Verlo para creerlo. Maria Bartiromo, la que se supone es la gran estrella de la CNBC, la principal cadena de televisión financiera en EE UU, entrevistando a la reina de la teleralidad, Kim Kardashian, en el plató desde el que se emite el campanazo de cierre de la sesión bursátil en el New York Stock Exchange. Se ve que su nueva aventura empresarial con la firma de cosméticos Boldface es lo más importante que debe estar pasando en el mundo de los negocios. O quizás sea otra muestra más del desplome en la audiencia que sufre el programa que conduce Bartiromo, un mal que sufre también Andrew Ross Sorkin.
El caso es que Kardashian pasó por el parqué para promocionar la marca Khroma Beauty. Entre las perlas que dejó la entrevista, dijo que lo de ir de fiesta es una parte de su vida y que lo que verdaderamente le interesa es hacer negocio. Explicó que usa las redes sociales para conocer lo que le gusta e interesa a sus fans. Y está convencida de que su producto se venderá bien en esta economía porque llevará el lujo a las masas. Pero que se prepare Barack Obama, porque anunció que tiene intención de viajar al cierre de la convención demócrata en Carolina del Norte. Puestos a elegir, prefiero sin duda a Clint.