae.

Traders
Mercado de futuros de Chicago, foto Reuters

     Cuando el sector financiero en Europa se restringe, afecta a la confianza de los bancos. Y cuando los mercados en Europa caen, lo hace también Wall Street y eso afecta a los ahorros y las inversiones de los estadounidenses. En ese momento, el representante de la Administración Obama soltó la frase mágica: apoyar a Europa no es solo una cuestión de diplomacia o amistá, es una cuestión vital de interés nacional por el bien de la economía, de los trabajadores, de las empresas y los ahorros de las familias.
     Esta semana habrá muchos datos económicos de interés en EE UU, centrados en la marcha de la vivienda. Pero Europa sigue dominando en el parqué. La cumbre de Bruselas acordó algunos pasos hacia la solución de la crisis. La primera reacción del parqué fue positiva. Pero no tardó en decepcionar. Lo cierto es que se hizo lo justo, no había nada diferente. Y a estas alturas solo se ve al Banco Central Europeo como único salvador, como hizo la Reserva Federal hace tres años.
     Y van ya cinco. A pesar de todas las dificultas y caos dominante en el proceso, Dudley no ve la ruptura como una opción. O al menos, no quiere ni pensar en esa posibilidad, porque nadie a estas alturas es capaz de predecir sus consecuencias. Los analistas de Bank of America lo ponen de otra manera. “Casarse es fácil. Pero divorciarse es mucho más complicado, y esta familia tiene 17 hijos”. Kamin recuerda, además, que el Tratado ni siquiera lo contempla.
     El juego político es siempre difícil. EE UU lo volvió a vivir con la negociación del presupuesto para el ejercicio 2012, que empezó el 1 de octubre. En el caso de Europa, explicó Dudley, como si estuviera dando una clase en un colegio, “el problema tiene varias dimensiones” y hay “diferentes países e instituciones que tienen que coordinar sus acciones para lograr una respuesta coherente y efectiva”. El banquero asume que de la crisis saldrá una unión más fuerte.

Dudley
Willian Dudley, foto Bloomberg.

     Europa, por tanto, es una seria amenaza para la economía y los bancos de EE UU. Pero es a los líderes del Viejo Continente, no a la Fed o al Tesoro, a quienes corresponde dar con la solución. En otras palabra: apoyo sí, pero no ayuda. “No vamos a salir al rescate de Europa”, garantizó Ben Bernanke, presidente de la Fed, a los miembros del Partido Republicano. Lo que se haga, será por la vía multilateral, a través del Fondo Monetario Internacional.
     “Ayudó a Europa en la postguerra. Ahora puede ayudar a promover un ajuste ordenado, ofreciendo a un apoyo a las reformas económicas”, remachó Sobel, quien dejó claro que EE UU no tiene intención de dar fondos adicionales. Dudley, por su parte, defendió la decisión de la Fed de rebajar el coste de los préstamos en dólares a la banca europea, al decir que es un paso necesario para proteger la economía de EE UU. Pero el corta fuegos debe levantarlo Bruselas.
     Respondía a una pregunta sobre si la Fed iba a comprar deuda europea para combatir la crisis. En teoría puede hacerlo, pero el exejecutivo de Goldman Sachs señaló que es algo que no puede imaginar. “El listón está extraordinariamente alto”, indicó. La Reserva Federal nunca se embarcó en una operación de ese tipo. Se limita a prestar dólares al BCE para, como reiteró, “ayudarnos a nosotros mismos”. Sí ayudará a los bancos de EE UU que necesiten liquidez.
     Kamin dejó claro que la Fed no perdió “un solo centavo” en los préstamos en dólares que desde 2007 se están poniendo a disposición del BCE, para reanimar en un sistema que está virtualmente seco. Recordó que ese dinero que se canaliza a través de las líneas de crédito swap tienen un recargo, que aportaron unos 6.000 millones al Tío Sam. Y aunque no lo diga, al inundar el mercado de dólares, eso debilita la moneda y le ayuda a los exportadores a vender más barato.

Hay 5 Comentarios

Amistá y de paso libertá, fraternidá e iguardá (de ehto ya menoh)

Que pena que sus comentarios ofendan a todos los Hispanos en EU ,los cuales consumimos sus productos y sentimos lo que esta sucediendo en Espana .Esperamos que se acuerden que somos millones los que somos decendientes de espanoles y los tenemos en el corazon deseamos que salgan del problema sin que nadie los ofenda y los controle.

Humildad es aprender, conocer a los que los rodean, conocerse y aceptarse a si mismos, con sus virtudes y defectos.........
Solo entonces pueden respetar-se y respetar!......
No se puede ayudar a quien no se ayuda a si mismo ya que no se respeta ni respeta a sus congeneres y se comporta como el ombligo del mundo......en Google: Alemania repite y repite, que no quiere repetir

"Europa, por tanto, es una seria amenaza para la economía y los bancos de EE UU", Esto desde que se creo el euro, claro y por eso nos llevan intentando hundir mas de 2 decadas... Por cierto, cuando van a pagar las "Calificadoras" por el "Desaguisado" de los super productos triple A subprime... S2

A los anglosajones les interesa una Europa fuerte siempre cuando no lo sea más que ellos. Eso no hay que olvidarlo.
Por otro lado, nadie va a ayudar a Europa porque no lo necesita. Por mucho que EEUU pretenda colgarse de algún modo una medalla, sabe que los principales acreedores de nuestras deudas soberanas no salen de nuestras fronteras, así que poco pueden hacer. Es un problema interno.
Si además vemos las deudas de EEUU y Gran Bretaña, podemos suponer que a los anglosajones solo les queda como valor 350 millones de habitantes, tecnología militar, paraísos fiscales y algo de nuevas tecnologías. En resumen, no volverán a ser lo que eran y Europa tiene que aprender a caminar sola.

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Wall$treet Report

Sobre el blog

“El dinero no duerme”- Gordon Gekko. La actividad en la plaza neoyorquina no cesa con el toque de campana y desborda como una crecida la calle del muro.

Sobre el autor

Sandro Pozzi

, italosevillano, loco por el kimchi. Sobrevivió siete años en Bruselas y desde hace ocho, en Nueva York.

Eskup

Archivo

mayo 2013

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal