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3500 Millones

61 millones de menores no tendrán vuelta al cole

Por: | 10 de septiembre de 2012

Esta entrada ha sido escrita por Pilar Lara Ruiz-Granados de Ayuda en Acción.

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Autor: José Manuel Roman / Ayuda en Acción

Será deformación profesional pero cuando escucho a un niño de 5 años en España decir que quiere ir al colegio, para de mayor ser paleontólogo, científico o superhéroe (aún no lo ha decidido) pienso en el próximo informe de Educación para Todos sobre el estado de la educación en el mundo, titulado Jóvenes,  competencias y trabajo.

La vuelta al cole es, o debería ser, mucho más que libros y uniformes. Incentivar la curiosidad, el esfuerzo, el compañerismo, abrir posibilidades casi ilimitadas (al menos en la infancia) sobre el futuro.

Ahora que las familias españolas preparamos la vuelta al cole: ¡el fin a la ingeniería de horarios! un esfuerzo más en la economía domésticaL, niños y niñas nerviosos llenos de ilusión y modorra…  esta “vuelta a la normalidad”  es para millones de menores un derecho incumplido.

Unos 61 millones de menores no asistirán a la escuela, como si dejaran de ir al colegio todos los niños y niñas de Europa. En América Latina 6,5 millones no pisarán un aula, lo que en España equivaldría a casi toda la población en edad escolar. Sumando los que comenzarán pero abandonarán los estudios, la cifra podría ascender a 22 millones.

Las oportunidades que se cierran para todos los que no irán, o no volverán, al cole son innumerables. Lo denunciamos las ONGD y organismos internacionales de educación como la UNESCO y lo afirman instituciones centradas en la rentabilidad económica como la OCDE. Ya en 2010 advertía que los más afectados por la crisis financiera eran los trabajadores de menor nivel educativo y, los países que peor la afrontarían, aquellos con población poco cualificada. Un sistema educativo de calidad y accesible para toda la población, marca la diferencia entre la dependencia y la pobreza o las posibilidades de desarrollo y bienestar futuros.

Frente a los más de doce años de instrucción obligatoria que recibe un habitante de Noruega o Alemania, en Guatemala la media de asistencia a la escuela ronda los cuatro años, en Senegal tres y medio y sólo uno y medio en Etiopía. Esos niños y niñas que no asisten a la escuela afrontan un futuro incierto, pero además, comprometen el bienestar de toda la comunidad. La educación es base para combatir la pobreza, mejorar la salud y crear oportunidades de crecimiento.

Pero ¿por qué la asistencia o no a la escuela de una niña etíope o un niño peruano debería ser mi problema? ¿Por qué asumir como propia la injusticia y la desigualdad en otras partes del mundo? Porque la empatía y la solidaridad nos definen como personas. Nuestra capacidad para reconocer al otro como igual, sea o no de nuestro propio clan, tribu (o llamémoslo país) es lo que permitió la colaboración y el intercambio entre grupos: el desarrollo. Perder la conciencia de que los problemas de otros también son nuestros nos destruiría a nosotros mismos.

Seguramente por eso nos pusimos de acuerdo en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y decidimos que la educación es un derecho universal. El enfoque de derechos, eso que con la crisis económica debemos defender más que nunca, supone trabajar desde la creencia de que hay cosas, derechos universales, que todas las personas deberíamos poder disfrutar. Cosas que no deben depender de la bondad ni de los caprichos de nadie.

Pero si un derecho es universal, el deber de trabajar para que se cumpla también debería serlo. Y ahí, como para el niño de 5 años que no necesita ningún informe de la OCDE para saber que ir al colegio es fundamental para su formación, las posibilidades son casi ilimitadas. Se puede y debe contribuir al cumplimiento de ese derecho con impuestos, donaciones, denuncias y propuestas. Que cada cual analice sus opciones, pero que en ningún caso se exima de ellas.

Hace tiempo me preguntaron que pasaría si se terminara con la pobreza. Lo mismo que si consiguiéramos una educación de calidad para todos y todas: las personas tendrían la oportunidad de imaginar cómo quieren que sea su vida y tomar sus propias decisiones. La pobreza no es sólo falta de presente, es sobre todo, falta de futuro.

 

Nota de los editores del blog:

Hay varias campañas abiertas para luchar contra esta situación. Organizaciones como Ayuda en Acción con el reto del cole, Entreculturas con la Silla Roja proponen acciones individuales pero también hay campañas para implicar a las familias a través de los centros educativos como Ahora Toca o Enredate. Estos son sólo ejemplos de la oferta, aprovechen la vuelta al cole para actuar. 

Hay 6 Comentarios

Esta es mi visión personal de la vuelta al cole: http://clubdecabales.blogspot.com.es/2013/09/vuelta-al-cole.html

Menuda respuesta más necia, Franta.
Felicidades por el artículo, Pilar.

si, espana tendria que acogerlos todos , y los inm igrantes subsahrianos usted tendria qye acogerlos en su casa

Felicidades por el artíiculo Pilar, en los tiempos que corren es hoy más que nunca cuando debemos defender los Derechos Humanos como la columna vertebral que pueda dar sustento a nuestros estados de bienestar. Es cierto que en A. Latina hay millones de niños que no van a la escuela y muchos más que no completan el ciclo educativo, sin embargo, existen estados cuyo discurso dista mucho de aquel de países OCDE como España que justifica recortes en derechos mientras aumenta un 30 % el presupuesto en gastos militares, en ese sentido existen corrientes alternativas que no son perfectas pero tiene destellos que provocan esperanza.
lamentablemente, las propias Naciones Unidas están dejando de lado el enfoque de derechos como bandera central de sus reivindicaciones.

Vienen tiempos difíciles, hoy más que nunca hay que seguir "peleando", la "Revolución del Tupper" (haciendo alusión a la señora que lanzo este objeto multifuncional a la Sra. Esperanza Aguirre).
Educación, gratuita, de calidad, innovadora e incluyente ya !!

¿Quieres perder 5KG en 9 días??? Te explico como paso a paso: http://sn.im/24o439v

Dice: "Nuestra capacidad para reconocer al otro como igual, sea o no de nuestro propio clan, tribu (o llamémoslo país) es lo que permitió la colaboración y el intercambio entre grupos: el desarrollo."

Si produce desarrollo entonces debemos reconocer al "otro" como igual ¿eso es lo que está diciendo?


Saludos.

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Sobre los autores

3.500 Millones es un blog coral dirigido por Gonzalo Fanjul. Este espacio es el resultado de un esfuerzo colectivo en el que los protagonistas de la lucha contra la pobreza comparten su experiencia y sus propuestas.

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  • Gonzalo FanjulGonzalo Fanjul lleva más de veinte años dedicado al activismo contra la pobreza, impulsa la iniciativa porCausa y colabora como investigador con diferentes think tanks, universidades y ONG

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