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3500 Millones

Kony 2012, o por qué no quieren que cambies el mundo

Por: | 11 de marzo de 2012

 

Hace unos días un compañero americano me recomendó este vídeo. Me pasé media hora pegada a la pantalla. Reí, lloré, sentí escalofríos. Y cuando terminó pensé que era de las mejores campañas que he visto nunca, y les garantizo que he visto unas cuantas. Al fin, pensé, un vídeo bien hecho, que engancha, que explica de forma comprensible el problema y sobre todo, ofrece a quién lo ve la posibilidad de hacer algo para solucionarlo. Bravo.

No fui la única a la que le encantó a día de hoy se ha visto 62 millones de veces. Imaginen cuál sería mi sorpresa al día siguiente al empezar a leer una avalancha de críticas de todo tipo de expertos que conocen muy bien este asunto, desde plataformas como Foreign Policy  a Mashable pasando por conocidos activistas ugandeses o el vecino blog África no es un país.* El argumento principal: la iniciativa simplifica un problema muy complejo y muy serio, la detención de Kony no solucionará los problemas y además se han lanzado sospechas contra la organización. Pero no voy a dedicar esta entrada a abordar esas críticas, eso ya lo ha hecho Invisible Children en su web. Voy a dar mi opinión sobre el revuelo que se ha creado, porque les reconozco que hacía tiempo que algo no me cabreaba tanto.

Mi humilde y cuestionable opinión es ésta: No, los datos no son los más rigurosos, ni los más exactos, ni falta que hace. Ahora más de 70 millones de personas saben donde está Uganda, qué pasó allí, quién es Joseph Kony. Saben que a este sinvergüenza lo busca la Corte Penal Internacional. Sienten que estas situaciones no deberían repetirse. Sienten que hay que hacer algo, y lo que es todavía mejor, sienten que ellos pueden hacer algo. Aunque sea solo compartir el vídeo, o comprar una pulsera. Y, es verdad.

Yo creo en el poder de la gente. Corrijo: yo tengo pruebas del poder de la gente. Pregúntenle a Molly Katchpole, la niñera que le paró los pies al Bank of America. O a Miguel Montes Neiro. O en este caso, pregúntenle a Jacob su opinión.

Pero el poder de la gente da miedo. ¿Se imaginan qué pasaría si de repente cada uno de nosotros sintiésemos que podemos cambiar las cosas que no nos gustan? ¿Que nuestra voz, nuestra opinión, nuestra decisión de compra, nuestro click, pueden cambiar el mundo? Yo sí. Y por eso creo que hay mucha gente interesada en decirnos que las cosas son muy complejas, que “ustedes no lo entienden” y no pueden hacer nada. “Déjennos a nosotros que sabemos”.

Y ante cualquier señal de cambio de ese status quo en el que están comodísimos, enseñan los dientes y ponen las cosas en su sitio. Los mismos medios de comunicación a los que Uganda siempre les ha importado un pepino llenan ahora sus páginas con la polémica. Me indigna profundamente que se ataque con tanta pasión una iniciativa que pretende hacer el mundo un poquito mejor y no se diga nada sobre, por ejemplo, el anuncio de Bankia que -hay que tener bemoles- utiliza a un tierno bebé para hablarnos de lo buenos que son y el bonito futuro q nos espera a todos si contratamos su cuenta. O que no se dedique el mismo espacio a explicar cómo una compañía telefónica que decide, y convence al gobierno, de que hay que cargarse los organismos que intentan evitar sus abusos.

Es obvio que estos problemas son complejos. De acuerdo con que posiblemente detener a Kony no termine con la situación. Pero hay que detener a Kony. Y a Al Bashir. Y a Mugabe. Y ojalá hubiesen detenido a Kim Jong Il. Porque estos caballeros son unos sinvergüenzas gracias a los cuáles cientos de miles de personas han muerto, mueren y morirán. Y la Justicia, así, con mayúscula, lo exige.

No, Kony 2012 no va a solucionar los problemas del mundo, ni los de África Central. Pero es una pieza más del puzzle.

En estos tiempos de depresión colectiva creo que nunca habrá suficientes iniciativas que insistan en esta idea: no se trata sólo de dar a conocer los problemas, se trata de dar a la gente la oportunidad de hacer algo para cambiarlos. Aunque muchos se empeñen en no dejarles.

@imilleiro

*Nota:

 Este artículo del periodista Juanlu Sánchez hace un interesante resumen de las críticas y alabanzas a la campaña.

Hay 30 Comentarios

Yo estoy de acuerdo con tus preocupaciones de "hay que inspirar a la gente a cambiar el mundo", y me gusta ese estilo, igual que me encanta este blog. Pero también es verdad que este caso de Kony es raro, porque -como decía alguien- es como si te pidieran ayudar a reconstruir la zona 0 cuando ya está prácticamente reconstruida. En definitiva, llega tarde y mal (porque Kony ya está en busca y captura, y su poder muy disminuido). Me hubiera gustado mucho más que el éxito hubiera sido por un vídeo sobre algo de lo que se pueda ejercer una acción real ahora mismo que de verdad sirviera para algo. Así, da la impresión de bala mojada. Es como que has movilizado a 60 millones de personas... para no mucho. En ese sentido, no es que tampoco quiera tirar piedras contra Invisible Children (no sé por qué motivo han hecho esto, si hay algo extraño detrás o simplemente es exceso de inocencia), pero da la sensación de que se han malgastado muchas energías para poco, y eso no es algo que sea útil en estos días.

No. Ahora 70 millones de personas han visto un video en los que unos negros de no se sa sabe donde tienen un problema porque no se sabe quien se lleva a sus niños. Y los maravillosos occidentales blancos vamos a ayudarles. Y mañana se olvidarán de ello cuando vean otro video impactante. Así funciona la mente colectiva occidental más allá de toda ingnuidad periodística de la autora. El impacto es impacto. No es conciencia, ni acción. El problema no es que sepamos donde está Uganda es que sigue sin importarnos donde está. Y sobre todo que el video no explica por qué Uganda está como está. Porque ahí sí que nosotros, los que ahora nos impactamos por esas imágenes, tenemos una gran parte de culpa como sociedad y como sostenedores de un sistema que genera esos problemas ¿a que eso no lo dice el video? Cuando el video diga que Koni no es la causa sino la consecuencia y que la causa de los problemas ugandeses está en Londres, en Madrid o Nueva York entonces ya no impactará tanto y ya no lo verá tanta gente ¿verdad?. El video nos dice que hay un negro africano malo al que hay quedetener pero no nos dice a cuantos blancos buenos habría que meter en la cárcel con él. Cuantos le han financiado, apoyado e ignorado sus crímenes porque su existencia nos dejaba el cobalto y el café a precio de saldo. No nosdice que el principal problema de Uganda esque a nosotros un café nos cuesta 1,20 en cualquier bar. Porque eso no impacta, eso no hace llorar. Eso no genera donativos.

El tema de las armas es otro cantar. Creo que ninguna de las 69 millones de personas que han visto el video y se han propuesto poner su granito de arena a la hora de colaborar, hayan sido responsables de que el afán enconómico de sus gobiernos les haya proporcionado a organizaciones criminales como ésta sus instrumentos para hacer la guerra.
Es una desgracia que este tipo de violencia solo se pueda parar con más violencia, con el intervencionismo militar. Pero en ciertas circunstancias y ante ciertas personas que no atienden a razones, las palabras carecen de ningún tipo de poder. A Joseph Kony no se le va a convencer con un par de charlas de paz de que deje de matar; no lo han hecho los gritos de los mutilados, de las niñas y mujeres violadas o de los niños asesinados, por lo que no nos engañemos: hay ciertas cosas que ni con palabras pueden combatirse.
Yo no sé si toda esta campaña será mentira o no. Si será un invento con intereses personales o si realmente será el fruto de una idea compartida por muchos, un objetivo con fines puramente humanitarios. Solo sé que son cosas como estas las que llegan a la gente al corazón, las que nos hacen plantearnos que, a pesar del control que unos pocos (gobiernos, empresas, bancos, medios de comunicación) intentan hacer sobre la gente, todavía hay quienes son capaces de levantarse y luchar juntos por algo que creen que es justo, algo en lo que ninguno de esos poderosos va a perder su "valioso" tiempo y dinero.
Es por esto que yo no sé si después de todo, tanto movimiento habrá valido la pena. Igual la detención de Kony no termina por solucionar la situación, quién sabe. Pero está claro que eso nunca lo sabremos si nadie se preocupa por intentar cambiar las cosas, si nadie dice "las cosas así no funcionan, hagamos algo".
Por fin hay alguien que se ha decidido a hacer ese "algo", aunque solo sea dar a conocer al mundo una realidad desconocida para muchos. Seguramente el mundo estará lleno de situaciones así, de crueldades ocultas e injusticias encubiertas, pero digo yo, por alguna se tendrá que empezar, ¿no?
Desde aquí todo mi apoyo a esta iniciativa. Es hora de que el mundo se crea capaz de cambiar las cosas. Somos muchos, jóvenes, estudiantes, trabajadores. Vivimos en un mundo global. Ya es hora de despertar y darnos cuenta de qué hay algo más ahí fuera de la pantalla de nuestro PC.
No sé si todo esto dará resultado, pero llegado el momento en el que pensemos que toda buena iniciativa en este mundo es mentira y que nuestras acciones carecen de repercusión, entonces podremos darnos por vencidos, porque habremos perdido nuestra batalla por cambiar el mundo.

Desde mi punto de vista esta campaña me parece bastante equivocada desde que vi que la asociación sólo apoya la intervención militar como única solución del conflicto. Después que te cuenten que Joseph Kony está en Uganda cuando se marchó hace años y sus grupos han quedado repartidos y son 200 militantes y 600 rehenes (muy lejos de los 30mil) . Y lo más terrible de todo, es que no se mencione la causa principal del conflicto, ¿quién ha vendido las armas? Estados Unidos y Europa son los responsables de que ellos tengan armas y parar esta industria sería la primera solución que debería tener el problema.

Igual desde un lado un tanto radical todo esto solo puede parecer una especie de complot, para que el pueblo apruebe una guerra, como ya se han hecho tantas otras. En tu artículo tienes razón, normalmente nos pintan las cosas muy complicadas, pero aquí el problema es que nos ocultan información, y eso hay que verlo desde un punto de vista crítico.

Que decepcion de artículo, pensaba que ibas a decir algo interesante. Los mismos que dices tu que enseñan los dientes para mantener el status quo en su comodo sillo, en este caso, son lo que están más cerca del problema, que llevan años alli implicados y luchando para solucionar el conflicto. O sea que es al revés en este caso. A ver el señor Kony es muy conocido por toda la gente que lo debe conocer y que tiene el poder de hacer algo (estados, nnuu, ongs locales). Me pregunto de que sirve que 60 millones de (en este caso si) acomodados, hayan llorado su lagrimita por africa. Luego el intervencionismo por el que abogas es de película, posiciona siempre a las mismas naciones del lado de la verdad la justicia y el ejemplo a seguir. Conoces a Mobutu no? que es lo primero que te viene a la cabeza: tirano, genocida,.. te sorprendería lo que dice la gente aqui en la RDC de él, el otro lado, la otra version de lo que se cuenta. No, las solucines no van a traerlas los de afuera. escucha las voces de africa antes de hacer campaña.

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Sobre los autores

3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

Autor

  • Gonzalo FanjulGonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, impulsa la iniciativa porCausa y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG

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