Hace dos meses que Facebook empezó a cotizar, en el debut más desastroso que se recuerda en Wall Street. Eligió como plataforma bursátil el Nasdaq y como entidad para dirigir la colocación a Morgan Stanley. El fiasco fue de tal calibre, que el mes de junio pasó sin un solo estreno y la reputación de muchos hundida. Hasta esta semana. Kayak, el portal de reservas de viaje, pega el salto con un precio de salida de 26 dólares la acción, bajo el símbolo KYAK. No va sola, aunque podrían ser muchas más.
La banda de referencia última daba una indicación de 22 a 25 dólares la acción. Eso significa que sus patrones consiguen llevarse al bolsillo más de lo que esperaban con la colocación de 3,5 millones de acciones. Lo mismo vale para los dueños de Palo Alto, una empresa especializada en cortafuegos de seguridad en Internet, que vende 6,2 millones de acciones a un precio de 42 dólares. En los primeros minutos de cotización, subían un 25% y un 35% respectivamente.
ServiceNow lo hizo en la víspera, con una ganancia inicial del 37%. Puede significar que volvió el apetito por el riesgo. Pero si la historia del último año sirve de referente, no está dicho que vayan a mantener estos niveles. Porque al final, lo importante para que el inversor corriente se lance a comprar es ver cómo rinde el valor. La colocaciones son un proceso cerrado, poco transparente y hasta engañoso si se deja llevar por el entusiasmos que acompaña las transacciones más populares.
En estos tres nuevos debutantes, Morgan Stanley vuelve a ser protagonista principal de la colocación. Kayak, rival de Expedia, Priceline, TripAdvisor y Travelzoo, lleva con el proceso abierto desde noviembre de 2010. Con el precio de salida, el valor burátil del portal en Internet se acerca a los 1.250 millones. Es cinco veces más que los ingresos que generó durante el último año. Las otras puntocom metidas en el negocio tienen una capitalización tres veces superior a las ventas.
Facebook presenta resultados el próximo jueves. Podría ser el evento que esperan los inversores para frenar un derrame que está afectando también a su socia Zynga. La red social marcó el precio de la colocación en 38 dólares. Empezó a cotizar en los 42 dólares, pero de ahí se desplomó en pocos días hasta los 25 dólares. Logró recuperar el nivel de los 33 hace unos días, pero de nuevo volvió a retomar la tendencia a la baja y a perder con margen el nivel de los 30 dólares.