Ir a Planeta Futuro
3500 Millones

¿Bombas para la paz también en Birmania?

Por: | 19 de abril de 2011

¿Cumple Myanmar, antigua Birmania, con los requisitos necesarios para justificar una intervención internacional aplicando el principio de la Responsabilidad de Proteger? Desde Phnom Pehn, ALEJANDRO BOZA, especialista en comunicación y desarollo, retoma un tema que ya tratamos en su día en este blog. Para ello recorre la historia de este país, donde el gobierno militar hace y deshace a su antojo llevándose por delante tantas vidas humanas como sea necesario para conseguir sus objetivos ante la impávida mirada de la comunidad internacional.

  Birmania

Uno de los lemas contra la guerra más utilizados desde los sesenta es el “bombing for peace is like fucking for virginity”, que define la paradoja de las guerras/intervenciones internacionales que tratan de promover paz a base de misiles Tomahawk.

Si se concibió como una prometedora iniciativa de la comunidad internacional para evitar desastres humanitarios, ¿cómo ha podido la responsabilidad de proteger (RdP) convertirse en una mera excusa para intervenir en ciertos países? ¿Es el interés por proteger a la población civil el motivo de la intervención? ¿Por qué en unos países sí se aplica la RdP y en otros no?

Efectivamente, como se comentaba en este blog hace unos días, si aplicásemos en sentido estricto los principios de la RdP tendríamos una triste lista de países candidatos que podría encabezar Birmania, ¿por qué no?

Para quien no conozca la historia de Birmania, se resume en independencia en 1948, república democrática hasta 1962 y desde entonces dictadura militar que se alarga hasta nuestros días.

En estos cincuenta años el pueblo birmano se ha levantado contra la Junta Militar en varias ocasiones. En agosto de 1988 surgió el Levantamiento 8888, un movimiento estudiantil que desde la capital consiguió extenderse por todo el país sumando las voces de monjes budistas y civiles, entre las que se encontraba Aung San Suu Kyi. Estas protestas se saldaron con miles de víctimas, un nuevo golpe de estado y la convocatoria de elecciones en 1990, que ganaron con un 80% de los votos la Liga Nacional por la Democracia de Suu Kyi; aunque nunca se llegaron a reconocer los resultados.

Más de quince años tardó el pueblo birmano en volver a tomar la voz. La Revolución Azafrán, motivada por la subida del precio de los combustibles en 2007, alentó una nueva ola de manifestaciones a favor de la democracia que lideraron monjes budistas por todo el país. La Junta declaró el toque de queda, disolvió las concentraciones y se empleó con tal dureza que la comunidad internacional se vio obligada a advertir sobre el uso de la violencia contra la población civil.

Sin más, la represión acalló una vez más la voz del pueblo birmano, que clamaba por un gobierno democrático que no llevase a cabo limpiezas étnicas entre las minorías del país (Karen o Shan), ni mantuviera encarcelados y bajo tortura a más de 2.000 presos políticos, ni violase de manera reiterada los derechos humanos, tal y como se encarga de recordar anualmente la ONU (delitos que pueden constituir crímenes contra la humanidad según reivindica Tomás Ojea Quintana, Relator Especial de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Birmania).

Con nueva Constitución desde 2008, aprobaba dos semanas después del paso del ciclón Nargis, la hoja de ruta hacia la democracia establecida por la Junta Militar incluye un parlamento con el 25% de los escaños reservados a militares y controlado por la organización política nacida del propio régimen (Partido Unión, Solidaridad y Desarrollo, USDP). Sobre el paripé electoral organizado el pasado mes de noviembre, el presidente Obama declaró que no eran unas elecciones “ni libres ni justas”, mientras que el Parlamento Europeo manifestó que eran “un intento de consolidar el régimen militar autoritario”.

La esperanza del pueblo birmano no puede estar en la Asamblea General de Naciones Unidas ni en su Consejo de Derechos Humanos, donde Rusia y China se encargan de vetar cualquier resolución en contra de la Junta a cambio de acuerdos políticos y económicos, como los conductos de gas y petróleo más largos de Asia que llegan desde la costa birmana hasta la provincia china de Yunnan. Tampoco han dado mucho resultado las condenas o los embargos comerciales de la Unión Europea y de los Estados Unidos que, sin embargo, no han impedido la entrada de inversores europeos y estadounidenses en el país.

¿Serán entonces las bombas por la paz de una coalición internacional las que devuelvan la democracia al pueblo birmano en su próximo intento?

Hay 9 Comentarios

interesante análisis. como comentas, la lista de países es norme.
os criterios para la intervención pueden variar siempre al antojo del interés inmediato.
si interesa entrar para mangonear o por si acaso, pues ya se busca una excusa en el momento, asi sin más. últimamente ni siquiera hace falta eso.

Creo que el post no plantea si la RdP es la mejor opción o no, simplemente parte de la base de que si existe la RdP ¿por qué se aplica selectivamente en unos países y no en otros?
Contestaría a "Enfin.." el autor del primer comentario si según su opinión la comunidad internacional actuó correctamente en el genocidio de Ruanda en 1994 no inmiscuyéndose en los "problemillas" internos del país.

Bombas para la paz... realmente el nombre del post es terrible. El mero hecho de que seriamente se cuestione la necesidad o no de bombardear un país para conseguir la paz me parece una aberración. Al autor, te pregunto, ¿crees que el sacrificio por mi decisión de tus seres queridos, mediante descuartizamiento, justificaría mi decisión de proveerte con un mundo mejor? No te imagines una muerte rápida. Podrían morir aplastados por un muro, atrapados de cintura para abajo, desangrándose entre dolores horribles, mientras tú no puedes hacer nada. Podrían morir de formas horribles. la guerra es así, no es que la gente muera de forma indolora, inocua, sin antes pasar pon un indescriptible sufriemiento. Dime, ¿se justificaría la muerte de tu hijo, tu madre, tu hermana, tu padre, tu mejor amigo, de una forma horrible si, digamos, yo o alguien a quien no conoces decide que lo mejor para el bienestar de tu país es bombardear objetivos estratégicos?

Me parece una aberración de cuestión. Igual que me parece una aberración justificar una intervención militar para proteger a los civiles, y que no sea tan mala si quienes mueren no son civiles...¿acaso los soldados no tienen madres, padres, hermanos, amigos, amigas, hijos? ¿acaso la muerte de soldados entre soldados justifica como menos cruel una intervención militar? ¿acaso crees que esos soldados han elegido libremente jugarse la vida, matar a otros seres humanos? ¿qué crees que ocurre si uno de ellos se niega a cumplir las órdenes de no atacar una casa que él cree ocupada por "civiles"?

Creo que ha quedado demostrada de sobras que la violencia no resuelve nada, ni lo resolverá nunca. Para el que aún dude y crea que la violencia puede justificar y servir para algo, recomiendo que lea el libro de Tolstoi "El reino de Dios está en vosotros". Si alguien es capaz de contra argumentarle, le aconsejo que escriba un libro y que ilumine al mundo, porque realmente debe tratarse de una mente preclara.

La guerra es un horror. Sea en Libia, sea en Costa de Marfil, en Myanmar o en cualquier sitio. Si los gobernantes se creen con la capacidad de decidir que matar a x miles de personas es un mal menor frente a vivir en opresión, bajo tal sistema, bajo tal religión, etc, que envíen a la cabeza de su ejército a sus esposas, amantes, hijos, hijas, hermanos, hermanas, amiguetes, generales, y que se maten entre ellos y nos dejen al resto del mundo vivir en paz. No hay tal cosa como una intervención militar humanitaria. Sólo nos sume en el tremendo dolor de quien pierde a sus seres queridos de forma violenta, a quien vive el resto de su vida con los gritos de sus hijos, alcanzados por bombas como daños colaterales, a las mujeres, niñas y niños violados por los ejércitos de liberación, a los hombres, mujeres y niños torturados, al dolor infinito de todo el mundo que muere, al dolor de aquel que es obligado, en nombre de una causa "justa" a matar indiscriminadamente...

Abajo todas las guerras y los que las apoyan.

Yo también he visitado Birmania y no creo q los birmanos estén divididos. Lo que están es oprimidos. Allí un occidental es siempre blanco de miradas y ellos saben lo que les puede suponer hacer declaraciones contrarias al gobierno ante un extranjero. La represión y las condiciones que impone la Junta impiden cualquier tipo de levantamiento civil, puesto que sería aplastado sin miramientos.
Aunque estoy de acuerdo que una intervención militar no sería la solución, creo q este post sólo intenta poner de manifiesto cómo la responsabilid de proteger ha terminado por amparar intervenciones con oscuros intereses detrás. Al menos, que no nos engañen.

He visitado Myanmar y solo puedo decir que es un país encantador, he podido hablar con bastante gente y por lo menos solo puedo asegurar que están divididos. No existe el pueblo como una entidad única. La mayoría de ellos quieren un gobierno democrático, pero estiman al ejército como protector de la unidad del país, ya que existen muchas etnias que segun los birma son mercaderes de droga¿?. Lo que tambíen he constatado es que no les gusta la premio Nobel por ser un paracaidista de occidente. USA solo quiere cambiar los intereses de china para poner los suyos. Porqué no hablamos de Barein con la intervención de Arabia Saudí, porque no se pide democracia en estos países. Por qué comernos la publicidad de guerra de siempre. Dejar a los países que vivan en paz. Y no creo que exista una dictadura sin la aceptación parcial del pueblo, hablese de la españa franquista o la alemania naci.

Querido Claudio, has sumando tanto con tu post que me has dejado sin palabras. Seguramente lo que haces tu es mucho mas productivo que esta entrada, publicada en blog que tiene un gran alcance y tocando un tema que por desgracia no es que esté de rabiosa actualidad. Yo si quiero agradecer al blog que nos recuerda que existen otros conflictos ademas de los que salen en la Tele.

Una intervención militar a quien más dañaría sería a la población civil y no a los que realmente ostentan el poder.

Ante una hipotética intervención el resultado sería numerosas pérdidas civiles, un gobierno probablemente veleta y a la larga corrupto que operaría de cara a la galería y los que ahora son dueños y señores del país felices con todo lo que han ido robando en todos estos años.

Mientras China (et al) tenga los enormes intereses que tiene en el pais dada su posición estratégica, su riqueza en piedras preciosas, etc. no pasará nada.

En realidad el panorama no es tampoco alentador en todo el sudeste asiático donde los niveles de corrupción (que hacen que la situación alarmante de España parezca anectódica) y opresión alcanzan niveles inverosímiles ante la mirada y muchas veces colaboración de "occidente".

Primero que nada el país se llama Myanmar y no Birmania, por más que le guste o no a quién sea.
Segundo, según pude comprobar en mi viaje reciente a Myanmar, la sociedad en estos momentos no está levantada en armas ni protesta por las calles últimamente, si lo hizo el año 2008 en la "revolución azafrán" ante la indiferencia de Occidente, que más allá de darle cobertura en noticieros no hizo mucho más (dar un premio Nobel a "la Dama" no es una solución viable para resolver conflictos), permitiendo que el gobierno reprimiera a los opositores levantados.
Hoy el gobierno dictatorial maneja a su antojo nuevamente el país.
Si se debería ayudar a la gente de aquel país a conseguir deshacerse de sus gobernantes dictatoriales y corruptos, pero en estos momentos no a través de una intervención, pues primeramente son ellos los que deben nuevamente levantarse en insurrección aunando voluntades en contra de quién los oprime, quizás después de eso, se pueda pensar en ayudarlos en el modo que sólo ellos piensen que es justo y necesario.
No creo que los monjes birmanos (los héroes de la última insurrección) estén ansiosos de tener tanques y munición en sus manos para arrasar con sus enemigos.
Esto no es Libia, no es Irak y ni siquiera es Cuba, país que sorprendentemente dejas fuera de tu lista de posibles intervenciones. Hay que escuchar a la gente de Myanmar, no sólo a los exiliados ambiciosos, y reflexionar sobre cual es la mejor manera de ayudar.
Yo ahora que viajaré a Corea del norte a reportear me pregunto ¿Porque nadie piensa en liberarla? ¿Será que nadie quiere meterse con China? ¿Será que Corea es sólo una amenaza pero lejana? ¿Será que alguien sabe que quieren ellos y cual es el método mejor para conseguirlo?
En todo caso si quieres escribir un blog interesante hazlo con respuestas, no con preguntas... Esas las tenemos todos.

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre los autores

3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

Autor

  • Gonzalo FanjulGonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, impulsa la iniciativa porCausa y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG

Eskup

Facebook

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal