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3500 Millones

¿Se necesitan 11.000 delegados oficiales para cambiar el mundo?

Por: | 01 de abril de 2011

Eath summit meeting

Participo estos días en una conferencia internacional del Proceso de Rabat sobre la protección social de los trabajadores africanos que viajan a Europa. La reunión, organizada por los gobiernos de España y Marruecos con el apoyo de la Comisión Europea, constituye una verdadera jungla de funcionarios, diplomáticos y expertos de todo pelaje (los recesos son la Champions League de la lucha por el canapé).

 

En los años que llevo trabajando en este sector he asistido a demasiadas reuniones internacionales similares a esta (incluyendo varias de las grandes conferencias de la ONU y la Organización Mundial del Comercio) y en cada una de ellas me hago la misma pregunta que se estarán haciendo ustedes: ¿Además de gastar generosamente los recursos de los contribuyentes y regular el sueño de los asistentes, para qué demonios sirven estas reuniones?

Los números no ayudan. De acuerdo con la información de Naciones Unidas, la Cumbre del Clima de Bali convocó a la friolera de 11.000 delegados oficiales, entre representantes gubernamentales, funcionarios de la ONU y medios de comunicación. ¿Cuánto no habrán costado las 17 conferencias globales organizadas por la Convención del Clima desde 1995? Y todo esto sin tener en cuenta el coste de la romería 'alternativa' que montamos en cada ocasión los movimientos y ONG, que disparan las cifras en euros y emisiones de CO2.

Se pone peor. La iniciativa por la Alianza de las Civilizaciones  -con resultados ampliamente desconocidos- sostiene en Nueva York una oficina de varias decenas de funcionarios, tras haber organizado desde 2007 reuniones anuales en las que participan miles de delegados. En el caso de la OMC, cinco atestadas y sonoras cumbres en los últimos diez años han sido insuficientes para cerrar las negociaciones de la Ronda de Doha (pero en este caso cualquier alternativa al formato 'bully' de EEUU y la UE estaba condenada al fracaso, aunque se hubiesen reunido alrededor de una mesita de té).

Afortunadamente, no todo en esta vida es cuestión de dinero. Cuando funcionan, las conferencias internacionales constituyen una ayuda imprescindible en la construcción de normas e instituciones globales que resuelven nuestros problemas. La Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo que tuvo lugar en Río en 1992 puso en marcha una agenda global que hoy nos permite hablar de cambio climático o de escasez de recursos con una naturalidad impensable en aquel momento. Esta misma reunión en la que participo en Rabat constituye un verdadero experimento institucional: administraciones africanas y europeas trabajan juntas para 'gobernar' los flujos migratorios y hacer que todos ganen con ello. Un pequeño ejemplo: la simple posibilidad de que un inmigrante de Malí pueda retirarse en su país con la pensión que ha generado trabajando en Dinamarca durante años supone por ahora ciencia-ficción; y esta iniciativa podría cambiar eso.

Así que el asunto tiene matices. La decisión de convocar una costosa conferencia internacional debe estar bien justificada, pero en ocasiones esa justificación es real. Por eso necesitamos que quienes las organizan rindan cuentas detalladas de los resultados, algo que, lamentablemente, ahora no ocurre. Por ahí hay que empezar. 

 

Hay 2 Comentarios

Los continuos fracasos en los 35 años de costosos Conferencias Mundiales de las Naciones Unidas sobre nuestros innumerables e interrelacionados males surguidos despues de la revolución industria, nos demuestra que la causa de este fracaso ha sido de que los organizadores y participantes de estas Conferencias han acceptado nuestros males como unos hechos dados y casuales y han tratado cada uno diorecta y separadamente unos de otros y sin relacionarlos de una posible causa de todos, cayendo en un error de un mal médico quién intenta curar una enfermedad infecciosa manifestada en la épidermis con pomadas, sin conoser su causa, a la infección.
Como para saber la causa de nuestros nuevos tipos de males esta relacionada con la Verdad sobre la Existencia que es una cuesción filosofica. que no es tema de la muchedumbre, del que esta compuesta los participantes de las Conferencias Mundiales de las Naciones Unidas,sino de un equipo de sabios y del élite de nuestras sociedades, sólo teniendo un informe de estos, junto con los cientificos, quienes conocen los datos concretos presentados de consequencia de nuestro modo de vida, tendrán suficiente materia los delegados responsables para. basando en estos conocimientos, redactan sus decisiones.

Estimado Sr. Fanjul:
He leído con mucho interés su artículo, soy una simple trabajadora, que después de muchos años de trabajo duro, pero orgullosamente trabajados en mi país, he tenido que emigrar a Europa para tratar de mejorar mi situación económica y la de mi familia; pero qué me encuentro?.... que aunque he estudiado en la universidad, hablo y escribo correctamente en inglés, además de mi español, lengua materna, no encuentro trabajo y hago los trabajos destinados a los emigrantes.....
Leo todos los días la prensa en Internet y me convenzo cada vez más de lo que usted dice sobre las "famosas conferencias" que cuestan millones y no resuelven nada, es totalmente cierto, además de porque he participado en muchas.
Pero bueno me decido a escribir mi comentario porque me parece muy, pero que muy buena idea, esa de que los obreros y trabajadores, que hemos servido de fuerza de trabajo en los países desarrollados podamos disfrutar de nuestra pensión luego en nuestros países de origen y por otro lado agregar: por qué no se reconocen tambien los años que hemos trabajado en nuestros países de origen anteriormente para el cobro de nuestra pensión?, sería muy difícil legislar sobre esto tambien?
Saludos desde algún lugar en Europa
Isabel

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Sobre los autores

3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

Autor

  • Gonzalo FanjulGonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, impulsa la iniciativa porCausa y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG

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