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3500 Millones

Adeu, cooperació!

Por: | 26 de julio de 2012

Esta entrada ha sido escrita por Miquel Carrillo.

Cooperacio1
Imagen del encierro del pasado 28 de junio.

El pasado jueves 28 de junio las entidades catalanas de cooperación tomamos la decisión de encerrarnos en la Agencia Catalana de Cooperació al Desenvolupament (ACCD) para protestar por la difícil situación que atravesamos. En poco más de un año, hemos sufrido un recorte presupuestario de más del 80%. Era de esperar una reducción de fondos en esta situación, pero nadie esperaba tal ensañamiento con la solidaridad internacional, de la que tanta gala ha hecho siempre Cataluña. No es que fuéramos una comunidad que dedicáramos muchos fondos, en términos relativos, pero nos gustaba pensar que hacíamos algo cualitativamente importante, un modelo de cooperación alejado de la caridad,  transformadora, que apostaba fuerte por apoyar a movimientos sociales y administraciones locales, por consolidar derechos y desarrollar otros modelos de gobernanza. En el fondo, la libertad de la cooperación descentralizada vale más que los pocos fondos que mueve.

Diecisiete horas encerrados en el hall de un edificio público dan para mucho. Sirvió para darnos cuenta del apoyo social con el que todavía cuenta una causa como la cooperación. Cientos de personas se autoconvocaron delante de la sede de la ACCD, cortando la Vía Layetana. Parlamentarios, sindicalistas, el 15M, mucha gente quiso darnos su apoyo al otro lado de los ventanales que se convirtieron, durante esas horas, en nuestra improvisada cárcel. La Delegación del Govern, con quien la ACCD comparte edificio, puso sus ridículas reglas para seguir con el pulso: prohibido acceder al lavabo, entrar alimentos y agua, y el aire acondicionado. Todo tan surrealista como que la Cruz Roja tuviera que venir a verificar la situación que se había generado. El día más caluroso del año las treinta y una persona que decidimos continuar hasta el final recordamos otros días de polvo y sudor por los caminos de tantos países del Sur. Tantas historias de sacrificio de las personas con las que habíamos tenido la suerte de trabajar y aprender, y a las que les debíamos al menos el gesto de luchar en nuestro país por sus derechos y su dignidad. 

Para muchos, era la primera vez que teníamos que participar en una acción de propuesta así, pero las circunstancias mandan. Semanas atrás se nos avisó, de manera informal e imprecisa, que no había ninguna previsión de pago para los programas plurianuales comprometidos a finales del 2010 por el anterior gobierno. Algunas organizaciones pudimos parar en seco las actividades, tanto de cooperación como de educación al desarrollo. Otras, lo harán escalonadamente durante las próximas semanas. Lo más grave son los casi diez millones de euros en créditos que ya se han suscrito por parte de las entidades catalanas para seguir funcionando, y que ahora mismo, pese a las promesas de la ACCD, no tienen ninguna garantía de ser cubiertos. Esta sigue empeñada en renegociar los presupuestos, alargando los pagos hasta el 2014, aunque reconoce que los nuevos convenios que se firmen son papel mojado, ya que no tiene ningún control sobre su tesorería.

Las entidades estamos negociando con una única voz, alrededor de la Confederación de ONG de Desarrollo, Paz y Derechos Humanos, para conseguir primero un calendario creíble de pago, que pueda evitar la bancarrota del tejido asociativo. Lo más preocupante, a largo plazo, es el desmontaje de una política pública de redistribución de la riqueza que, pese a los desmentidos, los hechos están confirmando.

Cuando los Mossos d'Esquadra nos desalojaron en la madrugada del viernes, todas y todos sentimos la satisfacción del deber cumplido, volviendo a las calles a defender el compromiso que nuestra sociedad tiene con los más desfavorecidos del mundo. Ninguna crisis, y menos esta estafa que vivimos, justifica romperlo. 

Hay 10 Comentarios

Sólo por clarificar un aspecto: La solidaridad tiene dos acepciones. La primera "adhesión circunstancial a una causa o empresa de otros", es voluntaria. Es la "solidaridad" de algunos. Otros utilizamos la palabra "solidaridad" en su segunda acepción -y originaria- que es la de obligación "in solidum", esto es una "obligación conjunta". El pago de impuestos es un pago "solidario" porque el mantenimiento, por ejemplo, del derecho a la educación, es una obligación conjunta de los ciudadanos.

Desde ese punto de vista, la solidaridad internacional tiene una acepción políticamente mucho más potente que la mera caridad o filantropía. Y, desde esa acepción, la de "obligación conjunta" internacional, que el Estado dedique impuestos de sus ciudadanos a hacer honor a sus compromisos internacionales me parece lo normal.

Estimada Arantxa, respondiendo a tu pregunta del final, te diré que el que yo entienda dependerá de que tú te expliques. No obstante Te agradezco el tiempo que me has dedicado. Veo que eres una convencida de la cooperación al desarrollo y lo intentas transmitir incluso a descreídos como yo. Empezaré por negarte la mayor. Me da la impresión de que compartes ese complejo de culpa que tienen muchos en cuanto a una supuesta deuda (tú la llamas moral) que tenemos los países desarrollados (no se a cuantos se incluyen en esa categoría) con los países pobres (idem) porque fuimos malvadas potencias colonizadoras que no sólo no les dejaron desarrollarse sino que les sumieron en la miseria. Te puedo asegurar que yo no siento ese complejo de culpa en absoluto, y me explico. Que la culpa es del colonialismo es un mantra que ya cansa por repetido y por falto de razón. Y miremos sólo unos ejemplos para darnos cuenta de su falsedad. Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Hong Kong, e incluso EEUU, fueron colonias, y no están sumidas en la pobreza precisamente. Sin embargo, Etiopía, Liberia, Tibet o Bután nunca fueron colonias, y se encuentran entre los países más pobres del mundo. En 1776 se podía considerar que EEUU era un país del tercer mundo, después de una revolución contra la metrópoli colonialista, y lo que sus líderes hicieron fue dotarse de unas instituciones que, basadas en la libertad y el imperio de la ley, generaron la confianza necesaria para alcanzar el desarrollo que en poco tiempo les hizo ricos. El pensar que en África eso no es posible es menospreciar a los africanos.
Estoy casi de acuerdo contigo, si te he entendido bien, en que tampoco se deben financiar el deporte, los partidos políticos ni la industria del cine. Creo que el deporte, siempre como parte de los programas educativos públicos, si debe tener financiación, pero no fuera de ese ámbito. A la hora de retirar subvenciones, a la industria del cine (y otros entretenimientos) y a los partidos políticos añadiría las organizaciones empresariales, religiosas y los sindicatos. No tenemos que irnos muy lejos, en Alemania los sindicatos se enorgullecen de financiarse con las cuotas de los afiliados y ser, por ello, independientes. Subvenciones, poquitas y justificadas caso por caso.
Veo que no entras en el tema del libre comercio. Yo insisto en que ese es el meollo de la cuestión y lo que, realmente, necesitan los países pobres. Exigiendo nuestros estándares de calidad, ellos pueden competir en precio, pues dejémosles que lo hagan. Una patata producida por un sueco seguro que es mucho más cara que producida por un senegalés, con la misma calidad. Pero si no les dejamos vendérnosla al precio que pueden hacerlo nunca saldrán de la pobreza y siempre seguirán necesitando ONG. Para evitar ese libre comercio nos hemos inventado el proteccionismo y los aranceles y, más modernamente, el comercio justo, con lo cual los productos de esos países son tan caros o más que los nuestros y evitamos la competencia. Esto es lo que yo creo que no es justo, lo que hacemos con ellos ahora.
Conste que me parece perfecto lo de ayudarles a redactar su primera ley de agua en El Salvador, igual que me parece ridículo lo que hacía una amiga mía quien, con su ONG (de ayuda al desarrollo), se iba a Cuba a pintar casas mientras los cubanos que vivían en ellas se mondaban de risa (internamente) mientras sesteaban mirando a aquellos estúpidos españoles que iban a pintarles las casas. En el primer caso puedo entender que haya cierta ayuda pública (pero nunca mezclando las palabras obligación y solidaridad) que se justificará con la transparencia que sea posible, y en el segundo caso, dar dinero público sería poco menos que delictivo.
Saludos

Y no nos olvidemos del tercer mundo.

En cualquier caso creo que es bueno que cada vez más se vayan contestando a todas las dudas de las personas sobre: qué es una ONG, qué es la cooperación al desarrollo, qué mecanismos de transparencia tenemos, cuál es el trabajo de fondo que se hace mucho más allá de los proyectos concretos...

A veces parece que nos da miedo defender nuestro trabajo en los comentarios que van surgiendo, o la necesidad de nuestra existencia hasta que las cosas cambien y mejoren. También que seamos un sector plural, con ONGs de diferentes tamaños: pequeño, mediano o grande y cada una con sus propios objetivos. Y lamentablemente pocos de esos objetivos sobran...

También suele pasar que al final quien critica al sector en su totalidad suele tener un "todas son malas, menos ésta, que esta me gusta y hace un gran trabajo", lo cual es como ¿pero no eres critico con todo un sector sin distinción?. Sin embargo admites que hay algunas que sí te gustan y son necesarias... entonces en el fondo algo de credibilidad das al trabajo desde la ONG, ¿no?. En resumen que no es todo tan sencillo.

Admitiendo por supuesto (y nosotros, los del sector somos muy autocriticos -solo hace falta escuchar hoy mismo cómo de críticos son los de otros sectores, como p.e. las cajas de ahorro-) que estamos compuestos por seres humanos y tenemos fallos humanos, y como sector que tiene que vivir en un mundo protocolarizado e injusto tiene que superar muchas trabas y muchos problemas para llevar adelante su trabajo. Y que el problema de la injusticia es tan grande que los pasos que damos muchas veces se ven empequeñecidos por la globalidad de los problemas. Pero damos pasos. Más de los que se visibilizan (en cuanto a influir a mejor en la vida de las personas) Puede que no hayamos resuelto el problema de la pobreza, pero de verdad alguien puede afirmar con datos que el mundo sería ahora mejor si no hubiesen existido las ONGs?, que las injusticias serían menores?, que hubiese muerto menos gente? Es como los mercado, no parece que sin nadie que vigile o ponga contrapesos, las cosas funcionen como la seda precisamente...

Pero visto lo visto en otros sectores, públicos y privados (¿pensamos en los bancos de nuevo?) creo que se nos pone a veces más presión en las ONGs de lo que, en otros sectores con un peso de responsabilidad más grande se pide. Pero somos una víctima fácil: estos onegetas, cómo se aprovechan del dolor ajeno, como viven a costa de los demás, etc, etc... lo que tenemos que oir en el anonimato que te proporciona el internet.

A lo mejor si las empresas y los mercados fueran menos voraces, y estuviesen menos protegidas por los poderes públicos no tendríamos que estar constantemente denunciando y dando voz a los que no la tienen o se la ocultan. A lo mejor nos iríamos, como dije en el post anterior, a hacer ganar mucho dinero a Coca-Cola, Telfonica, Zara o quien sea.

¿Dinero público? Aquí podemos entrar en la discusión de cómo se entiende un estado. Algunos dicen que nada de impuestos y que cada persona que se gestione su dinero -se pague su sanidad, educación, servicios, etc... Todo privado. Otros apostamos por impuestos y redistribución de la riqueza. Parece que por ahora (gracias al cielo) estamos en este segundo modelo. A partir de esa reflexión algunos también pensamos que existe una deuda del Norte con el Sur, y que por lo tanto parte de esos impuestos deben ir a compensar esa deuda vía cambios profundos y también en el corto plazo vía cooperación al desarrollo. Por último algunos pensamos que esa ayuda concreta se puede canalizar por el sector público, empresas o porqué no también por ONGs que ya están desarrollando proyectos en los países.

Yo particularmente pienso que efectivamente la mayor parte de la financiación de la ONG debe ser privada, pero no porque no se participe de los impuestos, sino para mantener su independencia: el dinero público te obliga a utilizarlo de la manera que el gobierno de turno piense, y eso no es independencia. Pero también pienso que si el dinero de los ciudadanos (impuestos) va a desarrollo (y tiene que ir) porqué no una parte puede ir también a proyectos de desarrollo realizados por ONGs de solvencia. Lo contrario ya sabemos en qué consiste: normalmente en que el desarrollo se canalice por empresas del país que da la ayuda, contribuyendo de nuevo al PIB del país que da la ayuda, pero no del que la recibe, y condicionada a intereses mucho más allá (y por encima) de la cooperación (normalmente cuestiones ideológicas o de geopolítica). Las ONGs me garantizan una independencia que hasta que salga otros sistema que me guste más, me parece más independiente que empresas o gobiernos.

Y esa es mi historia. El porqué defiendo lo que defiendo. Ahora los estados están aprovechando con la excusa de la crisis para atacar al sistema de cooperación al desarrollo y lo que van a provocar es: más muertes, más injusticia, más subdesarrollo... El que las ONGs desaperezcan de por si no me dice nada, pero el hecho de cómo afecte al Sur eso me duele en lo más hondo: por eso #cooperaSÍ.

Estimado Juan, no nos aclaramos nada de nada. El hecho de que una Organizacion No Gubernamenal para EL DESARROLLO, realiza proyectos plurianuales de cualquier materia en un pais donde los indices de desarrollo medidos por la oficinas de la Organizacion de Naciones Unidas generada para ello (Y pagada por tu pais) ha estipulado. Son proyectos de gran envergadura para poder paliar determinadas ausencias de Derechos Humanos Universales, tuyos y mios, y que DESGRACIADAMENTE, nuestros paises NO HAN NECESITADO ONGS para desarrollarse porque lo han hecho a costa del famoso COLONIALISMO del siglo XIX que ha estigmatizado a estos paises. Por tanto: una ONGD nunca hara asistencialismo, no da ayuda, genera progreso en determinadas escalas sociales, como por ejemplo el acceso al agua y al saneamiento, a la educacion, al empoderamiento de la mujer. Y Por tanto, ES IMPOSIBLE QUE PROYECTOS ASI SEAN FINANCIADOS POR SIMPATIZANTES VOLUNTARIOS. Es una obligacion estatal dar ese apoyo, por simple solidaridad y por deuda moral. El hecho que las organizaciones sean no gubernamentales implica que no se rigen desde el dominio publico, pero eso no es contrario a que puedan ser financiadas. DE HECHO ES NECESARIO PARA EVITAR QUE LOS INTERESES DE LO PRIVADO, la llamada responsabilidad social corporativa, utilicen los mecanismos de la cooperacion al desarrollo para entrar en determinados paises en busqueda de beneficios corporativos, sin que prime un interes solidario en colaborar con la poblacion local en su propio desarrollo.
Tienes razon en que hay mucho despilfarro, y aqui subjetivamente te puedo decir que pienso que la culpa la tiene la burocracia aplastante que asfixia nuestra capacidad de discernir correctamente para ser mucho mas eficientes a la hora de elaborar planes de accion contemporaneamente con la poblacion benefecaria, que normalmente tiene un tiempo muuucho mas lento que nuestros terminos de referencia. En ese sentido te doy toda la razon en que hay mucha metedura de pata, lo que ocurre es que es muy facil ver los aspectos negativos de un sector casi siempre cristalino y que no pretende difundir sus exitos, muchos Juan.
En este sentido, si no tiene logica financiar publicamente actividades que promuevan igualdad entre pueblos por la herencia que les hemos dejado, no le veo ningun sentido tampoco financiar el deporte, los partidos politicos o la industria del cine, que basicamente gracias a esa financiacion se enriquecen empresarialmente unos pocos, no la sociedad espanyola. Con los proyectos de cooperacion en cambio, si considero que la sociedad espanyola se beneficia, ya que aprende buenas practicas, saca a la luz las malas practicas de NUESTRAS EMPRESAS en el exterior y puede generar sinergias estatales con otros paises.
Lo publico es para lo publico, y la cooperacion es de todos.

Pero te repito que te entiendo, porque entiendo la controversia que implica financiarse gubernamentalmente y llamarse no gubernamental, asi como entiendo que la casi totalidad de nuestra sociedad NO ENTIENDE el gigante mundo y matices que entran dentro de lo LLAMADO TERCER SECTOR, ONGs para entendernos.

Tercer sector es aquel que no es publico y que no es privado, es decir, asociaciones y organizaciones sin animo de lucro, asi como organizaciones que no se rigen desde el ideario politico del gobierno, las llamadas organizaciones no gubernamentales. Si no me vas a poder comparar una empresa familiar de aceite de oliva de jaen con el BBVA, no me compares una fundacion privada que hace operaciones a los ninyos invidentes de la india con una organizacion que trabaja con el estado de El Salvador y con los movimientos sociales y comunidades rurales para escribir SU PRIMERA LEY DE AGUA, para proteger a la gente que no tiene. Los primeros podran pagar sus operaciones con los donativos, los segundos es ideal que el estado espanyol, que tiene todas sus empresas espanyolas de atun en las aguas del golfo de fonseca, done capacidad economica para que la sociedad salvadorenya tenga libre acceso de agua y no que sea la empresa CALVO porque le interese entrar dentro de gobierno Salvadorenyo para ganar mas dinero, en este segundo supuesto NO SERIA DESARROLLO, en el primero, entenderas que si. Entiendes?

Vamos a ver que no me aclaro yo con esto de las ONG. Supuestamente son Organizaciones No Gubernamentales. Por tanto creo que no deben recibir ni un euro de dinero público, y esto también es de cajón de madera de pino. En mi opinión se deben financiar con aportaciones voluntarias. Si no les da para grandes proyectos y plantillas, que hagan cosas pequeñas. Por otro lado, que no me hablen de solidaridad. La solidaridad se llama así cuando es voluntaria, cuando es obligatoria se llama impuestos. Además, creo que con la ayuda se obstaculiza el desarrollo de esos paises. Ya lo han manifestado líderes africanos honrados, que los hay. No quieren dinero ni convoyes de ayuda. Lo que quieren es libre comercio y no me refiero a lo del comercio justo. Si les permitimos competir con nuestros productores, aún exigiendoles nuestros estándares de calidad, podran vendernos cosas a mejor precio. Los consumidores se beneficiarían y ellos ganarían dinero y autoestima, alcanzando el desarrollo por ellos mismos. Los perjudicados serían aquellos de nuestros productores que tienen hiperprotegida su ineficiencia. Que espabilen. Creo que ninguno de los actuales paises desarrollados ha necesitado ONGs, lo que han hecho en estos paises han sido revoluciones para echar a los tiranos. Mis respetos para los cooperantes honestos, que también los hay. Y en especial para "Mujeres en zona de conflicto" La única ONG honrada que he visto trabajar, y he visto a muchas.

En la cooperación ha habido mucho abuso, mucho despilfarro y mucho proyecto absurdo, no muy alejado de la caridad franquista y el domund para salvar las almas de los chinitos.
Por ejemplo en cooperacion españolaobligar a meter proyectos con perspectiva de género para apoyarlos económicamente y vetar proyectosmuy validos porque no tienen esa tendencia política radical. O construir auténticos elefantes blancos ,proyectos megalómanos que mueren cuando acaba la subvención.Por no hablar del perfil de muchas de las cooperantas y cooperantes más preocupados por acostarse con nativos y pasear en el todoterreno que en hacer algo util a la sociedad a la que se desplazan.
En cuanto a la cooperación catalana, en realidad en muchos casos era una simple propaganda de los autodenominados paisos catalans y una busqueda de apoyo a los afanes independentistas de los catalanistas en el tercer mundo.De ahí que siempre metieran el mapita de los paises catalanes en la ayuda humanitaria, para que se supiera que la ayuda venía de un estado catalán todavía no reconocido pero que en breve y con su ayuda a cambio de limosna...


Querido Félix,

Por supuesto que hay que quejarse, y no sólo por el hecho de que los recortes en cooperación afecten a los trabajadores de las ONGD, y a sus familias, y al incremento del paro en España, y al aumento del gasto público en prestaciones sociales por desempleo. Tienes razón diciendo que la situación y los recortes que se están dando en general tienen estos mismos efectos en otros sectores. La diferencia, quizá, y por lo que estamos realmente preocupados, es porque estos recortes tienen un efecto inmediato en la protección y realización de los derechos humanos, es decir de los derechos de todos y todas, de aquí y de allí. Por lo tanto dejemos de mirarnos el ombligo y comencemos a pensar en la dimensión real que está situación tiene ahora y en el futuro. Comencemos a despertarnos y a darnos cuenta de que el sistema que hemos construido no funciona, como no han funcionado otros, se ha basado en la inequidad, en la división de un mundo en el que el 20% de la población vivía bien, y el 80% mal. Quizá es hora de pensar que nos hemos equivocado, que lo normal sería construir un sistema en el que el 80% viva bien, y quizá e irremediablemente el 20% viva peor. Y para ello hay que ser generosos, hay que compartir, hay que trabajar en conjunto, hay que dialogar, hay que construir sin excluir. No podemos seguir forzando el desarrollo injusto y no equitativo, porque perdemos todos, porque no tiene sentido, porque al final acabará viviendo un 5% bien y el 95% mal.

Hola, como trabajador de una ONG se me acusará con este comentario de nuevo de sólo querer defender mi puesto de trabajo, y para el que no quiera confiar en otra cosa será difícil que cambie de opinión. Soy consciente y mucho de las opiniones que rondan sobre el tema (todos tenemos un entorno donde a veces es difícil explicar determinadas cosas). Por cierto hablo en nombre absolutamente propio, ni en nombre de mi ONG, ni consensuado con ellos de ningún modo.

A mi me preocupa mi futuro laboral, como a todo el mundo, aquí y en Sebastopol (también los ciudadanos de los países en los que trabajamos las ONGs buscan trabajos dignos que les den sueldos suficientes para vivir de una manera digna ellos y sus familias), pero después de estudiar Derecho y Empresariales, y ser voluntario social desde mi época universitaria, no estoy trabajando en una ONG como si trabajara en una empresa. Se distinguir perfectamente al final del día los frutos de mi trabajo en qué y en quién han repercutido. Si las ONGs desapareciesen, pues nos iríamos a otra cosa mariposa, obvio, de pino de cajón de madera... seguramente por los excelentes profesionales que he conocido en todos estos años, muchos a conseguir que una empresa maximice sus beneficios para sus accionistas. Seguramente no sería lo mismo al final del día (porque entre que tu trabajo ayude al accionista, al directivo, o que ayude a un campesino que se muere de hambre en un camino de Guatemala no hay color para mi), pero efectivamente con algo hay que conseguir ingresos para subsistir.

Ahora bien, entremos en esto último . En que las ONGs, o la ayuda al desarrollo desaparezcan. Y en que los ciudadanos tampoco decidamos dar dinero a la cooperación al desarrollo o que nuestros impuestos no vayan a eso. Pongamos que se termine toda solidaridad entre estados. ¿Alguien de verdad cree que somos los trabajadores de las ONGs los máximos perjudicados por ello?

La cooperación al desarrollo con todos sus defectos están literalmente salvando la vida de personas, de seres humanos como nosotros, independientemente que vivan aquí o en cualquier lugar del mundo. De personas con derechos vulnerados. Sólo con ver los efectos que tiene en España una mínima reducción de ingresos, en comparación con lo que pasan en otros países (con menos de un dolar al día para vivir), podemos "empatizar" en cómo están viviendo millones de personas en el mundo.

¿Sería un mundo mejor un mundo sin solidaridad, sin ONGs, sin que parte de nuestros impuestos del Norte repercutan en el Sur? ¿se encargarían los gobiernos de los países de salvaguardar los derechos humanos de sus ciudadanos? ¿seguro?

El papel de las ONGs, o del dinero destinado a cooperación no es simplemente mantener a unos trabajadores. Nosotros (trabajadores de ONGs) existimos para profesionalizar el sector, para que no dependa de voluntarismos, para que nuestro trabajo sea serio, continuado y tan bueno como el que se haría en una empresa privada. Pero no estamos aquí para justificar nuestra existencia. Si no existiesen vulneración de derechos, si estuviésemos en un mundo justo y equilibrado, con un reparto de ingresos adecuado, con sanidad y educación universal, etc... las ONGs no existirían, la cooperación no sería necesaria. Estamos aquí porque es mundo que vivimos dista mucho de ser eso.

Y si la ayuda al desarrollo desaparece, si la solidaridad desaparece, hay que ser muy ingenuo para pensar que los problemas se van a arreglar solos. Se van a agravar. Por eso defendemos la ayuda al desarrollo, y puede confundirse con defensa de puestos de trabajo, pero creo que hay que rascar un poco más en el fondo del asunto para entenderlo.

bueno, en el fondo no es más que otro caso más de recortes que vienen a significar el paro para muchos trabajadores de empresas, aunque se llamen ONGs.
Es legítimo quejarse de ello, lo mismo que los maestros o los funcionarios, ni más ni menos.
Suerte

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Sobre los autores

3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

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  • Gonzalo FanjulGonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, impulsa la iniciativa porCausa y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG

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