Andrea Jung quiso mostrar hasta el último momento que controlaba. Y así lo ha hecho, anunciando un año antes de lo esperado que deja la presidencia ejecutiva de Avon Products. El pasado mes de diciembre ya renunció al cargo de consejera delegada de la firma neoyorquina de productos de belleza. Eso significa que Sherilyn McCoy, su sucesora, y a quien se veía como la heredera del gigante de la salud Johnson & Johnson, tiene ahora vía libre para recomponer la compañía como estime oportuno.
Es, dice Jung, una decisión propia que toma tras llevar durante más de una década las riendas de la sociedad y que "refleja la exitosa transición en el liderazgo". La empresa que tiene por delante McCoy no es nada fácil. Avon está teniendo un pobre rendimiento del lado de las ventas, a lo que se le suma evidentes errores de gestión, adquisiciones controvertidas y una investigación por sobornos a funcionarios en China. El cese de poderes fue recibido con un alza del 6% en Wall Street.