España, por la economía, el paro, sus bancos y la prima de riesgo. España, por los tropiezos de la Familia Real. España, por la altura de su clase política. Vaya dos semanas que llevamos. La mención en los medios financieras es constante, reflejo de la creciente preocupación dominante entre los inversores. Pero alto, que también hay cosas positivas. Muchas y el chef autodidacta Ignacio Echapresto está estos días en Nueva York para demostrarlo con hechos, mientras carga su Blackberry de ideas con lo que va viendo y viviendo en su primera visita a la ciudad de los rascacielos.
Echapresto ya estuvo antes a este lado del charco en 2006, en Miami. Pero Nueva York es diferente. Y, por su puesto, no tiene nada que ver con Daroca. Los estadounidenses tienen un manera muy diferente de comer y de vivir a la de los españoles. Pero cuando se trata de hermanar una ciudad de casi 10 millones de habitantes con una aldea de 24 vecinos, es todo un reto (un detalle, Venta Moncalvillo tiene capacidad para 35 personas). Y eso es lo que pretende hacer con su cocina durante un mes en el primer hotel de la cadena Tryp en Nueva York, junto al Madison Square Garden.
La Rioja que Echapresto representa en el mundo culinario es como un diamante en bruto por explotar para el público estadounidense. Y por eso quiere que las tapas que se sirvan en The Gastro Bar sean el vehículo conductor para dar a conocer la gastronomía y el producto de su tierra natal, más allá de sus reconocidos caldos, como el Monte Real Gran Reserva, el Viña Real Gran Reserva o el original Tempranillo Blanco de las bodegas Valdemar. El chef cree que "el matrimonio perfecto es posible" entre Nueva York y Daroca. "Se trata de entender antes la manera de comer de aquí".
El chef hace lo que quiere y donde quiere. Sabe donde y para quien cocina, aunque señala que su cliente es cada vez más difuso. Y sabe que la estrella Michelin es algo efímero. De Nueva York se llevará dos cosas. La primera, que si trabajara en la metrópolis tendría que hacer una cocina más contundente y cambiar el concepto. "El ritmo de vida hace mucho al comer. En mi restaurante, puedes estar cuatro horas a la mesa. Aquí, cuatro horas son una vida y una ruina". Esa adaptación a las costumbres y a la forma de hacer local es clave para que un negocio pueda prosperar en EE UU.
No es que tenga en mente abrir un restaurante en Manhattan. Pero si opina que no tendría sentido no dar continuidad al proyecto lanzado con Tryp. Y esa es la segunda cosa que se lleva de esta experiencia en la ciudad de los rascacielos. "Quiero enseñar al mundo lo que hacemos". Y en este caso, declara abiertamente lo que están consiguiendo los italianos y los griegos. "Se exportan muy bien. Debemos aprovechar el bueno momento de nuestra cocina para acercarla a más gente y mostrar que la nueva gastronomía española va más allá del glamour y del Prét-á-Porter". Ahí queda.
Hay 5 Comentarios
Echapresto ya estuvo antes a este lado del charco en 2006, en Miami. Pero Nueva York es diferente.
Publicado por: Paginas Web Bogota | 04/10/2012 3:53:16
pedazo de periodista. las cosas grandes en pequeños espacios
Publicado por: m cortés | 20/04/2012 9:42:40
La cocina española creo que no tiene igual. Sin embargo, como en otras muchas cosas, necesitamos de publicitarnos más. Me sorprendió que el otro día en un artículo del New York Times sobre comidas por menos de 5 $ (no recuerdo bien la cantidad) aparecían restaurantes de todos los continentes, y de Europa ninguno era español. ¿Why?
Publicado por: JAVIER | 20/04/2012 5:09:01
En la cocina del Restaurante Venta Moncalvillo con Ignacio Echapresto y Samuel Ingelaere:
http://www.youtube.com/watch?v=Q-ZbjHndGoc
Publicado por: mangiare, presto!!! | 20/04/2012 0:48:11
Buen post, Sandro. Y mejor sabe.
Publicado por: Ciro | 19/04/2012 22:39:45