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3500 Millones

Indígenas colombianos resisten entre dos fuegos

Por: | 03 de agosto de 2012

Esta entrada ha sido escrita desde Colombia por Walden Alberto Borja.

Colombia

Hace dos semanas circuló por la red la foto de arriba, en la que un grupo de indígenas Nasa del suroccidente de Colombia cargaba a un soldado del Ejército de su país y lo expulsaba de su territorio. Esta foto, motivo de escándalo en Colombia, fue publicada con subtítulos como “humillación a nuestros soldados” o “humillan a los héroes que garantizan la soberanía de Colombia”, entre otros. Demostrando otra vez que una imagen vale más que mil palabras.

A la publicación de estas fotos y a las manifestaciones de apoyo a las fuerzas armadas por parte de los principales medios de comunicación en Colombia, siguió una intensiva arremetida mediática gubernamental acerca de la infiltración, organización o alianza entre los indígenas y la guerrilla de las FARC, grupo armado con el que el Estado sostiene una guerra que dura ya 50 años.

Infortunadamente, lo que aquellas fotos no decían por sí mismas era que la movilización indígena estaba dirigida no solo hacia el ejército colombiano sino también hacia la guerrilla de las FARC; que es la respuesta de un pueblo victimizado pero organizado; y que en contraste con de los más de 4 millones de desplazados internos en Colombia, la segunda mayor población desplazada interna en el mundo, esta comunidad dice “nosotros no nos vamos, esta es nuestra casa, se van ustedes señores de la guerra”.

Para valorar la movilización del pueblo Nasa, habría que mencionar hoy hay 64 pueblos indígenas colombianos en peligro de extinción física y cultural por el cóctel de conflicto armado, megaproyectos de infraestructura y usurpación de tierras (según cifras oficiales serían “solo” 34 de los 102 pueblos existentes), y que de los resultados de las mesas de diálogo hoy reunidas entre el gobierno y las organizaciones indígena del Cauca dependerá en gran parte la suerte de las reivindicaciones históricas de los pueblos originarios.

Una fotografía sin palabras que la expliquen, interpreten, decodifiquen, puede ser la excusa perfecta para repetir estereotipos, prejuicios o estigmas, con graves consecuencias para los directamente involucrados. Por esta razón, el verdadero valor de la movilización indígenas en medio de una nueva fase de la confrontación bélica en Colombia que, más allá de las ventajas estratégicas que el Estado parece reclamar con razón, debemos leerla en clave de autonomía, dignidad y pacifismo.

En medio del peligro que esta movilización implica para las comunidades indígenas y sus líderes, más aún cuando a los fusiles, bombas y granadas se les contrapone un bastón de mando tradicional, también puede abrirse la posibilidad de que el Estado colombiano y la comunidad internacional empiecen a entender que los territorios ancestrales no son solo escenarios de guerra, sino espacios de construcción de paz, garantizando los derechos de las comunidades ancestrales, respetando el Derecho Internacional Humanitario, en particular el convenio 169 de la OIT, el principio de distinción, y a partir del reconocimiento de las autoridades tradicionales y  del respeto a los bienes civiles delinear una nueva forma de ejercer la soberanía nacional.

Los indígenas del Cauca son parte de ese porcentaje de la población que continúa sufriendo el impacto del conflicto armado, para ellos el día a día se parece al de cualquier país del mundo en guerra, en el cual los disparos, los morteros, las heridas o la muerte están presentes. Por esta razón, tiene sentido que ellos estén pidiendo el disfrute de sus derechos, así como la mayoría de los colombianos pueden hacerlo, fuera del conflicto.

Hay 2 Comentarios

El autor no debería adoptar una postura tan equidistante entre ejército y guerrilla. Si el ejército está en su territorio no es por gusto precisamente, están allí porque la narcoguerrilla está allí. Si ésta desaparece, se acabó el principal problema. Pero sin el ejército ésta no sólo no va a desaparecer (por mucho que los líderes indígenas digan que ellos no la quieren) sino que se va a afianzar y a aumentar los cultivos de coca en la región. Y no sea tan ingenuo Sr. Fanjul de pensar que lo de la infiltración de los indígenas por parte de las FARC es un invento del gobierno en su estrategia de lucha, a lo mejor le vendría bien escuchar no sólo las declaraciones de los indígenas, sino también las de otros habitantes de la región que no son indígenas, porque las cosas que cuentan estos últimos son muy diferentes.

Lo de los indígenas de Colombia es de delito, yo cnoozco a los Guayaberos: http://losmundosdehachero.blogspot.com.es/2012/07/viaje-la-amazonia-con-los-jiw-del.html, a los Nukak: http://losmundosdehachero.blogspot.com.es/2012/02/viaje-la-amazonia-nukak-maku-la-muerte.html , a los wayuus: http://losmundosdehachero.blogspot.com.es/2012/06/viaje-la-guajira-entre-wayuus.html y estuve con ellos en la minga de hace unos años: http://losmundosdehachero.blogspot.com.es/2012/02/viaje-colombia-la-minga-y-los-200-anos.html Lo raro es que no hayan explotado antes, la situación en el Cauca es crítica (si es que los posts que he puesto antes no lo son...) y me temo que esto terminará muy mal. Gracias por el testimonio, lo más triste es que nadie se entere... Un saludo!!

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Sobre los autores

3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

Autor

  • Gonzalo FanjulGonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, impulsa la iniciativa porCausa y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG

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