El ejercicio es simple, basta con hacer una pregunta. ¿Quién es Samuel Joseph Wurzelbacher? En Holland, Ohio, le conocen bien. Al votante en Nueva York, a no ser que esté muy metido en política, se le escapa seguro ese nombre. Pero si se le habla de “Joe el fontanero”, la historia cambia. El senador republicano John McCain lo utilizó hace cuatro años en su campaña presidencial como ejemplo de las dificultades por las que atravesaba la clase media en EE UU.
Se convirtió en una especie de ídolo para los conservadores por una pregunta que hizo al entonces senador Barack Obama sobre su propuesta fiscal hacia la pequeña empresa, a pocas semanas de pasar por las urnas. El ahora presidente le dijo que no quería “castigar” el éxito de los pequeños empresarios, pero también quería asegurarse de que los de más abajo tenían una oportunidad.